Lugo Ii. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
La actual provincia de L. fue una confederación de pueblos entre los calaici prerromanos; albiones, cibarcos, lucenses, lemavos y otros poblaron castros y citanias (v.), con abundantes restos desde la época neolítica: torques, diademas, armas y útiles. Roma les dominó y creó el conventus iuridicus Lucensis, que se extendía a parte de Asturias y León y casi toda Galicia (v. GALICIA IV), con capital en Lucus Augusti. En la provincia, abundan las huellas de la presencia romana: murallas, termas, mosaicos y aras. Los suevos ocuparon el territorio (411) hasta que, expulsados por Leovigildo (570), comenzó la dominación visigoda (130 años), que influyó en costumbres, arte y toponimia. Los concilios contra los arrianos (s. vi) tuvieron repercusiones político-religiosas. Los árabes invadieron la provincia (712) e incendiaron L. Expulsados de Galicia, el obispo Odoario repobló las tierras. L. fue, durante poco tiempo, corte real. Más tarde, los normandos atacaron los pueblos de la costa y asolaron L. La ciudad se convirtió en señorío realengo y episcopal, lo que motivó sangrientas luchas entre el obispo, los nobles y el pueblo. Floreció en la provincia la vida monacal, con famosos cenobios como Lorenzana, Meira, Samos (v.) y otros, que fueron focos de cultura (v. III).Vivero, Monforte, Ribadeo, Sarria y Chantada fueron estructurando sus núcleos urbanos; la nobleza (condes de Lemos, Altamira, Andrade, Amarante, Ribadeo, Sarria) vivía en las fortalezas luchando entre sí y contra sus vasallos. Estos se sublevaron (s. XV) y destruyeron varios castillos, pero fueron vencidos. Los abusos de los señores obligaron a los Reyes Católicos a castigarles severamente, y se derribaron muchas fortalezas. Hitos provinciales del camino de Santiago (v.) fueron Cebreiro, Portomarín (la Orden de Santiago tuvo origen en sus cercanías), Palas de Rey, Sarria y otros pueblos, que tuvieron hospederías. Por impulso de Compostela, floreció en L. y su provincia el arte románico (v. IV). Los peregrinos introdujeron también la peste, que despobló ciudades y aldeas, con el consiguiente languidecimiento de la industria de balleneras, telares, pesca y astilleros. Monforte, Sarria y L. pagaron los alojamientos y viáticos de tropas para Flandes. Las levas dejaron sin brazos los campos. La recuperación llegó a Monforte con las obras de los condes de Lemos. Vivero y Mondoñedo progresaron con nuevas industrias y el apoyo de los obispos. En Mondoñedo se instaló una de las primeras imprentas de la región (s. XVI).L. fue una de las capitales del reino de Galicia (1528) que puso en su blasón el viril de la catedral. Conventos y monasterios formaron teólogos y humanistas, y se crearon colegios (Vivero y Mondoñedo) en el s. XVII. En el s. XVIII comenzó una importante etapa en lo cultural y viario. L. y provincia se enlazaron por carretera con Madrid (1773). En la guerra de la Independencia (v.), las tropas francesas al mando del mariscal Soult ocuparon L. (1809), que sufrió graves daños. Posteriormente, las divergencias entre absolutistas y constitucionalistas se ahondaron más con el carlismo (v.). En L., se dieron varios pronunciamientos; el del republicano Solís (1846) ocasionó daños en la muralla, por el ataque de Villalonga. Importantes mejoras urbanas fomentó la llegada a L. de Isabel II (1858), cuya causa habían defendido los lucenses frente a los carlistas. Los disturbios al proclamarse la I República (v.) se reprodujeron durante la Restauración (1874).La inauguración del ferrocarril Madrid-La Coruña (1883) promovió, con la mejora de las comunicaciones, la actividad cultural. Desde comienzos del s. XX, se desarrolló el crecimiento urbano. Pronto las huelgas y los disturbios causaron inquietud. La Dictadura (1923), al restaurar el orden, facilitó un nuevo desarrollo urbano. Luego, las tensas luchas políticas que condujeron a la II República (v.) volvieron a enfrentar a los lucenses hasta el Alzamiento Nacional (1936) que, con unos años de paz, han permitido el progreso de L. y su provincia.J. TRAPERO PARDO.
BIBL.: M. AMOR MEILÁN, Historia de la provincia de Lugo, Lugo s. a.; M. VÁZQUEZ SEIJAs, Lugo en los tiempos prehistóricos, Lugo 1947; S. CASTRO FREIRÉ, Lugo y sus hombres. Ensayo de síntesis histórica, Madrid s. a.; J. TRAPERO PARDO, Cien años de vida local, Madrid 1970.
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