Hindi, Lengua y Literatura LIT.
Categoria:
Literatura
1. Lengua. El h. ocupa un puesto central dentro del conjunto de lenguas indoarias (v.) que se hablan en la India septentrional; según el censo de 1961, son 140 millones de personas las que hablan h., por lo que forma una de las comunidades lingüísticas más importantes del mundo. El h. se habla en el centro del norte de la India y tiene numerosas variantes: se puede apreciar un grupo oriental y otro occidental. El primero ocupa la región media del Ganges y comprende la avadhi, la bagheli, que se extiende por el país de Kosal, el Audh, Benarés y el Alúhábdd, y al sur, la chattishgarhi, que se habla en la zona central de la India, y en el Decán. El grupo occidental es el más importante y se halla en el emplazamiento clásico del Madhyadesh; al norte comprende la Khart boli y el bángrú; al sur, la bundar; en el centro, el braj, junto con la kanaojt y la shauraseni; tanto en Agra como en Delhi se hablan estos dialectos. Las diferencias existentes entre las variantes son relativamente leves. Por otra parte, hay dos lenguas poéticas antiguas: al norte, la avadhi, y al oeste, el braj, de Mathurá, lengua esta última en la que está escrita la antigua poesía h.Con el tiempo, por encima de los distintos dialectos, se impuso una lengua h. común: la khari boli, una lengua tipo, base del h. literario moderno. A comienzos del s. xix comenzó a llenarse de palabras sánscritas y se convirtió en una lengua artificial. Pero en 1899, el pandit Ayodhyá Sih Upádhyáy impuso un h. completamente libre de términos islámicos y sánscritos; varios escritores siguieron su ejemplo y la khan- boli se convirtió en la lengua de la gran prosa literaria, cada vez más empleada en todo el norte de la India, sobre todo por las clases cultas. El cine difunde el h. en el sur de la India, a pesar de una cierta resistencia de carácter regionalista. Los ingleses inventaron en 1787, por medio de Gilchrisr, la palabra hindustúni, empleada para designar una lengua que no era otra que la khari boli, pero que fue identificada unas veces con el urdir (v.) y otras con -el h., lo que creó cierto confusionismo, y por ello se ha dejado de utilizar- dicho término.El h. tiene estrechos lazos de parentesco con el sánscrito, cuyas vocales y diptongos conserva; asimismo presenta semejanzas el sistema consonántico; admite también palabras árabes o persas con nuevos sonidos, mejor o peor reproducidos en la escritura. La morfología h. es pobre: pocos sufijos e infijos, escasas palabras compuestas, flexión poco corriente reemplazada por el juego de posposiciones; es importante la alternancia vocálica del verbo. Hay dos géneros: masculino y femenino; dos números: singular y plural; dos casos: directo y oblicuo. Muchos nombres son parcialmente invariables; es rara la aparición de conjunciones, que suelen reemplazarse por locuciones formadas por nombres y verbos. Con relación al sánscrito, los verbos están muy simplificados; toda raíz verbal da tres verbos: intransitivo, transitivo y causal. El gerundio invariable tiene un papel muy importante; la conjugación personal es pobre, pero se completa con locuciones perifrásticas que le dan una gran ductilidad. Hay más de doce auxiliares que expresan sutiles matices de la acción. La expresión verbal es muy precisa, pero su traducción es a menudo difícil. El h. se escribe generalmente con caracteres devanágari; hay una diferencia muy ligera en la forma tipográfica entre las imprentas de Bombay que utilizan el tipo del balbodh (escolar) del país de los maráthás, y las de Calcuta, que han escogido el modelo empleado en Benarés y Ayodhyá en el s. xviri.2. Literatura hindi. La primera gran obra en h. occidental conservada es el Prithiraj Rúsau, del poeta-bardo Cand Bardái, que describe las hazañas de su soberano, el rey Prithiraj de Ajmer y Delhi, con el que ocupó los cargos de ministro y poeta, y con quien murió en la batalla de Taráin (1192). La literatura h. recibió un notable impulso con los reformadores que renovaron el hinduismo; se sirvieron de la lengua popular para sus predicaciones y escribieron poemas religiosos que aún ennuestros días siguen gozando de gran popularidad. El culto al dios Krishna conoció en el s. xti un nuevo auge, y muchos poetas notables cantaron su gloria, tanto en h. como en otras lenguas pertenecientes a las regiones occidentales de la India; podemos citar a la princesa Mirábáí de Jodhpur (s. xv), y, sobre todo, a los poetas y reformadores visnuistas salidos de la secta de Vallabha (1479-1531), en Mathurá. Destaquemos también al poeta ciego Sñrdás (1483-1563), cuya fecundidad fue extraordinaria; a Kabir (1440-1518), poeta cuyo h. está muy mezclado con el panycibi y términos persas y árabes; y, sobre todo, a Tulsidás (1532-1623), cuyo Rámáyana (v.) en h. se ha convertido en el alimento intelectual y moral de los pueblos campesinos del norte de la India, y es libro único en numerosos hogares.Junto a esta literatura épico-religiosa, hay una poesía cortesana, la de las crónicas y obras genealógicas y relatos líricos e históricos, cultivada en las diferentes cortes principescas, tanto por hindúes como por musulmanes: algunos autores musulmanes, como Abú-I-Fayzí y `Abd al-Rahím, enriquecieron la literatura h. En el s. xvi se elaboró una poética h. siguiendo el modelo de la sánscrita, y sus grandes figuras fueron Bhüshan, Matiram, el brahmán Devdatt (1673-1745) y, más recientemente, Padmákara Bhatta (1753-1833).La penetración de las ideas occidentales y la introducción de la imprenta provocaron el nacimiento de una gran literatura h. en prosa en el s. xix. Los ingleses la necesitaban para poseer un medio literario de penetración en los medios intelectuales de la India. Lallújí Lál escribió una serie de obras que propagaron un h. literario, si bien con una gran cantidad de palabras árabes y persas. Hariscandra (1850-85) fue un gran creador e inició una prosa ejemplar. Los movimientos políticos y religiosos, tales como el Congreso Nacional y el Arya-samáj, con sus escritos, debates y folletos de propaganda, contribuyeron al perfeccionamiento de la prosa h. Los comienzos del s. xx estuvieron dominados por Mahávír Prasád Dvivedi (1864-1938), que continuó la obra de Hariscandra depurando la prosa h. de los barbarismos ingleses, maráthis y bengalíes que comenzaban a invadirla; el pandit Rám Candra Shukl (1884-1941) fue, junto a él,’ un gran crítico literario. La poesía h. buscó nuevas formas poéticas que estuviesen ligadas solamente por la rima, pero se hizo sentir fuertemente la influencia de Tagore (v.) durante largo tiempo; sin embargo, la poetisa Mahádevi Varmá (n. 1907), p. ej., supo librarse de ella.De 1920 a 1935, las actividades de la escuela Cháyáváda alcanzaron su apogeo; por una parte, este grupo literario se oponía al arte demasiado naturalista y buscaba una forma poética pura, y, por otra, deseaba refinar la lengua h. En esta escuela, el pensamiento y el sentimiento se hicieron más importantes que la realidad ordinaria. Los temas de esta época fueron la naturaleza, el amor, una especie de romanticismo un poco tardío. Su representante principal fue Jay Shankar Prasád (1889-1937). Todos los géneros se han desarrollado ampliamente en la prosa h.; la novela social siempre ha estado de moda, línea en la que Premcard (1880-1936) no ha sido superado. Las novelas de Jashapal son una vulgar propaganda marxista y carecen de valor literario. También ha surgido la novela psicológica, con Jainendra Kumár (n. 1903), y la literatura política, aparecida después de la lI Guerra mundial. Se han hecho pruebas muy curiosas para crear una literatura psicoanalista, existencialista y una poesía "brutal". Los graves acontecimientos acaecidos en los últimos años han originado una reacción contra la tendencia romántica Cháyáváda. Hay también una importante producción de obras de teatro que tratan de temas históricos, religiosos y sociales, y no debemos olvidar la importancia lingüística de los films y de los centros de difusión del h. protegidos por el Gobierno de Delhi, desde el momento que ha instituido esta lengua como idioma oficial de la India.V. t.: INDOARIAS, LENGUAS.J. ROGER RIVIÉRE.
BIBL.: S. H. VATSYAYAN, Hindi Literature, en Contemporary Indian Literature, Nueva Delhi 1957, 70-90; L. RENOU y J. FILLIOZAT, L’Inde classique, París 1963, 201-220; F. E. KEAY, A History of Hindi Literature, Londres 1920; R. D. RANADE, Mysticism In Maharashtra, Poona 1933; G. A. GRIERSON, Modern Vernacular Literature of Hindóstdn, Asiatic Soc. oí Bengal, Calcuta 1889; R. A. DVIVEDI, Hindi Literature, Benarés 1953.
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