Grados Académicos EDUC.
Categoria:
Educación
Se conocen como g. a. cada una de las etapas de formación (v.) y, de modo aún más concreto, la culminación de dichas etapas. Por lo general, se accede a un determinado g. a. tras un cierto periodo de estudio y mediante la realización de un examen o prueba, que demuestra la madurez del examinando para ser considerado miembro del grupo de graduados. Porque, dado que precisamente la graduación data de la Edad Media, conlleva cierto matiz gremial, ya que de algún modo puede encontrarse paralelo entre aprendiz-oficial-maestro en el terreno de los oficios, y alumno de primeras letras, de gramática o humanidades y universitario. Incluso, en este último g. a. o nivel, se hace una distinción entre el licenciado y el doctor, siendo frecuente en ambos casos la exigencia de presentación de una prueba o demostración científica (similar a la "obra maestra" gremial), conocida como "tesis" (de licenciatura o doctoral, según el caso). La licenciatura tiene su origen en la licentia docendi, o capacitación para enseñar, aunque sin cátedra. El doctorado (del latín docere) tiene casi idéntica significación inicial, aunque se atribuyó, desde mediados del s. xii como máximo g. a. a quienes profesaban en las facultades. Popularmente se usa este apelativo, doctor, para los médicos, aunque no posean el g. a. correspondiente. La expresión "doctor honoris causa" alude a un título honorífico concedido por especiales méritos no necesariamente académicos.Al obtener un g. a. se tiene derecho a un certificado o título, términos a veces usados con valor sinónimo al de g. a. En España los g. a. no confieren, con frecuencia, verdadera aptitud para ejercitar una profesión, requiriéndose normalmente una colegiación oficial, contrato específico, oposición, juramento (en el caso del licenciado en Derecho para ejercer de abogado, p. ej.); aunque si el título es otorgado por el Estado o convalidado por él, se considera automáticamente apto al recipiendario para establecerse privadamente o ser contratado por empresas no estatales. Se aprecia, pues, un leve matiz respecto a los g. a., en el sentido de que parecen garantizar la formación teórica pero no la práctica, ni siquiera en el grado máximo, el de doctor. La tendencia actual es, no obstante, a valorar cada vez más la auténtica formación profesional, dando al sujeto según sus g. a. y otros méritos acceso a puestos docentes, de investigación, etc., mediante concursos más o menos restringidos. Incluso existe la teoría de que la categoría docente no dependiera de una oposición de número limitado de plazas, sino que fuera conferida a quienes mostrasen suficiente preparación, independientemente de la existencia concreta de cátedras. Es decir, que, como ya escribiera en 1924 Ruiz Amado, "la principal reforma que se impone es la de hacer que los títulos signifiquen lo que representan".Los g. a. tradicionales (bachiller, licenciado, doctor) han sufrido con la reciente Ley de Educación una transformación profunda. Por ella se crea, además, el título de graduado escolar, que se obtendrá al finalizar con éxito la Enseñanza General Básica. Este g. a. será propedéutico, para acceder al Bachillerato o a Formación Profesional (a su vez con tres g. a.). Tras el Bachillerato se obtiene el g. a. correspondiente. Un Curso de Orientación Universitaria (COU) da acceso a la Universidad, a la que también puede llegar un graduado en Formación Profesional de 2° grado o, incluso, una persona mayor de 25 años que, sin g. a. alguno, acredite una preparación suficiente.La Ley de Educación de 1970 establece tres g. a. a nivel universitario: el primero lo constituyen, además de la Formación Profesional de tercer grado, los arquitectos e ingenieros técnicos y los diplomados en Facultades (tres cursos de estudios generales) o Escuelas Universitarias. Todos ellos tendrán acceso a las enseñanzas del segundo ciclo. Quienes hayan terminado estos estudios (dos o tres cursos de especialización), tendrán derecho al título de licenciado, ingeniero o arquitecto, que habilitará para el ejercicio profesional y el acceso al tercer ciclo y último, cuya superación, con la previa redacción y aprobación de una tesis, dará derecho al título de doctor. Como se ve, este g. a. es la cumbre de un sistema piramidal, muy diversificado en la base, con múltiples opciones, para llegar a un único título, en realidad no muy estimado en España y acaso sobreestimado en otros países.E. FERNÁNDEZ CLEMENTE.
BIBL.:Diccionario de Pedagogía, Barcelona 1936, 1498 ss.; R. Ruiz AMADO, Enciclopedia de Pedagogía, Barcelona 1924; J. ZARAGÜETA, Pedagogía fundamental, Barcelona 1953, 488 ss.; M. A. GALINO, Historia de la educación I, Madrid 1960, 540 ss.
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