Islandia, Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Visitada a fines del s. vill por monjes irlandeses, I., posiblemente la última Tule de la Antigüedad, fue colonizada a principios del s. ix por noruegos y suecos (Naddod y Gardar), que la denominaron Iceland (país del hielo). Las inmigraciones de gentes escandinavas (v. VIKINGOS), engrosadas por las deportaciones de nobles disidentes que realizó Harald I Harfager de Noruega, cobraron un considerable impulso en el s. x, llegando a contar la isla con 40.000 hab. (v. i, 2). Debido a este heterogéneo proceso de colonización, I. mantuvo en principio una amplia independencia política. La administración, ejercida por una asamblea (Althing), que se reunía los veranos en Thingvellir y de la que formaban parte todos los godhar o jefes de los sectores de la isla, era de matiz republicano-aristocrático ys se basaba en una Constitución que, según el patrón noruego, había redactado el caudibo Ulfljotr (930).El cristianismo alcanzó I. en una segunda oleada de nuevos inmigrantes (v. iv). Monjes escoceses y escandinavos, dependientes del arzobispado de Hamburgo, iniciaron la obra evangelizadora (999), favorecida cuando el Althing prohibió el culto pagano (1000) y culminada al fundarse un obispado en Skalholt, del que fue primer titular el monje Isleifr Gissurarson (1056). A partir de este momento, la nueva fe arraigó pronto entre toda la población. Las querellas que en el seno del Althing tuvieron lugar en el s. xiii fueron aprovechadas por el rey de Noruega Halzkon IV, que controló la isla militarmente, hizo reconocer su autoridad (1262), suprimiendo los privilegios anteriores, e impuso una Constitución de tipo centralizador (1280). Junto con Noruega (v. NORUEGA III), l. cayó bajo la soberanía de Dinamarca en 1380.Al ratificarse en 1391 la unión con los Estados escandinavos (v. KALMAR, UNIóN DE) bajo la supremacía (le Dinamarca (v. DINAMARCA 111), I. pasó a depender directamente de Copenhague. Este cambio de autoridad no sólo trajo consigo una mayor vinculación islandesa a un país extranjero, sino también la introducción de la Reforma protestante (1551), que impuso Cristián 111 de Dinamarca (1534-59), pese a una denodada resistencia que acaudilló el obispo de Helar, Ion Arasen. Además, la presencia danesa se manifestó en una serie de medidas de tipo tributario que, unidas al monopolio del comercio exterior ejercido por la Compañía de I., con residencia en Copenhague, empobrecieron la isla. Estas circunstancias desfavorables, que transformaron la economía islandesa de agropecuaria en pesquera, se acentuaron a lo largo de los s. xvii y xviii, considerados los más críticos de su historia. El país sufrió el saqueo de piratas argelinos (1627 y 1687), epidemias variólicas (1707) y erupciones volcánicas (1765 y 1783), que parecían anunciar una inminente desaparición de I. bajo las aguas del Atlántico.Al estallar en Francia la Revolución, el Gobierno danés suprimió el Althing (1800), ante el temor de que esta asamblea, en cuyo seno se habían manifestado brotes nacionalistas, se orientase hacia las nuevas ideas políticas y proclamara la independencia. Con todo, no pudo impedir que I., en el transcurso de la guerra anglo-danesa (1807-14), se desvinculara de Copenhague al consolidarse el movimiento autonomista en torno al danés Jórgensen, que se erigió rey (1809). Aunque este intento independizador fracasó al ser ocupada la isla por los ingleses, puesto que una vez firmada la paz de Kiel (1814) la entregaron de nuevo a Dinamarca, marca el de la aparición de una conciencia nacional e inaugura un largo proceso hacia la independencia definitiva.Ante la general hostilidad islandesa, el Gobierno danés emprendió una política de moderación, reflejada en medidas tales como permitir el acceso de dos diputados islandeses al Parlamento danés (1834), el restablecimiento del Althing (1843), la creación de una Asamblea Nacional en Reykjavik (1851) y una completa libertad de comercio (1854). Estas medidas, que supusieron una revitalización de la economía isleña, no eliminaron las ansias independentistas de I. Las nuevas presiones nacionalistas obligaron a Dinamarca a conceder un gobierno autónomo a Reykjavik y amplias facultades al Althing para promulgar leyes e imponer tributos (1871). En 1901, tras una tenaz campaña política llevada a cabo por el partido de los home rulers (burgueses), acaudillado por el prof. Gudmunsson, Dinamarca intensificó las concesiones: un ministro islandés para los asuntos de la isla, un Banco Nacional y una administración autónoma, de la que fue presidente el alcalde de Reykjavik, Isafjord, y primer ministro Hannes Haffstein (1903). A fin de dar mayor cauce legal a la situación, .en 1910 se inició el estudio de una reforma constitucional, cuyas sesiones se suspendieron al estallar la I Guerra mundial. Terminada la contienda (1918), 1. redujo su vinculación con Dinamarca a simple unión personal, al aceptar al rey de Dinamarca como jefe del Estado islandés.Ocupada I. durante la II. Guerra mundial, primero por los ingleses (1940) y luego por los norteamericanos (1941), éstos patrocinaron un plebiscito (1941), que decidió unánimemente la independencia del país (v. II). Se adoptó un gobierno republicano (17 jun. 1944), cuyo primer presidente fue Sveinn Bjórnsson, el cual gobernó sobre una coalición de conservadores y liberales; impulsó la economía gracias al apoyo financiero prestado por EE. UU. y mantuvo en el exterior una política occidental, fruto de la cual fue el ingreso en la OTAN (1949) y la cesión de la base militar de Keflavick (1951) a los norteamericanos. A la muerte de Bjórnsson (1952), resultó elegido presidente Asgeir Asgeirsson, que renovó su mandato en 1956, 1960 y 1964. En las elecciones de 1967, triunfó la coalición gubernamental liberal-conservadora, haciéndose cargo de la presidencia Kristian Edjan, cuya trayectoria política representa prácticamente la continuidad de sus predecesores.A. BRAOJOS GARRIDO.
BIBL.: D. ASTRANDO, L’Islande, Niza 1937; A. GREGERSEN, L’Islande. Son statut á travers les áges, París 1937; M. CLUZEY, Essai sur les Scandinaves et l’Islande au X, siécle, París 1936; S. THORARINSSON, lslande, Bruselas-París 1956; B. THORDARSON, Iceland. Past and Present, 2 ed. Nueva York 1945.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.