Leeuwenhoeck, Anton Van
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Biografía GER
Microscopista holandés, que fue el primero en observar bacterias y protozoos. N. en la Ciudad de Delft, el 24 oct. 1632. Su padre murió joven, por lo que él se colocó, de los 16 a los 21 años, como dependiente de un almacén de tejidos, en Amsterdam. Volvió después a Delft, donde se estableció como comerciante y fue, además, empleado municipal. Se casó dos veces y tuvo varios hijos, que murieron en la infancia. M. en su ciudad natal a los 91 años de edad, el 26 ag. 1723.L. se entretenía en tallar lentes de vidrio, tarea en la que adquirió una rara habilidad, que no quiso comunicar a nadie, velando celosamente el secreto de su técnica. Ideó un modelo de microscopio simple, del cual fabricó unos 150 ejemplares. El microscopio de L. era muy distinto de los actuales. La lente venía montada en una platina, que se sujetaba por un mango y se colocaba verticalmente ante el rostro. Al otro lado de la platina, tenía una fina punta en la que se colocaba el material a observar, que se llevaba al foco de la lente por medio de unos tornillos y se iluminaba con una llama. El objeto era observado a través de la lente acercando el ojo a ésta, de manera parecida al que mira por el ojo de una cerradura. Con estos instrumentos, con los que se lograban aumentos de unos 200 diámetros, observó los más variados objetos naturales: saliva, cocimiento de pimienta, líquido seminal, orina, sarro de los dientes, etc. En la mayoría de estos materiales, pudo observar unos corpúsculos vivientes de formas variadas, principalmente bacterias y protozoos, a los que llamó indistintamente animálculos. Su amigo, el médico Reiner de Graaf (1641-1673), le presentó a Henry Oldenburg, secretario de la Royal Society de Londres. A partir de entonces, L. escribió más de 200 cartas a dicha Sociedad para hacer públicos sus descubrimientos. Las cartas, ilustradas con abundantes dibujos, se las traducía al latín su amigo Hoogvliet y constituyen una bella colección, que ha sido recientemente reeditada.L. utilizaba diversos objetos, como semillas de mijo, granos de arena y, más tarde, glóbulos rojos, como término de comparación, para determinar el tamaño de los seres por él descubiertos. Así, pudo afirmar que un grano de arena era un millón de veces mayor que ciertos animálculos. Estos eran, principalmente, bacterias y protozoos; por esta razón, es llamado justamente "padre de la Bacteriología y de la Protozoología". Sin embargo, sus descubrimientos no tuvieron una trascendencia efectiva en la ciencia del s. XVIII, considerándose más bien como curiosidades, que como hechos científicos dignos de estudio. Hay que advertir que la escasa trascendencia de sus observaciones fue debida, en gran parte, al difícil manejo de sus instrumentos ópticos y a su negativa a difundir el secreto de su fabricación.D. FERNÁNDEZ-GALIANO.
BIBL.: B. COHEN, The Leeuwenhoeck Letters, Baltimore 1937. C. DOBELL, Anton van Leeuwenhoeck and His "Liule Animals", Londres 1937.
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