Malraux, André
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Biografía GER
Novelista, ensayista y político francés, n. en París el 3 nov. 1901, en familia de funcionarios pertenecientes a la alta burguesía (nieto de un alcalde de Dunkerque, hijo de banquero; ambos suicidas). Concluido el bachillerato en el Liceo Condorcet, todo parecía destinarle al papel de hijo de buena familia; sin embargo, eligió el estudio de la civilización y de la lengua chinas, iniciándose simultáneamente en la Arqueología y en el sánscrito. Recién contraído su primer matrimonio (se casará tres veces) salió en una expedición arqueológica: Indochina, Camboya, Cochinchina. Trocó su papel de arqueólogo por el de militante en las luchas revolucionarias chinas (entre 1926 y 1927). Regresó a Francia; trabajó como lector y redactor en la editorial Gallimard.Continúa sintiendo la llamada del Oriente: en 1934 contribuye al descubrimiento de ciudades legendarias. Ese mismo año, y en compañía de Gide (v.), asiste, invitado, al congreso de escritores soviéticos celebrado en Moscú. En 1936 está en España luchando contra los nacionales; se le atribuye la organización de la aviación republicana. Herido y evacuado, hace propaganda a favor del gobierno de Madrid; regresa a España y participa en la retirada de las tropas republicanas en Cataluña. Al de las hostilidades de la II Guerra mundial se inscribe como voluntario; cae prisionero de los alemanes; logra huir. De 1940 a 1944 organiza y manda la brigada "AlsaciaLorena", al frente de la cual contribuye a la ocupación de la Alemania hitleriana. Por entonces comienzan sus relaciones con el general De Gaulle (la anécdota según la cual el general comentó su primera entrevista con M. diciendo: "He aquí un hombre" ha sido desmentida por el propio M.). Al concluir la guerra, entró a formar parte (como ministro de Información primero y de Cultura después) del gobierno de De Gaulle (v.). Cuando éste se retiró de la política activa, M. se retiró con él. Al crearse el RPF se convirtió en propagandista político y reafirmó su devoción a De Gaulle, quien, al hacerse cargo del poder en 1958, le hizo ministro de Asuntos Culturales, cargo que desempeñó hasta la retirada de De Gaulle, después del plebiscito de 1969. Últimamente se rumoreó su alistamiento en favor de Bangla-Desh, pero M. no salió de París.Esta breve biografía denuncia, inmediatamente, su calidad de hombre enfrascado en los problemas de los hombres de su tiempo. Es una cualidad que nadie se atreverá a negar a M., quien ha sido llamado "testigo de su siglo". En este sentido -aun teniendo en cuenta los límites de sus ideas filosóficas y religiosas- cabe hablar de una ejemplaridad humana en la accidentada biografía de M. Por otra parte, tal valentía humana está acompañada del valor físico, probado durante las campañas asiáticas, españolas y las de la Guerra mundial. En una cierta medida esa ejemplaridad queda empañada por el M. que se descubre en las Antimémoires (1967), excesivamente convencido de su papel testimonial o singular. La misma tacha se encuentra en sus conversaciones con De Gaulle: más que conversación se trata de un monólogo dicho por un "grande del mundo". Por otra parte, M. no excede el humanismo, lo religioso le es ajeno (a no ser que se entienda así su preocupación por una vaga idea de lo eterno en el hombre, interpretación que conlleva un equivocado entendimiento de lo trascendente, si es que no contiene implícita su negación).Su labor literaria comenzó en 1921: Lunes en Papier, seguido por Écrit pour une Idole á Trompe. Pronto pasó a una literatura comprometida, en la que los valores de la cultura oriental se afirmaban frente a la acusación de decadencia de la axiología occidental: La Tentation de 1’Occident (1926). En 1933 publicó su novela más importante y la que ha propagado su nombre literario: La Condition humaine, sobre las luchas revolucionarias chinas, en la que se afirman los valores de la solidaridad y del combate personal. Además, el comienzo de la novela arranca de una impresión sensorial (inolvidable para el lector), lo que crea un precedente estructural al que recurrirán novelistas posteriores. A partir de 1946, M. parece haber agotado sus capacidades novelísticas; se convierte en un teórico y comentarista del arte, cuya maestría y profundidad son generalmente reconocidas. El 23 nov. 1976 falleció en París.Escritor y hombre polivalente, su figura quedará como exponente de la Europa de un cierto tiempo, sea cual sea el juicio que su obra merezca a la posteridad.Otros títulos: Les Conquérants (Los conquistadores; novela, 1928), Royaume. farfelu (1928), La Voie royale (El camino real; novela, 1930), Le Temps du Mépris (La época del desprecio; ensayo, 1935), L’Espoir (La esperanza; novela, 1937), La Lutte avec l’Ange (La lucha con el ángel; ensayo, 1943), Les Noyers de 1’Altenburg (Los nogales de Altenburg; novela, 1948). Desde esta fecha los comentarios artísticos: Esquisse d’une Psychologie du Cinéma (ya de 1946), La Psychologie de l’Art (I, Le Musée imaginaire, 11, La Création artistique, III, La Monnaie de l’Absolu, 1947-49). Finalmente, el ensayo Saturne, 1949. En 1951 se editan los tres vol. de La Psychologie de 1’Art bajo el título: Les Voix du Silence.J. CAÑEDO FERNÁNDEZ.
BIBL.: D. BOAK, André Malraux, Oxford 1968; D. WILKINSON, A. Malraux, an essay in political criticism, Harvard 1968; J. CADuNER, La création romanesque chez Malraux, París 1968; C. MALRAux, Le bruit de nos pas, París 1964-69; F. E. DORENLOT, Malraux ou 1’unité de pensée, París 1970; J. Mossvz, A. Malraux et le gaullisme, París 1970; CH. MOELLER, Mairaux, en Literatura del siglo XX y cristianismo, III, Madrid 1957, 29-26l.
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