Guiñol ARTE
Categoria:
Arte
El espectáculo. Las marionetas son objetos animados por el hombre: por el manipulador y el creador de la obra. El espectáculo puede ser dramático, lírico, poético, satírico o trágico, y constituye un género muy especial, de campo muy extenso, caracterizado por la animación de muñecos. Dar vida a objetos inertes, deformes a veces, supone sentimientos artísticos y también intelectuales en el espectador y en las personas que ponen en marcha el espectáculo. Los elementos esenciales del g. son: La ilusión, que exige un poder creador, una posibilidad de trasformar; esta exigencia hace que el mismo espectador se seleccione. Capacidad expresiva, que reside tanto en el que ve, como en el que actúa; el espectador, como en el mimo (v.), se convierte en coautor. Ideal vitalizador; como la vida del muñeco que se mueve por la mano del hombre no existe, es el espectador el que se la da, con lo que el sueño se eleva por encima de la realidad. De tal manera se une la ficción a la realidad que, de algún modo, los muñecos llegan a tener un lugar dentro de la vida del espectador, niño o adulto.La historia de las marionetas se confunde con la del teatro y, como éste, tiene un origen religioso. Procede, sin duda, de la estatuaria egipcia y se conocen marionetas en Grecia y en el olimpo romano. Las marionetas monumentales se encontraban en el interior de los templos y con ellas se hacían representaciones de carácter sagrado. La Iglesia católica prohibió los espectáculos de marionetas en que se representaba a Cristo o a los santos. Desde el Renacimiento, el espectáculo es puramente profano. Aparece el célebre Burattino, del que las marionetas italianas tomaron el nombre de burattini, marionetas de guante, es decir, g. En París, Polichinela crea un grupo de marionetas que conquistan Europa. En Inglaterra, Punch hace las delicias de los aficionados al g. y Casperl, que nace en Austria, suplanta en Alemania el puesto de Hanswurt. España, en la época de Carlos V, acepta a Cristóbal Polichinela.Los muñecos. Las marionetas pueden estar movidas por arriba, mediante múltiples hilos -de formas diversas, de distintas construcciones- o se mueven por abajo. Éstos son las marionetas de guante, que en España se conocen por el nombre de g., en Alemania se las llama kasperl, petrouchka en Rusia y punch en Inglaterra. Lo importante en la marioneta de guante es la cabeza y las manos, hechos con material muy variado: cartón piedra, cerámica, goma, terracota, cera o, simplemente, con papel engomado y que se moldea húmedo hasta formar una masa blanda con la que los mismos alumnos de los colegios o jardines de infancia fabrican sus personajes para llenar su mundo. Con telas de clases muy distintas se les hace el vestido que sirve para introducir los dedos del manipulador que pronto les dará vida. Los muñecos del g. están más unidos al hombre, formando un todo con él, precisamente por la falta de pies del muñeco. Las figuras de g. son distintas, según el país de procedencia: son célebres las marionetas de guante de Lyon, las italianas, españolas, inglesas y rusas.El escenario es algo muy importante: decorados variados y, sobre todo, muy conocidos, igual que los muñecos, que deben ser familiares para el espectador: la bruja, Cáspole, el ogro, la madre, etc. La música puede también acompañar a los movimientos, pero es más importante la palabra. Con frecuencia las compañías de g., ambulantes o fijas, combinan varias familias de marionetas: títeres, marionetas de guante, marionetas de hilos, las lileki eslovenas, marionetas de barras, etc. Con la pedagogía moderna, se ha abierto un nuevo campo de expectación para el g.: el público infantil, que aprende a ser además manipulador, artesano, a impostar la voz, siempre está dispuesto a introducirse en la acción de los pequeños muñecos que tienen para ellos un enorme poder sugestivo. Si toda cosa primitiva es imperecedera, una vez más se ha demostrado con el g. que el hombre, niño o adulto, necesita fabricar su propio mundo, llenando sus vacíos con esta conjunción de ficción y realidad.GLORIA TORANZO.
BIBL.: G. BATY y R. CHAVANCE, Histoire des marionettes, París 1959; B. MAWE, Títeres y niños, Buenos Aires 1962.
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