Gran Bretaña (great Britain) III. Prehistoria, Arqueología y Etnología HIST.
Categoria:
Historia
El Paleolítico de G. B. se caracteriza por el hecho de no presentar grandes diferencias con el del resto de Europa. Esta constatación que a primera vista podría parecer inexplicable, debido a la posición insular de G. B., se explica por el hecho de que la isla estuvo soldada al continente durante el Paleolítico. Del Paleolítico inferior se conocen yacimientos con hachas de mano, a lo largo de los valles fluviales, en especial el del Támesis, pero el aspecto más original de este Paleolítico inferior británico es la industria de lascas denominada clactoniense (del yacimiento epónimo de Clacton-on-Sea, Essex), la más antigua de cuantas usan las lascas de sílex para fabricar instrumentos. El yacimiento de Barnfield Pit, cerca de Swanscombe, es la fase más antigua del clactoniense, y los de High Lodge y Warren Hill (Cambridge) son de fase reciente. En Escocia, los yacimientos son escasos y demuestran una ocupación discontinua de los mismos. Del yacimiento de Barnfield Pit se conoce un fragmento de cráneo humano, que apareció asociado a una industria achelense y presenta más similitudes con el hombre actual que las del hombre de Neanderthal (v.). Este hecho ha puesto en duda la autenticidad del cráneo, pero para algunos científicos la asociación con la industria achelense es indudable.El Paleolítico medio o musteriense es poco conocido en G. B., al parecer debido al despoblamiento que sufrió, paralelo al de las regiones del Norte de Bélgica y Alemania, próximas a los frentes glaciares. El yacimiento más importante es el de Creswell en Derbyshire. Con las fases más antiguas del Paleolítico superior (chatelperrgniense) continúa el despoblamiento hasta el auriñaciense, bien conocido en el yacimiento de Paviland (Gower). La cultura gravetiense se encuentra fundamentalmente en Derbyshire, donde evoluciona hacia una fase conocida con el nombre de creswelliense. El magdaleniense británico es bien conocido en los yacimientos de Yorkshire, Lincolnshire y Norfolk, donde se hallan industrias líticas y óseas paralelas a las del resto de Europa.Al final del Paleolítico superior y antes de la separación de las islas Británicas del continente europeo, debido a la rápida fusión de los glaciares nórdicos que provocó a principios de la época Atlántica y antes de la formación del mar del Norte, se encuentra la civilización mesolítica de Maglemose, que se extendía desde el Sur de Inglaterra hasta las regiones bálticas. Los maglemosienses ocupaban las orillas de lagos y ríos, cuyos suelos pantanosos han conservado los restos materiales de dicha cultura. Vivían en campamentos temporales y se desplazaban sobre pequeñas embarcaciones. Vivían de la caza, la pesca y la recolección, utilizando el arco y la flecha e instrumentos de pesca fabricados con hueso. La industria lítica es de características microlíticas, produciendo puntas de flecha, azuelas y buriles que utilizaban para fabricar los instrumentos de hueso. Conocemos algunas tumbas con los esqueletos colocados en posición estirada.Esta civilización duró hasta el periodo boreal. En Inglaterra, es bien conocido el yacimiento de Star Carr, en Yorkshire, donde hay pruebas de que hacia el 8000 ya habían domesticado el perro.Tras las fases mesolíticas que duran hasta el IV milenio, aparece en G. B. el Neolítico, llevado por poblaciones procedentes de Francia. Ya en tierra británica dieron lugar a la civilización de Windmill Hill (Wiltshire), que ocupa Wessex y Sussex, todo el sur hasta la desembocadura del Severn y del Wash, llegando hacia el III milenio hasta el NE, en Lincolnshire y Yokshire. Su cerámica es netamente de facies neolítica occidental. Al principio no están decorados; aparece una decoración primitiva hacia el III milenio. Se conoce mal el habitat y algo mejor sus ritos funerarios. Existen algunas sepulturas individuales en fosa, pero sobre todo inhumaciones colectivas bajo túmulos alargados con habitaciones sepulcrales de madera, llamados long barrows, que pueden alcanzar hasta 120 m. de longitud. A esta época pertenecen las minas de sílex de Grimes’ Graves, en las que, paralelamente a las de Spiennes (Bélgica) y Grand-Pressigny (Francia), se extraía sílex de gran calidad que era vendido, mediante trueque, a las poblaciones agricultoras necesitadas de primera materia. Vemos, pues, que hacia el IV milenio hay una especialización del trabajo, consecuencia lógica de la revolución neolítica.Con la llegada a las islas Británicas, hacia la mitad del III milenio, de los grupos prospectores de metal llamados "misioneros" megalíticos, G. B. inicia su etapa de grandes construcciones funerarias en piedra, continuadoras de la tradición nacida en el Egeo y continuada en España, Portugal y Francia (v. MEGALÍTICOS, MONUMENTOS). El megalitismo británico es la fusión de los grupos foráneos con la civilización de Windmill Hill, que ya enterraba colectivamente, como hemos visto anteriormente. Ahora se construyen dólmenes de galería cubierta como el de West Kennet. Fuera de este área cultural, el megalitismo actúa sobre las poblaciones aún mesolíticas, dando lugar a construcciones de corredor y de galería cubierta, respectivamente, que según Glyn Daniel equivaldrían a una colonización llevada a cabo por "misioneros" de origen distinto (v. o. c. en bibl.).En el valle del Severn, se desarrolla la civilización megalítica Severn Cotswold, de dólmenes de corredor con habitaciones laterales. En el Sudoeste de Escocia y Norte de Irlanda se halla la civilización de Clyde Carlingford con diferentes tipos de galerías cubiertas. En Gales, hay dólmenes con galería corta. La economía de los dos grupos se fundamentaba en la agricultura y la ganadería, con un utillaje lítico muy rico; en cambio, el metal permanece aún desconocido. En Irlanda, se produce una cultura muy diferente, la de Boyne, con tumbas de tipo dolmen de galería cubierta, dólmenes con cámara rectangular en forma de V, o con cámaras laterales, hasta el tipo cruciforme. Algunos dólmenes tienen cúpula. Los monumentos más importantes son los de Loughcrew, Corrowkeel y New Grange. Esta cultura también se basaba en la agricultura y en la ganadería. En cerámica, comprende vasos hemisféricos de fondo redondo decorados con uñadas e impresiones digitales. Son típicas de esta cultura las agujas de hueso con cabeza de seta que alcanzan hasta 30 cm. de longitud. Finalmente, citaremos las culturas megalíticas del Norte de Escocia, con dólmenes de galería cubierta que se subdividen en otros subgrupos como el de las Shetland, el de las Hébridas, el de Orkney-Cromarty y el de Clava, todos ellos aún plenamente neolíticos.La Edad del Bronce (v.) antigua británica comienza ca. 1900 a. C. debido a la invasión de poblaciones procedentes de los Países Bajos y Bretaña, que introdujeron el vaso campaniforme (v.), dando así origen a la cultura Beaker. Este bronce I británico jugó un importante papel y dejó sentir su influencia en toda la Europa atlántica. Restos de campaniforme hay en Inglaterra, occidente de Escocia, Cornualles, Gales, Irlanda, Hébridas y Orcadas. Su llegada marca el fin de las inhumaciones colectivas en megalitos. Ahora aparecen las tumbas redondas individuales, en las que se encuentra una sola inhumación y en la que se halla como ajuar: vasos campaniformes, puntas de flecha, brazales de arquero y en ocasiones algún puñal triangular de cobre.Con la cultura Beaker, se intensifican las grandes construcciones de círculos de piedras verticales, emparentadas con los recintos sagrados denominados Hengemonuments. Algunos de estos monumentos son impresionantes, como los de Avebury y Stonehenge, ambos enclavados en el llano de Salisbury. La cultura Beaker marca en Irlanda un gran desarrollo de la metalurgia, con gran cantidad de instrumentos exportados a Escocia, Gales, Inglaterra y Europa continental. Se fabrican hojas de puñal triangulares, hachas planas, alabardas, etc. Debido a la riqueza en oro de los ríos irlandeses, pronto se desarrolló una importante orfebrería.En el Norte de Inglaterra, Escocia e Irlanda nació, como consecuencia de la fusión entre los beakers (productores de vasos campaniformes) y las poblaciones autóctonas, la cultura Food-Vessel, o cultura de los vasos con comida, en la que se rastrean restos de la cultura de Boyne. Su base económica descansa en la ganadería, ayudada algo de la agricultura y de la caza. Los objetos de bronce son raros, aunque el comercio con los broncistas irlandeses jugó un importante papel. Sus muertos eran enterrados en cistas de piedra o, en algunos casos, incinerados junto al muerto dejaban vasos conteniendo alimentos (de ahí el nombre de esta cultura). El utillaje es predominantemente lítico, se utilizaban hachas y cuchillos de sílex junto con algún útil irlandés de bronce.Al sur del Támesis se encuentran, en la misma época, dos culturas paralelas, la de las urnas cinerarias y la de Wessex (v. URNAS, CULTURA DE LAS). La primera correspondería a una población subyugada y la segunda a la casta dominante. La cultura de Wessex es conocida por sus ricas tumbas situadas alrededor de los grandes santuarios de Avebury y Stonehenge. Parecen pertenecer a unos invasores procedentes de Bretaña que habían dominado a los indígenas y se dedicaron al comercio del metal con el continente. Exportaban collares de oro y lúnulas, delgadas placas de oro en forma de creciente que servían de torque. Se han hallado restos de su comercio en el Báltico, de donde importaban el ámbar; en Francia, Suecia, Alemania y Dinamarca. Los muertos eran incinerados y cubiertos por un túmulo. Los ajuares consisten en hachas de bronce con reborde, puñales triangulares y toda una teoría de objetos de oro de gran riqueza, como la copa de oro de Rillaton (Cornualles) y la copa de ámbar de Hore (Sussex). La cultura de las urnas cinerarias corresponde a una población que vive de la agricultura y de la ganadería. Su habitat se compone de cabañas redondas. Esta población incineraba a sus muertos y los depositaba en una urna, que luego era recubierta por un túmulo. Este pueblo conoció a finales del Bronce antiguo una fase expansiva, debida seguramente a razones demográficas, ya que hay rastros suyos en Irlanda del Norte, Norte de Francia, Bélgica y Países Bajos.El Bronce medio británico se caracteriza por la persistencia de la cultura de las urnas cinerarias, que llega a ocupar el total de las islas Británicas. La incineración se hace ahora general, colocándose las urnas bajo túmulos, que en ocasiones presentan una estructura bastante complicada. Los ajuares son generalmente pobres y se componen de cuchillos, navajas de afeitar, perlas de hueso o bronce. Su habitat es conocido en el Sudoeste inglés, en la comarca de Dartmoor. Se trata de cabañas circulares, cuya base está construida con piedra seca. Están reunidas en aldeas de más de 300. Algunas aldeas estaban rodeadas por un muro de piedra de 2 m. de altura erigido por razones de salvaguarda del ganado, más que militares. La metalurgia del bronce continúa su anterior esplendor, exportando los productos al continente. Se fabrican hachas con rebordes, de talón, puntas de lanza con espiga y más tarde de enmangue directo con la base con perforaciones, puñales de mango con pasadores, espadas del mismo tipo, pasando más tarde a ser de lengüeta, y, finalmente, navajas de doble hoja. En Irlanda se producen torques de oro exportados al continente en gran cantidad.Hacia el1200 a. C. se inicia el periodo del Bronce reciente que se caracteriza por los movimientos de pueblos en toda Europa. Se ha discutido si la cultura de los campos de urnas llegó a G. B., pero las necrópolis de incineración halladas hasta el momento sólo prueban que derivan del Bronce medio local, ya que la incineración es un rito autóctono en G. B. El único elemento que indicaría una invasión sería la sustitución de los túmulos del Bronce medio por las necrópolis de tumbas planas. Todo parece, pues, indicar que el Bronce reciente británico es una continuación ininterrumpida del Bronce medio. El habitat guarda un carácter muy insular. La cabaña redonda agrupada en poblados, como el de Plumpton Plain (Brighton) y el de New Bar Down en la misma región, son los prototipos que contrastan con las casas rectangulares de los campos de urnas clásicos. En este momento, la agricultura mejora con la aparición del arado, que continúa, junto con la ganadería, siendo la base económica. Los productos de bronce siguen teniendo una gran calidad. En Irlanda se fabrican grandes calderos globulares con dos asas, hechos con hojas de bronce. El trabajo del oro se mantiene tan floreciente como en las etapas anteriores (hallazgos de Mold, Gales y Shannongrove, en Irlanda).La civilización del Bronce reciente en las islas Británicas se prolongan hasta el s. V a. C. A partir del s. VI a. C. se perciben infiltraciones hallsttáticas europeas. De este momento son las espadas hallsttáticas de bronce, imitadas por los artesanos locales. Aparece en este momento la metalurgia del hierro traído por los inmigrantes. En Gales se halló en un lago, en Llyn Fawr, un depósito con dos calderos, hachas y puntas de lanza, todo en bronce, una navaja de afeitar del mismo metal y una hoz y una espada hallsttática, ambas fabricadas con hierro, que demuestran ya el de la siderurgia.Hacia el s. V a. C. se produce la invasión de los celtas (v.) llegados del Este de Bélgica y Holanda, y en el sur, del Norte de Francia, portadores de la llamada cultura de La Téne (v.), que corresponde ya a la segunda Edad del Hierro (v.). Los celtas llevan a las islas Británicas una avanzada cultura en la que se generaliza el hierro. La organización social descansa en una aristocracia militar, sobre la que se superpone un rey sin poderes absolutos. En esta sociedad, los muidas o sacerdotes poseen una gran autoridad. Son gentes predominantemente guerreras que viven en los oppida, que se encuentran en toda Europa occidental en lugares altos. En el Norte de Escocia, en las Shetland, Orcadas y Hébridas hay unas torres circulares, brochs, de carácter militar, construidas en esta época. Cerca de Londres, se encuentra el santuario céltico de Heathrow, de hacia el 300 a. C., único en su género, consistente en una pequeña habitación rectangular y rodeado por una empalizada de madera. Se ha supuesto que trataba de imitar la estructura de un templo griego, hecho que no es de extrañar dadas las relaciones del mundo céltico con el mediterráneo. Perfectamente adaptados a su nuevo hogar, los celtas británicos, ya enteramente mezclados con las poblaciones autóctonas, fueron los adversarios de César (v.), cuando éste, en su gran esfuerzo imperialista, hizo que las Galias y Britania (v.) entraran en la Historia, haciendo de este modo, del orbe, urbe.E. RIPOLL PERELLÓ E. SANMARTÍ GREGO.
BIBL.: R. E. A. MACALISTER, The archaeology of Ireland, Londres 1949; V. GORDON CHILDE, Prehistoric Communities of the British Isles, Londres 1947; S. PIGGOT, British Prehistory, Oxford 1949; W. F. GRIMES, The Prehistory of Wales, Cardiff 1951; S. PIGGoT, The Prehistoric Peoples of Scotland, Londres 1962; G. DANIEL, The prehistoric Chamber Tombs of England and Wales, Cambridge 1950; R. RAINBIRD CLARKE, East Anglia, Londres 1960.
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