Lugo I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
La más extensa y maciza de las provincias gallegas, forma como un puente de paso entre la alta meseta interior y las risueñas costas cántabro-atlánticas. Sus 9.803 Km’ representan el 1,95 del total nacional.Relieve. Casi toda la provincia está formada por pizarras pertenecientes al Cámbrico y Silúrico, tiradas en amplios arcos de N a S, entre las que asoman isleos graníticos, bandas de calizas, como la que en Oural da vida a la fábrica de cemento, y orlas de neis en alto grado de metamorfización. Los terrenos modernos abarcan gran extensión; ocupan los fondos de los valles como en la Tierra de Lemos, el valle de Sarria o de Mondoñedo, y también la amplia mancha del alto curso del Miño (v.), que constituye el corazón de Tierra Llana. Morfológicamente, la provincia está formada por una amplia meseta con una altitud media de 450 m. Representa un vasto relieve tectónico hundido entre dos zonas montuosas que son como los labios erguidos de una gran falla. El oriental está constituido por las sierras de Meira, Cádabo e Incio; y el occidental, por La Loba, Coba da Serpe y Montouto, que alcanzan alturas de l.000 m. Más al E, un nuevo resalto, separado del anterior por los surcos de erosión del Eo y Navia, alcanza los l.500 m.; produce el aspecto de un gigantesco escalón más elevado, en el que se encaja el más primitivo nivel de erosión gallego. El borde norte de esta meseta se corta bruscamente en fuerte caída hacia el Cantábrico, y en él muerde con violencia la acción erosiva de los ríos cantábricos, que excavan grandes y hermosos valles (Mondoñedo, Lorenzana, Río de Oro), abiertos a la acción moderadora de la Mariña lucense.Clima. Este carácter de receptáculo marginado por cordales montuosos da al clima de la meseta lucense un carácter de mayor continentalidad. La línea de montañas medias gallegas obra como una pantalla para la acción de las masas acuosas del Atlántico y, aunque su altura no es suficiente a detenerlas, atenúa sus efectos. De este modo, L. registra l.000 mm. anuales de precipitación media, cifra sensiblemente más baja que las de Pontevedra o Santiago. Por otra parte, las temperaturas llegan a amplitudes más extremadas que en la Galicia costera. Inviernos más fríos y veranos más ardorosos con máximas absolutas de 39°, caracterizan una más fuerte continentalidad de esta provincia que, a pesar de todo, se encaja dentro del macroclima oceánico de Galicia (v.).Población. La forma de poblamiento más característica es la pequeña aldea de caserío disociado, especialmente en la parte norte de la meseta lucense, la llamada Tierra Llana; al E los valles de la Alta Montaña agrupan la población en pequeñas aldeas cerradas y más distanciadas entre sí. La provincia pasó de 469.705 hab. en 1920 a 479.530 en 1960; luego bajó: 415.052 en 1970, 399.232 en 1986. Los 41 hab/Km2 se reparten de forma irregular condicionados por los factores del medio. En tres grupos podemos cartografiar el reparto de densidades: el primero abarca los ayuntamientos extendidos por toda la orla montañosa oriental desde Quiroga hasta Fonsagrada y se asientan en los montes que cierran por el N la meseta lucense (sierras de la Carba y Xistral). Son ayuntamientos con menos de 35 hab/Km2. Las tierras de labor son muy escasas; la ocupación fundamental es la ganadería de escaso rendimiento por falta de selección e industrias que aprovechen sus productos. El segundo grupo abarca la mayor parte de la meseta desde Villalba hasta Chantada, con densidades de 35 a 55 hab/Km2. Son tierras de vocación agrícola-ganadera sustentadas por la alternancia de patatas-centeno-nabo. La tercera zona, con densidades superiores a 60 hab/Km2, la forman los ayuntamientos de la plataforma litoral cantábrica, de variados recursos agrícolas (maíz, frutales) y vocación pesquera, señalándose como zona de aumento progresivo de población; y asimismo los municipios de la cuenca del Sil, de ocupación predominantemente vinícola.Actividades económicas. El 50% de la población activa ejerce ocupaciones agropecuarias; el 5% se dedica a la construcción; el 10% a la industria; el 25% a los servicios; y sólo el 1007o está parado (1990). En agricultura, tres son los cultivos fundamentales: el centeno, la patata y el nabo forrajero, que sitúan a esta provincia en el primer puesto de la producción nacional. Aunque no claramente definidas, se pueden apreciar varias zonas geoeconómicas en el conjunto provincial. La Costa, denominada Las Mariñas, se define por sus extensos maizales y frutales; en los valles interiores, se cosecha patata y trigo de reconocida calidad. En toda la amplia meseta interior, la alternativa de patata-centeno-nabo forrajero es la predominante y ayuda a sostener una importante ganadería, que se traduce en concurridas ferias de ganado (Villalba, Lugo, Monterroso, etc.) y anima la creación de nuevas plantas de industrialización de la leche y el importante matadero industrial de L., el más grande de la región. Al S de la provincia, sobre las riberas del Miño y Sil, se orientan las actividades agrícolas hacia el cultivo de la vid (famosos desde la Antigüedad los vinos de Amandi), cultivados en terrazas que descienden hasta el río. Por último, la orla montuosa oriental (Ancares, Cebrero, Caurel, etc.), de largos inviernos, periodo vegetativo corto, que reduce la actividad agrícola, presenta como ocupación principal la ganadería, que se alimenta en los pastos montañosos. En cuanto a las riquezas extractivas, L. parece ser la provincia de mayores posibilidades en la región. No obstante, los escasos medios de comunicación y las deficiencias técnicas han paralizado la mayor parte de sus minas. Especialmente dotada de reservas ferrígenas, los criaderos de Villaodriz, Silvarosa (Vivero), Baamonde y Guntin llevan una vida lánguida o han cerrado sus minas en espera de mejores coyunturas. En la actualidad, sólo los caolines de Burela o las calizas del valle del Mao son objeto de explotación; estas últimas mantienen el centro industrial de mayor empuje de la provincia: la fábrica de cementos del Noroeste. Esta empresa, el gran matadero industrial de la capital que elabora todos los productos y subproductos susceptibles de ser obtenidos a partir de la ganadería, y las centrales hidroeléctricas de Los Peares y Belesar, en el Miño, son lo más indicativo del movimiento industrial de L.F. RÍO BARIA.
BIBL.: CONSElO ECONÓMICO PROVINCIAL, Ponencias y conclusiones, Lugo 1962; MINISTERIO DE AGRICULTURA, Mapas provinciales de suelos. Lugo, Madrid 1960; M. P. MI`NDEz GótrtEz, Estudio dernogrdjico de Lugo y su provincia, Univ. de Santiago 1962 (tesis de licenciatura).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.