Grecia (hellas) IV. Historia Antigua. B: Pueblo Colonizador. HIST.
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Historia
1. Las primeras emigraciones. 2. La gran colonización griega. 3. Importancia de la colonización.Durante la época micénica los griegos entraron en relaciones comerciales con el Oriente. Las colonias más antiguas de las que hay noticia estuvieron localizadas en Chipre, Panfilia y Cilicia. En la costa mediterránea de Anatolia, las huellas de una presencia micénica se documentan en el Norte en Tróade, y en el Sur, en las proximidades de Mileto, fundación cretense del 1600 a. C. aprox. y ocupada por los micénicos hacia el 1400. Era una fortaleza y a la vez un importante centro comercial, vasallo de los hititas. La gran promoción que sufrió G. con la llegada de los dorios, a partir del s. xii a. C., motivó la colonización de la costa de Asia Menor. Esta primera colonización tuvo lugar entre finales del segundo milenio y comienzos del siguiente.1. Las primeras emigraciones. La primera oleada que emigró estuvo compuesta de eolios (v.), que se pusieron en movimiento cuando los tesalios (v. TESALIA II) lanzaron a los primeros contra la costa y les obligaron a la búsqueda de nuevas tierras en ultramar. Los eolios desplazados habitaron las importantes islas de Quíos y Lesbos y la franja costera de Anatolia, que comprendía las ciudades de Cime, Focea y Esmirna. Hacia el 700 a. C. los eolios colonizaron Tróade. En el 1000 a. C. aprox. ocuparon la costa central de Asia Menor los jonios (v.), entremezclados con gentes de diversas procedencias, como habitantes de Pilos en Mesenia, beocios, cretenses, del Ática y de la isla de Eubea. Los dorios (v.) conquistaron la isla de Creta (v.) otras islas Cícladas, como Tera, Melos, Cos, Rodas y Cárpatos. Habitaron el sur de Caria, con las importantes ciudades de Cnido y Halicarnaso (v.). Estos emigrantes llevaron sus cultos, costumbres y dialectos.2. La gran colonización griega. Entre los a. 750-550 a. C. tuvo lugar en todo el ámbito del Mediterráneo la llamada gran colonización griega, que es uno de los hechos culturales más importantes del mundo antiguo. Fue precedida de una etapa precolonial, en la que el intercambio de productos fue el principal aliciente para el descubrimiento de nuevas tierras. Causas de esta gran colonización fueron además del comercio, la necesidad en que se encontraba Grecia de dar salida a su excedente de población, que situó en ricas tierras de cultivos. También, en ocasiones, las luchas intestinas facilitaron la emigración a ultramar. Al frente de los emigrantes iba el oikistes, que era un miembro de la aristocracia de la metrópoli. Se llevaban los cultos, el fuego sagrado, el calendario, el alfabeto, los nombres de tribus e idénticas formas de gobierno, aunque los nuevos centros eran políticamente independientes de sus metrópolis, con excepción de las colonias creadas desde Siracusa y de la llamada segunda colonización corintia, organizada por el tirano Periandro con fines imperialistas. Las grandes ciudades-estado de G. continental y asiática canalizaron la marcha de emigrantes y, de este modo, se convirtieron en verdaderas metrópolis. La gran colonización griega estuvo vinculada también a la innovación en los transportes marítimos, con la utilización de grandes naves de carga, útiles para el desplazamiento de los griegos y el transporte de material. Los principales centros de colonización en G. fueron Corinto y Mégara en el istmo, Calcis y Eretria en la isla de Eubea y Mileto en la costa anatólica.La colonización griega en Italia. Esparta (v.) y Atenas (v.) no participaron en la colonización. La segunda, en época de Pericles, fundó las colonias de Turio en la Magna Grecia y Anfípolis en Tracia, junto a las minas de oro y plata del Pangeo y en un rico valle. Esparta sólo fundó Tarento, hacia el 705 a. C., adonde fueron deportados los hijos naturales de las mujeres espartanas tenidos durante la primera guerra mesenia. Acaya, situada al norte de la península del Peloponeso, en el sur de la Magna Grecia fundó dos importantes colonias, Síbaris y Crotón, que llegaron a alcanzar un alto nivel de vida y cuyas luchas fraticidas las hicieron desaparecer.Los griegos conocieron bien las costas del sur de Italia y Sicilia desde la época micénica y estas regiones fueron visitadas nuevamente a partir del 750 a. C. aprox. Los habitantes de Calcis llegaron a Campania, región fértil para la agricultura. Allí fundaron la ciudad de Cime, que fue considerada por los griegos como su colonia más antigua en Italia. También se asentaron en la ista Pitecusa, donde se ha encontrado una de las inscripciones más arcaicas griegas. La importancia de esta colonización en Campania fue grande. Los griegos de esta región comerciaban con los etruscos, que se extendieron hasta aquí, recibiendo multitud de productos y el alfabeto. Campania se convirtió en uno de los focos más importantes de irradiación del helenismo en toda la Italia central. La isla Pitecusa tenía yacimientos de oro y la costa buenos bancos de pesca. Hacia el 600 a. C. los habitantes de Cumas fueron Nápoles (v.). Los mismos calcídicos colonizaron la costa oriental de Sicilia y fundaron en el 735 a. C. Náxos, Zancle, ciudad que controlaba el estrecho de Mesina con Regio, situada en el continente, e Hímera en el norte de Sicilia. También se asentaron frente a Siracusa, en la isla Ortigia.En la colonización de Sicilia (v.) participaron también Mégara y Corinto. La primera hacia el año 730 a. C. fundó Mégara Hiblea y, desde aquí, Selinunte. Corinto en el 734 a. C. ocupó Corcira y en el mismo año fundó Siracusa (v.). Los dorios de Rodas en el 688 a. C. fundaron Gela en la costa sur; los ricausanos, Camarina en el 599 a. C., y los de Gela, Agrigento en el 580 a. C. El occidente de Sicilia fue ocupado por los semitas. Estas ciudades están todas situadas en vegas riquísimas, y la importancia que alcanzaron, por ejemplo, Siracusa, señala el acierto en la elección del lugar. La falta de tierras en las metrópolis motivó que para los nuevos centros de población se prefiriesen zonas agrícolas ricas en Sicilia y Magna Grecia. En esta última los colonos estaban muy mezclados, procedían principalmente de las costas del golfo de Corinto, pero a ellos se unieron etolios, focidios, trozenios, mesenios y arcadios. Ocuparon preferentemente la fértil zona agrícola del golfo de Tarento, donde además de Crotón y Síbaris, los aqueos colonizaron Metapontio, después de hacer escala en la isla de Zacinto. Desde Tarento se fundó Heraclea, en una de las regiones agrícolas más ricas. Síbaris, a su vez, colonizó Posidonia.La colonización griega en España. Los habitantes de Samos llegaron hacia eJ 630 a. C., al legendario reino de Tartesos (v.) en la actual Andalucía. Coleo de Samos fue el primer griego que llegó al estrecho de Gibraltar, aunque su viaje posiblemente fue precedido, como en el resto del Mediterráneo, por una etapa precolonial, de la que quedan huellas en la toponimia. Tartesos era en esta época uno de los distritos mineros más importantes del mundo antiguo. Las costas del Mediterráneo occidental más que por samios fue colonizada por sus aliados los focenses, quienes hacia el 600 a. C. fundaron Marsella en la desembocadura del Ródano, posiblemente buscando el comercio con el estaño de Bretaña, a través de la Galia. La región tenía importantes salinas y, como el sur de España, bancos de pesca. Marsella comerció en seguida con los celtas, al igual que Cumas con los etruscos, y se convirtió en un foco importante de expansión del helenismo por toda la Galia. Desde ella colonizaron los griegos el sur de la Galia y la costa mediterránea ibérica con las fundaciones de Ampurias (v.), creada en función de comercio con los habitantes de los Pirineos, de las explotaciones de plata y sal; Hemeroscopion, posiblemente en la costa alicantina, por donde quizá exportaban los colonos la plata de la región de Cástulo; Linares, en la actual provincia de Jaén; y Mainake, la colonia griega más occidental, situada en las proximidades de Málaga para comerciar en metales, plata, bronce y estaño, con los centros productores de Hueva y Córdoba.Otras colonizaciones mediterráneas. En la isla de Córcega los focenses fundaron Alalia, a donde arribaron nuevos colonos, al ser destruida la metrópoli por los persas en 540 a. C. Hacia el 535 a. C. tuvo lugar una batalla entre los colonos griegos y los etruscos y cartagineses, que no podían ver con buenos ojos el floreciente comercio focense con Occidente. Según la tradición, los habitantes de Alalia se asentaron después de la batalla en el sur de Nápoles. Las excavaciones modernas han demostrado que la ciudad siguió siendo importante centro comercial después de la batalla. Corinto, para proteger sus transacciones comerciales con Italia, fundó en tiempos de la tiranía de Cipselo y de su hijo Gorgo, Ambracia y Anactorio. Hacia el 600 a. C. sometieron los corintios la isla de Corcira, importante escala en sus viajes a Italia. En la península Calcídica, colonizaron Potidea, donde los habitantes de Calcis habían creado más de 30 establecimientos. Eretria, por su parte, fundó Mende. Hacia el 680 a. C., los habitantes de Paros colonizaron la isla de Tasos, colonia que se vio obligada a luchar continuamente con los tracios. Clazómenas fundó hacia el 650 a. C. Abdera, que fue arrasada por los tracios y de nuevo colonizada por los griegos de Teos. La importancia de Abdera radicaba en la riqueza de Tracia en minerales, cereales y bosques.Colonizaciones en el mar Negro. Mileto (v.) y Mégara de común acuerdo colonizaron las costas del mar Negro, donde Mileto fundó unas 90 colonias. A la primera etapa de la colonización pertenecen varios establecimientos de los griegos de Mileto, que datan de mediados del s. VIII a. C., como Cícico en la Propóntide, Trapezunte y Sinope en la costa meridional del Ponto Euxino, colonias que posiblemente fueron saqueadas en la invasión cimeria. Hacia el 676 a. C., Mileto nuevamente colonizó Cícico. Los megarenses fundaron hacia el 685 a. C. Calcedonia en la orilla oriental del Bósforo y hacia el 615 a. C. Bizancio en la orilla opuesta. Estas dos colonias se convirtieron en las verdaderas llaves de todo el comercio de cereales y otros productos, que de toda la ribera del Ponto Euxino afluía hacia el Egeo y hacia Atenas y, dentro del mar Negro, a Heraclea Póntica, en el sur Mesenia en el oeste y el Quersoneso Taúrico en Crimea; esta última comerciaba con el mundo escita. También Mileto intervino en la colonización al norte de la Propóntide. Colonias suyas son Abidos (v.) en el Helesponto, la isla de Proconeso y Cio en la Propóntide y, al norte del mar, Olbia, Teodosia y Panticapea, estas dos últimas en Crimea. Todas estas colonias fueron importantes centros comerciales y focos de expansión del helenismo. Grecia importaba de estas regiones cereales, esclavos y lanas y exportaba cerámicas. Atenas misma mantuvo con Crimea un importantísimo comercio en el s. IV a. C. Los griegos también se establecieron en el norte de África. Psamético I permitió a mercaderes milesios comerciar en la desembocadura del Nilo. Allí, a mediados del s. VII a. C. fundaron Náucratis, que canalizó todo el comercio griego con los egipcios. Hacia el 630 a. C., colonos de Tera fundaron Cirene, en la costa líbica, importante centro ganadero.3. Importancia de la colonización. La importancia de la colonización griega fue grande. Todos los pueblos de las orillas del Mediterráneo comerciaron gracias a ella con los griegos. A través de este comercio recibieron el influjo cultural helenístico. El arte íbero, celta y escita acusan una marcada influencia del arte griego (v. III). Lo mismo acaece con el etrusco. La religión griega (v. vlt), ya en objetos de culto, ya en la presencia de las deidades, influyó también poderosamente en estos pueblos. Diversas escrituras mediterráneas, como la íbera y etrusca, arrancan de la griega, a través de las colonias.J. M. BLAZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: HERÓDOTO, Historia; TUCÍDIDES, Historia de la guerra del Peloponeso-Estudios: F. BENOIT, Recherches sur 1’hellénisation du midi de la Gaule, Aix-en-Provence 1965; J. BERARD, La colonisation grecque de 1’Italie méridionale et de la Sicile dans 1’Antiquité, París 1957; J. M. COOK, The Greeks in lonia and the East, Londres 1962; J. J. DUNBABIN, The Western Greeks, Oxford 1948; A. GARCfA Y BELLIDo, Hispania Graeca, Barcelona 1948; P. JACOBSTHAL-E. NEUFFER, Gallia Graeca, en Préhistoire 2, París 1933; C. ROEBUCK, lonian Trade and Colonization, Nueva York 1959; F. VILLARD, La céramique grecque de Marseille (VI,-IV, siécle). Essai d’histoire économique, París 1960.
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