Malawi Ii. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
La región al O y al S del lago Nyassa fue conocida por los portugueses desde 1516 y la visitaron intermitentemente en el s. XVII, cuando era ya una base de los traficantes árabes de esclavos. Aunque el país fue recorrido por Gaspar Boccaro (1616), por algunos misioneros jesuitas (s. XVIII) y por Lacerda (1798), ninguno de estos viajeros conoció el lago Nyassa ni sus viajes dejaron huella importante. En la primera mitad del s. XIX, se produce una doble y decisiva invasión: la de los yao, bantúes procedentes del Norte, y la de los ngoni, zulúes que llegan del Sur, empujados por los boers, en 1845 (v. BANTUIDAS). Al poco, aparecen los británicos; D. Livingstone (v.) descubre el lago Nyassa (1859) y, tras un primer intento fracasado (1861), se crea la misión de Blantyre en 1875, a partir de cuyo año los presbiterianos escoceses juegan un importante papel en la lucha contra los traficantes de esclavos.Como los misioneros no resolvieron los problemas básicos, J. Moir fundó la Compañía de los Lagos Africanos (1878), que abriría Nyassalandia al mundo occidental, desarrollando el comercio del marfil, y que, para combatir a los negreros, alistó voluntarios, mandados por F. Lugard. Gran Bretaña sólo intervino oficialmente al descubrirse un brazo navegable del Zambeze y para evitar el propósito portugués de unir sus posesiones de Angola y Mozambique, encargando entonces a la Compañía Británica Sudafricana de Cecil Rhodes (v.) el desarrollo de Nyassalandia (1889) y enviando a H. Johnston para negociar con los jefes de las tribus locales. Gracias a ello, consolidó su influencia y estableció en 1891 su protectorado sobre Nyassalandia, llamado dos años después Protectorado Británico de África Central, con Johnston como comisario. Éste, en su mandato de cinco años, acabó con los negreros, sometió a los rebeldes ngoni y pacificó el país, donde ya estaban asentados 150 colonos europeos. Su labor la continuó A. Sharpe, nombrado gobernador del que volvía a ser llamado Protectorado de Nyassalandia, y que, al retirarse en 1910, aun habiendo creado para los blancos los Consejos Ejecutivo y Legislativo, dejaba intactos el grave problema económico y el de las comunicaciones con el mar.Ya durante la I Guerra mundial, en la que los africanos colaboraron plenamente con los británicos conteniendo la invasión alemana, se produjo la primera revuelta africanista, encabezada por un pastor protestante negro, l. Chilembwe, formado en Norteamérica, duramente reprimida. Al terminar la contienda, se pretendió unir Nyassalandia, dada su inviabilidad económica, con alguna otra dependencia británica; hasta 1938 se pensó en Tanganica (la antigua colonia alemana) y, después, en las Rhodesias. Esta última tendencia triunfó y, tras la conferencia de Londres de 1953, se creó la Federación Centroafricana de Rhodesia y Nyassalandia (v. RitoDESIA II). Un grupo político, el Nyassajand African Congress (NAC), contrario al predominio blanco en el gobierno de la Federación, centraba la reacción nacionalista. Su actividad se hace más virulenta cuando, en 1958, se pone a su frente Hastings Banda, y los disturbios obligan al gobernador a proclamar el estado de emergencia, disolver el NAC y deportar a sus principales dirigentes (1959). Pero el proceso independentista estaba ya en marcha; en ese mismo año se admitió a los africanos en los Consejos Ejecutivo y Legislativo de Nyassalandia y se anunciaron elecciones para 196l. Como éstas dieron el triunfo a Banda, que acababa de fundar el Partido del Congreso de M., los británicos tuvieron que transigir con su deseo de abandonar la Federación (1962).Al acceder a la independencia (6 jun. 1964), Nyassalandia adoptó el nombre de M., tomado del de la familia étnica más antigua del país y de un reino del s. xv. El 5 jul. 1965, M. se proclamaba República, siempre dentro de la Commonwealth, con H. Banda como presidente. Éste anunció que, en su política exterior, atendería a los intereses africanistas y que, en el interior, practicaría una africanización paulatina, acompasada a la preparación de los nativos. Pese a esta política y al apoyo de Gran Bretaña, el principal problema de M. ha seguido siendo el económico.V. t.: ÁFRICA MERIDIONAL.Á. SANTOS HERNÁNDEZ.
BIBL.: A. l. HANNA, The Story of the Rhodesias and Nyasaland, Londres 1960; M. l. MORRIS, A Brief History ot Nyasaland, Londres 1952; M. READ, The Ngoni of Nyasaland, Nueva York 1956. O. GIL MUNILLA.
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