Grecia (hellas) III. Prehistoria, Arqueologia y Etnologia. HIST.
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Historia
1. Paleolítico. El estudio de esta cultura se incrementó a partir de 1958 y se han hallado tanto en Tesalia como en el Peloponeso industrias del Paleolítico medio y superior, relacionadas al parecer con la Europa continental. El resto antropológico del Paleolítico medio más importante es el cráneo de Neanderthal (v.) de Calcídica. La cueva Seidi, en Beocia, excavada en 1941-56, presenta un Paleolítico superior con auriñaciense y magdaleniense de carácter gravetiense, que prosigue hasta su fecha mesolítica. Para el estudio del Paleolítico griego es fundamental el conocimiento de la cueva yugoslava de Crvena Stijena. Últimamente, los hallazgos paleolíticomesolíticos de la isla de Skyros y, posiblemente, en Zakynthos y Cefalonia, indican la temprana navegación griega y el comercio de la obsidiana de Melos.2. Neolítico. Desde 1956 comenzó a verse el importante papel de G. en la introducción del Neolítico con sus poblados precerámicos. Aparte de los tres yacimientos excavados en Tesalia (Argissa, Sesk1o y Soufli), los hallazgos de superficie indican la existencia de otros yacimientos primitivos en toda G. El conjunto de materiales líticos de todo tipo son de claro origen oriental. Los poblados del Neolítico precerámico griego se levantan a base de pequeñas chozas excavadas en la tierra y sostenidas por postes de madera con soluciones arquitectónicas inferiores a las de Jericó, Khirokitia y latino. La base económica es agrícola y ganadera. Desde mediados del VI milenio a. C., comienza en todo el ámbito griego la primera cerámica con formas bastante desarrolladas, con decoraciones incisas de influencia anatolia (Mersin) y cardiales en relación con los Balcanes, al mismo tiempo que la industria de sílex y hueso evoluciona ampliamente. En la actualidad se han excavado unos 30 yacimientos con este Neolítico inicial, existiendo más densidad en la parte este de G. Creta permanece en otra tradición. En el Neolítico inicial avanzado aparecen los adobes sobre los cimientos de piedra. Soufli estaba protegido por un muro de más de 2 m. de altura. En Nea Nikomedeia existen grandes estructuras, rodeadas de pequeñas viviendas, que han sido consideradas como lugares de culto o también como la casa del jefe. Ya en loss del Neolítico comienzan los ejemplos de figurillas femeninas esteatopígicas de barro, con los brazos cruzados debajo del peso, que tanto arraigo tendrán en el Egeo y cuya evolución va desde lo naturalista hasta la estilización; sin embargo, están ausentes en el Neolítico inicial los ejemplares de piedra. Esta plástica primitiva se extiende también hacia la animalística (cabezas de toros, cabras, pájaros, etc.). Los vasos antropomorfos de Nea Nikomedeia tienen claras analogías con los de Hassuna y Hacilar. Los ritos de enterramiento se conocen desde 1952 al excavarse inhumaciones en fosa con el cuerpo en posición contracta sobre un costado, aunque existiesen ejemplos de posiciones en decúbito supino y prono. Las ofrendas funerarias consistían en carne de la que se han conservado algunos huesos, habiéndose hallado solamente en Lerna cerámicas como ajuar funerario.Con la cerámica aparecen sellos, con motivos geométricos lineales; piedra pulimentada, como hachas, azuelas y cinceles, morteros, molinos, martillos, etc. La piedra tallada, diferente de la de la fase anterior precerámica, está representada por amplias láminas de sílex y obsidiana. De hueso se fabrican agujas, anzuelos, espátulas, punzones, cucharas, etc. Los únicos datos de armamento son los proyectiles de honda de barro crudo. Se ha descubierto solamente una lámpara de barro en Elateia. La industria textil está documentada por fusayolas discoidales, en algunas de las cuales (Nea Nikomedeia) se observan impresiones de tejidos de lana y de cestería. La evolución de la cerámica se presenta clara en los yacimientos del norte de G. (Argissa, Sesklo) y centro (Elateia). Aparece primeramente sin pintar, siendo la arcilla de tono monocromo o de tonos variados (grises, marrones, rojizos), aunque predominando el oscuro. Las primeras formas son cuencos semiesféricos, globulares, con gollete, y vasos dotados de apéndices perforados como asas; incluso se inicia la carena y los pitorros, por efecto de importación. Últimamente se ha observado la estrecha relación entre el Neolítico inicial de G. con Chatal Hüyük y con Hacilar al final del VI milenio. Otra zona de relación es Yugoslavia, cuyas cerámicas cardiales y de barbotina de los yacimientos de Bosnia y Herzegovina son análogas a las del Neolítico inicial del norte de Tesalia.El Neolítico medio abarca el V milenio y está definido en el Peloponeso, Ática, Beocia y Eubea por la cerámica llamada urfirnis, bien cocida, dura y muy fina, con formas globulares, bien modeladas y que tienen altos pies, asas tubulares, estando constituido el engobe por un baño dado a pincel que toma brillo con la cocción. A veces, en la parte superior de los vasos aparecen motivos pintados. El urfirnis griego ha sido relacionado con la cerámica del primer poblado de Tall Halaf (principios del V milenio). Las primeras cerámicas pintadas son muy simples y tienen motivos lineales o triangulares. La evolución de la habitación ha podido estudiarse en el Neolítico medio de Lerna I y II. En Lerna I, las casas eran de mimbres y barro, por lo que se incendiaban con gran facilidad. En Lerna II las casas eran de adobes con cimientos de piedra, y tenían de una a tres habitaciones. El suelo es de arcilla apisonada. Este tipo de casas se encuentra también en Hageorgitika. El rito funerario del Neolítico medio consiste en el enterramiento secundario dentro de una pequeña fosa oval, apareciendo a veces trazas de cremación (Prosymna), de posibles raíces halafienses.En el Neolítico final griego se pueden incluir las clásicas culturas neolíticas de Sesklo (Neolítico A), y Dímini (Neolítico B). La cultura de Sesklo, con su foco tesalio, se extiende por Beocia, Ática y el Peloponeso (principalmente Argólida y Corinto), y está ligada al horizonte de las tumbas macedónicas y de las culturas de Stargevo (Yugoslavia) y Kbr5s (Hungría). Las habitaciones redondas son suplantadas por las rectangulares, y la cerámica sigue reflejando las formas y decoraciones orientales. Al final del IV milenio se inserta en el Neolítico final la cultura de Dímini, restringida a la región del golfo de Volo, mientras continúa en G. central y el Peloponeso la cultura anterior de Sesklo. La urbanística se desarrolla con recintos múltiples y con la aparición del megaron. Los ídolos plásticos crecen en esquematización. La cerámica cambia, adoptando motivos balcánicos lineales, de meandros y redes, que también aparecen en el cicládico antiguo (V. EGEA, CIVILIZACIÓN). La fase final del Neolítico tesalio es la de Larisa, llamada de Eutresi en G. central, con cerámicas negras y rojas bruñidas y con formas que imitan las metálicas. En este momento se ejerce la influencia del calcolítico de Asia Menor, que hace su entrada en G. sin producir apenas ningún hiatus cultural. El mundo insular recoge más tarde el Neolítico del continente, en particular Creta (v.), con un Neolítico pobre.3. Bronce. A pesar de que el arte griego clásico no representa una sucesión neta del arte egeo, indudablemente éste puede considerarse, en cierto modo, como el prefacio de aquél. El arte egeo prehelénico representa, junto con Mesopotamia (v.) y Egipto (v.), el conjunto cultural precedente a la cultura griega propiamente dicha. La isla de Creta significó un foco importante de cultura y de influencia, tanto para las culturas heládicas como para las cicládicas, llegando su influjo a las costas anatolias, a Chipre y al Oriente mediterráneo.Estas civilizaciones del Egeo toman auténtica consistencia en la Edad del Bronce, desde principios del III milenio, y perduran hasta finales del I. Basándose en sus investigaciones sobre Cnossos Evans (v.) estableció una periodización para la cultura minoica que, salvo algunas modificaciones, todavía se sigue. En cuanto a la arquitectura prehelénica se distingue fundamentalmente la minoica, representada por los palacios cretenses a partir del minoico medio, y la continental o heládica, representada por construcciones con estructura de megaron, por tholoi y, ya en el micénico, por construcciones ciclópeas. Entre los palacios cretenses cabe destacar los de Cnossos, Festos, Hagia Tríada y Malia. Parece probable que las soluciones arquitectónicas de los palacios cretenses, basadas en el uso del pilar de sección cuadrada sobre una base plana, son un préstamo egipcio. Originariamente se utilizó la columna de madera con forma derivada del tronco de árbol invertido, resultandq en piedra más gruesa por su parte superior. A veces, se presenta sin basa y con un capitel de moldura convexa, sobre el que se apoya el ábaco cuadrado para sostener un entablamento en el que se extiende un friso con decoración de medallones separados por recuadros. Los palacios cretenses forman grandes estructuras irregulares y asimétricas que rodean un gran patio central rectangular y al que comunican directamente las salas de recepción. La decoración exterior de estos palacios presenta en sus muros estuco blanco en el exterior y estuco blanco o rojo en el interior, con pinturas al fresco e incluso con relieves.Las ciudades del continente en época micénica se rodean de murallas ciclópeas, frente a la ausencia de las mismas en los palacios cretenses. Se impone definitivamente el tipo de vivienda denominado megaron que dará origen al templo dórico. El megaron se define por una planta rectangular precedida de un pronaos o vestíbulo con pórtico. Los tholoi, que ya habían hecho su aparición en el heládico antiguo, toman un especial incremento en cuanto a técnica constructiva y dimensiones, caracterizándose por una gran cámara circular de falsa bóveda como sala de culto, una cámara funeraria adyacente para los enterramientos, y un dromos o largo corredor de entrada.La escultura de gran tamaño prácticamente no existe en las civilizaciones del Egeo, si exceptuamos el relieve de la llamada Puerta de los Leones. La estatuaria está representada por obras de pequeñas dimensiones en alabastro, mármol, esteatita, etc., y en las que se obtiene una policromía por la combinación de diversos materiales.Generalmente se refieren a representaciones de sacerdotisas con falda de volantes ceñidas a la cintura y con los pechos y los brazos al descubierto (v. VII). La pintura es de exquisito arte, y aparece en las habitaciones de los palacios sobre el estuco rojo, con motivos que también se aprecian en la cerámica. La gama policroma es extensa e irreal, y son de gran efecto las representaciones animalísticas y florales, así como las de escenas. El arte pictórico no sólo es propio de los palacios, sino también de los sarcófagos, cuyo prototipo es el de Hagia Tríada que representa una procesión ritual relacionada con una escena funeraria. Aparte de la orfebrería primitiva del heládico antiguo y medio, la perfección de este arte es extraordinaria en los ejemplares de los vasos de Vafió, donde aparece repujada una escena de cacería de un toro salvaje y de su domesticación.En Creta aparece muy tempranamente, a finales del VI milenio, con el Neolítico, una cerámica a mano de superficie bruñida con decoración incisa de triángulos y franjas puntilladas. En el minoico antiguo I (2500-2400), la decoración cerámica se basa en ciertos efectos de bruñido o surcos en semicírculos concéntricos. En el minoico antiguo II (2400-2100), los vasos de Vasiliki aparecen con pintura blanca sobre engobe rojo, alternando con la especie de pintura oscura sobre fondo claro y con formas de pyxides, teteras, etc. En el minoico medio (21001550) predomina el dibujo claro sobre fondo oscuro con motivos en espiral, zigzag, rosetas y círculos. El apogeo de la cerámica cretense tiene lugar en el minoico medio II, con el estilo de Camares, decorado con motivos pintados: plantas, insectos e incluso figuras humanas. En el minoico reciente predomina el dibujo oscuro sobre fondo claro, simplificándose los motivos naturalistas, tanto florales como animales y geométricos, siempre con tendencia a la estilización y a la rigidez en el estilo de palacio.En el continente griego ya en el VI milenio aparecen las cerámicas neolíticas pre-Sesklo de técnica impresa. Con la cultura de Sesklo (V milenio), la cerámica es de superficie bruñida roja o negra y con decoración pintada geométrica. La cultura de Dímini, del Neolítico final, presenta cerámicas con decoraciones incisas en espiral o pintadas en Tesalia, mientras que en Beocia presentan una superficie negra brillante (Urfirnis). Creta, no deja de influir en las cerámicas heládicas de la Edad del Bronce con sus cerámicas pintadas de claro sobre fondo oscuro u oscuro sobre fondo claro. Es característica del heládico medio (2000-1570) la cerámica gris o beige llamada minia. En la época micénica se impone un estilo particular de clara raigambre cretense, con decoración pintada de motivos vegetales y animales con cierta estilización (v. MICENAS).4. Hierro. A principios del I milenio se desarrolla el arte geométrico, originado, entre otros factores, por la invasión doria. En esta época el arte está representado casi exclusivamente por los grandes vasos con decoración pintada de motivos geométricos con gran sentido del barroquismo, y por la pequeña estatuaria, lo mismo en terracota que en bronce, siempre de un arte estilizado y mediocre (v. IV A, 1).5. Arte griego. El arte griego propiamente dicho se desarrolla entre los s. VIII y II y en su formación intervienen corrientes orientales y egeas, transformadas bajo un nuevo espíritu y un nuevo concepto estético. Las principales características del arte griego en cuanto a la arquitectura son el equilibrio, la armonía y la belleza en las proporciones. En la escultura predomina el sentido de la medida, la moderación en las actitudes y la clara definición del contorno. Existen dos grandes corrientes, la jonia y la doria, creadoras del arte griego y reflejadas fundamentalmente en la arquitectura. La creación jonia es esbelta, rica y femenina, frente a la doria que aporta sobriedad, robustez y orden rígido.En arquitectura griega arcaica se distinguen dos órdenes: el dórico, y el jónico (v. ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS). Los templos dóricos se extienden en G. por el Peloponeso, Creta y Tesalia. En los s. VII y VI, los templos utilizan como materiales el ladrillo y la madera, siendo paulatinamente sustituidos por la piedra que conserva, arcaizante, los detalles de las viejas estructuras, como sucede en los templos de Hera y de Zeus de Olimpia. Los templos jónicos se distribuyen por las costas occidentales de Asia Menor y las islas egeas, y los ejemplares más primitivos son los de Neandria, Lárisa y el tesoro de Sifnos en Delfos. En el s. vi los templos jónicos adquieren grandes proporciones, muy especialmente en las costas jonias, como el Artemision de Éfeso y el Didymeion de Mileto, junto con el Heraion de la isla de Samos.La escultura griega enaltece la figura humana, la cual abandona el antiguo hieratismo arcaico y orientalizante. Desde el s. VIII comienza una clara evolución de la técnica. Los tipos principales de la escultura griega son creación de la segunda mitad del s. vii con la aparición de la gran estatuaria de bulto redondo y relieve. Tanto los tipos masculinos como femeninos tienen raíces en el arte egipcio, oriental y egeo. El tipo femenino presenta un traje ceñido por un cinturón y los brazos pegados al cuerpo. El tipo masculino, desnudo, con los puños unidos a los muslos avanza con la pierna izquierda, sin que existan en ambos tipos el estudio de la anatomía ni de las proporciones. En el s. vi da un gran avance la técnica en las dos escuelas, doria y jonia. La escuela doria se caracteriza por sus formas vigorosas y la jonia, con fuertes resabios orientalizantes, presenta formas más suaves. La escuela ática significa la fusión de las dos anteriores en sus numerosos ejemplos masculinos y femeninos de kuroi y korai. Entre la escultura monumental del s. VI hay que destacar los frontones del Hecatompedon de Atenas, los de Afaia en Egina y, ya a principios del s. V, la decoración del templo de Zeus en Olimpia.La pintura griega se adivina a través de las descripciones de los textos y, sobre todo, de los vasos pintados. La cerámica orientalizante griega radica en Beocia (700530), con decoraciones pintadas de círculos concéntricos, espirales, palmetas, escenas figuradas y animales en silueta. El estilo protoático (710-600) utiliza- escenas mitológicas en combinación con rosetas y espirales, representándose los personajes en silueta con detalles incisos. El estilo protocorintio, de figuras negras (680-630), es de tipo miniaturista. Otros estilos orientalizantes son el cicládico (680-580), que sigue la misma evolución que el protoático y el rodio, muy ornamental, con series de animales repetidos. Fuera del Ática, el estilo de figuras negras se perfecciona en Corinto, con vasos de tradición orientalizante (625-550), existiendo aún otras escuelas, como la laconia (600-550), la calcídica (550-510), la beocia (s. vi-iv) y la jonia (560-510). Con el s. vi nace en Ática el gran estilo de figuras negras, observándose una clara evolución.La arquitectura clásica alcanza su apogeo en el s. v con la hegemonía de Atenas (v.); en su acrópolis se erigen los edificios más sublimes del arte griego, entre los que destacan el Partenón, los Propíleos, el templo de Atenea Niké y el Teseion. Las primeras manifestaciones del orden corintio surgen a finales del s. v en el templo de Bassae y en el tholos de Delfos. A este estilo corintio pertenecen también el tholos de Epidauro y el monumento corágico de Lisícrates en Atenas, ya del s. iv. Es en este momento cuando los santuarios griegos realizan sus grandes construcciones; destacan las de Olimpia, Epidauro, Delfos, Eleusis y Delos. Los grandes edificios públicos, como los teatros de Epidauro, de Dionisios y Megalópolis, y los destinados para reuniones, como el Telesterion de Eleusis y el Thersilion de Megalópolis, corresponden al periodo clásico. En la escultura, el s. v supone el momento clásico, con una técnica depurada y un gran sentido de lo ideal; está representada por los tres grandes artistas Mirón (v.), Fidias (v.) y Policleto (v.). En el s. IV la escultura se humaniza con una expresión sentimental, siendo características la obra de Scopas (v.), Praxiteles (v.) y Lisipo (v.). En cuanto a la cerámica, el periodo clásico se caracteriza por el estilo ático de figuras rojas (530-320), con abundancia de pintores, sobreviniendo desde finales del s. iv una lenta decadencia. Se han distinguido el estilo severo (530-480) y el estilo libre (480-380), subdivido éste a su vez en estilo del primer clasicismo, apogeo y estilo florido. El s. IV se limita a repetir estilos anteriores con una notable decadencia.Con el periodo helenístico, el centro del arte griego se desplaza de G. a las nuevas capitales del helenismo, prevaleciendo en arquitectura el capitel corintio con entablamento dórico y la bóveda. A este periodo pertenece el colosal templo de Zeus, comenzado en el s. II y terminado en tiempos de Adriano. En Jonia se construyen grandes templos, como el Didimeion y el Artemision de Magnesia, y otros tipos con ábside, como el Cabirón de Samotracia y otros de planta circular u octogonal, como el Arsinoeion de Samotracia y la Torre de los Vientos de Atenas. En las ciudades helenísticas surgen grandes conjuntos urbanísticos, con grandes plazas rodeadas de pórticos con columnas, como el pórtico de Eumenes de Atenas o el Atalo. Los grandes palacios, los santuarios, teatros y lugares de reunión crecen en magnificencia. Entre las ciudades helenísticas griegas sobresale Pérgamo por sus palacios y santuarios, entre los que destaca el gran altar de Zeus. En cuanto a la escultura, se tiende hacia el realismo y la expresión de movimiento: abundan los sátiros y faunos del ciclo báquico, las escenas de género y el desnudo femenino, del que son exponente las Afroditas de Médicis, Viena y Milo. En el s. II, las ciudades de Pérgamo y Rodas son el centro de la escultura y se erige en la primera el famoso altar. A la escuela de Rodas pertenece el grupo de Laoconte. La cerámica helenística producida desde el s. III al I significa el momento final de la de figuras rojas; en ella se advierte una franca decadencia y se introduce la técnica del relieve, como en los cuencos de Megara y en la cerámica calena. La abundancia de talleres industrializa este depurado arte.Los romanos intervienen en G. desde el 214 a. C. hasta el 146 d. C., estableciéndose la nueva provincia romana de Macedonia. Durante este periodo, los romanos, más que aportar, saquearon las obras de arte y adoptaron el helenismo griego en todo el Imperio. A partir de Augusto, y con la paz romana, se inicia un claro renacimiento. Adriano, amante del helenismo, llenó a G. de suntuosos edificios y, poco después, Herodes Ático entregó su gran fortuna para embellecer los grandes santuarios. El renacimiento griego fue efímero y G. permaneció en una actitud artísticamente pasiva. Esta decadencia se acentúa mientras el cristianismo se impone a partir de Constantino. Con la incursión de los godos del a. 395, aumenta la ruina de G., y la división del Imperio romano de Oriente y Occidente a la muerte de Teodosio significa el final del mundo antiguo (v. vi).6. Cristianismo. Con el cristianismo el arte sufre las corrientes de las grandes ciudades helenísticas, como Alejandría, Antioquía y Efeso, reviviendo otras corrientes mesopotámicas arcaizantes a través del arte persa sasánida que se reflejan profundamente en el arte paleocristiano. Bizancio (v.) difunde a Occidente esta iconografía paleocristiana de origen oriental. El arte bizantino, fusión de las corrientes helenísticas y siriacas, dará vigor a Occidente, arruinado por las invasiones bárbaras (v. xv).7. Etnología. Desde el III milenio, G. es como el fondo de saco de los pueblos y civilizaciones orientales, por recibir, entre otras oleadas de Asia Menor, a las grandes familias indoeuropeas, primero la de los aqueos (v.), a principios del II milenio, creadores del heládico medio, y después la invasión de los dorios (v.). A partir del s. VIII a. C., G. se lanzó a la gran empresa de la colonización (v. IV B). Entre los diferentes dialectos griegos del I milenio (eolio, aqueo, dorio y jonio), se adoptó el ático como lengua de la comunidad (v. XII), de la que deriva el griego moderno (v. xIv); el ático no cedió ante la escasa influencia que ejerció el latín durante la ocupación romana. La civilización griega pasa después a ser bizantina. Las creencias, costumbres, folklore, instituciones familiares y sociales indican claramente la continuidad del pueblo griego (v. XIX). El hombre griego se ha caracterizado siempre por su espíritu de independencia, por su sobriedad, por su industriosidad y su afán mercantil. En cuanto a la religión, ciertas tradiciones paganas se mezclan con el cristianismo ortodoxo. Aparte de las ciudades, el tipo de habitat rural es disperso en el continente y concentrado en las islas, emplazándose en las alturas como buscando una situación defensiva y a la vez para explotar el suelo de las laderas. Las casas son de forma cúbica, con terraza y, a veces, con cubierta de tejas. Como en la época clásica, la vida del pueblo se concentra en la plaza (ágora) cerca de la iglesia, de donde parten las callejuelas empedradas y estrechas.M. PELLICER CATALÁN.
BIBL.: L. HOURTICQ, Grèce, París 1948; CH. ZÉRVOs, Naissance de la civilisation en Grèce, París 1963; ÍD, L’Art de la Crète néolithique et minoenne, París 1956; fD, L’Art des Cyclades du début à la fin de l’âge du Bronze, París 1957; G. GLOTZ, La civilización egea, Barcelona 1926; 1. PIIOAN, Historia del Arte, Barcelona 1961; A. BLANCO, El arte griego, 3 ed. Madrid 1971; P. DEMARGNE, Nacimiento del arte griego, Madrid 1964; R. DUSSAUD, Les civilisations préhelléniques dans le bassin de la Mer Egée, París 1910; 1. L. CASKEY, Greece, Crete and the Aegean lslands in the Early Bronze Age. I, Cambridge 1964; A. 1. B. WACE y M. S. THOMPSON, Prehistoric Thessaly, Cambridge 1912; J. D. S. PENDLEBURY, The Archaeology of Crete, Londres 1939; R. W. EHRICH, Chronologies in old world archaeology, Chicago 1965; V. MILOJCIC, Chronologie der jüngeren Stainzeit in Mittelund Südosteuropa, Berlín 1949.
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