Goujon, Jean
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Biografía GER
Activo de 1540 a 1562. Es el escultor francés más importante del s. XVI, junto con Germain Pilon, y el único grande y auténtico representante del Renacimiento en el arte galo. G. establece un estilo escultórico que va a cuajar en París y que dejará una profunda huella en los siglos posteriores. Crea una forma de manierismo madura y refinada a la que corresponde en pintura la escuela de Fontainebleau (v.). En él destaca, además de su importancia puramente histórica, su gran personalidad en la creación del mejor arte clásico.Los comienzos conocidos de las obras de G. corresponden al reinado de Francisco I, un monarca que no limitó su labor de protección al arte de fomentar la venida de artistas italianos, como habían hecho sus antecesores, Carlos VIII y Luis XII, sino que trató de crear una auténtica escuela francesa que tuviera como centro su residencia favorita en Fontainebleau.No se sabe nada de la fecha y lugar de nacimiento de G., así como tampoco de los comienzos de su carrera artística. Su primera obra conocida son las columnas que sostienen el órgano alto de la iglesia de Saint Maclou de Rouen, fechadas en 1540. Esta obra revela una enorme madurez técnica y artística, lo que lleva a suponer que G. no pudo haber nacido después de 1510. Hay en ella, además, una rara perfección en el dominio de las formas clásicas que presuponen una experiencia italiana anterior, quizá una estancia en Roma, de la que, sin embargo, no hay testimonio documental ni artístico alguno. Otro dato que parece confirmar esta teoría es el conocimiento tan preciso que demuestran sus ocho ilustraciones a la edición de Jean Martin (1547) del libro de Vitrubio sobre Arquitectura.A pesar de faltar datos concretos sobre ello, será ciertamente de G. otra obra existente en Rouen, la tumba de Luis de Brezé. En ella son seguros de su mano el friso alto y, sobre todo, las cuatro cariátides cuya calidad es muy superior a la de cualquier obra que pudiera haber hecho nadie en Francia, ni siquiera el más inspirado de los escultores italianos que trabajan en el país.Quizá la siguiente obra de G. sea la decoración de la capilla del castillo de Ecouen, hoy en Chantilly, que incluye cuatro bajorrelieves de los Evangelistas.En 1544 marcha a París, donde empieza una prolongada colaboración con Pierre Lescot (v.). De aquel año es otra obra fundamental de G.: los relieves bajos del jubet de Saint Germain 1’Auxerrois, conservados hoy en el Louvre. Se compone de un panel central, la Piedad, flanqueado por cuatro pequeños relieves de los Evangelistas. La composición del primero está inspirada en motivos concretos italianos: la postura del Cristo muerto, en una obra del Parmigianino (v.), la Virgen recuerda alguna figura de Rosso, pero la influencia más profunda es la de Benvenuto Cellini (v.); la huella del gran escultor italiano, que trabajó para Francisco I desde 1540 a 1545, es evidente en el tratamiento de las telas en apretados y finos pliegues paralelos.En 1547 G. es nombrado escultor del rey y decora, de nuevo con Lescot, la casa del presidente de Ligneries que pasaría a llamarse Hotel Carnavalet y cuyas ventanas rodean los relieves de las Cuatro Estaciones.Las obras más importantes de G. datan de la mitad del siglo: son los relieves de la Fuente de los Inocentes, actualmente en el Louvre, y los trabajos que hizo con Lescot para este mismo palacio, hoy museo. La Fuente de los Inocentes se construyo de 1547 a 1549; en el s. XVIII fue reformada y quedó como una construcción rectangular exenta. Su decoración consistía en seis relieves con figuras de ninfas, tres de ninfas y tritones, tres más con putti. Todos ellos muestran muy claramente la influencia de la ninfa de Cellini de Fontainebleau, sobre todo en los ropajes, pero la verdadera belleza de esta obra de G. radica en el sentido totalmente original de la decoración con que están concebidas. Las cuatro figuras de las ninfas, extraordinariamente esbeltas y de una gracia llena del ritmo y la movilidad de la danza, son de una elegancia típicamente manierista. Hay en estos paneles un perfecto sentido del aprovechamiento del espacio. Son la obra más madura de G. y, sin duda, una de las más bellas de la escultura francesa.Desde 1549 hasta 1553 trabajó G. en la decoración exterior del Palacio del Louvre, obra de gran envergadura cuya disposición general nos es muy difícil reconstruir con exactitud porque sufrió una enorme restauración en el s. xix. Consistía en una serie de relieves en la parte superior y otra de figuras entre los ojos de buey del piso bajo, estas últimas de gran parentesco estilístico con las de la Fuente de los Inocentes. Es notable en los relieves de la parte alta la libertad en su relación con la arquitectura en que están enmarcados. Otro trabajo que hizo para el Louvre fue la decoración de la Tribuna de los músicos, para la que realizó cuatro esculturas de cariátides que poseen la altivez de las jóvenes del templo griego del Erecteion. La concepción de la galería con cariátides es, por otra parte, algo totalmente nuevo en el arte francés.G. simultaneó sus trabajos en el Louvre con los que hizo en 1550 para la sala principal del Ayuntamiento de París. En 1871 fueron destruidos totalmente por un incendio y sólo se conservan de aquella obra unos vaciados bastante imperfectos. El nombre de G. sigue apareciendo en los libros de cuentas reales por trabajos en el Louvre hasta 1562. Después se supone que tiene que dejar Francia huyendo de las matanzas de que fueron víctimas los hugonotes, a cuya secta pertenecía. Aunque sus últimos años son muy oscuros, parece bastante probable que muriera en Bolonia antes de 1568.E. SANTIAGO PÁEZ.
BIBL.: L. BENOIST, La sculpture lranCaise, París 1963, 75-76; A. BLUNT, Art and Architecture in France 1500 to 1700, Londres 1953, 73-76; R. LISTER, lean Goujon, his life and work, Londres 1903; P. VITRY, Jean Goujon, Colección Les grandes artistes, París 1908.
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