Kokoschka, Oskar
Categoria:
Biografía GER
Pintor europeo contemporáneo, n. en Póchlarn, cerca de Viena, el 1 mar. 1886, de ascendencia tanto austriaca como checa. Su padre, orfebre, cambió muchas veces de residencia, con lo que comenzaba el sino del artista, que ha gustado de ser siempre "extranjero en todas partes". En 1904 comienza a estudiar pintura en la Academia de Viena y bajo la reinante influencia del Jugendstil y de las exposiciones, en 1908 y 1909, de la Wiener Kunstschau. En la segunda de éstas, que congregó obras de Bonnard, Matisse, Munch, etc., K. presentó un autorretrato en yeso, relacionable con las máscaras polinesias, que provocó verdadera indignación, hasta el extremo de que fue obligado a dimitir su puesto de profesor en la Escuela de Artes y Oficios. Era lógico que esta medida le ayudase a radicalizarse, tanto más cuando por entonces estaba muy compenetrado con Adolf Loos, el gran animador de la Kunstschau, el que casi obligó a K. a residir en Montreux, etapa primera de sus múltiples desplazamientos, el segundo de los cuales le lleva a Berlín. De nuevo en Viena, él, que se caracterizaba por su mutismo, improvisa en 1912 una magnífica conferencia sobre Rembrandt. Al estallar la Guerra Europea, vende su primera verdadera obra maestra -La novia del viento, hoy en el Museo de Basilea- y con el producto de la operación adquiere un caballo y el equipo más caro del más ostentoso y aristocrático regimiento de húsares. Curiosamente, va al frente dispuesto a no matar ni un solo "sedicente enemigo", pero ello no le libra, en el frente ruso, de recibir un tiro en la cabeza y un bayonetazo en un pulmón.Durante su regreso a la Austria natal, pinta algunas de sus mejores obras. Permanece siete. años en Dresde, y desde 1924 viaja incesantemente por Inglaterra, Francia, España, Portugal, Suiza, Egipto, Turquía, Palestina, Sahara, etc. Se detiene, de momento, en París, y hace una importante exposición. En 1932, su aportación a la Bienal de Venecia es violentamente criticada por Mussolini. En el mismo año, el gobierno austriaco le ofrece la dirección de la Escuela de Artes y Oficios, pero el artista exige, para aceptar, una total renovación de los procedimientos pedagógicos, y la oferta es retirada. En 1934 marcha a Praga, y conoce a Olga Palkovska, a la que pronto hará su esposa. En julio de 1937, 417 de sus obras situadas en museos alemanes son retiradas por conceptuarse por los nazis como "arte degenerado", y en mayo 1938, uno de sus cuadros es despedazado por la policía de Viena. En el mismo año, pasa a Inglaterra con su esposa y allí residen hasta 1945, en que adquieren la nacionalidad británica. Los años más recientes muestran a K. pintando retratos de diversas personalidades europeas (Emil Bührle, Pablo Casals, etc.), y decorando, en 1950, el techo de un inmenso edificio londinense con el tema del mito de Prometeo.A lo que se ve, difícilmente podría ser más interesante y movida la inconformista personalidad de K., pero hay que declarar que la excelencia de su obra no conserva parejo interés. Por lo menos, continúa tratándose de un prestigio germano, creemos que lejos aún de conquistar acatamiento mundial. Como expresionista, carece de la garra de un Nolde (v.), de un Pechtein o de un Grosz, y sus composiciones, abundantes en ágil policromía, fértiles en el feísmo más premeditado del germanismo anterior a Hitler, no dejan huella en el espectador. Quizá lo más importante de su producción sea el tema paisajístico, pues no en vano, a lo largo de medio siglo, lo ha explorado en lugares tan varios como Estocolmo, Jerusalén, Lyon, Burdeos, Amsterdam, Aviñón, Berlín, Florencia, Salzburgo, Hamburgo, Venecia, Estambul, Gizeh, Roma... De tales escenarios han sido para él predilectos los montañosos, y, séanlo o no -una de sus mejores vistas es la del Puente de Londres, de 1925- aparecen enfocados desde un punto muy alto, más o menos arbitrario desde el encuadre lógico, pero indiscutiblemente afortunado para-el efecto del contemplador. Hay que anotar, en fin, y ello bien puede ser deducido de la inquietud advertible en el artista, que su personalidad plástica se completa mediante sus escritos de todo orden, entre ellos, un muy notable volumen de cuentos titulado Spur im Triesband, por un tiempo más celebrado que sus cuadros.V. t.: EXPRESIONISMO.J. A. GAYA NUÑO.
BIBL.: O. KOKOSCHKA, Schri/ten 1907-1955, Munich 1956; E. HOFFMANN, Kokoschka, la vie et 1’oeuvre, Londres 1947; H. M. WINGLÉR, Kokoschka, Salzburgo 1946; J. RUSSELL, Un maitre de 1’expressionisme, "L’Oeil", III, noviembre 1957, 36-43; L. GOLDSCHEIDER, (en colaboración con el artista), Kokoschka, Barcelona 1964.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.