Manila IV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Una ciudad más del conjunto hispánico, tenía hasta 1945 características comunes a todas ellas: el barroco con influencias ambientales y escasos elementos indígenas. Con dos estaciones, lluvia y sol, y sometida a los peligros del fuego y del seísmo, fueron éstos los que fijaron su desarrollo normal en la época española. Ubicada M. en torno a la bahía, estaban sus calles tiradas a cordel, con los espacios asignados a la Plaza Mayor, palacios de la Administración, catedral y conventos de religiosos, creando así una típica ciudad hispánica en Extremo Oriente. Sin embargo, no se hallaban los motivos góticos y el arco de crucería, destacando las formas barrocas en fachadas con columnas dóricas y estatuas en los paños; las torres octogonales recordaban la impronta china de sus alarifes y todo ello con fuertes estribos y sólidos muros. Solamente en el interior se acusaba algo la influencia del medio en motivos ornamentales y decorativos. Notas que destacaban en la arquitectura militar, civil y religiosa, que fueron aventadas por el huracán de la última Guerra mundial, salvándose únicamente S. Agustín y la catedral, que ha sido reconstruida.Por no existir piedra utilizaron al principio materiales ligeros (madera) y luego un conglomerado marino de arenisca endurecida, muy similar a la piedra "molliza". El granito llegó más tarde con los galeones, utilizado como lastre. Hoy debemos recorrer los arrabales manilenses para captar esta realidad; así podremos verificarlo en las iglesias de Binondo, Pandacan y S. Sebastián, que por cierto es gótica, obra del s. xlx, hecha con planchas metálicas. La catedral pasó por sucesivas etapas: de caña en 1581; de piedra en 1587, con sus torres y sacristía terminadas en 1616; semiderruida en 1645 y reestructurada durante cien años (1760), con adaptaciones de 1885, felizmente recuperó su tono propio en 1958, de tres naves y crucero, con capillas laterales (S. Agustín, primer templo español en M., consta asimismo de tres naves, crucero y siete capillas); la fachada es de dos cuerpos y series de columnas: del orden dórico las primeras y del corintio las segundas, rematada en escuadra y por la cruz. Es una filigrana su coro con sillería de taracea, el púlpito y el facistol tienen estatuas de grifos, esfinges y ángeles.A. ABAD PÉREZ.
BIBL.: M. LOURDES DÍAZ-TRECHUELO, Arquitectura española en Filipinas (1565-1800), Sevilla 1959; I. R. RODRÍGUEZ, Historia de la provincia agustiniana de Filipinas, II, Manila 1967, 227-238.
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