Hernia BIOL.
Categoria:
Biología
Concepto. Se entiende por h. el proceso patológico consistente en la salida del contenido visceral de una cavidad natural al exterior o a otra cavidad vecina, atravesando la pared de separación por orificios naturales o adquiridos y manteniéndose intacto al menos uno de los planos parietales de separación o contención.El ejemplo más clásico es la h. abdominal, en la que el plano muscular presenta un orificio o dehiscencia, a través del cual propulsa el contenido abdominal, recubierto por peritoneo y piel que permanecen intactos. Las partes constituyentes de una h. abdominal son: trayecto, saco y contenido. El primero es muy variable; el saco es siempre peritoneo y en él se distinguen cuello, cuerpo y fondo(v. fig.); el contenido es asimismo múltiple, pero el órgano más fácilmente herniado es el intestino delgado, debido a su gran longitud y movilidad.Clasificación. 1. Atendiendo al origen de las h., éstas pueden ser congénitas o adquiridas; estas últimas son consecuencia de pequeños esfuerzos repetidos (p. ej., tos, estreñimiento) o de traumatismos de variable intensidad.2. Por su localización anatómica se distinguen las h. abdominales y extraabdominales. Dentro de las primeras se diferencian las h. inguinales, que son las más frecuentes, propias del varón, con deslizamiento a través del conducto inguinal; las h. crurales siguen en frecuencia, son propias de la mujer y de frecuente complicación; las h. umbilicales son congénitas, aparecen a veces tardíamente con motivo de aumentos repetidos de la presión intraabdominal (p. ej., obesidad, embarazo), tienen tendencia a complicarse; las h. de la línea media abdominal, epigástricas e hipogástricas, se deben a la deficiente fusión de los elementos musculares de ambos lados en la línea media; las h. diafragmáticas, en las que a través de distintos orificios o defectos del diafragma pasan las vísceras abdominales, envueltas por peritoneo, penetran en la cavidad torácica y se alojan en ella, atraídas por la menor presión intratorácica; las h. internas se próducen a través de adherencias, ligamentos, orificios naturales o adquiridos, sólo pueden diagnosticarse por sus complicaciones, por lo que en general se las considera graves; por último, h. diversas como la obturatriz, isquiática, lumbar, perineal, etc., que son de localización rara y carecen de interés general.Entre las h. extraabdominales se describen las h. de disco o discales: causantes de ciáticas, lumbalgias y algias cervicobraquiales, se deben a la protrusión del disco intervertebral en el canal medular, donde comprimen raíces nerviosas o la misma médula, dando lugar a dolores, parálisis, etc.; y las h. musculares, con ruptura de la funda aponeurótica que rodea el músculo y salida del vientre carnoso de éste a su través, provocando un abultamiento visible y palpable que desaparece cuando el músculo se contrae.3. Por su evolución, se clasifican en h. simples, que evolucionan sin más incidencia que un lento o nulo crecimiento con fácil reducción, y h. complicadas, dentro de las cuales distinguimos: a) incoercible, se reduce sin dificultad, pero no puede mantenerse la reducción y la h. se reproduce tan pronto se deja de hacer fuerza para mantenerla reducida; b) irreductible, en la que no se consigue la reducción porque el contenido ha trabado adherencias con el saco herniario; c) incarcerada, h. que se reducía habitualmente sin dificultad y que repentinamente no lo hace, cursando en forma de episodios pasajeros, debido a que aumenta el contenido habitual de la hernia; y d) estrangulada, en la que el compromiso de espacio entre continente y contenido es tal, que a nivel del orificio de salida, los ligamentos, adherencias o el mismo cuello del saco comprimen los elementos vasculares del contenido de la h., quedando así privado de su nutrición un segmento del intestino herniado, el cual se necrosa y gangrena, determinándose un cuadro clínico de obstrucción intestinal que exige intervención quirúrgica urgente.Síntomas. El síntoma capital de una h. es un abultamiento redondeado, generalmente blando y poco o nada doloroso, que aumenta de tamaño y consistencia en la posición vertical, con la tos o con los esfuerzos y desaparece o disminuye en decúbito y relajado.En caso de complicación, los síntomas son fundamentalmente la incapacidad de reducir el contenido de la h. a la cavidad abdominal y el dolor, que puede ser muy intenso en caso de estrangulación, siendo de esperar entonces síntomas de obstrucción intestinal, especialmente vómitos y detención del tránsito de heces y gases.Tratamiento. Puede hacerse en forma incruenta, por medio de dos maniobras: reducción y contención de la h. La primera ha de ser practicada por persona experta y con una gran suavidad en las manipulaciones; existe el peligro de reducir una h. cuyo contenido esté estrangulado. En cuanto a la contención, se utilizan vendajes en niños pequeños y bragueros en adultos, los cuales son incómodos y en algunos casos peligrosos.El tratamiento por inyecciones esclerosantes es de resultado incierto y en algunos casos peligroso de realizar. El tratamiento quirúrgico comprende, por este orden, la disección del saco, el estudio y tratamiento del contenido, la extirpación del saco y la reparación de los planos musculares y aponeuróticos debilitados. Es el único tratamiento serio y eficaz, aunque se den casos de recidiva herniaria tras su corrección quirúrgica.S. FERNÁNDEZ DE LIS.
BIBL.: M. KIRSCHNER, Tratado de técnica operatoria general y especial, VII, 3 ed. Madrid 1965; J. PATEL, Nuevo Manual de Patología quirúrgica, V, Barcelona 1959.
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