Hipocondría MEDICINA
Categoria:
Medicina
En el momento actual, el término h. hace referencia a una sintomatología psíquica, caracterizada por hipervaloración de una serie de molestias corporales, más o menos precisas, sin que exista una base objetiva que las justifique. Esta sintomatología aparece prácticamente en todos los grupos nosológicos, por lo que no puede hablarse de la h. como una enfermedad, sino como un cuadro clínico que caracteriza a pacientes que padecen de diferentes enfermedades psíquicas.En realidad la h. adquirió importancia y significación clínica con la obra de Sydenham, fundador de la Medicina moderna, quien utilizó dicho término para designar a la histeria del varón. De este modo, la histeria-hipocondría se constituyó en el grupo nosológico fundamental de lo que más tarde se conocería con el nombre de neurosis (v.). Por estas razones, la evolución histórica y conceptual de la h. sigue, en principio, las mismas vicisitudes que la histeria (v.). Sin embargo, mientras la histeria siguió siendo el término fundamental y, posiblemente, más debatido por los diferentes autores que analizaron el concepto de neurosis, no ocurrió lo mismo con la h.Cuando Charcot abordó el estudio de la histeria y de las restantes neurosis, prácticamente sólo aceptó dos entidades clínicas, la histeria y la neurastenia; cuadro este último, que había sido descrito por Beard, en donde insensiblemente se fue introduciendo la antigua h., con lo que desaparece prácticamente del todo en Psiquiatría este concepto. Sin embargo, la realidad clínica pone de manifiesto la existencia de pacientes que se quejan de molestias corporales, de las que hacen interpretaciones y valoraciones diferentes y que no pueden ser diagnosticados de neurastenia, sino que el cuadro clínico general encaja mejor en otras enfermedades psíquicas. Por todo ello el término h. sirve, en la actualidad, de adjetivo de otra enfermedad, o como subgrupo, pero no como una auténtica entidad nosológica.En general, hoy se habla de dos formas fundamentales: una h. menor o neurótica y una h. delirante o h. de las psicosis (v.). Dentro de la primera, la h. neurótica, encontramos cuadros que califican a las distintas formas de neurosis y, en especial, la h. obsesiva, pero más significativamente la h. ansiosa constitucional, estrechamente vinculada a la neurastenia, y la h. histérica, más frecuente en el sexo femenino. Entre las formas psicóticas, también la encontramos repartida entre todas las psicosis endógenas; en la psicosis maniaco-depresiva, las quejas hipocondriacas son muy frecuentes durante la fase depresiva (puede decirse, en forma sucinta, que existen dos variedades fundamentales de depresión endógena, una centrada en sentimientos de culpa e indignidad, sin molestias corporales, y otra en la que el cuadro clínico se centra en las quejas hipocondriacas). En las formas psicóticas de la esquizofrenia (v.), lo más característico es un cuadro seudoneurótico en el que durante mucho tiempo el enfermo apenas si tiene otra cosa que sus quejas hipocondriacas. En general en las psicosis las quejas hipocondriacas tienen un claro talante delirante (v. DELIRIOS) y, en ocasiones, el delirio hipocondriaco domina todo el cuadro clínico ("delirios crónicos hipocondriacos" de los autores franceses).V. t.: HISTERIA.D. BARCIA SALORIO.
BIBL.: H. EY, Études psychiatriques, París 1952; V. FRANKEL y OTROs, Handbuch der Neurosenlehre und Psychoterapie, Munich 1959; J. M. LóPEZ PIÑERO y J. M. MORALES, Neurosis y Psicoterapia. Un estudio histórico, Madrid 1970.
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