Guipúzcoa I. Geografia. GEOG.
Categoria:
Geografía
Con sus 1.997 Km2, G. es la provincia más pequeña de España, pero a la vez una de las más importantes y dinámicas. Su población, en 1970, era de 642.075 hab., de los que 257.200 (un 45,31%) formaban la población activa, siendo la población industrial un 60,30% de la total. La comparación de estas cifras con la media española es bien significativa, puesto que esta última apenas supera un 30% y la activa global no llega al 40%. Estas cifras corresponden a un papel provincial de primera fila en lo que respecta a la intensidad de la actividad industrial y al grado de desarrollo económico, que a su vez se traducen en una primera posición respecto a la renta per capita. En contraste, la población activa agrícola es sólo de un 8,24%, pero la elevadarenta agrícola por persona (casi 100.000 pts.) revela su alta productividad, aunque la producción agraria global desempeñe un pequeño papel en el total provincial (inferior al 5%).Medio físico y poblamiento. Entre la costa y las crestas de la divisoria cantábrica se extiende un conjunto de formas escalonadas que van de una zona baja (alrededor de los 300 m.), otra media (de 300 a 700) y la divisoria (más de 1.000 m., culminando en Aralar y Aitzgorri, con 1.544 m.). Esta disposición latitudinal coincide en general con la estructura E-O dominante, de pliegues mesozoicos. Sin embargo, la red hidrográfica principal (Deva, Urola, Oria) sigue una dirección transversal que confiere carácter al relieve con disposición claramente ortogonal. La influencia oceánica trasciende en altas precipitaciones (1.397 milímetros en San Sebastián), temperaturas suaves (19° de media anual y 11 de amplitud en íd.) y una cobertera forestal (robles, hayas y pinos de repoblación) y herbácea. A lo largo de la costa y los valles, la población se dispersa en el espacio rural por medio de caseríos, y se concentra en numerosas villas fabriles y comerciales, coronadas por la capital (v. SAN SEBASTIÁN). Una densidad cercana a los 322 hab/Km2 y un fuerte crecimiento demográfico (195.850 hab. en 1900 y 642.075 en 1970) ocultan grandes diferencias entre las áreas exclusivamente rurales y las urbanas, rodeadas de espacios agrarios dinámicos. Las primeras están muy aisladas, pues la industria y la pesca han penetrado en el Beterri o baja G., alternando con una agricultura y ganadería prósperas; en la zona media, las áreas agrícolas se ensanchan entre una red profusa de ciudades que penetran en el Goyerri o alta G., siguiendo los altos valles en los cuales subsisten todavía áreas deprimidas.Actividades e infraestructura. Del total de 155.000 Ha. agrarias, sólo 32.000 están cultivadas y el resto corresponden a tierras de pastoreo y de bosque. En su mayoría estas tierras se hallan fuera de todo ciclo comercial: las ventas de productos agrícolas son inferiores al 30% de la producción global (1962). En realidad, la agricultura está al servicio de la ganadería, lo que explica la vitalidad del sector forrajero, cuyo valor supera en un 50% al total del valor agrícola, y que trasciende en una rica ganadería bovina (70.000 cabezas en 1962); el ganado ovino vive, como en el resto del país, una continua regresión (100.000 cabezas en 1942 y 55.000 en 1962); la producción vacuna resulta esencialmente lechera, aunque la demanda provincial supera la producción.Muy interesante es la producción forestal (alrededor de 140.000 Ha. ocupadas por el bosque), conectada con diversos sectores industriales (mueble, papel, etc.). Sin embargo, la pesca es la actividad más destacable del sector primario, no tanto por el empleo (menos de 4%) y su contribución a la renta provincial (alrededor del 7%), como por su alcance nacional. Cerca de 600 embarcaciones de pesca totalizan 72.392 t. (15,91% del tonelaje español) y un valor de 600 millones de pts. (8,91 del total nacional, en 1961), destacando la pesca de gran altura en la que el puerto de Pasajes ocupa el primer lugar español con un 41,44% de la producción nacional en 1962. La industrialización de la pesca, por otra parte, sitúa a G. en el segundo lugar de las provincias españolas, tras La Coruña. Es un hecho que la economía guipuzcoana descansa en la industria, que impregna la vida provincial por medio de un enjambre de villas fabriles que siguen los valles transversales y a través de una floración sectorial en la que destacan las actividades metalúrgica, química, papel y textil. La rama metalúrgica es la más importante, puesto que proporciona empleo a más de un 60% de la mano de obra industrial (70.000 obreros aprox., número doble del de hace 15 años), distribuidos entre la producción de bienes de consumo, máquinas-herramientas (primer puesto en España) y de hierro y acero (hornos eléctricos y fundiciones). La rama papelera es la segunda en importancia, contribuyendo con un 30% a la producción nacional, aunque se encuentra estacionada. Mayor dinamismo han mostrado en los últimos años la química (sobre todo en sus relaciones con la anterior) y la textil (ambas alrededor de los 6.000 obreros).La densidad industrial y urbana en un medio topográfico complejo y difícil, más el carácter fronterizo y el movimiento de Pasajes con un amplio hinterland, hacen de la infraestructura guipuzcoana una base esencial. Sin embargo, la red de carreteras es muy deficiente y supone un serio obstáculo para la expansión económica; el hecho de que las carreteras atraviesen las áreas urbanas presta a la cuestión mayor gravedad, en especial sobre el sectoroccidental (villas del valle del Deva). La red de ferrocarril ofrece un total de 286 Km., compartidos entre la Renfe (98 Km.) y cinco líneas de vía estrecha.Las trabas ofrecidas por la infraestructura apenas afectan al turismo, que encuentra en G. más que una región de estancia (alrededor de 175.000 por año, sobre todo en San Sebastián), una zona de tránsito.M. FERRER REGALES.
BIBL.: Guipúzcoa. Plan Provincial de Ordenación Urbana, 1-V, Madrid 1965; M. FERRER REGALES, La industria de la España cantábrica, Bilbao1968. V. t. la de VASCONGADAS 1.
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