Juanes, Juan de
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Biografía GER
Vida y obra. Su verdadero nombre era Vicente Juan Macip Navarro, y era hijo del pintor Vicente Juan Macip (v.) y de Isabel Navarro. N. probablemente en Valencia, pues no tiene justificación ninguna el lugar de Fuente la Higuera que la historiografía tradicional propone. Recibió la mayor parte de su educación artística de su padre, que tenía instalado un taller en la, hoy, calle Baja. El primer documento cierto referente a él es de 1531, en el que los canónigos de la catedral de Segorbe (Castellón) le dan 10 ducados, como hijo del maestro Macip, por inaugurarse el retablo mayor, obra de su padre. Es citado en el testamento paterno, de 1545, y su publicación en 1551. De 1547 a 1550 realiza el retablo de Fuente la Higuera, su primera obra importante, costeado por Da Brianda de Maza. En 1552 paga impuesto de taller, y en 1555 estofa y encarna la imagen del Salvador de la parroquia de Onda (Castellón). En 1557 pinta, por cuenta del Ayuntamiento de Valencia, el retrato del rey Alfonso el Magnánimo para el príncipe D. Carlos, hijo de Felipe 11; en ese mismo año firma la cabeza de Cristo de la iglesia de S. Nicolás. En 1558, fecha el retablo de los S. Bárbara y Antón de la parroquia de Onda. En 1559 pinta una Virgen para el archivo de la catedral de Valencia, y en 1564 la esfera de un reloj del Ayuntamiento. En 1568 entrega las muestras para los azulejos de la Sala Nueva de la Generalidad; en ese mismo año está pintando la serie de retratos de los obispos y arzobispos de Valencia. En 1572 fecha la cara de la Virgen de la iglesia de S. Nicolás, y en 1577 la tabla de S. Felipe Neri. De 1578 es un Calvario para la Generalidad, y en ese mismo año firma, en su nombre, su hijc Vicente Juanes el contrato para realizar el retablo de la iglesia parroquial de Bocairente. El 20 dic. 1579 hace testamento, en aquella localidad, y el 22 de ese mes es enterrado provisionalmente allí. El 7 nov. 1581, sor, trasladados sus restos a Valencia y enterrados el 10 del mismo mes en la iglesia de la Santa Cruz. En 1850, por derribo de la iglesia, son trasladados al panteón de los marqueses de Zenete, Capilla de los Reyes, en la iglesia de S. Domingo; y en 1936, por último, destruidos junto con los de los marqueses.Características y evolución del estilo. Para ver mejor la evolución del estilo y el desarrollo de su obra, podríamos dividirla en varias etapas. La primera, que se iniciaría hacia 1545, podría llegar hasta 1552. En ella podemos advertir una indudable influencia de su padre, Vicente Macip (v.) -de cuyo taller se hizo cargo desde 1545 por enfermedad de aquél-: dibujo vigoroso y luces contrastadas originan el relieve volumétrico; coloración intensa. Como nota personal, advertiremos una mayor dulzura en las expresiones y unos fondos de paisaje con evidentes signos de fantasía o, al menos, apoyándose mucho menos en la realidad. Luego hay -tal vez- un segundo periodo de tres o cuatro años de crisis, en el que las obras realizadas son desiguales en factura y -a vecesen estilo. La razón de estas diferencias es que vacila en seguir empleando el estilo paterno puro o intentar una interpretación personal -del mismo- dulcificándolo a su modo. El pintor acabará por decidirse por lo segundo. La tercera época se inicia en 1556 y puede llegar hasta 1562. Es éste un momento de madurez, en todo caso, el más equilibrado en composición, actitudes, expresión y colorido. En cuanto a las tres primeras cosas, J. ha asimilado los modelos paternos, leonardescos, rafaelescos, etc., y los utiliza con naturalidad y dominio. El paisaje, de utilización frecuente y de carácter fantástico, más que lugar donde sucede la acción o se sitúan los personajes, sirve para aumentar la profundidad del cuadro y, de esta manera, las figuras no queden lanzadas hacia el espectador -como en la pintura medieval, por el uso del oro o de los brocados-. Las actitudes están contenidas y las expresiones son suaves y dulces, sin, por ello, caer en la blandura de sus últimos años. El colorido es intenso, aunque ya ligeramente difuminado en las sombras. Después de esta época, existgn unos años sin documentación que harían factible su viaje a Italia, pues realmente existe un corte en el estilo.La última etapa podría comprender desde 1564-65 hasta 1579, fecha de su muerte. Como características podemos indicar: renovación externa de tipos y esquemas por influencia del manierismo romano; voluntad de ser más expresivo, por medio de actitudes y rostros -más o menos- gesticulantes; utilización de una gama de colores mucho más claros y un difuminado de estos mismos que, a menudo, subrayan la blandura del dibujo que se acentúa en sus últimos años; maduración definitiva de unos tipos iconográficos -Salvador con la Sagrada Forma, Inmaculada Concepción, Ecce Homo- repetidos -por él, su escuela, o imitadores contemporáneos y posteriores- hasta la saciedad.Entre las obras más importantes debemos destacar, del primer periodo: Las tablas de La quinta Angustia y de La Natividad de la Virgen, del antiguo retablo de Fuente la Higuera (Valencia). De su época de crisis: Las tres tablitas de la Creación, y la Santa Cena, de la iglesia de S. Nicolás de Valencia. De su tercera época: El retrato de Alfonso V el Magnánimo, del Museo de Zaragoza; el S. Miguel y S. Bárbara, y el Ángel Custodio del Reino, del Museo de la Catedral; La Sagrada Familia, de la Col. Fernández López de Madrid; Las bodas místicas del ven. Agnesio, del Museo Provincial de Valencia. El retrato de D. Luis Castellá de Vilanova, del Museo del Prado. De su último periodo: El retablo de S. Esteban, y la Santa Cena, del Museo del Prado; los retratos de los Obispos de Valencia: Raimundo de Ponte y S. Tomás de Villanueva, de la catedral de Valencia; La Virgen y dos Santos, de la iglesia de S. Andrés de Valencia; los dos S. Vicentes y el P. Eterno, los dos Salvadores con la Sagrada Forma, y la Asunción de la Virgen, del Museo de Valencia; La Inmaculada, de la iglesia de la Compañía de Jesús de Valencia.Resumiendo, podemos decir de J. de J. que supone la culminación de un estilo y es una de las figuras más interesantes del Renacimiento español. Pintor muy religioso -sin la tensión espiritual de un Greco, ni la impronta racial de los pintores del s. xv o xvll- supo dar -con la corrección de su dibujo y el equilibrio de sus composiciones- una visión amable y no comprometida de su tiempo. El éxito en su época fue inmenso, y por ello su estilo fue continuado -hasta bien entrado el s. xvii- por sus hijos Vicente y Margarita y numerosos discípulos, entre los que destacaremos a fray Nicolás Borrás y Cristóbal Llorens. Su prestigio se mantuvo a través de los siglos, logrando en el s. xix -junto con Murilloel máximo fervor popular. La crisis espiritual y social de nuestro tiempo ha supuesto un descenso en su apreciación, que parece -con todo- aumentar con la revalorización actual del manierismo.C. SOLER D’HYVER.
BIBL.: D. ÁNGULO IÑIGUEz, Ars, XII, Madrid 1954, 155-174; A. IGUAL ÚBEDA, Juan de Juanes, Barcelona 1943; M. A. ORELLANA, Biografía pictórica valentina, 2 ed. Valencia 1967, 44-72; A. DoTOR, Juan de Juanes, Madrid 1945; M. GONZÁLEZ MARTÍ, Los grandes maestros del Renacimiento, Valencia 1924, 97-144.
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