Grecia (hellas) IV. Historia Antigua. A: Estudio General. HIST.
Categoria:
Historia
1. Aspectos sociopolíticos de la Grecia antigua. 2. Desarrrollo de la ciudad-estado. 3. Las anfictionías. 4. El comercio y la industria. 5. Aparición de la moneda. 6. Los cambios sociales y su repercusión en la política defensiva. 7. La administración de justicia. 8. Del gobierno aristocrático a la tiranía. 9. La democracia ateniense. 10. El imperialismo ateniense y la rivalidad con Esparta. 11. Supremacía de Tebas. 12. Supremacía de Macedonia. 13. Decadencia de la Grecia continental. 14. Alejandría: centro comercial y cultural del mundo helenístico. 15. El Imperio seléucida. 16. La presencia de Roma y la desintegración del mundo helenístico.1. Aspectos sociopolíticos de la Grecia antigua. La época que sigue al colapso de la civiljzación micénica, etapa geométrica, es un periodo mal conocido de la historia de G. La información es principalmente arqueológica (v. III). En ella, el mundo micénico se desintegra totalmente en lo político y en lo social, se establecen definitivamente los grupos étnicos que forman el pueblo helénico y se crea la base de la cultura griega de la época arcaica y clásica. Se caracteriza este periodo por la aparición del hierro y la incineración de los cadáveres, y en él tuvieron lugar algunos hechos políticos y sociales del mayor interés. El rey se convirtió en un primus inter pares, como lo fue el rey Alcinoo entre los 12 reyes, que le rodean. Los nobles poco a poco despojaron al rey de su poder. El poder organizado desapareció. La realeza se tornó electiva, no hereditaria y se limitaron sus funciones a unos pocos años. Los pequeños jefes locales se convirtieron en señores independientes, que gobernaban pequeños territorios alrededor de un centro urbano apto para la defensa, lo que a la larga dio lugar al nacimiento de la polis (v.), que era principalmente una antigua ciudadela.Con el nacimiento de la polis desapareció el genos (clan) como unidad social básica. Posiblemente, las primeras polis surgieron en la costa egea de Asia Menor. Nuestra principal fuente de información sobre este periodo son los poemas homéricos y Los trabajos y los días de Hesíodo (v.). De los datos entresacados en ambos poetas se deduce que la agricultura y la ganadería eran la principal fuente de riqueza. La industria y el comercio abastecían casi exclusivamente el mercado local. Las clases sociales estaban formadas por grandes terratenientes que explotaban directamente sus fincas y, junto a ellos, pequeños propietarios, cuya existencia, a juzgar por los datos suministrados por Hesíodo, era penosa. Existió la esclavitud, para ayudar en las faenas agrícolas y domésticas. También hubo jornaleros para las faenas de la recolección, que buscaban trabajo de un pueblo en otro. Los pequeños propietarios continuamente se veían obligados a pedir prestado dinero a los grandes agricultores. La propiedad se trasmitió por herencia. Existían también prados comunales, donde se podían plantar árboles de propiedad individual.En este periodo G. debió estar superpoblada y la solución a este problema se buscó en la emigración, que dio lugar a la colonización griega, y en la creación de nuevas fuentes de riqueza, comercio e industria principalmente. Durante el periodo geométrico (1000-750) aparecieron sobre la cerámica, decorada con profusión, nuevos motivos, como los meandros; la más famosa es, sin duda, la llamada del Dipilón, en Atenas, que se caracteriza por las escenas fúnebres, que son el mejor comentario a las descripciones de Homero (v.) (v. VII, 5).2. Desarrollo de la ciudad-estado. La etapa de la colonización griega (v. IV, B) coincide con un gran desarrollo de la ciudad-estado, que en G. continental maduró lentamente; en cambio en Asia Menor, muy relacionada cultural y económicamente con el Oriente, donde existían desde tiempos anteriores grandes ciudades-estado, el proceso de desarrollo fue mucho más rápido. La ciudad-estado griega fue una institución que llegó hasta la época helenística. La actuación de Filipo II (v.) y de Alejandro (v.) terminó de arruinar esta forma política. El último gran teórico de la ciudad-estado fue Aristóteles (v.).La aparición de la ciudad-estado no fue fenómeno sincrónico en toda G. Esparta nunca fue propiamente una ciudad-estado; al principio de la guerra del Peloponeso era todavía un grupo de cinco aldeas. A finales del s. VII a. C. las ciudades-estado se documentan sólo en algunas regiones: Argólide, Corinto, Atenas, Eubea, Fócide, Lócride, Beocia y Tesalia. Hasta el siglo siguiente, no hacen su aparición en Arcadia, con Tegea y Herea; en el s. V a. C., en Elis y, con posterioridad, datan las de los locros y acarnanios. La gran colonización griega difundió esta forma de gobierno por todo el Mediterráneo. Su importancia en la evolución social y económica del mundo griego fue enorme. Pronto la ciudad-estado dejó de ser un simple lugar de refugio, para convertirse en un centro de atracción, donde los campesinos arruinados encontraban trabajo en la incipiente industria y en el comercio. Un rasgo común a todas las ciudades-estado griegas fue su pequeña extensión. La mayor era Atenas, que comprendía toda el Ática, con 2.550 Km2. Sición tenía 350 Km2, Tebas 175, Corinto 880. En Creta, cuya extensión era de 8.500 Kmz, había 100 ciudades diferentes. La ciudad-estado absorbió, en lo político y en lo religioso, las entidades sociales menores, como el genos, y las étnicas superiores. En las regiones más atrasadas de G., como elide y Arcadia, las estirpes todavía continuaron contando en la política.En Tesalia, a pesar de la aparición de las ciudades-estado, se constituyó hacia el 700 a. C. una federación, que agrupaba en cuatro cantones a Ptía, Pelasgo, Hestica y Tesalia, y a las ciudades bajo el gobierno de un tetrarca electivo. Entre todos los ciudadanos se elegía al jefe militar.3. Las anfictionías. Otro tipo de entidades eran las anfictionías, o ligas de Estados alrededor de un culto, como la establecida en el santuario de Deméter en Antela, en la Termópilas, que comprendía 12 estirpes diferentes. El control de la anfictionía se extendió no sólo a los asuntos estrictamente religiosos. En Asia Menor, ya en el s. VIII a. C., existían organizaciones político-administrativas del tipo de las anfictionías, como las 12 ciudades jónicas que se reunían en torno al santuario del Poseidón Helicón en Mícale, que tenía un jefe militar a su frente. El santuario de Apolo reunió los centros de la Dóride.La monarquía supervivió como forma política de gobierno en Arcadia, Laconia, Élide, Argos y Macedonia; salvo en esta última, sus poderes fueron mermados. En el s. VIII a. C., en gran parte de G., el gobierno de las ciudades había pasado a manos de la aristocracia terrateniente, pero el rey no fue eliminado sino que conservó las funciones religiosas, como en Atenas. La administración de la justicia pasó a la nobleza, cuya base económica eran las grandes propiedades, que aumentaban continuamente y cuya ocupación favorita era la caza, las competiciones agonísticas y la equitación. Las familias nobles se unían mediante enlaces, lo que favorecía las rivalidades y las alianzas políticas.4. El comercio y la industria. A partir del s. VIII a. C. se desarrolla el comercio de exportación. La arqueología ha suministrado cuantiosos datos de la industria cerámica y de su exportación por todo el Mediterráneo. Existió una industria y un comercio de exportación de otros productos, como bronces de Atenas, Corinto, Sición y Calcis, y lanas de Mileto y de Mégara. Hasta mediados del s. VI a. C., la ciudad-estado de Corinto (v.) fue el principal centro comercial e industrial de G. Hubo mercaderes ambulantes, pero la gran industria y comercio de Corinto y después de Atenas contaba con unos buenos canales de distribución y con un conocimiento muy completo del mercado. La isla de Egina (v.), que como Corinto gozaba de una buena situación geográfica, se convirtió pronto en un gran centro industrial, hasta que cayó, en tiempos de Pericles (v.), en poder de los atenienses. Corinto exportaba perfumes y Atenas aceites. La producción cerámica estuvo estandardizada y el pintor que decoraba el vaso era diferente del ceramista.5. Aparición de la moneda. A mediados del s. VII a. C. tiene lugar la aparición de la moneda, cuya importancia en el desarrollo de la economía y del comercio fue enorme. Antes de esa fecha los instrumentos de cambio eran o bien el ganado, o bien utensilios domésticos, tales como los trípodes, calderos, balanzas, etc. El lugar de acuñación de las primeras monedas fue Lidia, en tiempos de los Mermnadas; antes había bloques de metales preciosos, contrastados con un sello, símbolo de calidad. Hacia el 700 a. C. imitaron el ejemplo de Lidia las ciudades costeras de Asia Menor. Hacia el 650 a. C. Fidón de Argos acuñó en Egina monedas de plata. Hacia el 625, en Eubea, Calcis acuñó piezas de plata de menor valor que las de Egina. A principio del s. vi a. C., Atenas (v.) comenzó a acuñar monedas de plata, siendo muy famosas las de los Pisistrátidas con la cabeza de Atenea y la lechuza. Esparta (v.) no tuvo moneda; se mantuvieron como instrumento de intercambio los asadores de bronce. La aparición de la moneda trastocó la naturaleza de la riqueza, ahora independiente de la posesión de las tierras.6. Los cambios sociales y su repercusión en la política defensiva. El desarrollo del comercio y de la industria y la concentración de la mano de obra en los grandes centros productores trajo consigo la aparición de una pequeña burguesía de comerciantes y de jefes de tálleres y del proletariado industrial, que aceleró la decadencia de la aristocracia y la evolución política de la ciudad-estado.A la desaparición de la importancia de la nobleza contribuyó poderosamente el cambio de la táctica guerrera, que tuvo lugar hacia mediados del s. vii a. C. La táctica antigua requería el empleo de la caballería, que sólo la podían costear los nobles, una de cuyas ocupaciones era la cría de caballos. Después de la guerra que mantuvieron las dos grandes ciudades comerciales e industriales de Eubea, Calcis y Eretria por la posesión del valle del Lelanto, aparecieron los hoplitas, infantería armada de espada y lanza, y defendida con escudo, casco y rodilleras. La táctica guerrera ya no consistía en combates individuales a caballo, sino en los movimientos de muchos infantes. La aparición de este armamento y táctica tuvo una gran importancia económica y social. El armamento requería un gran desarrollo de la industria de fundición, al mismo tiempo que la participación de gran número de hombres libres, que estaban en condiciones de pagarse su equipo militar y que por su intervención en la guerra fueron adquiriendo poco a poco derechos. Esparta adoptó este nuevo armamento y táctica guerrera en la segunda guerra mesenia.7. La administración de justicia. La administración de justicia era cuestión de arbitraje en principio. También se podía recurrir al rey. Los homicidas podían pagar una indemnización a la familia de las víctimas. Posteriormente, la administración de la justicia estaba en manos de los aristócratas, que oprimían a las clases inferiores. La evolución económica y social trajo consigo que las clases inferiores lograran ciertos derechos políticos y la fijación por escrito del Derecho. En los s. VII y VI a. C. surgen en suelo griego gran número de legisladores. Primero en Jonia, que estaba en contacto inmediato con el Oriente y, después, en toda G. Hacia el 650 a. C. Zaleuco en Lócride y, algo después, Carondas en Catania y Dracón (v.), hacia el 625 a. C. en Atenas, pusieron las leyes por escrito. Las leyes jurídicas más extensas son las de Gortina en Creta. Con la fijación de las leyes la administración de la justicia fue competencia del estadociudad.8. Del gobierno aristocrático a la tiranía. En el s. VII a. C. Atenas era un Estado aristocrático. Las grandes familias, como los Alcmeónidas, Licómidas, Fileídas, Eteobútadas y Medóntidas, reunían en sus manos todos los cargos políticos y religiosos. Los arcontes (v.) limitaban el poder real. Al principio fueron tres: el arconte basileus, el arconte polemarco y el arconte propiamente dicho, con carácter electivo. Al principio eran elegidos cada diez años y después posteriormente, en el s. VII a. C., anualmente. Poco después, el colegio llegó a tener nueve miembros, con la adición de seis personas encargadas de administrar la justicia. El arconte basileus presidía el Areópago.La aparición del comercio y de la industria y la emigración de los campesinos a los grandes centros comerciales produjeron una verdadera revolución, de donde surgió la tiranía (v.), que es un régimen político intermedio entre democracia y oligarquía. Los tiranos basaban su poder en las clases inferiores. Generalmente era un aristócrata quien se apoderaba del poder. Las tiranías surgieron en las ciudades económicamente fuertes, como Teágenes en Mégara, los Ortagóridas en Sición, los Baquíadas en el 625 en Corinto, los Pisistrátidas en Atenas, Cleandro y Gelón en Gela, Polícrates en Samos, Anaxilao en Regio, Terón en Anagante, y Hierón en Siracusa. A la larga, las tiranías se tornaron impopulares y la estructura social y económica cambió radicalmente. En Atenas el primer intento de instaurar la tiranía fue el de Cilón (636-632), que fracasó.Siguieron aquí las reformas económica y constitucional de Solón (v.) en el 594 a. C., por las que se modificaba la ley que regía en materia de créditos y se declaraban nulas las deudas existentes dando libertad a los deudores. Favoreció la industria cerámica de Atenas, las plantaciones de aceite y vid y la emigración de artesanos. Dividió a la población ateniense en cuatro clanes, según los ingresos en trigo y _aceite. La asamblea se ocupaba de la legislación y todas las cuestiones de interés. El Areópago estaba constituido por los ciudadanos que habían sido arcontes; era el guardián de la constitución y castigaba a los criminales. El poder deliberativo estaba en manos de la boule y el poder ejecutivo en el colegio de los arcontes.Los Pisistrátidas no cambiaron la constitución política de Solón. En la política exterior mantuvieron relaciones con todos los Estados, y la política económica proporcionó una época de gran esplendor a Atenas, realizando la reforma agraria. Favorecieron la industria cerámica y Atenas comenzó a exportar los vasos de figuras negras y rojas. Un gran incremento tuvieron las obras públicas. Atenas, al igual que hizo Hierón en Siracusa, albergó a los intelectuales más importantes del momento, como Simónides de Ceos, Anacreonte (v.) de Teos, Laso de Hermione. El engrandecimiento de Siracusa fue obra de los tiranos Gelón y Hierón. Su obra tendía a la superación del ideal político encarnado en la ciudad-estado y su sustitución por la concepción del Estado territorial. Crearon una conciencia panhelénica y se defendieron bien contra cartagineses (batalla de Himera, en el 480 a. C.) y los etruscos, batalla de Cumas (v.) en el 474 a. C. En tiempos de Hierón, Siracusa (v.) fue el centro cultural de Grecia. Allí estuvieron Esquilo (v.), Píndaro (v.), Baquílides y Simónides.9. La democracia ateniense. A finales del s. vi a. C. se estableció en el Ática la democracia con Clístenes, quien dividió a este territorio, según las pequeñas unidades administrativas. Los demos se dividieron en tres zonas, que a su vez se subdividían en diez distritos o trittyes. Las tribus, en número de diez, estaban formadas por la combinación de un trittys de cada una de las tres zonas. La boule (senado) de Clístenes llegó a tener 500 miembros. Cada tribu elegía 50 consejeros, que constituían la pritania, la cual convocaba la boule y la asamblea. Clístenes, contra el poder personal, instauró el ostracismo. La victoria de los griegos en las guerras Médicas (v.) ocasionó algunas reformas importantes en el Ática, como la de Temístocles en el 487 a. C., por la que se amplió el poder de los diez estrategas. Los nueve arcontes fueron designados por sorteo. La política de Temístocles tendió a convertir a Atenas en una gran potencia marítima que obtendría la victoria de Salamina. Terminada la guerra, Esparta, que había participado activamente de las grandes batallas de las Termópilas, Platea, Mícale y era potencia terrestre, dejó el campo libre a Atenas, que creó la confederación ático-délica por gestión de Arístides, para acabar de arrojar a los persas del suelo griego. Era en principio un tratado ofensivo y defensivo, una gran liga de carácter político y militar. Los miembros contribuían con naves y tripulaciones o con dinero. El tesoro se guardaba en el templo de Apolo y Artemis de Delos. Aquí se reunía la asamblea. Los miembros no se encontraban todos en el mismo plano y no se fijó el derecho de abandonar la confederación.Pronto hubo defecciones:Tasos en el 465 a. C., Samos en el 441 y Lesbos en el 428. Atenas impuso una constitución democrática a todos los aliados. La liga en sus comienzos obtuvo algunos triunfos resonantes, como las victorias del Estrimón en el 475 a. C., la del río Eurimedonte, entre el 470 y 466, y la campaña de Tracia en el 465. El Areópago ateniense, en virtud de la reforma de Efialtes, fue desposeído de todos sus poderes, menos los referentes a las causas criminales y a ciertos asuntos religiosos. La asamblea fue la encargada de las leyes. La boule inspeccionaba a los magistrados y la rendición de cuentas de los magistrados era asunto de una comisión. Pericles (v.) completó la reforma de Efialtes. En el 457-456 a. C., los pertenecientes a la tercera clase en la reforma de Solón adquirieron el derecho de ser arcontes. A los jueces se les pagaba dos óbolos por día y tres a partir del 425 a. C.; solamente los nacidos de padre y madre ateniense tenían el derecho de ciudadanía. La asamblea fue el instrumento de la voluntad popular.10. El imperialismo ateniense y la rivalidad con Esparta. Después de la paz con los persas, la llamada paz de Calias, del año 449 a. C., la liga ático-délica se convirtió en imperialismo ateniense. Los aliados tenían que acudir en sus pleitos a Atenas. El tesoro se transportó en 454 a. C. a esta ciudad, que, por otra parte, no rendía cuenta de la administración de los tributos, los cuales se gastaron parcialmente en obras en Atenas. Se establecieron cleruquias (colonos griegos que continuaban siendo ciudadanos de su país de origen) en territorio de aliados, como en Esciros, Lemnos, Imbros, Naxos, Andros, Potidea, Lesbos y Melos, que descongestionaban la población del Ática. También se fundaron dos colonias en Turios (444-443 a. C.) y en Anfípolis (437 a. C.), junto a las minas de oro y plata del Pangeo, y en una excelente vega. Atenas se convirtió en estos años en la capital de un auténtico imperio ultramarino, con grandes intereses mercantiles e industriales.Pericles se rodeó de un círculo de intelectuales, como Anaxágoras de Clazomene (v.), Protágoras (v.), Heródoto (v.) y Fidias (v.). Bajo Pericles (v.) las instituciones políticas se transformaron. La asamblea popular obtuvo poderes prácticamente ilimitados. El alto nivel económico, cultural y artístico de Atenas fue posible gracias a la explotación de los aliados, de los metecos, personas libres procedentes de otros Estados y de los esclavos, todo lo cual llevó a la guerra del Peloponeso. Las causas que han dado los autores antiguos de esta guerra son económicas: la expansión industrial y comercial de Atenas amenazaba con asfixiar a Mégara y Corinto. La isla de Egina había caído ya dentro del Imperio ateniense. El incidente de Corcira y la defección de Potidea fueron los casus belli. En realidad se enfrentaron dos formas políticas y económicas diferentes; Atenas democrática, industrial y comercial, y Esparta, monárquica y con una economía agraria. Aquélla, con una gran flota; la fuerza de la segunda era el ejército.La táctica guerrera de Esparta consistía en destruir periódicamente el suelo del Ática; la de Atenas en saquear la costa del Peloponeso. Fracasada en el 421 a. C. la paz entre Nicias y Esparta y después del descalabro ateniense de la expedición de Sicilia en el 415 a. C., unido a las graves dificultades financieras, se debilitó la causa de los demócratas atenienses y proliferaron los clubs oligárquicos, que en el 411 a. C. conquistaron el poder e impusieron un gobierno de 30 plenipotenciarios, instauraron la boule de Solón y suprimieron las dietas. Los oligarcas eran partidarios de la paz con Esparta, que vino después de la derrota de Egospótamos (405-404 a. C.). Corinto y Tebas proponían arrasar Atenas; Esparta se opuso y se contentó con que se entregase la flota, se disolviese el Imperio, volvieran los desterrados e ingresara en la liga del Peloponeso. Con el apoyo del espartano Lisandro, que había contribuido a la victoria de Esparta, los oligarcas consiguieron que 30 ciudadanos se encargaran de restablecer la constitución de sus antepasados.Los oligarcas impusieron durante varios meses un régimen de terror. Poco después se restableció, por obra de Trasibulo, la constitución democrática, con asamblea, boule, los tribunales y las magistraturas, todo lo cual se mantuvo hasta el fin de la época helenística. La paz del Rey (386 a. C.), negociada por el espartano Antálcidas, delimitó la esfera de los intereses persa y ateniense. Aseguró la autonomía de las ciudades y disolvió algunas ligas, como la de Beocia. Un decenio después, expulsados los espartanos de Tebas, organizó Atenas la segunda liga marítima, que respetó las autonomías locales. Atenas estuvo al frente de la confederación y se estableció un tributo federal. Tebas, en estos años, pretendió unificar Beocia bajo una federación de ciudades con régimen democrático, guiada militarmente bajo Pelópidas y Epaminondas.La liga ateniense se consolidó después de la desaparición del poder naval de Esparta en Naxos (376 a. C.). Las Cícladas, Tracia, Macedonia, Feras, Epiro, Corcira y Acarnania entraron a formar parte de la liga. Atenas exportó en este tiempo sus productos a los escitas e íberos. Los líderes de la liga ateniense fueron Timoteo, Cabrias e Ifícrates. Esparta se opuso a los planes de Beocia, pero fue derrotada en Leuctra.11. Supremacía de Tebas. El orden oblicuo, dispuesto en el ejército tebano por Epaminondas, venció al ala derecha espartana. Esta victoria convirtió a Tebas (v.) en potencia de primer orden. A la victoria de Tebas siguieron sangrientas revoluciones democráticas en muchas ciudades. G. central (Tesalia) y el Peloponeso (Arcadia) se apoyaron, para unificarse, en el ejemplo de Tebas. Mesenia se organizó en Estado regional, lo que mermó las bases económicas de Esparta. Tebas se vio frenada en sus planes por la expansión de la monarquía macedonia y por la coalición de arcadios de tendencia oligarca con espartanos, atenienses y eleos en Mantinea (362). La lucha social estalló en varios Estados empobrecidos. Atenas fracasó en los intentos de reconstruir su Imperio, y se concentró en solucionar sus problemas interiores: embellecimiento de la ciudad, reconstrucción de la flota, sostenimiento de tropas mercenarias y otros gastos públicos pagados por los ciudadanos ricos.12. Supremacía de Macedonia. Época helenística. Filipo II de Macedonia (v.) y su hijo Alejandro Magno (v.) recogieron de Isócrates la idea de la lucha panhelénica contra los persas. Después de una serie de luchas principalmente contra Atenas, Filipo II asentó la supremacía de Macedonia sobre G. e intentó establecer una unidad política. Su hijo pacificó nuevamente G. y conquistó Asia Menor, Fenicia, Egipto y Persia, llegando hasta el Indo. Su muerte prematura no permite hacerse una idea clara de cuáles eran sus verdaderos planes. Por el decreto de Susa del 324 a. C., el monarca era deificado y se reintegraban los desterrados a sus ciudades, lo que provocó malestar en Atenas, ya que para esto último no se contó con el parecer de los diputados de las diversas ciudades. Intentó fusionar, mediante matrimonios, a la nobleza persa y a los jefes y oficiales de su ejército macedónico.Algunas medidas, como la colonización griega de parte del antiguo Imperio persa y la acuñación de la moneda, tuvieron mucha importancia en lo económico y cultural para mantener cierta unidad. Las conquistas de Alejandro salvaron la crisis económica de los decenios anteriores. Muchos nuevos mercados y colonias se abrieron a los productos griegos; según Plutarco, sólo Alejandro fundó 75 ciudades que recibieron a los emigrantes, que se dedicaban al comercio o constituían los grados superiores de la oficialidad en los ejércitos de los sucesores de Alejandro Magno. Las ciudades fundadas eran focos de irradiación de la cultura griega, al mismo tiempo que importantes centros comerciales, industriales, militares y nudos de comunicación. Todo el antiguo Imperio de Alejandro quedó impregnado de cultura griega. La época helenística para G. en gran parte significó la pérdida de la unidad política, la emigración de la cultura, excepción hecha de la filosofía, hacia Alejandría y Pérgamo principalmente, la ruina económica y la despoblación y pobreza del país. Fue un periodo en que las luchas sociales llegaron a su punto culminante, al mismo tiempo que las pugnas entre unos monarcas y otros fueron continuas y de gran importancia en lo económico y en lo social.La forma política de gobierno en Macedonia con los Antigónidas, en Egipto con los Lágidas, en Siria con Seléucidas, en Pérgamo con los Atálidas, en Esparta, etc., fue la monarquía; pervivieron algunas ciudades-estado como Atenas. Importancia excepcional tuvieron las ligas, como la aquea y etolia, la beocia, la focidea, la tesalia y la de las ciudades de Creta. Antígono Dosón creó una confederación no de ciudades griegas, como fue la liga de Corinto creada por Alejandro y renovada por Demetrio, sino de ligas regionales. En realidad era una federación de federaciones. La asamblea federal fue de carácter militar. El mando de la liga fue anual y no reelegible. Algunos monarcas, como Antígono Dosón y Antíoco II con las ciudades de lonia, devolvieron la libertad.13. Decadencia de la Grecia continental. Con motivo de las guerras, algunas ciudades fueron arrasadas y sus ciudadanos vendidos como esclavos, costumbre que se impuso después de la toma de Mantinea por la liga aquea (223) y de Selasia por los macedonios. Aumentó notablemente la piratería. En G. continental la clase media fue la que más sufrió, y se proletarizó paulatinamente. Los salarios eran muy bajos, debido al gran número de esclavos como resultado de las continuas guerras. Las ciudades griegas no superaron el antagonismo de la lucha de clases. Hicieron su aparición tiranos demagogos, como Aristótimo de Elis y Apolodoro de Casandrea. Otros tiranos fueron grandes benefactores, como Aristódemo de Megalópolis y Aristómaco de Argos. Si bien hubo decadencia política y social, G. continental económicamente estaba adelantada. G. sufrió la disminución de mercados y la pérdida del poder adquisitivo del dinero. Los magistrados no escatimaban sacrificios para adquirir víveres u organizar fiestas. La educación pública estaba atendida en los gimnasios.14. Alejandría: centro comercial y cultural del mundo helenístico. En el Egipto lágida la base económica descansaba en la perfección del sistema tributario y en el desarrollo del comercio exterior. Los Ptolomeos reorganizaron y completaron el sistema tributario, uno de los más perfectos del -hundo antiguo. El Estado era la hacienda del rey. Existía gran cantidad de impuestos sobre el transporte, la importación, el ganado, la herencia, los edificios, el suelo, etc. Monopolios regios eran la sal, el aceite, la banca y el papiro. Los Ptolomeos desarrollaron enormemente el comercio. Nuevas bases se instalaron en el mar Rojo, se reorganizó el transporte por los canales y los caminos caravaneros entre el mar Rojo y el Nilo. Al puerto de Alejandría se dotó de los mayores adelantos técnicos, entre ellos del famoso faro en tiempo de Ptolomeo Filadelfo.Alejandría era la mayor ciudad del mundo en la época helenística. Su fundador, Alejandro Magno, había unido la isla de Faros al continente mediante un muelle de siete estadios, con cien puertos a cada lado. En el barrio oriental, llamado Bruqueion, se encontraban las dependencias culturales, como el famoso museo y la biblioteca, los cuarteles de la guardia y el palacio. En el centro estaban las oficinas de la administración, los gimnasios y los grandes almacenes de víveres. El gran templo de Serapis se asentaba hacia el oeste. Una calle central era la arteria comercial de la ciudad. Pronto se convirtió en el principal centro cultural del mundo helenístico. Zenódoto de Éfeso, Aristarco de Samotracia, Apolonio de Rodas, Aristófanes de Bizancio, Calímaco y Eratóstenes fueron famosos bibliotecarios. La crítica textual y la lexicografía nació aquí. Eratóstenes (v.) organizó la geografía y Euclides (v.) enseñó matemáticas.También se perfeccionaron los medios de cultivo y de transporte. Se importaban los productos de que Egipto carecía, como maderas de Siria y Nubia, y metales de Chipre. Los Ptolomeos generalizaron el uso del hierro en Egipto. La dirección que los Ptolomeos dieron a la economía favorecía la exportación de los productos egipcios y gravaba la importación de productos de lujo; la economía tendió a ser centralizada y controlada por el Estado, al mismo tiempo que existía una economía privada en manos del elemento griego, lo que a la larga debilitó al país. La acuñación de monedas por los Ptolomeos desarrolló notablemente el comercio y la política tributaria. Las posesiones en el exterior se regían por el mismo sistema tributario que Egipto.La organización social estaba constituida por la administración grecomacedónica, los poseedores de las tierras repartidas entre los mercenarios, otros colonos griegos propietarios de tierras y los sacerdotes egipcios. La clase inferior estuvo formada por el resto de la población indígena en condiciones durísimas de vida. La esclavitud fue escasa en Egipto, salvo en los trabajos de las minas y domésticos entre los griegos. Hubo frecuentes prestaciones de trabajo personal al Estado. A partir de la batalla de Rafia en la que intervinieron muchos indígenas, éstos adquirieron mayor consideración dentro de Egipto y el elemento griego comenzó a perder importancia. En realidad lo que hubo siempre en Egipto fue una superestructura: los griegos ocupaban la monarquía, la administración, el ejército y la educación; el soporte de esta clase eran los nativos. La situación desastrosa del campesinado se hizo manifiesta en los frecuentes motines que llevó a cabo. Los Ptolomeos fundaren muy pocas colonias.15. El Imperio seléucida. La estructura económica y social del Imperio seléucida (v. SELÉUCIDA, DINASTÍA) es peor conocida que la de Egipto. Careció de unidad. Los iranios y semitas constituían el elemento preponderante. Los grecomacedonios tendieron a habitar la parte occidental del Imperio. La costa de Asia Menor fue griega. Las provincias orientales, que lindaban con la India, se perdieron muy pronto. Los Seléucidas fueron grandes constructores de ciudades. Se conocen los nombres de más de 100 de ellas que llevan los nombres de miembros de la dinastía: Apamea, Antioquía, Laodicea y Seléucida. Eran en principio colonias militares, que pronto se convirtieron en importantes centros comerciales y focos de helenización. Los Seléucidas encontraron en el culto a los monarcas un vínculo de unión de los elementos tan dispares que formaban su monarquía. Los monarcas poseían grandes extensiones de terreno y la mayor parte del suelo era considerado tierra regia, que en parte fue cedida a los jefes del ejército, quienes de este modo se convirtieron en grandes propietarios. Las ciudades eran propietarias de su territorio. Los campesinos estaban vinculados a la tierra, que no podían abandonar. Los templos y santuarios, como en Egipto, tuvieron grandes extensiones y poseyeron miles de esclavos. Algunos fueron muy famosos y contaron con fabulosas riquezas, como el Artemisio de Éfeso. Antíoco III (v.) murió al saquear un templo de Susa. Los Seléucidas, como los Ptolomeos (v.), acuñaron monedas, que contribuyeron al desarrollo de la economía. Sin embargo, las monedas de plata y oro pronto se redujeron mucho, debido a la escasez de minas dentro del Imperio, una vez que se perdió Asia Menor. Los Lágidas y Seléucidas se disputaron largo tiempo el control del comercio con la India y Arabia. La presión fiscal, al parecer, no fue tan gravosa como en Egipto. Los monarcas cobraban un décimo de las cosechas, lo que les convertía en grandes comerciantes en granos.Los Seléucidas perfeccionaron la red de carreteras del Imperio persa. Otras veces las hicieron nuevas en función de las nuevas ciudades. Al igual que los Atálidas organizaron las carreteras del Oeste de su reino. La política seléucida procuró helenizar todo el Imperio, lo que les llevó a choques con los judíos. El gran problema social en las monarquías lágida y seléucida fue lograr un equilibrio entre los griegos o helenizados y el elemento indígena. Los monarcas favorecieron la corriente emigratoria. No lograron una unidad firme y duradera, pero durante los primeros reinados consiguieron varios decenios de gran esplendor y prosperidad económica y cultural. Las luchas entre Lágidas, Seléucidas y Antigónidas y la invasión de los gálatas tuvieron efectos desastrosos sobre la economía y contribuyeron a despertar el nacionalismo de las capas nativas de la población. En todos los Estados hubo grandes contrastes sociales y económicos entre ricos y pobres, griegos y nativos, campo y ciudad. Famosa fue la revolución social en Esparta en tiempos de Agis IV y Cleómenes, con una redistribución de la tierra, y, posteriormente, la de Nabis.Un gran trasfondo social tuvo la guerra de Filipo V y de Mitrídates contra los romanos. El dominio de Roma significó la explotación masiva de G. El Mediterráneo oriental formó una unidad cultural, que favoreció el comercio y éste los transportes y la navegación. Una entidad de gran importancia político-económica fue la isla de Delos, el principal centro de comercio internacional entre Egipto, Rodas y Macedonia. Muy importante fue también el comercio de Rodas. Los Seléucidas construyeron puertos nuevos, como en Laodicea y Seléucida. Corinto, destruida por Roma en el 146 a. C., era el principal puerto de G. Otros puertos se reorganizaron en esta, época, como los de Cartago y Mileto, lo que indica un desarrollo del comercio y, en general, un buen momento económico.El mundo helenístico tuvo cierta uniformidad política, social y económica. Las ciudades ofrecen idénticos organismos administrativos, parecido sistema tributario, semejante educación y una universalización de la vida deportiva. A principios del s. III a. C., surgieron asociaciones de carácter religioso-profesional, como las de los artistas dionisiacos en Atenas, o las que cuidaban del culto a los reyes en el Egipto lágida. Florecieron en otros lugares de G. continental, en Chipre y en Pérgamo, esta última consagrada al culto de Zeus Kategemón. El Derecho civil griego debió extenderse por todo el mundo helenístico, al menos el Derecho ático regía entre los griegos en el Egipto ptolemaico, y en Dura-Europos en el Imperio seléucida. La construcción de ciudades obedeció al mismo sistema en todas partes, al llamado tipo hipodámico, del nombre del arquitecto que trazó el Pireo en tiempos de Pericles. La unidad de la lengua griega y una moneda casi uniforme facilitaron el comercio. Se ha supuesto la existencia de un Derecho común. A partir de la batalla de Rafia, tanto en Egipto, como en Siria, se nota un rejuvenecimiento de lo indígena, y el antagonismo racial desemboca en una auténtica lucha de clases.Siempre hubo indígenas ricos helenizados y griegos empobrecidos, que engrosaron las filas de los agricultores o artesanos nativos. Los Ptolomeos sirvieron de arbitraje entre ambas clases, pero su poder gravó sobre la clase inferior. Los datos conservados sobre los trabajadores de la industria son escasos. Hubo una fuerte oposición, más acentuada en Siria y Asia que en Egipto, entre la ciudad y el campo. Los Atálidas siguieron en lo social y económico una política semejante a la de sus vecinos los Seléucidas. Igualmente hubo aquí un fuerte antagonismo entre la ciudad y el campo. Asia Menor y el reino de Pérgamo contaron con grandes masas de esclavos que jugaron un papel importante en las luchas sociales. La situación de Atenas fue relativamente floreciente. Destacaron sus talleres de escultura y se convirtió en un centro cultural importante, inferior, sin embargo, a Alejandría, que atrajo hacia sí los sabios de todo el mundo griego. La mayoría de las ciudades griegas siguieron ligadas a sus usos y costumbres tradicionales, en la moneda, calendario, Derecho, etc. El Derecho rodio fue prácticamente aceptado en la navegación por todos los griegos. En el periodo helenístico el hambre azotó el suelo griego. Cirene ayudó a las ciudades griegas en la época de hambre de finales del s. IV a. C. La gran novedad del periodo helenístico es la aparición de una clase burguesa, que invirtió su fortuna en empresas económicas. A veces eran banqueros, grandes terratenientes, comerciantes o fabricantes; otros explotaban las minas; fue una clase de propietarios y empresarios muy activa y emprendedora. Paralelamente hizo su aparición un auténtico proletariado, compuesto en gran parte por esclavos y jornaleros. Éstos se encontraban siempre amenazados por un paro forzoso, a causa de las masas de esclavos que las guerras colocaban en los mercados. El número de habitantes empezó a descender, debido a la baja natalidad, a lo expuesto de las minas, etc. Los reformadores sociales, a cuyo lado aparecen esporádicamente filósofos, como Blosio y Aristónico, o Esfero junto a Cleómenes, al igual que las escuelas filosóficas (epicúreos, estoicos y cínicos), no hicieron una verdadera reforma social que terminase con el antagonismo entre ricos y pobres.16. La presencia de Roma y la desintegración del mundo helenístico. La presencia de los romanos contribuyó a hacer más sombrío el panorama económico y social de G., debido a los grandes saqueos. El filoheleno Flaminino saqueó G. central y del norte. Famosas fueron las rapiñas de Sila (v.) en Atenas y G. central. Los romanos arruinaron ciudades, como Corinto y Rodas, cuyo comercio era muy floreciente. La piratería se unió con Filipo V, Nabis y los etolios. Los esfuerzos de los rodios por acabar con la piratería cretense resultaron inútiles. Al final del periodo helenístico se desarrolló la lucha de clases, el bandidaje y el descenso de la natalidad, incluso la vida política y administrativa se paralizó en ocasiones; en Beocia en el s. II a. C. los tribunales no funcionaron durante 25 años. Es en esta época de desintegración cuando se crean las grandes fortunas helenísticas. En Rodas evitóse la lucha de clases pagando a los ciudadanos pobres. La G. continental se encontraba superpoblada, lo que agudizaba los problemas sociales y económicos. La colonización y el comercio cesaron, pues los monarcas de Egipto y Siria, ya en el s. II a. C., tendieron a una economía autárquica y cerrada y la balanza de pagos era desfavorable a G. Las ciudades griegas tendieron a producir ellas todo lo necesario. El peligro de una verdadera revolución social fue continuo. La riqueza se concentró en pocas manos, tanto en Esparta como en Atenas y en Beocia. El aprovisionamiento de víveres se hizo cada vez más difícil. La industria griega no pudo competir con la de Pérgamo o Alejandría. Por todas partes, Siria, Egipto, Italia y Sicilia, había industrias cerámicas. La creación de un puerto franco, como Delos, por los romanos contribuyó también a arruinar el comercio de otras regiones, como Rodas. Delos se convirtió en uno de los principales lugares de intercambio de mercancías. Significativa fue en esta etapa del final del helenismo la política tributaria. Frecuentemente los ricos con sus donativos sostuvieron a los pobres. La carga de las liturgias, en la que un ciudadano sustituía al Estado, se convirtió en un sistema regular de impuestos. Los ricos durante el tiempo de su magistratura estaban obligados a que hubiera víveres en abundancia y a buen precio. Los fondos para la adquisición de víveres eran exigidos mediante suscripciones o préstamos, más o menos voluntarios. Algunos cargos eran subastados. Los precios del aceite y vino bajaron con relación a los primeros tiempos del helenismo, en cambio se elevaron los del grano. La situación mejoró después de Filipo V y Perseo.La conquista de Roma supuso también alguna mejora, por la desaparición de las luchas sociales y las guerras. Los comerciantes romanos activaron el comercio. Roma ejerció una fuerte explotación que ocasionó la guerra de Mitrídates (v.). En estos años y durante las guerras civiles se consumó la ruina total de las ciudades griegas y la pérdida de la independencia política (v. V).V. t.: IIIJ. M. BLÁZQUEZ MARTNEZ.
BIBL.: J. DROYSEN, Geschichte der Epigonen, Tubinga 1953; P. GRIMAL Y OTROS, Hellenism and the Rise of Rome, Londres 1968; N. G. L. HAMMOND, A History of Greece, Oxford 1963; M. ROSTOVTZEFF, Historia social y económica del mundo helenístico, Madrid 1967; A. TOVAR-M. S. RUIPÉREZ, Historia de Grecia, Barcelona 1963; F. SCHACHERMEYR, Griechische Geschichte, Stuttgart 1960; C. SCHNEIDER, Kultur geschichte des Hellenismus, Munich 1967; V. V. STRUVE Y OTROS, Historia de la Antigua Grecia, Buenos Aires 1964; L. A. GARCÍA MORENO, La antigüedad clásica:I. La época helénica y helenistica (Historia Universal, H), Pamplona 1985; J. BOARDMAN Y OTROS, Grecia, en Historia Oxford del mundo clásico, I, Madrid 1988.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.