Indicadores Sociales SOCIOL.
Categoria:
Sociología
Concepto. El concepto dei. s. Es sumamente lábil y a pesar de que en la moderna Sociología ocupa un lugar preferente su investigación, queda aún mucho para que se convenga en una definición unívoca. Cabe decir, siquiera sea en forma intuitiva, que se trata de una definición conceptual que comprende una zona acotada de la realidad social susceptible de entenderse cerrada en sí misma y de valor indicativo para el estudio que se trate de emprender. El problema se complica si no se pretende sólo comprender en definiciones zonas acotadas de la realidad social sino que, como frecuentemente es necesario para encuestas de medición psicológica, lo que hay que definir es lo que se piensa de determinado aspecto de aquella realidad (v. PSICOLOGÍA SOCIAL).Cuando la investigación sociológica rebasa las áreas locales y se propone la comparación entre varios países, el hallar i. s. hábiles resulta un presupuesto indispensable, y en este sentido se viene avanzando en los últimos tiempos. La unanimidad conceptual no se logra fácilmente ni siquiera en los datos que pudieran aparecer como objetivos, tal como sucede, p. ej., en los "ingresos por familia", ya que difiere el concepto de familia, la evaluación de los ingresos no monetarios, etc. Ello motiva la afinación de los conceptos en forma tal que una de las premisas de que hay que partir es que cuando una definición comprenda realidades que cabe discriminar a su vez, hay que hacerlo hasta dejar el indicador "puro" y sin adherencias que pudieran dar lugar a interpretaciones dispares, o bien matizar la definición global aportando cuantos detalles complementarios permitan encuadrar inequívocamente la zona acotada. En ocasiones, el valor de varios i. s. puede ser idéntico ("principio de intercambiabilidad de indicadores", de Lazarsfeld).Algunos autores tienden a una cierta identificación entre los conceptos de la sociología positiva "indicador" e "índice", pero los estudios más recientes parten de considerar al índice como una síntesis de los datos que proporcionan los i. Es precisamente esta meta de reducir a índices los i. s. una de las que más preocupan a los investigadores sociales, dada la dificultad de integrar y homogeneizar datos sumamente complejos y la de ponderar el "peso" o valor que ha de darse a alguno o al grupo que algunos forman en el resultado total.Para A. Medina Medina (Tres estudios para un sistema de indicadores sociales, Madrid 1967), "las dificultades que se oponen a la formulación de un sistema de indicadores sociales son evidentes y... la principal de ellas radica en la ausencia de operacionalidad de muchos de los conceptos patentes en los hechos sociales. Lograda la aprehensión numérica de las estructuras, pautas e imágenes de un grupo social, nos interesamos por su lógica interna aunque sin olvidar que la consistencia estadística de los datos numéricos no debe llevarnos al extremo de querer suprimir aquellas incongruencias e inconsistencias propias de la condición humana"."Podemos tomar una variable que admite definición operacional como i. no de su propio concepto subyacente sino de otro que a causa de su estructura lógica o por carencia de información no admite medida directa. Esta acepción amplia del concepto de i. es la más extendida."Amando de Miguel (Tres estudios..., o. c. en bibl.) entiende que "El punto inicial de toda investigación social es, para emplear la expresión de Lazarsfeld, una imagery, esto es, una especie de boceto o construcción intelectual previa. Este boceto intelectual se deriva normalmente de la observación de una serie de hechos sociales con alguna característica de regularidad. Al tratar de hacer inteligible esa regularidad surge un concepto, con el concepto una pregunta y con ella se pone en marcha el proceso investigador.De acuerdo con Lazarsfeld y Barton, la prueba de la bondad de los i. debe constatar estos requisitos metodológicos: 1) Deben poder ser precisados con bastante facilidad. (Para ello) debe poder detectarse fácilmente su presencia o ausencia, en el caso de un atributo dicolomo, o poder colocarlos en un orden interno (rank), en el caso de variables seriales (serials) de un modo más simple que lo que podría hacerse con el concepto original como totalidad. 2) Igualmente debe corresponder bastante bien con el universo más amplio de características que imaginamos cuando utilizamos el concepto original."Los indicadores sociales en el ámbito internacional. Con lo dicho queda claro que, en su expresión final operativa, los ¡.s. no son ni más ni menos que epígrafes o conceptos de encuesta o de información, "proposiciones" o "preguntas" cuya contestación interesa para determinado estudio. Las respuestas agrupadas, integradas y relacionadas son las que nos darán los índices aislados que luego será posible manejar en las comparaciones. No existen i. s. que tengan valor internacional, si bien en muchos estudios se siguen convencionalmente las pautas de determinados prototipos que facilitan la manipulación de datos en esta escala.De los ambiciosos fines a que cabe aspirar mediante una adecuada utilización de los i. s. en el ámbito internacional puede dar idea el esfuerzo realizado por B. M. Russet y sus colaboradores (Análisis comparado de indicadores sociales y políticos, Madrid 1968), que han pretendido nada menos que medir "de una manera relativamente adecuada" la realización de los Derechos del Hombre según se expresan en la Declaración Universal de Derechos Humanos. "Se pretende que este trabajo sea científico; pero un trabajo científico para aquellos profesionales de la ciencia que realicen comparaciones entre las naciones sobre la base de valores ampliamente sostenidos." Dicen los autores que no parten de que todas las variables importantes del análisis político y social se puedan expresar en la forma de cantidades precisas y replicables. "Nuestra posición es más bien la contraria." Pero "la cuantificación puede ir más allá de lo que hasta ahora ha ido... y hemos intentado ensanchar la frontera de la cuantificación un poco hacia adelante".Los organismos internacionales vienen logrando, mediante los consiguientes acuerdos entre sus miembros, la aceptación de términos y definiciones idénticos para la evaluación estadística, es decir, la aceptación -en el caso que nos ocupa- de i. s. internacionalmente válidos cuando esos organismos se ocupan de materias sociales. Las Naciones Unidas han normalizado los términos o i. básicos para la confección de Censos de población y en 1961 han publicado una Guía para "Definición y medición internacional del nivel de vida". F,1 informe del secretario general en la Sesión de 31 mar. 1965 a la Comisión Social del Consejo Económico y Social recomienda "la formación de un conjunto amplio de criterios que tengan en cuenta al mismo tiempo los aspectos económico y social, no pretendiendo forzar uno de ellos en el molde del otro, sino integrándolos en un sistema caracterizado por un elevado nivel de abstracción". Por su parte, el presidente Johnson, en su Mensaje al Congreso sobre Sociedad y Educación (marzo 1966), encarecía "la necesidad de estadísticas e indicadores sociales suplementarios que ayuden a medir el camino recorrido y el que queda por recorrer" (Pró1. de FOESSA a Tres estudios, o. c.).En el mismo sentido, la Unión Postal Internacional ha logrado que desde hace muchos años se presenten series perfectamente homogeneizadas de la utilización de servicios postales en los diferentes países. En un aspecto tan interesante para los estudios sociales como es el de los problemas laborales, la Oficina Int. de Trabajo viene elaborando series con ¡.s. prácticamente estereotipados por la tradición estadística especializada. Dentro de esta parcela de estudios laborales es muy importante la aportación de la Asoc. Int. de la Seguridad Social que proporciona series de amplia perspectiva para la comparación entre países. No obstante, puede dar idea de la dificultad de encontrar i. s. válidos el que aún no ha sido posible llegar a unas tablas homogeneizadas para evaluar el coste de los servicios sanitarios de la seguridad social, problema que hace más de una treintena de años que se intenta resolver.Indicadores sociales en España. Por supuesto que las estadísticas sobre hechos sociales no han esperado a que se decantase el moderno concepto de i. s. que, como hemos visto, aún no se ha logrado. Tanto las estadísticas que manejan datos globales como las de muestreo se han realizado en todo tiempo. Los Censos, Descripciones e Informaciones han constituido de siempre preocupación de los gobernantes. Sirva de ejemplo en España, en el s. xvii, las "informaciones" o encuestas del virrey Francisco de Toledo para valorar la supervivencia de las antiguas instituciones incas en las formas de vida de los súbditos peruanos y, ya en nuestro siglo, las estadísticas y encuestas, todavía susceptibles de fértil explotación, del Inst. de Reformas Sociales (1903-24). Sin duda que se utilizaban con estas estadísticas o informaciones i. s. "avant la lettre". Los Anuarios del Inst. Nac. de Estadística, Inst. Nac. de Previsión y organismos análogos contienen series de valiosos i. s.Tan cierto como es el hecho de que en España se vienen manejando desde hace muchos años i. s. es que no existe un sistema de i. de validez nacional al que preceptivamente se sujeten los estadísticos y sociólogos. Basta para demostrarlo el Concurso que la Fundación para el Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada (FOESSA) convocó en 1966 y que se ceñía a la elaboración de un Sistema de i. s. que permitiese el "observar, analizar y evaluar los hechos y los fenómenos sociales y su evolución con criterios objetivos y uniformes; y que posteriormente tal sistema de indicadores sociales pueda aplicarse a la investigación de la situación social de España, de forma que pueda seguirse, mediante sucesivas investigaciones, la evolución de dicha situación coadyuvando, así, al mejor conocimiento de la realidad social de nuestro país"."... todo en este campo se halla en genesiaco estado de elaboración, el concepto mismo de indicadores sociales; el sistema en que han de combinarse los indicadores seleccionados...; la metodología adecuada, en fin, para vaciar en el molde conceptual del sistema de indicadores descubierto los hechos vivos, cristalizados en datos que verdaderamente los representen y signifiquen".En dicho concurso participaron los sociólogos Amando de Miguel, J. Díez Nicolás y A. Medina Medina, cuyos trabajos, que se han publicado con el título de Tres estudios para un sistema de indicadores sociales (o. c.) constituyen una interesante aportación indicativa a su vez de que con una labor de conjunto, asociada, y con el respaldo de un amplio consenso de expertos en la materia pudiera lograrse un auténtico sistema de i. s. en España. Con una inteligente traslación de los valores más comúnmente aceptados en los estudios internacionales, las tablas, relaciones o baterías de i. de los tres sociólogos son aprovechables según exista o no identificación con los puntos de vista previos proclamados por los mismos y con las categorías conceptuales (los propios i.) utilizadas.J. E. BLANCO RODRÍGUEZ.
BIBL.: A. DE MIGUEL, 1. DÍEZ NICOLÁS y A. MEDINA MEDINA, Tres estudios para un sistema de indicadores sociales, Madrid 1967 (al final de estos tres estudios cada autor aporta una extensa bibl. sobre i. s.); S. DEL CAMPO URBANO, Sociología científica moderna, Madrid 1965; CONFEDERACIÓN ESPAÑOLA DE CAJAS.
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