Indico, Océano BIOL.
Categoria:
Biología
Limitado por las masas continentales de África y Asia, las islas de Insulindia y Australia, pero ampliamente abierto hacia el S, abarca unos 74.900.000 Kmz al N de los 40° de lat. S. En su sector noroeste dos penetraciones, a ambos lados de Arabia, dan paso a igual número de mares anejos al Í.: el golfo de Omán comunica, a través del estrecho de Hormuz, con el golfo Pérsico; el de Adén lo hace con el mar Rojo (v.) por el doble paso de Báb el-Mandeb. Al otro lado del 1. se extiende un nuevo mar secundario: el de Andamán que, separado del océano por las islas Andamán y Nicobar, baña las costas birmanas y thailandesas.Los primeros viajes conocidos son los del almirante Nearco, en época de Alejandro Magno (334-323), que dieron como resultado una abundante documentación sobre el golfo Pérsico y las costas noroccidentales del 1.; en la Edad Antigua se sitúan también el descubrimiento del mecanismo monzónico por el griego Hippalos, las singladuras chinas hasta Etiopía y el auge de la ruta mixta marítimo-terrestre entré la India y Alejandría a través del centro comercial de Palmira. Los viajes medievales de musulmanes (Ya’qubi, Idrisí, Ibn Batuta) y venecianos (Marco Polo) siguen teniendo como escenario el sector norte del océano y hasta 1498, fecha en que el portugués Vasco de Gama llega a la India por la ruta del cabo de Buena Esperanza, no se realizan navegaciones por el f. meridional. Las travesías posteriores de Elcano, Abel Tasman y James Cook (en 1522, 1642 y 1776-80 respectivamente) esbozan ya la finalidad exploratoria que informará las expediciones de los s. xix y xx (buques alemanes Gazelle y Valdivia, el Challenger británico). En toda su historia como vía de comunicación, el 1. conoce dos momentos de especial revalorización: la disgregación del Imperio mongol en el s. xiv, a raíz de la cual la ruta continental de la seda y especias pasa a ser marítima, y la apertura del canal de Suez en 1869, que afirma su contacto con el Mediterráneo y le convierte en el océano más frecuentado después del Atlántico.Atmósfera. Sobre el sector meridional del 1. destaca la presencia de un anticiclón tropical que oscila anualmente entre los 40° y 30° de lat. S, y el soplo constante del alisio del SE. El régimen atmosférico al N del Ecuador es distinto, basado en el monzón que en invierno (de noviembre a marzo) es seco y circula en dirección NE-SO; entre junio y octubre, el monzón estival lluvioso sopla del SO, con un ritmo suave y regular. Los periodos interestacionales se caracterizan por una gran inestabilidad atmosférica y la formación de tifones, muy violentos en el golfo de Bengala. La circulación general se altera hacia el SO del océano, en la zona de contacto entre el monzón del NE y el alisio del SE, donde se originan en febrero y marzo profundas depresiones que bordean el anticiclón tropical acompañadas de vientos fuertes y lluvias torrenciales; son los "ciclones de Capricornio" que se abaten periódicamente sobre las islas Mauricio y Reunión. Por su individualización respecto al océano, y, sobre todo, por las especiales condiciones de las tierras que los encuadran, el golfo Pérsico y el mar Rojo conocen situaciones atmosféricas propias; en el primer caso, se trata de un clima cálido, húmedo y brumoso, con vientos dominantes del NO (el tempestuoso samúl), originados en las bajas presiones locales, mientras que todos los caracteres puramente desérticos definen ya la atmósfera del mar Rojo, con clima análogo al del Sahara y Arabia central.Fondos oceánicos. El relieve submarino del 1. es un conjunto de mesetas sumergidas (bajíos o bancos) y profundas fosas, dividido en dos sectores por una dorsal NNO-SSE extendida entre Arabia y la Antártida. El sector occidental comprende el Banco de Saya Malha y las Farquhar, el de las Mascareñas y el de las Seychelles y Almirantes, separados entre sí por fosas de 2.700 a 4.500 m. que se amplían al SE de Madagascar (5.000 m.). En el oriental, solamente existe al NE el Banco de las Laquedivas-Maldivas y Chagos, mientras que el resto es una sucesión de grandes fosas cuya profundidad, desde los 4.000 m. registrados junto a la dorsal, aumenta hacia el E (fosa Keeling 6.000 m., fosa Wharton 6.459), culminando en las inmediaciones de las islas de la Sonda (fosa de lava 8.047 m.).La composición de los suelos varía con la profundidad. En los más superficiales, como los bancos o mesetas (50 a 80 m.) y junto a los archipiélagos, dominan los fangos y arenas coralinas. Los fondos medios están cubiertos por fango de globigerinas, mientras que el de radiolarios y la arcilla roja constituyen los fondos abisales a partir de los 6.000 m. de profundidad. Los únicos depósitos terrígenos existentes se localizan junto a las costas indias, sobre la estrecha plataforma continental bañada por el mar Arábigo o de Omán y el golfo de Bengala, nombres pertenecientes a las dos profundas penetraciones del 1. en el continente asiático, a partir de los 8° de lat. N. La topografía oceánica está representada también, a escala lógicamente menor, en los mares secundarios. El mar Rojo es un barranco de abruptas pendientes entre dos mesetas coralinas, con fondos máximos de 2.271 m. cubiertos por fangos calizos. En el golfo Pérsico, por pertenecer totalmente a la plataforma continental (profundidad media 25 m. y máxima de 91), abundan las formaciones coralinas que sirven de zócalo a numerosos islotes y orlan toda la costa, excepto en el delta del Satt al-`Arab. Por último, el mar de Andamán presenta gran contraste E-O, entre la amplia plataforma malaya y las fosas que jalonan los archipiélagos occidentales (hasta 3.968 m.).Las aguas y sus movimientos. Las capas superficiales del océano tienen temperaturas medias de 21° a 26°, aunque al N del Ecuador hay diferencias estacionales; en invierno, son de 25° a 27°, disminuyendo dos o tres grados al NO del mar Arábigo y golfo de Bengala por influencia monzónica; en verano, sobrepasan los 29° llegando incluso a 30° en el golfo de Adén, pequeño y recalentado. La salinidad es elevada, superando la media oceánica en las costas de Arabia y África y en el golfo de Adén (36 y 39%o respectivamente). Las aguas profundas comprenden dos capas frías antárticas, separadas por una tropical cálida existente entre los 1.000 y 1.500 m.; a través de ellas, la salinidad se mantiene en un 34%o, pero la temperatura disminuye desde 8° a 1,5°.El relativo aislamiento de los mares marginales influye en las características de sus aguas, extremándolas. Las temperaturas de superficie son en todos ellos superiores a los 27°, destacando las máximas del mar Rojo con sus 30,5° en invierno y 35,5° en verano; en lo referente a las aguas profundas, la diferencia es más moderada; solamente 3 ó 4° más elevadas que las oceánicas.Los índices de salinidad de estos mares cerrados presentan nuevo incremento (31 a 38%o en el de Andamán, 37 a 40%o en el golfo Pérsico), culminando en los valores extremos alcanzados en el mar Rojo (de 36%o al S, llegan hasta 43%o en el golfo de Suez). Las corrientes marinas del 1. septentrional están reguladas por la variación estacional monzónica; en invierno su dirección es NE-SO, extendiéndose en abanico en el mar Arábigo y tomando movimiento giratorio en el golfo de Bengala; en verano, proceden del SO, inflexionándose hacia el SE al chocar con la costa malabar. En el I. central hay dos movimientos: la contracorriente ecuatorial (dirección O-E entre los 5 y 7° S) y la corriente ecuatorial del S que atraviesa el océano de E a O entre los 7 y 20° de lat. S. Las corrientes meridionales son menos extensas; la de las Agujas de dirección NE-SO a ambos lados de Madagascar, la de la costa occidental de Australia procedente del S, y los remolinos formados hacia los 40° S, zona de convergencia con las aguas del océano Antártico; asimismo, la corriente de Báb el-Mandeb, que trasvasa aguas del f. al mar Rojo, y viceversa, tiene carácter local.Vida marina. Al N del Ecuador, la fauna traduce ciertos efectos de aislamiento producidos por el carácter intracontinental del 1. en este sector; uno de los más representativos es el hecho de que entre las 1.200 especies de peces allí conocidas, solamente un 5% se dan también en el Atlántico y Mediterráneo. En el Sudeste de Arabia y en la costa de la India, se pescan tortugas, tiburones, el atún llamado tazard, sardinas, caballas, pulpos y holoturias (con éstas se prepara la comida china llamada trepang); también son destacables por su celebridad e importancia económica las pesquerías de perlas, nácar y coral del archipiélago de Bahrayn (golfo Pérsico). La riqueza pesquera de las áreas meridionales del océano se explica por la confluencia de aguas índicas y antárticas, abundantes ambas en plancton; destacan las zonas del canal de Mozambique, región malgache y costa australiana occidental: crustáceos y moluscos, holoturias, serpientes y erizos de mar, escualos e incluso cetáceos (cachalote). Las aves (plangas, rabihorcados y golondrinas de mar esencialmente) son más escasas que en las latitudes australes y tienen áreas de vuelo de reducida extensión, sin alejarse de los islotes coralinos en que se albergan.M. P. SANTESTEBAN ARIZCUN.
BIBL.: C. VALLAUx, Geografía general de los mares, 2 ed. Barcelona 1961 ; C. H. COTTER, The physical geography of the oceans, 2 ed. Londres 1966.
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