Manila III. Archidiócesis. REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
El agustino P. Rada y sus hermanos de hábito iniciaron la conquista espiritual de M. en 1571 y pronto surgieron a su alrededor los primeros núcleos cristianos: Tondo, Paco, Quiapo, Malate, San Miguel y San Juan del Monte, que son las primeras misiones en tierra tagala, conocidas ahora como Dilao, San Paloc, Pandacan y San Pedro Makati. Aunque se multiplicaban los religiosos, sabiéndose insuficientes, pidieron refuerzos a España, y los agustinos respondieron en pequeño número. Por eso, ante nuevas peticiones apoyadas por el gobernador Sande, llegaron a Filipinas en 1578 los franciscanos bajo la obediencia del P. Alfaro en número de 15. En 1581 desembarcó el obispo Salazar con un hermano a su servicio, varios clérigos, seis franciscanos y los jesuitas Sedeño, Alonso Sánchez y Nicolás Gallardo, con los que comenzó la vida jerárquica filipina. Tras ellos arribaron los dominicos en 1587, y la ciudad se poblaba de iglesias y conventos, en tanto que a su alrededor se establecían las misiones; en la ciudad funcionaban ya algunas parroquias. Existían ya todos los elementos indispensables para la buena marcha de una iglesia: obispo, clero secular, parroquias y varios grupos misioneros. Y todo ello en menos de 25 años. Ante los resultados misionales y necesidades de los convertidos, Gregorio XIII, por Bula del 6 feb. 1579, erigía la diócesis como sufragánea de México.Felipe II pidió a Roma la elevación a metropolitana de esta sede, lo que tuvo lugar por Bula de Clemente VIII del 14 ag. 1595, siendo primer arzobispo Ignacio de Santibáñez, franciscano. Los institutos religiosos promovieron la instrucción primaria con las escuelas parroquiales y pronto erigieron colegios superiores y, por último, universidades. En 1595 los jesuitas inauguraron el colegio de M. para la formación de sus estudiantes. En 1601 se abrió el nuevo colegio de S. José. Los dominicos fundaron en 1611 la Univ. de S. Tomás, para la formación del clero filipino, que recibió la aprobación real y pontificia en 1619. La concesión de títulos abarcaba Artes, Filosofía y Teología; en 1682 se crearon las secciones de Leyes y Medicina, y en 1734 fueron reconocidos todos los estudios allí cursados. La sede metropolitana atendió también a la asistencia social y médica. Fueron los franciscanos los más avanzados y, en el mismo año de su llegada, abrieron la enfermería de S. Francisco y se hicieron cargo del hospital militar para los españbles; en 1580 fundaron el hospital de S. Ana para los naturales, llamado después de S. Juan de Dios, y más tarde el hospital de S. Lázaro, primera leprosería del Extremo Oriente.En 1972, la archidiócesis tenía seis diócesis sufraganeas (Imus, Lipa, Lucena, Malolos, San Fernando y San Pablo), dos prelaturas (Iba e Infanta) y dos vicariatos apostólicos (Calapán y Mountain Province). Los datos estadísticos de todas estas circunscripciones (según Ann. Pont. 1972) se resumen en el cuadro adjunto.V. t.: FILIPINAS V.A. ABAD PÉREZ.
BIBL.: Ann. Pont. 1972; A. SANTOS, Bibliografía misional, II, Santander 1965; E. Josi-A. WALz, Manila, en Enciclopedie Cattolica, VII, Ciudad del Vaticano 1951, 1965-67; D. ABELLA, Manila, en New Catholic Encyclopedia, 9, Nuera York 1967, 162 ss.
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