Hernández, José
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Biografía GER
Poeta, periodista y político argentino. N. en el antiguo caserío de Perdriel, en las cercanías de Buenos Aires, el 10 nov. 1834. Fueron sus padres Rafael Hernández, de familia federal, e Isabel Pueyrredón, hija de unitarios. M. en el pueblo de Belgrano, actualmente un barrio de Buenos Aires, el 21 oct. 1886. Después de cursar la escuela primaria con el maestro Pedro Sánchez, uno de los más ilustres de la época, debió pasar al campo bonaerense, donde se crió. Tenía 18 años cuando cayó del poder el general Juan Manuel de Rosas (v.) y H. militó pronto en el partido federal de Urquiza. Su posición política, contraria al partido liberal, surgido del unitarismo después de Caseros, fue causa de su destierro a Paraná (Entre Ríos), por entonces capital de la confederación urquicista. En esta ciudad fue funcionario y redactor de periódicos. Como oficial del ejército confederal luchó contra Buenos Aires en las batallas de Cepeda y de Pavón. A raíz de la defección de Urquiza en esta última batalla, H. y muchos federales comenzaron a distanciarse de aquél. En 1867 y 1868 el periodista bonaerense actuó en Corrientes como fiscal de Estado y después como ministro de Evaristo López, gobernador de dicha provincia y hombre del federalismo. A principios de 1869 pudo regresar a Buenos Aires y en esta ciudad fundó el diario El Río de la Plata, que redactó junto con el poeta Carlos Guido y Spano. En abril de 1870, al producirse el levantamiento del general López Jordán contra Urquiza, en Entre Ríos, H., amigo del revo lucionario entrerriano, clausuró el diario y pasó a servir en las filas del ejército jordanista. Después de la batalla de Ñaembé (1871), en que este último sufrió un inesperado descalabro, huyó al Estado Oriental y luego se radicó en Río Grande do Sul (Brasil), donde vivió exiliado un año.A comienzos de 1872 pudo volver a Buenos Aires, donde pasó en limpio un extenso poema en estilo gaucho que había elaborado durante su exilio, desvelado por "una pena extrordinaria", como expresa en la primera estrofa: El gaucho Martín Fierro. Es este poema un alegato político y social en que el autor hace la defensa del gaucho rioplatense, convertido en verdadero paria (en gaucho "matrero") por los nuevos dueños del Estado, importadores de una filosofía de genocidio y de menosprecio por lo criollo e hispánico. En la primera parte del poema, aparecida a fines de 1872 y difundida a principios de 1873, H. asume toda la rebeldía de un perseguido político, como opositor a los gobiernos de Mitre (v.) y Sarmiento (v.). El gaucho Martín Fierro (el protagonista) habla en primera persona, diciendo todo lo que la censura oficial no le deja decir a H. en el periodismo.Entre 1873 y 1879, año éste en que aparece La vuelta de Martín Fierro, segunda parte del poema, su autor publica otra importante pieza en estilo gaucho: Carta que el gaucho Martín Fierro dirige a su amigo don Juan Manuel Blanes con motivo de su cuadro Los Treinta y Tres. Con motivo de la segunda rebelión de López Jordán, H. vivió un segundo exilio, desde mediados de 1873 hasta 1875, lapso en que ejerció el periodismo militante en Montevideo y luchó contra el alzamiento de Mitre de 1874. En La vuelta de Martín Fierro el poeta disminuye su actitud de rebeldía y asume, con el protagonista, una posición de conciliación, concordante con la política iniciada por el presidente Nicolás Avellaneda. "Al fin de tanto rodar / Me he decidido a venir, / A ver si puedovivir / Y me dejan trabajar", dice el protagonista. En esta segunda parte de la obra hernandina entra en escena la figura del viejo Vizcacha, paradigma del hombre acomodaticio y negociador que no quiere lucha, sino vivir bien ("Hacéte amigo del Juez, / No le des de qué quejarse..."): es la contrafigura de Martín Fierro, hombre entero, imbuido de una clara filosofía estoica y cristiana de la más pura cepa hispánica.Culturalmente hablando, con Martín Fierro culmina el proceso de ese género originalmente sudamericano que se ha venido a llamar "gauchesco" (v. CRIOLLOS II) con bastante impropiedad, especialmente en lo que concierne a H., quien logró unir magistralmente la crítica social y la esencia poética, en una obra de perdurabilidad épicolírica, sin proponerse en rigor una epopeya. Además de la capital importancia social que Martín Fierro posee, y de su extraordinario valor filológico, su belleza alcanza una pareja dimensión a lo largo de su itinerario, reveladora de la auténtica cultura literaria de su autor. Martín Fierro es el único libro argentino de tirada millonaria. Los habitantes de la campaña, luego de su aparición, lo adquirían en las pulperías junto con la yerba mate, el tabaco y otros "vicios". Se agotaron casi cien mil ejemplares en una población de la provincia de Buenos Aires que, en 1880, no llegaba a 530.000 almas incluyendo a la ciudad capital. En España se imprimió por primera vez a los pocos meses de su aparición, en "El Correo de Ultramar" (1873). Las mejores ediciones críticas son las de Eleuterio Tiscornia (1925), Carlos Alberto Leumann (1951) y Ángel J. Battistessa (1958). El poema se ha traducido a 25 idiomas. H. escribió también, en 1863, Rasgos biográficos del general Don Ángel Vicente Peñaloza, obra que al reeditarse en 1875 fue causa de una candente polémica con Sarmiento. En 1881 publicó Instrucción del estanciero, en que expuso las ideas más modernas sobre el manejo de una estancia y en que postula la formación de colonias agrícolas con hijos del país, del mismo modo que el gobierno las formaba con colonos extranjeros.El primer gran crítico de Martín Fierro fue el escritor boliviano Pablo Subieta, quien hizo hincapié en los valores político-sociales de la obra en 1881. Menéndez Pelayo y Miguel de Unamuno lo redescubrieron como libro de alto valor literario. Posteriormente, Martiniano Leguizamón y Leopoldo Lugones escribieron páginas memorables sobre el mismo, especialmente este último en El Payador, donde se exalta la dignidad estética del poema y se vincula con los aedas homéricos. En 1963, Francisco Company efectuó la valoración cristiana del mismo en su obra La fe de Martín Fierro. El crítico Ángel Héctor Azeves demostró la formación estoica de H. en su libro La elaboración literaria del Martín Fierro (La Plata 1960).J. M. CASTIÑEIRA DE DIOS.
BIBL.: AZORíN, En torno a José Hernández, Buenos Aires 1939; J. R. DEL Río, El autor de Martín Fierro, Buenos Aires 1948; A. S. VÁZQUEZ, José Hernández en los entreveros jordanistas, Buenos Aires 1953; F. CHÁVEZ, José Hernández. Periodista, político y poeta, Buenos Aires 1959; A. PAGÉS LARRAYA, Prosas del Martín Fierro, Buenos Aires 1952; M. GÁLVEZ, José Hernández, Buenos Aires 1964.
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