Gran Bretaña (great Britain) I. Geografía Ii. GEOG.
Categoria:
Geografía
4. Economía. Un análisis de la economía debe comenzar por resaltar el papel desempeñado por la insularidad. Un país que secularmente ha permanecido marginal a Europa y al mundo, comienza a convertirse a partir del s. XVII en el centro de los intercambios mundiales, tanto de mercancías como de capitales y de servicios. Para ello, sabe armonizar con el máximo provecho una política colonial intensa con una capacidad comercial, reforzada sobre todo desde que la revolución industrial le permite convertirse en el primer hogar fabril del mundo; apoyada en su ingenio, la riqueza en materias primas y energía y, sobre todo, en la agresividad política y económica, se convierte en una gran potencia económica con base en transacciones internacionales potenciadoras de la propia industria y los servicios. La revolución de los transportes, sobre todo de los marítimos (los más económicos), también estará en la base de esta originalidad y potencial. Hoy G. B. ya no ejerce la prioridad económica e industrial del mundo. Sin embargo, mantiene una economía competitiva y sigue desempeñando un fuerte papel en el comercio internacional, sobre todo por el volumen de sus importaciones.Agricultura. Resulta paradójica una comparación entre los aspectos páisajísticos de la agricultura e industria y los servicios urbanos. Aunque la urbanización afecta a más del 80% de la población, el espacio rural representa todavía el 90% de la superficie nacional, aunque acoge solamente a un 3,5% de la población activa y aporta menos de un 4% de la renta nacional. Dicho espacio opone a su vez un sector norte y oeste, de posibilidades agrícolas muy limitadas, por causa del medio (montañas y clima) que facilita solamente la extensión de las landas y los pastos pobres; y un sector mediodía y oriental, más favorable, de aprovechamiento intensivo y concretado en una estructura de campos cercados, de tierras agrícolas y praderíos.Factores económicos han intervenido también en la configuración social. El desarrollo del comercio ha enriquecido a determinados sectores sociales que han invertido en la adquisición de tierras para constituir grandes dominios. A pesar de ello, hoy G. B. es un país de propietarios medios, en el que la explotación indirecta (arriendo y aparcería) es importante, aunque en las últimas décadas está disminuyendo. La competencia de los productos agrícolas de las colonias ha hecho, desde principios de siglo, estimular la producción aplicando métodos extensivos, a la vez que se ha seguido en el campo una política de inversiones muy importante: antaño eran los ricos burgueses quienes compraban fincas, hoy es el Estado. Es importantísimo el bagaje técnico de que dispone el agricultor inglés: empleo generalizado de las máquinas, perfeccionamiento de los métodos de producción, selección de las calidades en cuanto a los cultivos y al ganado. No es extraño, pues, que menos de un millón de agricultores aseguren la subsistencia por lo menos a la mitad de la población.Esta agricultura se halla estrechamente orientada hacia la ganadería. Cerca del 70% de la renta agrícola procede de ella, y más del 80% del espacio rural se dedica a una ganadería esencialmente bovina (12,5 millones) y porcina (7 millones), presidida aquélla por la producción de leche; la importancia de los espacios montañosos sin otras posibilidades explica la todavía importante cabaña lanar (29 millones). Otro capítulo muy destacado es el averío de corral (125 millones).Por el contrario, los cultivos ocupan un lugar muy secundario. Tras una tendencia secular a su disminución y sustitución por el praderío, en los últimos 35 años se están llevando a cabo grandes esfuerzos para ganar superficies perdidas o conquistar otras nuevas. A pesar de lo cual, todavía hoy la superficie agrícola ocupa un 30,4% de la superficie territorial frente a un 49,7% de los prados y pastos permanentes (12.127.000 Ha.). La superficie de trigo cubre hoy 933.000 Ha. (1.213.000 Ha. en 1876, 713.000 en 1913); la avena y el centeno le siguen en importancia, este último sometido a grandes fluctuaciones. Respecto a la patata, su superficie se ha doblado en los años de guerra, pero luego ha disminuido sensiblemente (287.000 Ha.). La remolacha azucarera ha experimentado una curva ascendente desde que en 1909 se hacen los primeros ensayos de implantación (184.000 hectáreas). Finalmente, el cultivo de legumbres, flores y frutos ha experimentado una línea de ascenso a tenor con el desarrollo urbano. Puede decirse que, a pesar de las dificultades del medio, el carácter científico de la agricultura británica y su desarrollo tecnológico hacen de ella una de las más avanzadas del mundo. La ayuda del Estado (política de sostenimiento de precios, colaboración para la mejora de las explotaciones) ha sido decisiva para ordenar la producción, y lograr que sea más acorde con las condiciones naturales y hacerla más competitiva. Su carácter científico se debe tanto a la tradición privada, preocupada siempre por las mejoras e innovaciones, como al propio Estado que posee estaciones de investigación (v. XII), aparte los numerosos laboratorios universitarios dedicados a este fin.Industria. Varios indicadores revelan claramente la trascendencia de la industria como sector económico; por cada trabajador agrícola hay 11 industriales; la contribución de los segundos a la renta nacional es casi del 50%, y la población activa industrial de un 45% con respecto a la total; añádanse el volumen y rentabilidad de la producción, el grado de incorporación a la nueva revolución tecnológica, la contribución en un 15% a la producción mundial de manufacturas; el papel importante que el Estado desempeña en la conformación, evolución y localización industriales, sin olvidar su acción decisiva en la serie de readaptaciones y reconversiones que la primera industria salida de la revolución industrial ha tenido que llevar a cabo.Todo el edificio fabril descansa sobre unas bases energéticas de gran entidad: el carbón como elemento permanente y la energía atómica como estimulante actual. El carbón abunda en casi todos los macizos y su explotación data de la Edad Media. En 1826 la producción fue de 21 millones de t., en 1913 se alcanzó el máximo con 292 millones; en 1968 se consiguen 164 millones tras un periodo de reorganización, modernización y concentración, comenzado sobre todo a partir de 1947 en que se nacionalizan los pozos. Aproximadamente, un 36% de la producción se destina a las centrales térmicas (85% de la electricidad procede del carbón), y en conjunto su participación como base energética de toda la industria equivale hoy a un 65%.Conforme ha pasado el tiempo, nuevas fuentes de energía han llegado para hacerle la competencia, lo que explica la disminución de la producción y la escasa importancia de las exportaciones (alrededor de 7 millones de t.). Con base en el metano sahariano y en las propias refinerías de petróleo, el gas proporciona una décima parte de la energía consumida. El petróleo, sin duda el rival más importante del carbón, participa como combustible en la mayoría de las industrias y desempeña un gran papel en la producción termoeléctrica. La capacidad de refinado ha pasado de los 2 millones de 1913 a los 88 millones actuales (1968). El país ha aplicado, por otra parte, el programa más importante del mundo en cuanto a la producción de energía nuclear: en 1967 la potencia eléctrica instalada fue de 55,7 millones de Kw., de los que 4,1 eran de origen nuclear.Al igual que el carbón, la siderurgia ha experimentado medidas tendentes a su modernización, incluyendo la supresión de viejas plantas y la creación de otras, sobre todo en el litoral, todas ellas de tipo integral y con capacidades mínimas de producción de 1 millón de t. de productos semiacabados. Seis grandes firmas destacan por su volumen; la producción ha pasado de los 13 millones de t., en 1946, a los 26,2 millones de 1968.Ciertamente, la siderurgia se encuentra con una insuficiencia de mineral de hierro (3,8 millones de mineral contenido en 1968), con lo que las importaciones son considerables; la recuperación de chatarra contribuye notablemente a la producción (16 millones en 1960). Gran relieve adquiere la metalurgia de los metales no férreos, en la que G. B. ocupa el primer puesto europeo y el tercero mundial, tras EE. UU y URSS, por el consumo de aluminio (36.160 t. de la primera fusión y 188.400 de segunda fusión en 1968), cobre (198.000 t., íd.), plomo. (92.040), estaño (25.332), magnesio (4.113 en 1967) y zinc (142.920). De todas ellas la más importante es con mucho la de aluminio. Prácticamente, la importación alimenta todas estas ramas, puesto que los escasos yacimientos locales son poco importantes.Entre los sectores transformadores, destacan el de construcción naval (1,3 millones en 1967); las construcciones mecánicas, que abarcan toda clase de bienes de equipo y productos diversos y están caracterizadas por un dinamismo extraordinario; la industria de transportes, en la que destaca la producción de automóviles (1,8 millones en 1968), muy relacionada con firmas americanas, y la aeronáutica (247.000 unidades en 1967). También las construcciones eléctricas se encuentran en plena expansión y desempeñan, igual que las demás, un puesto importante en el comercio exterior. La industria química descuella por el ritmo de expansión sobre los restantes sectores. Surgida en el s. XIX a partir del carbón, hoy está vinculada especialmente al petróleo a través de la petroquímica, de la que salen una infinidad de productos; gran vitalidad demuestran también los textiles artificiales (rayón, alrededor de 240.000 t. anuales; fibras sintéticas, unas 130.000 t.); la producción de caucho, pinturas, etc., también muy dinámica, no debe hacer olvidar a los sectores básicos (sulfúrico y otros ácidos). A la hora de citar la industria textil hay que recordar la función de vanguardia y de sostén que ha desempeñado en la economía nacional. Pendiente como ninguna otra de las importaciones (lana y sobre todo algodón), en el caso de la lana, su calibre se mide por el hecho de que G. B. consume la quinta parte de toda la utilizada por el mundo occidental; respecto al algodón, su decadencia deriva de la competencia realizada en el mercado internacional por otros países; la industria del yute, la más antigua del mundo, y la del lino poseen menos valor. A diferencia de los otros sectores citados, éste se caracteriza por un exceso de dispersión, aunque en las últimas décadas se están llevando a cabo grandes esfuerzos para concentrar a la vez que se cierran plantas no rentables.Una relación de los tipos de localización industrial nos muestra cuatro tipos principales. Los estuarios son, sin duda, la localización más generalizada: en torno a las posibilidades ofrecidas por el tráfico portuario, se han creado complejos nutridos por las materias primas coloniales, construcciones navales, industrias pesadas, que han ocasionado el consiguiente crecimiento urbano y la aparición de industrias transformadoras: Londres, Glasgow, Newcastle, Bristol, Hull, Southampton son buenos ejemplos. Los emplazamientos litorales aislados han sido elegidos por industrias pesadas o energéticas cuya polución no permite su instalación en medios urbanos. Las cuencas hulleras todavía encierran la mitad del potencial industrial, con lo que sigue actuando su primitivo papel fijador. Finalmente, quedan los centros urbanos dotados de industria, cada vez más abundantes, y que tienen su última expresión en las ciudades nuevas.Bien puede decirse que los ingleses han conseguido casi totalmente la renovación de sus viejas industrias y se han lanzado a recorrer los nuevos caminos que conducen a su plena incorporación a la tercera revolución industrial. La investigación y la aplicación de los nuevos descubrimientos se hace cada vez más natural en la atmósfera dinámica de la sociedad industrial británica. Su vieja misión como transformadora de materias primas, aunque posee todavía reliquias profundas, está superada por la posesión de un excelente bagaje tecnológico, lo cual trasciende naturalmente en el comercio exterior.Transportes. Un país tan estrecho y de costas tan recortadas, situado en una posición europea privilegiada, ha dado una importancia extraordinaria, como es lógico, a la organización de los transportes interiores y, sobre todo, a los exteriores. Hasta tal punto que en este plano se encuentra a la cabeza de las estadísticas internacionales (Beaujeu-Garnier). No hay ninguna forma de transporte interior que falte en el país. En ello han intervenido decisivamente la ausencia de largas distancias y de relieves montañosos difíciles de superar.Las cifras siguientes dan una idea clara de la densidad de la red: 21.198 Km. de vía férrea, 326.172 Km. de carreteras más 954 Km. de autopistas; sobre estas últimas circulan nada menos que 12,5 millones de vehículos de motor. No hay país en el mundo que tenga una red tan densa de carreteras, cuya competencia al ferrocarril es muy acusada. Este último padece la típica crisis, que explica no sólo la nacionalización sino la supresión de unos cuantos miles de Km. con objeto de conseguir una mayor eficacia. Mucha menos importancia tiene la red de navegación interior, que ha sido perjudicada por el ferrocarril y el aumento de tonelaje, tras haber desempeñado en las primeras etapas de la revolución industrial una función básica; la red apenas supera los 4.000 Km. Sobre una infraestructura portuaria muy variada, necesitada de una mayor eficacia y tendente a concentrar el tráfico en los grandes puertos (15 realizan el 70% del comercio marítimo, presididos por Londres y Liverpool), G. B. ocupa el segundo puesto mundial con una flota que desplazaba 21,9 millones de t. en 1968, lo que muestra su clara y tradicional vocación marinera. El transporte internacional de mercancías lo realiza en un 94% por este medio ya que el avión todavía no desempeña más que un papel reducido en dicho campo; a pesar de lo cual, de la importancia de este medio nos hablan los siguientes datos: en 1967 la aviación inglesa recorrió un total de 265,5 millones de Km. y transportó 14,6 millones de viajeros por Km.Comercio exterior. Sobre esta base, G. B. importa anualmente alrededor de 150 millones de t. de mercancías y exporta 33 millones. La función redistribuidora ha perdido casi totalmente su vieja importancia, aunque continúa en lo que respecta a productos de gran valor.Los intercambios se realizan sobre todo con tres escenarios geográficos: Europa occidental, con un 36% de las exportaciones y las importaciones; la zona de la esterlina (países de la Commonwealth), con un 35%, y América del Norte, con un 12%. Los países de Europa occidental son los que ocupan, cada vez más, un lugar preponderante en este comercio, a pesar de la semejanza de las economías. No resulta extraño que a partir de 1963, y tras demostrarse la poca consistencia y poder econóco de la Asociación Europea de Libre Cambio (v.) propuesta por G. B. como respuesta a la CEE, los ingleses se plantearon la necesidad de entroncar con el continente; las relaciones comerciales, un mercado de 180 millones de personas y una posible fuente de capitales se hallaron detrás de estos deseos. Por otra parte, la Commonwealth ha dejado de ser el gran cliente del país y los mercados sudamericanos y africanos se hallan cada vez más relacionados con los propios países de la CEE.5. División regional. De acuerdo con Chaline, G. B. opone una región occidental muy definida por el medio físico y una economía ampliamente rural; una Inglaterra septentrional caracterizada por la industria y la concentración urbana; un sudeste en que los Midlands y la región londinense adquieren peculiaridades propias; y, finalmente, una Escocia perfectamente diferenciada por la historia y la naturaleza.El oeste británico. En torno al mar de Irlanda, Gales, Cornualles e Irlanda aparecen como países dotados de rasgos afines. En primer lugar, los derivados del medio físico. Se trata de una atmósfera húmeda con precipitaciones nunca inferiores a los 750 mm. (a partir de los 260 m. sobrepasan los 1.150 mm.), escasas amplitudes térmicas (la estación vegetativa no se interrumpe más que unas pocas semanas) y veranos frescos que imposibilitan bastantes cultivos sobre unos suelos muy ácidos y constituyen un medio idóneo para la ganadería. El viento se caracteriza por su violencia e impronta en un paisaje vegetal dominado por la landa y la ausencia de árboles en un medio esencialmente montañoso.Sólo en Irlanda del Norte existe una amplia llanura central; en el resto lo que abunda son superficies onduladas situadas entre los 250 y los 700 m., dominadas de cuando en cuando por cimas que apenas alcanzan los 1.000 m. y frecuentemente surcadas por valles. Estas superficies corresponden a distintos niveles de erosión sobre los que destacan contados monadnocks (además de escarpes monoclinales y relieves apalachienses); tanto en la llanura como en las montañas la erosión glaciar ha dejado numerosas huellas (drifts de Irlanda central, drumlins, y circos y valles en artesa). La estructura comprende un núcleo precámbrico (Donegal, Anglesey), sobre el que descansan los materiales primarios (viejas areniscas rojas, calizas carboníferas), deformados y con direcciones que, hacia el mediodía, pasan progresivamente a tener un sentido E-O (p. ej., gran sinclinorio del mediodía galo).Otra caracterización regional viene dada por el paisaje agrario, a través de una dispersión del habitat con variantes que van desde la dispersión absoluta hasta la transición al agrupamiento, estrechamente unido al bocage de campos cercados por muros de piedra, taludes no plantados o setos de arbustos. Ésta es una región de pequeños propietarios (extensión media de la explotación, 20 Ha. en Gales), dedicados sobre todo a la explotación ganadera (importancia de las praderas permanentes y de las praderas de rotación) que incluye el bovino, cada vez más vinculado al régimen de establo y la cría ovina. En casi todos los condados la población activa agrícola oscila entre el 30 y 50%, lo que da idea del retraso de estas regiones. Si a ello añadimos la importancia del crecimiento vegetativo, se comprende que la emigración sea una constante hacia los contados puntos industriales del oeste.Aparte del efecto fijador, por su siderurgia, que ha desempeñado la pequeña cuenca hullera del nordeste de Gales, las tres cuartas partes de la población galesa se han concentrado al sudeste, es decir, en la región de Cardiff. Con base en una extensa cuenca carbonífera, se ha creado un importante complejo siderúrgico de varias plantas, que en las últimas décadas han "emigrado" desde el interior a la costa; en 1938 se crearon en New Port y Port Talbot dos grandes plantas integradas, para en los últimos años levantarse una serie abundante de industrias básicas (refinería, petroquímica, cobre, aluminio) y transformadoras. Cardiff (285.860 hab. en 1969), Swansea (171.320) y New Port (112.000) han sido las ciudades más beneficiadas por esta promoción industrial.En la península del sudoeste de Inglaterra (Cornualles, Devon y parte de Somerset), cabe destacar Plymouth (248.470 hab.), puerto de guerra y centro de industrias ligeras. Queda por citar la región de Bristol y el Severn marítimo, situada entre Gales y el sudoeste inglés, y separada de la región anterior por el amplio estuario del Severn. Con un rico pasado marinero, Bristol (427.230 habitantes en 1969) tiende a convertirse en la capital del oeste y acumula actividades industriales diversas muy relacionadas con su puerto (7° lugar en el país), y a la vez que su ciudad central (universidad, servicios de toda clase) pilota una región urbana que acoge a más de 500.000 habitantes.Escocia. Aparte su personalidad nacional incuestionable (que conlleva entre otras peculiaridades una legislación diferente a la de Inglaterra), destaca en primer lugar por su situación septentrional que explica las dificultades de un medio físico, caracterizado por sus hermosos paisajes de montaña y la hostilidad del clima; después, por su aislamiento y escasa población, en el marco de un desarrollo económico permitido por la hulla, pero cada vez más coartado por los problemas carboneros y el despegue espectacular del mediodía inglés.Cuatro grandes macizos conforman el país en dirección NE-SO. El de las Hébridas, desmembrado en el archipiélago de su nombre. Los Highlands del nordeste, formados de fragmentos del zócalo fallado. Los Grampianos, que constituyen el más importante y extenso y culminan en el Ben Nevis, sembrados de valles tectónicos (strath, amplios, y glen, a mayor altitud y con lagos); la impronta glaciar es muy fuerte, sobre todo en un litoral de abundantes fiordos. A mediodía del último macizo se extiende la llamada depresión central escocesa, que es un excelente ejemplo de gran fosa tectónica formada de cuencas y valles separados por colinas y mesetas. Los Southern Uplands (840 m. la mayor altitud) se extienden al S de la depresión; en éstos se agudiza un fenómeno existente en los otros, la variedad de formas de relieve de acuerdo con la erosión diferencial que ha actuado sobre sedimentos precámbricos (por lo general) metamorfizados y rocas volcánicas.En el marco de un clima oceánico de montaña muy duro, destaca la oposición entre las vertientes occidentales más húmedas y templadas, pero sometidas a la acción de fuertes vientos; y las orientales más secas. Relieve y clima permiten comprender que aproximadamente el 60% de la región sea dominio de landas y otras formaciones parecidas; la riqueza de los suelos, sin embargo, ha favorecido la actividad agrícola en las áreas deprimidas (nunca supera los 330 m. de altitud y está condicionada por un máximo de 200 días de estación vegetativa). Si a ello unimos la cuenca carbonífera que ha fijado la actividad industrial y ocasionado la proliferación urbana, se concluye la oposición entre dos mundos opuestos, macizos y depresiones y, sobre todo, depresión central.Hasta 1939 (seguimos a Chaline), la caza y la pesca eran casi las únicas actividades ejercidas en los macizos, cuyos dominios eran propiedad de grandes señores. A ellas se añadía la explotación ovina realizada con carácter extensivo. Desde 1945 se ha estimulado la implantación y desarrollo de la ganadería bovina, que sólo puede prosperar en las márgenes de los macizos. Es decir, se trata de una región atrasada. Los únicos aspectos modernos derivan de la explotación intensa del gran potencial hidroeléctrico, que sólo ha dado lugar in situ a una importante instalación de aluminio; de la pesca y rica ganadería del nordeste; y de algunas manifestaciones industriales, concretadas en pequeñas ciudades portuarias presididas por Inverness (32.058 hab. en 1969).Por el contrario, la depresión central concentra más del 90% del potencial industrial y reúne más de las tres cuartas partes de la población. Sobre una agricultura estrechamente emparentada con el ganado, destaca un medio industrial de gran tradición que padece hace años una problemática especial. La región es un buen ejemplo europeo de la crisis carbonera: desde los 42 millones de t. producidos en 1913 se ha pasado a los 16 millones de 1965; si en 1949 había todavía 100.000 mineros hoy son menos de 30.000 tras el cierre de gran cantidad de pozos. Naturalmente, el carbón fijó la siderurgia en el pospaís de Glasgow, puerto importador de mineral. También los astilleros navales, localizados a lo largo del estuario del Clyde, están atravesando hace años una crisis, lo mismo que la industria textil (algodón, yute). Solamente la producción de whisky contrarresta con su vitalidad a las anteriores. Contra esta depresión, y a partir de 1945, el Estado ha promovido directamente la instalación de industrias nuevas, que por ahora no han sido suficientes para detener la emigración regional.Las dos ciudades más importantes son Glasgow (v.), la capital económica, y Edimburgo (465.421 hab. en 1969). Ésta es una ciudad de servicios, en función de su excelente situación, dominando la salida de la depresión hacia el estuario del Forth al oeste; también se ha recuperado mediante la instalación de industrias nuevas.Inglaterra del norte y nordeste. Al sur de Escocia se extiende el corazón de G. B., cuyo eje reside en la cadena de los Peninos, de dirección N-S, rodeada de llanuras que al oeste coexisten con el pequeño macizo de Cumberland y al este y sudeste con una cuesta jurásica.Inglaterra del norte es la parte más estrecha de la isla; comprende el norte de los Peninos, las llanuras periféricas, y el macizo de Cumberland. Los relieves superan los 900 m., caracterizados por la misma oposición E-O descrita en Escocia y por el descenso en altitud del periodo vegetativo (200 días en las llanuras y 128 en el corazón de los Peninos). El Cumberland, de gran belleza por la impronta glaciar (cascadas, lagos) y forestal (lo que ha permitido el desarrollo reciente del turismo), posee una economía ganadera variada (bovino y ovino), más una actividad industrial fundada sobre el carbón y el hierro; el mar concentra en los puertos el grueso de la actividad fabril: Maryport, Workington, Whitehaven, Clader Hall (primera central atómica), Barrow con sus astilleros. Al norte del macizo, la llanura de Carlisle (71.090 hab. en 1969), que alberga una rica ganadería, está pilotada por una ciudad comercial y de cierta vitalidad industrial.Un bloque enorme, basculado hacia el este y formado de calizas carboníferas resume los Peninos septentrionales, que culminan a 893 m. en Cross Fell; la red hidrográfica (Tyne, Wear, Tees) se dirige hacia el este. Tres cuartas partes de la región están cubiertas de landas y praderas naturales. Las actividades industriales creadas en el siglo pasado, se encuentran desde hace tiempo en decadencia. Sobre el borde oriental, en que el relieve desciende escalonadamente hacia el mar y la llanura costera se estrecha, la vida rural se hace más rica, orientándose hacia la ganadería. Destaca además una industria creada sobre la base de los yacimientos de carbón y mineral, que reúne todavía una cuarta parte de la siderometalurgia nacional tras una larga etapa de retroceso. Las crisis carbonera y siderúrgica han obligado al Gobierno a establecer una política de reconversión industrial que está produciendo resultados positivos, acentuando el carácter de región fuertemente urbanizada. En el Wearside, Sunderland (219.710 hab. en 1968) ha superado la vieja especialidad carbonera. El Tyneside constituye una de las siete conurbaciones de G. B. y alberga a más de 1 millón de hab. Su ciudad central es Newcastle (244.880 habitantes en 1968). El Tees-side, gran foco químico, es el área regional de mayor dinamismo. Fuera del Tees-side, Darlington (alrededor de 100.000 hab.) es una ciudad más equilibrada que las anteriores por contener una mayor variedad industrial. En fin, la cuenca minera del interior se encuentra en una situación de evidente decadencia.Un anticlinal pesado que forma la sección media de los Perrinos está fuertemente erosionado, por lo que facilita la comunicación entre el borde lateral oriental (Lancashire) y el occidental (Yorkshire). En la sección mediodía continúa la estructura anticlinal, con amplio dominio de las calizas, aunque el Millstone Grit subsiste proporcionando superficies estructurales; las formas cársticas son abundantes. Mucho más compleja es la zona de Lake District (la llamada región de los Lagos), al oeste, entre las bahías de Morecambe y Solway, en que los sedimentos de principios del Paleozoico se mezclan con los eruptivos y los sedimentos más recientes; la acción glaciar se traduce en una docena de importantes lagos. La ganadería extensiva, continúa siendo la actividad esencial en estas unidades. Dejando aparte pequeñas explotaciones mineras, la abundancia de lluvias y valles ha permitido a esta zona ser una importante reserva eléctrica y asiento de la industria textil, así como sede turística en relación con los Parques Nacionales presididos por los de Lake District.Al Oeste, la llanura de Lancashire-Cheshire se halla empastada por depósitos fluvioglaciares, sobre los que destacan algunos escarpes de débil altitud, anunciándose en el este la Inglaterra de las cuestas (Clevelands Hills, con yacimientos de mineral). Aquí se encuentra una de las regiones de mayor riqueza agrícola de la región, en oposición manifiesta al macizo. Sobre suelos excelentes y bajo una atmósfera no demasiado húmeda se ha desarrollado una ganadería lechera de alta calidad, y la fabricación de productos lácteos adquiere su mejor expresión en los alrededores de Chester; por otro lado, la existencia de grandes aglomeraciones urbanas ha estimulado la agricultura de consumo urbano, así como la ganadería de averío de corral y porcina (sur de Lancashire, región de Liverpool). Añadamos que al este, la cercanía de los Peninos explica la importancia del ganado ovino en el sector central, aunque a mediodía la amplitud de la llanura vuelve a poner en primer plano al ganado lechero (sur del Tees).La actividad industrial ya descrita en el nordeste (con base en las cuencas Durham-Northumberland-Cumberland) continúa acrecida y diversificada en los sectores central y mediodía de las llanuras. Aquí se encuentra la cuarta cuenca regional, la de Lancashire, también decadente. Y sobre todo tres conurbaciones que se añaden a la anteriormente citada de la llanura del nordeste: West Yorkshire (Leeds y Bradford), sudeste de Lancashire (Manchester), Merseyside (Liverpool), con unos 6 millones de hab., a las que habría que añadir la de Sheffield y Tees-side (Middlesbrougth). Una vez que el carbón ha desaparecido como factor de progreso (menos de 12 millones de t.), los minerales que cuentan como materia prima industrial son la sal del Cheshire y las arenas (vidrio de St. Helens). Otro factor positivo es la mano de obra, que por la crisis carbonera y la modernización industrial sobra y, por tanto, es un pilar para la creación de nuevas industrias. Hay que distinguir varias áreas industriales, caracterizadas casi todas por la búsqueda de nuevas especialidades que superen la atonía de las heredadas del s. XIX.En el estuario del Mersey, Liverpool (v.) es un resultado del tráfico marítimo con cuya base se ha hecho posible la eclosión industrial: astilleros, industrias agrícolas derivadas de importaciones, industrias ligeras instaladas para fijar la mano de obra, electrodomésticos.En 1894 se abrió el canal marítimo que había de hacer de Manchester (v.) un puerto de mar y unir al puerto con la región salina del Cheshire, en la que varias ciudades se han especializado en actividades químicas. Pero Manchester aparece como una aglomeración especializada en la industria textil, seguida de ramas de industria transformadora. El Lancashire no agota su especialidad algodonera en la metrópoli sino que adquiere dimensiones regionales (tejido en el valle del Ribble, Burnley, Colne; hilatura al sudeste, Oldham, Rockdale); esta rama ha padecido problemas de vejez y monopolismo, que se han intentado resolver con las correspondientes reconversiones. En fin, el norte de Lancashire cuenta con carbón que ha permitido el nacimiento de la siderurgia (Barrowin-Furnes), norte de Workington.En el sector oriental de la llanura, la cuenca hullera de Yorkshire, prolongada a mediodía hasta Nottingham, constituye la primera base energética nacional, en el marco de tres áreas industriales West Riding sobresale por sus lanas y producción de aceros, en los que Sheffield (531.800 hab. en 1968) posee fama internacional y cuya vitalidad ha enriquecido ciudades próximas (Chesterfield, por ej.). Respecto a las lanas, la conurbación de LeedsBradford, en el flanco oriental de los Peninos, tiene una producción equivalente al 80% nacional. Bradford (296.860 hab.) es la capital lanera, en cambio Leeds (v.) es ciudad central de la conurbación por la importancia y calidad de sus servicios. El estuario del Humber es la tercera región presidida por el puerto de Hull (cuarto puerto por el movimiento de mercancías), que incluye una rica actividad pesquera compartida con el de Grimsby (45% del tonelaje de G. B.), ciudad que abre una faja de industrialización muy reciente extendida hasta Birmingham (textiles, química, alimentación, etc.).Los Midlands. Se trata de una región de contacto del mediodía de Inglaterra que opone dos dominios morfológicos diferentes: al sudeste, la Inglaterra de las cuestas sobre materiales secundarios, y al nordeste y oeste el final meridional del macizo de los Peninos, con sus piedemontes y la vertiente oriental del macizo de Gales. La unidad es mucho más humana y económica que física, puesto que se trata de la región de mayor dinamismo de G. B., después del área londinense con la que se funde a través del condado de Northampton.Al pie de los Highlands, alternan fragmentos del zócalo con áreas deprimidas en las que destaca la cobertera permotriásica; aquí se encuentran (periferia de los Peninos) varias cuencas carboníferas que se disponen desde Stocke hasta Nottingham, a lo que habría que añadir la presencia de mineral de hierro en la cobertera secundaria (lías medio y oolito inferior). En el centro de los Midlands del oeste, la amplia plataforma de Birmingham se halla esculpida sobre rocas triásicas, escindida en dos interfluvios por los afloramientos del Keuper. El relieve en cuestas predomina, dominado por la majestuosa cuesta de Cotswold (200 a 250 m.): la alternancia de las calizas jurásicas con el lías extremadamente arcilloso explica la abundancia de esta forma de relieve; la cuesta se debilita en los Northampton Uplands. Amplias depresiones, a veces salpicadas de cerros testigos, se han desarrollado a costa de los materiales arcillosos, entre las que destacan el valle del Eversham y el de Trent, de excelente vocación agrícola. La red fluvial, presidida por el Trent, contiene depósitos fluvioglaciares.La variedad de suelos, de acuerdo con la litológica, y una atmósfera menos húmeda que en el resto de la isla (850 mm. al O, 625 mm. al este, y unas medias térmicas de gran suavidad) explican la vocación agrícola regional, estimulada además por la demanda urbana. Salvo en los condados occidentales de Shorpshire y Worcesthershire en que los cultivos son importantes (remolacha azucarera, patata y otras plantas, que exigen riegos estivales), la economía agraria es fundamentalmente lechera con base en las praderas permanentes, las plantas forrajeras, y sobre todo las praderas artificiales cada vez más extendidas a partir de la última guerra.Pero son las actividades industriales y un proceso de urbanización en continuo desarrollo los que caracterizan a este "corazón de Inglaterra". Para ello se cuenta con una excelente infraestructura que incluye la utilización del Trent aguas abajo, la del Soar y el Derwent, así como la creación de canales (Chesterfield, Loughborough y unión de los ríos Trent y Mersey). A todo ello hay que añadir una extraordinaria densidad férrea y la máxima participación en la red de autopistas británicas cuyo eje directriz se halla precisamente en los Midlands.Tanto los Midlands occidentales como los orientales, a causa de la vitalidad económica, tienen un dinamismo demográfico superior al de todas las otras regiones británicas. La industria es el sector más importante de su economía. Chaline llama a los Midlands del oeste "el taller del universo", dotado de una extraordinaria variedad de producciones entre las cuales destacan las metalúrgicas (casi el 40% de la población activa industrial), a las que siguen en importancia las basadas en la arcilla y en la agricultura. En el ramo metalúrgico, hay que resaltar la siderurgia y metalurgia pesada, máquinas útiles, automóviles, aviación y material de todo tipo en forma de bienes de equipo.Destaca por su originalidad el área de Poteries, entre Manchester y Birmingham, en contacto con los Peninos.Aparte de concentrar las 4/5 partes de las producciones derivadas de la arcilla, cuenta con una planta siderúrgica que no es más que un recuerdo de las viejas plantas basadas en la explotación del carbón y el mineral (hoy agotado).Birmingham (v.) es la capital del Black Country. Reune nada menos que cerca de la mitad de la población de los Midlands del oeste en la llamada West Midlands conurbación. Se extiende sobre una longitud de unos 30 Km. La cercanía de la cuenca carbonífera de Staffordshire y del mineral de hierro, permitieron el desarrollo siderúrgico en el siglo pasado; el agotamiento del carbón y el mineral se ha compensado merced a la reconversión de la industria; todavía subsisten algunas manifestaciones siderúrgicas. Si bien Birmingham es por esencia un taller metalúrgico, incluye también algunas otras especialidades. En su calidad de metrópoli regional, ha sobrepasado con mucho su propio marco urbano para llegar a ser una región que forma una corona y que, además de ciudades satélites, contiene new towns. Un lugar especial en la propia conurbación desempeña Coventry, separada de Birmingham por una franja verde, y cuya originalidad se encuentra en la adopción de industrias nuevas.En los Midlands orientales existen también varias regiones industriales, sobre un paisaje que todavía permanece esencialmente rural, pero en el que se ha inscrito una red urbana. Derby (221.260 hab.), en la zona de contacto de los Peninos y su ante-país, es un centro automovilístico (Rolls Royce) y aeronáutico de primera entidad y de producción de rayón. Mayor importancia posee Leicester (280.340 hab. en 1968), con la primera cuenca carbonífera del país y la cuarta parte de la producción nacional, y Nottingham (305.050 hab.), centros de servicios (entre ellos universitarios) e industriales (textil, cuero, bienes de equipo, plásticos, teléfonos).La región de Northampton (123.690 hab. en 1968), se define por su potencial siderúrgico (50% del mineral de hierro de G. B.) y por su extremada dedicación a las industrias del cuero.La región de Londres y el sudeste inglés. Es una cuenca sedimentaria de estructura sinclinal; comienza al nordeste en el pie meridional de los Cotswold Hills y su prolongación hacia Northampton, para llegar hasta el canal de la Mancha, dejando en el centro un gran interfluvio de dirección SO-NE (White Horse Hills, Chiltern Hills y East Anglian Heights). Estas colinas dividen la cuenca en una septentrional y otra meridional o cuenca de Londres; se deben sobre todo a los afloramientos de creta, mientras que las depresiones se hallan formadas por arcillas. En éstas, algunas cuestas rompen la monotonía de las llanuras, casi siempre suavemente onduladas.Respecto al clima, hay que apuntar la degradación de los caracteres oceánicos (las precipitaciones no superan nunca los 750 mm.; salvo en los escarpes de cuesta y en el verano, la evapotransp¡ración supera a aquéllas). El Támesis drena la cuenca londinense, y en su cauce superior penetra en la cuenca septentrional, dotado de varios afluentes. El Ouse recorre el sector occidental de dicha cuenca.Extraordinaria importancia adquiere la agricultura, con mayor variedad y tecnología que la de los Midlands. El sistema de cultivos es muy rico y variado (cereales, plantas forrajeras, remolacha azucarera, legumbres y frutos). Pero mucho mayor alcance ofrece la industria, a pesar de que no cuenta con materias primas y recursos energéticos; la situación excepcional de la región, la abundancia de estuarios y de puertos y la conexión de los mismos con el continente europeo explican el desarrollo de la primera región británica.Una hilera de puertos, presidida por Dover y Folkestone, más los aeródromos litorales, a lo que se unen bastantes estaciones balnearias, hacen de este litoral un foco dinámico.En torno a la región de Londres, Kent y Sussex son regiones de policultivo y ciudades mercado. East Anglia comprende el Norfolk y Suffolk y parte de los condados de Essex y Sussex; conserva también un marcado carácter rural muy progresivo. El Fenland, en torno al golfo de Wash, es un pólder de función agrícola. En el contacto de ambas comarcas se halla Cambridge (100.470 hab. en 1968) ciudad universitaria y centro comercial.Desde Fenland hasta la cuenca de Hampshire se extiende la "región de Oxford y los países de la creta", en que la ganadería comienza a tener una mayor participación en la economía agraria. En las comarcas donde domina la creta, se han desarrollado algunas ciudades mercado (Buckingham, Salisbury, entre otras); mayor complejidad ofrece Readings (127.330 hab.), dotada de universidad. Otras pequeñas ciudades se han visto potenciadas al dar albergue a ciudadanos procedentes de la región de Londres. Un lugar especial ocupa, finalmente, Oxford (110.050 hab. en 1968), que une a su prestigio universitario (v. XI) una interesante función industrial (automóvil, principalmente).6. División político-administrativa. G. B. se divide en tres grandes regiones: la de Inglaterra y Gales, y las de Escocia e Irlanda del Norte. A su vez, éstas se subdividen en condados con sus respectivas capitales.Bedforshire (Bedford, 68.650 hab.); Berkshire (Reading, 127.530); Buckinghamshire (Aylesbury, 36.730); Cambridgeshire and Isle of Ely (Cambridge, 100.200); Cheshire (Chester, 60.880); Cornwall (Truro, 14.590); Cumberland (Carlisle, 71.090); Derbyshire ( Derby , 221.240); Devon (Exeter, 92.830); Dorset (Dorchester, 13.660); Durham (Durham, 25.780); Essex (Chelmsford, 56.900); Gloucestershire (Gloucester, 90.530); Greater London (City of London, 4.350); Hampshire (Winchester, 31.070); Herefordshire (Hereford, 47.170); Hertfordshire (Hertford, 19.180); Huntingdonshire and Peterborough (Huntingdon, 15.650) ; Kent (Maidstone, 67.400); Lancashire (Preston, 102.100); Leicestershire (Leicester, 278.470); Lincolnshire: a) Holland (Boston, 25.260), b) Kesteven (Sleaford, 8.040), c) Lindsey (Lincoln, 75.570); Norfolk (Norwick, 118.800); Northamptonshire (Northampton, 123.800); Northumberland (Newcastle-upon-Tyne, 240.340); Nottinghamshire (Nottingham, 303.090); Oxfordshire (Oxford, 109.720); Rutland (Oakham, 6.820); Shropshire (Shrewsbury, 54.190); Somerset (Taunton, 37.420); Staffordshire (Stafford, 54.200); Suffolk, East (Ipswick, 122.050); Suffolk, West (Bury St. Edmunds, 25.140); Surrey (Guildford, 55.890); Sussex, East (Lewes, 14.030); Sussex, West (Chichester, 20.740); Warwickshire (Warwick, 18.720); Westmorland (Kendal, 20.160); Wight, Isle of (Newport, 21.440); Wiltshire (Trowbridge, 17.940); Worcestershire (Worcester, 71.540); Yorkshire: a) East Riding (Beverly, 17.320), b) North Riding (Northallerton, 8.630), c) West Riding (Wakefield, 59.630). Éstos son los condados de Inglaterra; Gales cuenta con los siguientes:Anglesey (Llangefni, 3.580); Breconshire (Brecknock, 6.380); Caernavonshire (Caernavon, 9.130); Cardigenshire (Aberystwyth, 10.420); Carmarthenshire (Carmarthen, 12.820); Denbighshire (Ruthin, 4.180); Flintshire (Mold, 8.040); Glamorganshire (Cardiff, 285.860); Merionethshire (Dolgellau, 2.670); Monmarthshire (Newport, 112.000); Montgomeryshire (Welshpool, 6.820); Pembrokeshire (Haverfordwest, 10.490); Radnorshire (Llandrindod Wells, 3.240).Escocia se divide en los siguientes condados: Aberdeen (Aberdeen, 181.089); Angus (Forfar, 9.870); Argyll (Lochgilphead, 1.253); Ayr (Ayr, 47.635); Banff (Banff, 3.492); Berwick (Duns, 1.885); Bute (Rothesay, 6.329); Caithness (Wick, 7.346); Clackmannan (Alloa, 14.205); Dumfries (Dumfries, 28.149); Dumbarton (Dumbarton, 25.510); East Lothian (Haddington, 6.748); Fife (Cupar, 6.559); Inverness (Inverness, 32.058); Kincardine (Stonehaven, 4.573); Kinross (Kinross, 2.361); Kirkcundbright (Kirkcundbright, 2.730); Lanark (Glasgow, 927.948); Midlothian (Edinburgh, 465.421); Moray (Elgin, 16.416); Nairn (Nairn, 4.986); Orcadas (Kirkwall, 4.688); Peebles (Peebles, 5.598); Perth (Perth, 41.654); Renfrew (Paisley, 95.182); Ross and Cromarty (Dingwall, 3.912); Roxburgh (Newtown St. Boswells); Selkirk (Selkirk, 5.527); Stirling (Stirling, 28.786); Sutherland (Golspie, 3.177); West Lothian (Linlithgow, 5.191); Wigtown (Stranraer, 9.401); Shetland (Lerwick, 5.919). Datos estadísticos de 1969.V. t.:ISLAS BRITÁNICAS;INGLATERRA I;ESCOCIAI;GALES 1; IRLANDA DEL NORTE I; COMMONWEALTH; LONDRES; EDIMBURGO. Pueden consultarse también los artículos de las posesiones y colonias, como: BRUNEI; GIBRALTAR 1; HONGKONG; BAHAMAS, ISLAS; BERMUDAS I; HONDURAS BRITÁNICA I; MALVINAS, ISLAS I.M. FERRER REGALES.
BIBL.: C. CHALINE, Le Royaume-Uni et la République d’lrlande, París 1966; G. CHABOT, J. BEAUJEU-GARNIER y A. GUILCHER, L’Europe du Nord et du Sud-Ouest, París 1963; J. MITCHELL, Great Britain: geographical essays, Cambridge 1962; J. A. STEERS, Field Studies in the British Isles, Londres 1964; G. C. ALLEN, The structure of Industry in Britain, Londres 1961; W. WATSON, The British Isles, a sistematic geography, Londres 1964; S. H. BEAWER, The British Isles, a geography and economic survey, Londres 1963; A. DEMANGEON, Les Iles Britanniques, París 1927; C. MOINDROT, Villes et campagnes britanniques, París 1967.
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