Helvetia
Categoria:
Cultura
Los helvecios pertenecen al pueblo celta. Los autores antiguos escribieron el nombre con algunas variantes, como helvetii que es la forma más corriente, helvetii, helvéttioi, Elvetioi y Elvítioi. Su lugar de origen es la región sudoeste de Alemania, o sea, la Selva Negra. Estaban en relación con los grandes movimientos de pueblos de la Galia, entre los s. vi-iii a. C.Algunas fuentes antiguas, como el geógrafo griego Estrabón, aluden a la abundancia de oro entre los helvecios, lo que se ha confirmado con los numerosos hallazgos arqueológicos de joyas en tumbas principescas pertenecientesal comienzo de la cultura de La Téne (v.). En la época de César, los helvecios se situaban en el lago de Constanza, el Rin superior, el Jura y el Norte de los Alpes. La región se encontraba muy habitada. En el 61 trataron de invadir la Galia, a las órdenes de Orgétorix en compañía de otras tribus vecinas. Penetraron en la región de los santonos, pero César les cerró el camino de acceso a la Galia al vencerles, lo que les obligó a volver a su país de origen. Se calcula que el pueblo helvecio contaba entonces con unas 263.000 personas. Las cuatro tribus: los tulingos, latovicos, rauricos y boies sumaban 105.000, lo que hacía un total de 368.000 hombres, de los que 92.000 eran varones en edad de empuñar las armas.Con la conquista romana se desgajó la región sudoeste y se fundó allí la colonia Iulia equestris en Uoviodunum (Nyon). La tribu reconoció la categoría de civitas foederata y se le facilitaron tropas para contener a los germanos. La ciudad más importante fue Aventicum (Avenches). En Vindonissa (Windisch) tenía su cuartel general una de las cuatro legiones del Rin superior. Vespasiano dio a Aventicum el título de colonia Pía Flauvia constans emerita Helvetiorum foederata, con el que aparece en inscripciones, pero ello no significa que los helvecios obtuvieran la ciudadanía romana, puesto que no servían en las legiones, sino en las tropas auxiliares. Se conoce la existencia de una cohors 1 Helvetiorum. La concesión de la ciudadanía romana no estuvo muy extendida. Las inscripciones han conservado los nombres de los cargos más importantes; entre los administrativos, figuran los duoviri, los praefecti operum publicorum y los decuriones; entre los sacerdotales, los flamines Augusti, flimanicae Augustae y los sexviri Augustales. También se conocen profesores, medici y un corpus fabrum tignuarionum.De la capital, Aventicum, se conserva un anfiteatro, un templo y otros edificios importantes. Vindonissa era un cuartel militar del primer orden, ya desde comienzos del Imperio, y siempre fue el campamento de diferentes legiones: la legio XIII Gemina, en tiempos de Augusto; la legio XXI Prapax, en los años de Claudio; y la legio XI Claudia, en los de Vespasiano. Esta ciudad tuvo un anfiteatro y varios templos. En las proximidades estaba Aquae Helvetiorum, importante estación termal, con fábrica de armas. En Turicum (Zurich) se encontraba la aduana en el limes contra los retios. Otros vici conocidos por las inscripciones son Eburodunum (Yverdun), Lousanna (Lausana), Minnodunum (Moudon), Salodurum (Soleura) y Petinesca (Studenberg). Todas estas poblaciones estaban bien comunicadas con las ciudades más importantes de las proximidades. La región vivió en paz, salvo en el 69 en que se desataron las luchas de la suprema magistratura y quizá con ocasión de la guerra contra los marcomanos, en tiempos de Marco Aurelio. En tiempos del emperador Galieno, los alamanes rompieron el limes por esta región (256). De finales del s. iii datan una serie de fortificaciones, que partían de Vindonissa, como las murallas de Avenches, Soleura y Olten; los pequeños castillos del Rin, como el de Tenedo y el repliegue de Bogenhausen (Zurich), Vitudurum (Oberwinterthun) y Pfyn (ad Fines). El castillum más importante se hallaba en Basilea, en territorio de los rauricos. La reorganización del Imperio bajo Diocleciano aseguró la tranquilidad. Hacia el 300 Constancio Cloro luchó contra los alamanes en los Campi Vindonissenses. Valentiniano 1 fortificó en el 369 toda la orilla izquierda del Rin y parcialmente la derecha, con castillos, torres y cuarteles.Economía. La base económica de los helvecios era la ganadería. A juzgar por los datos de las excavaciones, la leche y derivados desempeñaban un papel primordial en la alimentación. El ganado bovino, caprino y ovino era abundante, como se deduce del elevado número de huesos y cencerros recogidos en las excavaciones. En los alrededores de Vindonissa se conocen varias villae rusticae, que indican explotaciones ganaderas y que debían ser cultivadas por los legionarios o los soldados licenciados. La agricultura para el mantenimiento de las tropas estaba bien desarrollada. Algunas de estas villae poseían hórreos para los cereales, como en Castrum Rauracense y Vindonissa. No es seguro que se conociese en esta región, en época romana, la explotación de la vid y de las hortalizas. El comercio fue fuente de ingresos. En Geuf, Berna, August y Basilea se documenta terra sigillata fina procedente de Italia. Con motivo del establecimiento de un cuartel en la Legión en Vindonissa, se desenvolvió un intenso comercio con Italia, ya que en el s. t la mayoría de los soldados procedían de allí y pocos del Sur de la Galia. Aquí aparece mucha terra sigillata itálica y del Sur de la Galia. El campamento de Windisch ha dado cerca de 2.000 ejemplares de lucernas de procedencia itálica, que fueron imitadas en la región. La ruta de este comercio desde Italia y Galia iba por el Gran San Bernardo y Gef hasta Aventicum y Vindonissa. Los topónimos, como Forum Tiberii, Forum Claudii, al igual que los restos de ellos en Vindonissa, Octodorus y Augusta Raurica, indican la existencia de mercados. Se importaba también vidrio fino que se halla al Norte de los Alpes, al igual que obras de arte, estatuas de dioses, mármoles itálicos, maderas de ébano, vinos y aceite. En la época de Tiberio, el vino del Sur de la Galia competía con el importador de Italia, según se deduce de alguna estampilla de exportador de vinos encontrada en Vindonissa. Estas estampillas han aparecido también en Nyon Avenches y Soleura. En el Bajo Imperio, parece que el vino del Sur de Hispania competía también con el de la Galia. El vino se importaba de la Galia por Gef y Nyon, transportándose desde aquí al interior, hasta Lousanna. Hasta el campamento de Windisch llegaba el pescado; en él se han recogido desperdicios de cocina, huesos de todo tipo de animales, caracoles, huesos de ciruelas, melocotón, endrinas, cerezos, cáscaras de nueces, avellanas y castañas, que dan una idea muy exacta del género alimenticio de la guarnición romana. Restos del mismo tipo de alimentación aparecen no sólo en Windisch y Avenches, sino en todas las villae de Suiza. junto al campamento de Vindonissa en la colonia civil se asentó una corporación de ciudadanos romanos dedicados al comercio de salazones y legumbres. Suiza exportaba a Italia productos naturales, tales como queso, resina, pez, cera y miel. La región del jura enviaba a Roma madera; y las tierras llanas, cereales.La industria ha dejado algunos testimonios de su existencia; p. ej., la fábrica de bronces de Aquae, de Gemellianus, que exportaba productos a Galia, Germania y al Noricum. Un segundo centro industrial se localiza en Julia Equestris (Nyon), donde en el taller de Lucius Cusseius Ocellio se fabricaban para la exportación instrumentos de cocina. También se conocen talleres cerámicos, como en Eschenz, cuyos maestros eran Gaius Valerius Albanus y Silvanus, y cuyas marcas de fábrica se encuentran en Baden y Windisch. Los talleres de cerámica trabajaron desde el s. t al iii. Se conocen los nombres de alguna compañía dedicada al comercio, como la de Sextus y Titus Lucretius. También se documentan gentes dedicadas al trabajo del oro. Un cantero de Aventicum, que perteneció al campamento de la legión de Windisch, tenía, entre otros obreros, a uno que se dedicaba a bruñir las espadas y un segundo a fabricar escudos.J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: E. HOWALD-E. MEYER, Die rómische Schweiz, Zurich 1940; F. STAEHLIN, Die Schweiz in rámischer Zeit, Basilea 1948.
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