Marino, Giambattista
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Biografía GER
Poeta italiano. Influyó notablemente en la literatura italiana y europea del s. XVII.Datos biográficos. G. Marino o Marini n. y m. en Nápoles: 14 oct. 1569-25 mar. 1625. Contra la voluntad de su padre, que deseaba de él un hombre de Leyes, se dedicó desde muy joven a la Literatura. Por su vida desarreglada, su padre le echó de casa. La protegieron sus amigos Giambattista Manso (famoso literato napolitano) e Íñigo de Guevara, duque de Bovino. En 1600 pasó a Roma, al servicio del card. Aldobrandini. De 1605 a 1615 estuvo en Turín con Carlos Manuel I de Saboya, quien, después de haberle colmado de honores, le encarceló por supuestas ofensas. Anteriormente, había estado ya encarcelado dos veces por diversos motivos. Su acérrimo enemigo Gaspare Murtola, contra quien había escrito la Murteloide en respuesta a la Marineide de aquél, intentó asesinarle en 1609. M. atribuyó su salvación a la Virgen, de la que era muy devoto. Cansado de su agitada vida en Turín, pasó a Francia en 1615. Allí le protegió Luis XIII, a quien, en 1623, dedicó L’Adone (Adonis). Después de ocho años de ausencia, no pudiendo soportar la nostalgia de su patria, volvió a Italia, donde se le dispensó un apoteósico recibimiento. En Nápoles, el virrey español envió su propia carroza a recibirle. En 1624 fue acogido con grandes honores en la Acad. de los Ociosos, a la que pertenecieron también los hermanos Argensola, el conde de Villamediana, Mira de Amescua y Quevedo. A su muerte, se le tributaron en Nápoles honores dignos de un príncipe. Todo este éxito en vida, y aun mucho después de su muerte, parece a la crítica moderna desproporcionado al mérito real de su obra. Pero es preciso reconocer en M. al más genuino y alto exponente de las ideas estéticas predominantes en aquel siglo.Obra literaria. En 1608 se publicó en Venecia su Lira, que trata temas amorosos, morales y religiosos. En ella se recogen sus Rime de 1602, entre las que figuran los bellos sonetos escritos en 1598 con motivo de la muerte de Felipe II. En 1616 aparecieron, también en Venecia, sus Epitalami, de argumento encomiástico, lo mismo que sus Panegirici. La Galeria (Venecia 1619) es un museo poético inspirado en pinturas y esculturas famosas. De contenido más estrictamente lírico y de mayor logro artístico es La Sampogna (La zampoña), 1620, dividida por el autor en Idilios fabulosos e Idilios pastoriles, ricos en imágenes y musicalidad. Escribió también un poema sacro, La strage degl’Innocenti (La matanza de los Inocentes), publicado póstumo en 1632. También se publicó póstuma la Murteloide. Su obra en prosa se reduce a las Dicerie sacre (Conversaciones sagradas), 1614, donde lo mismo habla de música y pintura que del cielo, y las interesantes Lettere (Cartas), recogidas en su Epistolario (Venecia 1627).El Adonis. Pero su mayor gloria literaria estriba en el poema mitológico Adonis, 1623, compuesto de 5.625 octavas reales, distribuidas en 20 cantos. El débil tema anecdótico de tan largo poema son los amores de Venus con el joven Adonis, náufrago en las playas de Chipre, y la muerte de éste, víctima de los despechados celos de Marte. Sobre tan endeble y trillado argumento el poeta traza un abigarrado cuadro, en el que a los múltiples episodios mitológicos se unen noticias autobiográficas, digresiones científicas y panegíricos de ilustres personajes. El poeta mismo reconocía la falta de conexión entre los dispares elementos de su poema, así como las múltiples influencias que habían intervenido en él.Credo estético. Pero la originalidad del contenido y la naturaleza misma de ese contenido eran cosa muy secundaria para M., que hacía estribar la esencia del arte casi exclusivamente en la belleza de la expresión. Por otra parte, ya en un soneto de la Murteloide escribe en qué se ha de basar principalmente esa belleza: no en la profundidad de los conceptos, ni en la espontaneidad de las imágenes, ni en sus posibilidades emotivas sino en lo sorprendente de las mismas, en la maravilla: "Es del poeta el fin la maravilla". Señala como única condición que esa maravilla tienda siempre hacia lo excelente y no hacia lo ridículo. Para maravillar buscó la novedad más que en la rareza de las palabras en el modo de su empleo, atendiendo sobre todo a sus posibilidades musicales y sugestivas, a sus valores evocativos más que a sus valores significativos; es decir, toma las palabras "aislándolas de la idea y convirtiéndolas en vacía sonoridad" (F. De Sanctis). A esta valoración musical de las palabras se une en M. una extraordinaria facilidad para detectar las más remotas analogías de las cosas, sirviéndose de estas analogías para el juego audaz de sus brillantes metáforas, lo mismo que hacía ya Góngora (v.) en España.La falta de auténtico interés y emoción humana en los temas y, sobre todo, en el modo de tratarlos hace que, a pesar del constante halago de los sentidos, el lector moderno acabe por hastiarse con su lectura. Sin embargo, en el ambiente barroco de su siglo, M. fue admiradísimo en Italia y fuera de Italia; la corriente poética que acusó allí la influencia de su estilo se denomina marinismo. Por lo que se refiere a España, aparte de sus afinidades estéticas con Góngora, a quien imitó ("Góngora de Italia" lo llama B. Gracián en su Agudeza y arte de ingenio, discurso XVI), fue muy admirado por Juan de Tassis y Peralta (1582-1622), conde de Villamediana, que le imitó repetidamente y le dedicó un soneto. También Lope de Vega le admiraba mucho, como declara en el famoso soneto que comienza: "Dos cosas despertaron mis antojos/Extranjeras no al alma, a los sentidos: /Marino, gran pintor de los oídos/Y Rubens, gran poeta de los ojos". Sin embargo, fue M. quien le imitó en repetidas ocasiones, como ya señalaron algunos escritores de aquel tiempo, tanto españoles como italianos, y quien lo plagió a veces, como ha demostrado claramente la crítica moderna.V. t.: BARROCO IIF. FERNÁNDEZ MURGA
BIBL.: Epistolario, por A. BORZELLI y F. NICOLINI, Bar¡ 1911-12; Poesie varie, por B. CROCE, Bar¡ 1913; G. GETTO, opere scelte di G. B. Marino e dei Marinisti, Turín 1954; F. FLORA, Marinismo, Secentismo: letteratura come vizio, en Storia della letteratura italiana, Milán 1941; G. G. FERRERO, marino e i Marinisti, Nápoles 1954; L. P. THOMAS, Góngora et le gongorisme considerés dans leurs rapports avec le marinisme, París 1911; E. MELÉ, Un sonetto del conte de Villamediana al Marino, "Bulletin hispanique", XXXI, Burdeos 1929, 266-267; J. FUCILLA, Giovan Battista Marino y el conde de Villamediana, en Relaciones hispanoitalianas, Madrid 1953, 154-162; D. ALONso, Lope despojado por Marino, "Rey. de Filología Española", XXXIII, Madrid 1949, 110-143 y 165-168; íD, Otras imitaciones de Lope por Marino, "Rev. de Filología Española", XXXII1,399-408; íD, Lope y el "Adone" de Marino, "Rev. de Filología Española", XXXV (1951) 349-351; 1. FucILLA, Un tema clásico en Lope de Vega y G. B. Marino, "Rev. de Filología Española", XXXV, 131-134; J. M. RoZAs, Lope en la "Gallería" de Marino, "Rev. de Filología Española", XLIX (1966) 91-124
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