Grecia (Hellas) XV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Para el arte clásico, V. III. Durante los primeros años del cristianismo fueron construidas numerosas iglesias de nueva planta, así como habilitados para el culto abundantes templos clásicos, especialmente en la zona costera del sur. Incluida G. en el Imperio Romano de Oriente, las basílicas griegas paleocristianas revelaron la influencia romana; así las de Epidauro (fines del s. IV), la B y la de S. Demetrio en Nicópolis (s. V-VI), la de Philippos (s. V-VI) y las de Sicione, Corinto, Nea Anchialos y Daphnusiu, todas del s. V. El tipo de basílica predominante fue la de tres o cinco naves con o sin transepto, siendo raras las de planta de cruz; la cubierta solía ser de madera a doble vertiente o con cúpula. Otros ejemplos destacados son las de S. Demetrio (edificada en 412 y reconstruida tras dos incendios en el s. VII y en 1948), la de Hosios David (fines del s. V) y la de S. Sofía (s. VIII), todas en Salónica, las tres con transepto, en tanto que la de Haghia Paraskévi (s. V) carece de él. Asimismo es interesante el templo de S. Jorge, de planta circular, elevado probablemente ca. el año 400 sobre el mausoleo del emperador romano Galerio, en Salónica. El interior de estas basílicas estaba ricamente decorado a base de mosaicos de variada iconografía, siendo especialmente notables los que decoran las iglesias de Hosios David y S. Demetrio de Salónica, realizados en el s. VII y con figuras de gran realismo.Las invasiones de los pueblos bárbaros y las acometidas musulmanas provocaron una época de escasas manifestaciones artísticas durante los s. VII y VIII. A esa penuria artística vino a sumarse la revolución iconoclasta (v.; (721-843), que ocasionó la destrucción de gran cantidad de piezas de escultura y pintura. Al acceder al trono bizantino la dinastía macedónica (v.; 867-1057) se abrió .una nueva etapa de apogeo artístico (v. BIZANCIO IV). En esta época la iglesia característica de G. fue la de planta de cruz griega y cubierta con cúpula, que invistió de un típico perfil a zonas como el Ática, Beocia, Tesalia y el Peloponeso. En bastantes casos, la cúpula central apoya sobre cuatro columnas o pilares (iglesias de los S. Teodoros (ca. 1070), de Atenas; Panaghia Chalkeón o de la Théotokos (1028), de Salónica. Pero existen asimismo templos en los que la cúpula central descansa sobre ocho apoyos: convento de Nea Moni, de Chíos (ca. 1054), monasterio de Daphni (construido en los s. v-vi y reformado probablemente ca. 1080) y la fundación imperial del monasterio de Hosios Lukas (edificado en 942 y reconstruido en el s. XI, de suntuosa decoración policroma). En el s. XII se impuso el tipo cruciforme con varias cúpulas en torno a la central (iglesia de Niki-Tegea).La misma política artística continuaría con los Comnenos (v.; 1057-1204), a cuya época corresponden la Panaghia Gorgoepikos o Pequeña Metropolitana (s. XII), la iglesia del pequeño monasterio de Kaisariani y la de la Kapnikaréa o de la Presentación de la Virgen (s. XI), las tres en Atenas; y la del convento de Haghia Moni, cerca de Nauplia (fundado en 1144), entre otras muchas.Capítulo destacado del arte griego medieval es el señalado por los monasterios del pequeño Estado del Monte Athos, en el que existieron más de medio centenar de conventos. En general, los monasterios athonitas son de planta rectangular y están rodeados de sólidos muros flanqueados por torres. En el interior del recinto se encuentra el períbolo, espacio central en el que se alza la iglesia de la comunidad o catholicon, de planta de cruz griega triconque o trilobulada, dado que tres de los brazos de la cruz rematan en ábsides; el nárthex suele ser doble y la cobertura se realiza mediante cúpulas. Alrededor de la iglesia se encuentran las celdas, el refectorio y demás dependencias monacales. Entre los cenobios más importantes del Monte Athos figuran los de Gran Lavra (963), Iviron (979), Vatopedi (s. X-XI), Xeropotamou (s. XI), el Protaton de Karye (s. X), Esphigménou (s. XI), Xenophon (s. XI), Dochiariu (s. XI), Constamonitou (s. XI), Philotheou (s. XI-XII), S. Pablo (s. XI), Pantokratoros (1118), Chiliandari (1197), Koutloumoussiou (s. XIII), Zographou (s. xIII), Dionysiou (1375), Simon Petra (s. XIV) y los ya posteriores de Stavronikita (1542) y S. Panteleimon (1814).En tanto que la escultura continuó siendo meramente decorativa, se desarrolló en gran manera la decoración de los templos a base de mosaicos y pinturas al fresco. Entre los primeros destacan los conservados en S. Sofía de Salónica, en la iglesia del monasterio de Daphni (del s. XI y considerados como los mejores de la Segunda Edad de Oro del arte bizantino) y en el monasterio de Hosios Lukas, al igual que en algunos monasterios del Monte Athos, estando todos ellos en evidente relación con los talleres musivarios de Bizancio. Por su parte, las pinturas murales, realizadas ya al fresco, ya en una técnica híbrida entre el temple y el fresco, se mantuvieron fieles al estilo bizantino.Como consecuencia de la toma de Bizancio por los francos (1204), G. conoció la huella de los estilos artísticos occidentales europeos, así como la fortificación de muchas localidades, entre las que destacan Mistra (1249), Kalamata, Rodas, Larissa y Chlemoutsi. A la misma época corresponde la construcción de las iglesias góticas de Creta y Rodas. Asimismo, años más tarde, los venecianos amurallarían algunas plazas como Pylos (la antigua Navarino), Acrocorinto, Chalcis, Nauplia, Candía y Corfú.La subida al trono bizantino de los Paleólogos (v.; 1261-1453) mantuvo la tradición arquitectónica de Bizancio, si bien no pudo evitar el influjo del arte occidental. G. conserva importantes muestras arquitectónicas de este momento, especialmente en Salónica y Mistra. En Salónica se edificó la iglesia de los S. Apóstoles, levantada entre 1312-15 con un mayor sentido de altura que los templos anteriores, así como con profuso empleo del ladrillo, que desde ahora se convertiría en el material predilecto de las iglesias griegas. Otros templos de Salónica en esta época fueron la iglesia de Haghios Panteleimon y la de Haghia Ekétérini. En Mistra fueron edificados asimismo numerosos templos que pueden agruparse en tres tipos: de planta de cruz latina (la Evanghelistria, de fines del s. XIV); de cruz griega (la de los S. Teodoros del monasterio de Brontochion, de ca. 1296); y otras con la planta baja de tipo basilical que se convierte en cruz griega en el primer piso (el Aphendiko del monasterio de Brontochion, del s. XIV); la Metropolitana de S. Demetrio, construida en 1309; la del monasterio de la Peribleptos, de la segunda mitad del s. XIV y decorada con bellos frescos; la del monasterio de Pantanassa, dedicado a la Virgen como Reina del Mundo por el déspota Manuel Cantacuzeno entre 1349 y 1380; y, finalmente, la de S. Sofía (ca. 1350). A la misma época pertenecen la Panaghia Parigoritissa (Virgen Consoladora), de Arta (ca. 1295), la de los S. Teodoros en Egina (1282), la Metropolitana de Kalabaka (ca. 1309) y los aéreos monasterios de las Meteoras de Kalaba (s. XIV). Entre estos últimos destacan la Gran Meteora, el de Varlaam, el de Haghia Trias y el de Haghios Stephanos. La escultura continuó su escaso desarrollo, pero no así la decoración de los muros, ahora realizada casi únicamente a base de pinturas al fresco por artistas de la escuela macedónica, que se distinguió durante los s. XIII y XIV por las figuras voluminosas y las composiciones de tono dramático acrecentado por las violentas tonalidades cromáticas. A esta escuela vino a sumarse la cretense, que, bajo la influencia de los pintores italianos contemporáneos, ofreció formas más idealizadas y elegantes, que habrían de perdurar durante los s. XVI y XVII.A la caída de Constantinopla en poder de los turcos (1453), gran parte de G. quedó bajo el influjo otomano, con lo que fueron numerosos los edificios clásicos, bizantinos y francos que se convirtieron en mezquitas (Atenas, Trikala, Nauplia, Chíos, Salónica, etc.), levantándose otros muchos de nueva planta (Jannina, Mistra, Larissa, Rodas, etc.). Aspecto importante de la actividad artística de estos años fue el alto nivel alcanzado por la escuela cretense de pintura, ya que la isla de Creta se mantuvo en poder de los venecianos y, por tanto, libre del yugo otomano hasta 1669. La escuela pictórica cretense se especializó en la pintura religiosa, tratando de renovar la tradición bizantina. Se realizaron numerosos iconos portátiles (v. ICONOS), altamente apreciados en toda G. y asimismo en Italia, de modo especial en Venecia. A esta ciudad acudieron varios artistas cretenses como Michele Damaskinos, considerado por algunos tratadistas como uno de los primeros maestros del Greco (v.), también natural de la isla. Pintores destacados del momento fueron Emmanuel Tzanés, Klontzas, Efrosino, Emmanuel Lambardos, Zorzis y los Moschi, muchas de cuyas obras se conservan en los Museos Bizantino y Benaki de Atenas, en el Vaticano y en los monasterios de Hosios Lukas y las Meteoras.Núcleo importante en cuanto a la decoración pictórica fue asimismo el Monte Athos, en donde se sucedieron las dos escuelas: la macedónica estuvo representada por Manual Panselinos, que decoró el Protaton de Karye, al tiempo que sus discípulos ornamentaban los de Vatopedi y Chiliandari; la escuela cretense se inspiró en la pintura de iconos y tuvo en el monje Theophanes el Griego su principal representante, el cual decoró entre 1535 y 1570 los monasterios de Gran Lavra, Dochiariu, Dionysiou y Stavronikita, en unión de su hijo Simeón, del mismo modo que el también monje cretense Neophyto trabajó en la decoración de la Metropolitana de Kalabaka. La tradición pictórica cretense fue continuada en el s. xvtt por Frangos Castellanos de Tebas, que decoró varias capillas y el refectorio del monasterio de la Gran Lavra. Durante el s. XVIII se hizo patente el influjo de la pintura italiana contemporánea, especialmente en las islas de Jonia. Figura destacada de este momento fue Koutoúzes, que revela el estilo de G. B. Tiépolo (v.), de quien fue discípulo. También decoradores fueron Panaghiotis y Nizolas Doxaras.Al constituirse el nuevo Estado griego en 1830, bajo el reinado de Otón de Baviera se volvió la mirada hacia Europa. Se construyeron numerosos edificios de corte neoclásico realizados en su mayor parte, con profuso empleo del mármol, por arquitectos alemanes y daneses. Así, el alemán Gármer edificó el Viejo Palacio Real (hoy, Cámara de Diputados) entre 1834 y 1838, la Universidad (1837) y la Academia (1859) de Atenas, al tiempo que facilitó los planos para la erección de la Biblioteca Nacional, realizada por los hermanos Valianos. Otros notables arquitectos helenos fueron St. Cleánthes y Lys. Kautantzóglou. El neoclasicismo se fue imponiendo hasta llegar a convertirse en un estilo nacional que continuó en vigor hasta los primeros años de la centuria actual, alternando con la inspiración en el Renacimiento italiano y en el arte bizantino (Catedral Metropolitana y S. Dionisio, de Atenas). En la actualidad se han impuesto las concepciones arquitectónicas contemporáneas, pero sin olvidar por completo las formas tradicionales helénicas.La escultura conoció un nuevo desarrollo durante los s. XIX y XX. Merece ser destacada la fundación de la Escuela Nacional de Bellas Artes (1837), en la que se formaron dentro de la estética neoclásica artistas como Leónidas Drósos (m. 1882), autor de los frontones de la Academia de Atenas y de las figuras de Atenea y Apolo alzadas ante su fachada. Discípulos suyos fueron Bitáles, Chalepas y los hermanos Fytáles. Más modernos son T. Thomópoulos, A. Sochos, M. Tombros, N. lkaris, N. Perandinos y G. Zongolopoulos, todavía ligados a las tradiciones clásicas, en tanto que algunos otros como Lázaros Lameras, A. Apergis y Alex Milona cultivan las tendencias abstractas. La pintura conoció asimismo las normas neoclasicistas a través de las que luchó por conseguir una pintura nacional. La Escuela de Bellas Artes formó artistas como Bryzákes, Nicéforo Lytras, N. Gysis y, entre otros muchos, a Bolanakes y Geraniotes. Tras la II Guerra mundial, la pintura griega se relacionó más directamente con las corrientes europeas figurativas y abstractas, sobre todo a través de aquellos artistas formados y residentes en el extranjero. Entre los pintores figurativos contemporáneos destacan el futurista Gounarópoulos y Nicos Engonopoulos, Iannis Moralis, G. Bousianis, A. Georgiadis, J. Tsaruchis, E. Zairis, A. Tassos y S. Sofionapoulo.Dentro de las tendencias abstractas cabe incluir a Alekos Kondopoulos, Iannis Spiropoulos y Caniaris.V. t.: III.F. PORTELA SANDOVAL.
BIBL.: A. BLANCO FREIJEIRO, Arte griego, 3 ed. Madrid 1971; CH. ZERVOS, L’Art en Grèce, París 1935; A. GRABAR, L’art byzantin, París 1938; G. MILLET, L’école grecque dans 1’architecture byzantine, París 1916; CH. DIEHL Y OTROS, Monuments chrétiens de Salonique, París 1918; A. BON, Le Péloponèse byzantin, París 1951; G. MILLET, Monuments byzantine de Mistra, París 1910; íD, Monuments de l’Athos, París s. a.; M. CHATZIDAKIS, Monuments byzantine d’Attique et de Béotie, Atenas 1956; L. LENGYEL, Les chefs-d’oeuvre de la peinture grecque, París 1949.
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