Guayanas II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Descubrimiento y primeras expediciones españolas e inglesas. Las costas de G. fueron avistadas por vez primera en 1500, como consecuencia del viaje realizado por Vicente Yáñez Pinzón (v. PINZÓN, HERMANOS), y que, aunque económicamente fue un desastre para sus organizadores, para la historia de los descubrimientos resultó fundamental, ya que fue el primero que atravesó el Ecuador dando a conocer parte de las costas brasileñas e íntegramente todas las de las G. Pero después del descubrimiento, los inhóspitos territorios de la G. fueron olvidados durante años, hasta que una leyenda, la de Eldorado (v.), los pone de actualidad. El primer conquistador que se interna por aquellas tierras en busca del legendario lugar es Diego de Ordás (v.), que después de una infructuosa travesía por el Orinoco muere envenenado; a él siguen los intentos de Jerónimo Dortal, Alonso de Herrera, Álvaro de Ordás y Antonio Sedeño, pero sin que ninguno consiga un establecimiento positivo. Todos ellos utilizan como vía de penetración el Orinoco (v.), y algunos alcanzan el río Meta, en cuyas tierras consideran que se halla el centro de Eldorado.Años después, ya en la segunda mitad del s. XVI, con la leyenda aún presente en la mente de los conquistadores, continúan las expediciones a través del Orinoco: Pedro Maraver de Silva, Diego Fernández de Serpa y Juan Troche Ponce de León. Al no conseguirse así nada, Antonio de Berrio y Oruña, sobrino de Jiménez de Quesada, emprende la conquista por tierra, es decir, abandona la ruta de penetración en el Orinoco desde el Atlántico. Tres son los intentos que llevan a cabo él y su maestre de campo Domingo de Vera, fundando la colonia de Santo Tomé de Guayana. Por aquellos mismos días, el inglés Walter Raleigh, también atraído por la leyenda de Eldorado, intenta el recorrido de aquellas tierras. Ninguna de las expediciones reseñadas puede decirse que fue fructífera, pero las noticias proporcionadas por Raleigh tientan la curiosidad de otros, y el s. XVII pone de moda aquellos lugares para otros extranjeros, con lo que empieza la afluencia de europeos, y como consecuencia el choque con los españoles, hasta ahora sus únicos visitadores.En los primeros años del s. XVII hay noticias de establecimientos ingleses y casi inmediatamente después merodean por allí los holandeses. Es entonces cuando se produce la segunda visita de Raleigh, que ataca la única ciudad fundada hasta ese momento en la región, Santo Tomé de la Guayana, pero no consigue las riquezas que esperaba. A pesar de ello, prosiguen los intentos, como el de Charles Leigh, que funda la colonia Principium, donde se comienza a cultivar el algodón, el tabaco y la caña de azúcar. Este principio de colonización sólo dura algo más de un año, ya que la hostil actitud mantenida por los indígenas obliga a los ingleses a abandonar la colonia.Nuevos establecimientos europeos. En 1609, se produce una nueva tentativa inglesa al organizar Robert Harcourt diversas expediciones por la parte oriental, y, posteriormente, en 1646, establecen sobre el río Suriname (Y. SURINAM II) una nueva colonia para la plantación de tabaco. De esta forma se inician los establecimientos coloniales de los países europeos en la G., aunque en situación contraria a la actual. Los ingleses ocupan la parte central, mientras que los franceses se establecen en el oriente, y los holandeses en la región occidental. La ocupación francesa se realiza desde la isla de San Cristóbal: un pequeño grupo de 26 hombres se instala hacia 1626 a orillas del río Sinnamary, y años después en la Connanama. Estos intentos los consolida hacia mediados de siglo Charles Pucet, que establece una colonia en la Cayena. Pero el esfuerzo de colonización más importante de los efectuados en la Guayana en el s. XVII corresponde a los holandeses, que con perseverancia consiguen grandes éxitos económicos. A partir de 1616, se instalan tanto en los territorios que corresponden a los españoles como en los que actualmente forman parte de Guyana (v.), y penetran por el Amazonas (v.). De aquí son expulsados por los portugueses, pero se mantienen en los demás territorios, donde fundan importantes factorías, que alcanzan un gran desarrollo con la creación de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales.Puede decirse que a lo largo de ese siglo España se queda al margen de estos territorios, y limita su acción sólo a la parte más occidental, la G. venezolana, donde misioneros jesuitas y sobre todo capuchinos realizan una gran labor colonizadora durante los s. XVII y XVIII. Ellos y las expediciones de Iturriaga y Manuel de Centurión dan lugar a la fundación en esas regiones de gran número de pueblos de indios y algunos de españoles. Las guerras europeas del s. xvil, causantes indirectas del abandono por España de la zona, provocan también grandes cambios en la G. entre los países europeos que la ocupaban.Auge de las factorías holandesas. En 1669 la región de Surinam (Pananaribo) pasa a los holandeses, a cambio de la entrega que éstos hacen a los ingleses de Nueva York. De esta forma los ingleses, que nunca habían consolidado su posición en la G., desaparecen por unos años de estos territorios, que comparten holandeses y franceses. La situación de preponderancia holandesa y francesa se mantiene durante casi todo el s. XVIII. Holanda continúa impulsando la producción en sus colonias de Pananaribo, Essequibo, Demerara y Berbice. La que mayor desarrollo alcanza es la de Pananaribo, considerada la colonia más importante de Holanda en América, con una población blanca de más de 2.000 personas, y 10.000 negros. La prosperidad económica se ve amenazada por las constantes revueltas de los negros, que ya entonces constituyen la mano de obra más cuantiosa en aquellos territorios. A lo largo del siglo se celebran diversos tratados de pacificación, rara vez respetados, por lo que la metrópoli se ve obligada a enviar refuerzos. Así llegamos a la guerra que provoca la independencia de EE. UU. y durante la cual los ingleses ocupan los territorios de la Guayana holandesa; pero los franceses, que forman parte de la liga contra Inglaterra, les expulsan de allí y gobiernan la colonia hasta 1784.Preponderancia inglesa y sistema de explotación de Francia. Poco después del retorno de los holandeses, se desencadena una nueva sublevación contra la Compañía de las Indias Occidentales, con lo que ésta comienza a perder autoridad en la región, hasta que en 1792 se suprime la Compañía y la G. empieza a ser controlada directamente por los Estados Generales de las Provincias Unidas. Nos encontramos ya en los años de la Revolución francesa, cuyas consecuencias se dejan sentir en la Guayana. Al ser ocupada Holanda por Francia, se produce una alianza, aunque forzada, entre ambos países contra Inglaterra, y, como resultado de ella en los conflictos bélicos subsiguientes, Inglaterra se apodera de todos los territorios que los holandeses poseen en G., la cual se mantiene bajo dominio inglés hasta 1802, año en que por la paz de Amiens, y ante la presión de Napoleón, Inglaterra se ve obligada a devolver la colonia a Holanda.En cuanto a la labor realizada por los franceses durante el s. XVIII, su interés científico radica en la exploración de muchas de las tierras que allí ocupan. Su situación no es muy tranquila, ya que a partir del tratado de Utrecht (v.) los territorios situados entre los ríos Oyapock y Amazonas son objeto de continua disputa con los portugueses. Las incursiones de éstos son constantes, se producen frecuentes choques y se suceden fluctuaciones entre los territorios de ambos. Por otra parte, para Francia puede decirse que apenas si tiene valor comercial la colonia, y sólo a fines de siglo, hay un intento de reforzarla, aunque las circunstancias geográficas de la región, muy adversas, son casi siempre insuperables, pudiendo considerarse aquella región francesa sólo como un pequeño bastión cercano a sus Antillas (v. ANTILLAS II, 3). Después, y como consecuencia de los acontecimientos que trae consigo la Revolución francesa, la situación de la colonia experimenta grandes cambios. En primer lugar, sirve de lugar de destierro de muchas de las víctimas del movimiento revolucionario. Después, las guerras europeas que Napoleón sostiene para consolidar su Imperio tienen su repercusión allí; los ingleses y portugueses ponen cerco a la Guayana Francesa, apoderándose de ella y anexionándosela al Brasil. En un momento de auge económico por los muchos esclavos negros que son introducidos, hasta que por el tratado de París es restituida la región a Francia. Desde entonces la frontera queda constituida por el río Oyapock, aunque la decisión no fue del agrado de Francia, que mantuvo el debate durante todo el s. XIX.Las guerras de fines del XVIII llevan a los ingleses a establecerse de nuevo en las G. Las regiones de Essequibo, Demerara y Berbice, que ocupan durante las guerras napoleónicas, les son reconocidas como propias en el tratado de Viena, y años más tarde, en 1831, se constituye con ellas la colonia de la Guayana británica. El acontecimiento más importante en sus primeros años es la abolición de la esclavitud, hecho extrordinario si se tiene en cuenta que de los 100.000 hab. de la colonia el 80% eran esclavos. Simultáneamente surgen nuevas ciudades como Queenstown y Williamstown, y se establecen nuevos cultivos. Es también la época de grandes masas de emigrantes asiáticos, que ayudan a la expansión de los cultivos, a la vez que se realizan exploraciones por el interior. El mismo sistema siguen los holandeses en su jurisdicción para poblarla y mejorar su producción, en contraste con los franceses, que mantienen la colonia prácticamente sólo como presidio. La única similitud es la abolición de la esclavitud; a la realizada por los ingleses, continúa en 1848 la abolición de la Guayana Francesa, y en 1865 en la holandesa.Un nuevo suceso vuelve a conmocionar aquellas tierras a mediados del s. XIX y da lugar a profundos cambios. Como si la leyenda de Eldorado, que tanto significó para su conocimiento, se hiciese realidad, se encuentra oro en el río Approuague y después en las cercanías de otros. Esto provoca una nueva afluencia masiva de inmigrantes y un éxodo desde las zonas costeras hacia el interior, que permite su mejor conocimiento. Los últimos años del s. xix coinciden con el apogeo de la región, principalmente en la zona más occidental, la discutida entre Inglaterra y Venezuela, países que concluyen repartiéndose el territorio. Por la parte oriental, también Brasil lanza sus miradas sobre zonas inexploradas, como la de Amapá, y obtiene arbitrajes internacionales favorables. De esta forma, a comienzos del s. XX se reparten la región Venezuela, Inglaterra, Holanda, Francia y Brasil. La G. británica (v. GUYANA) se convirtió en Estado independiente en 1966 y la G. holandesa (v. SURINAM) en 1975.V.t.: GUAYANA FRANCESA II; GUYANA II; SURINAM II; BRASIL III; VENEZUELA III.BIBIANO TORRES.
BIBL.: M. DEVEZE, Les Guyanes, París 1968; H. Ruiz, La búsqueda de Eldorado por Guayana, "Anuario de Estudios Americanos" XVI, Sevilla 1959.
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