Gonçalves, Nuno
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Biografía GER
Pintor portugués del s. XV que goza de gran renombre en la actualidad, debido a la atribución que se le ha hecho del célebre políptico de S. Vicente de Fora (Museo de Arte Antigua, Lisboa), atribución que se apoya, fundamentalmente, en los elogios del tratadista Francisco de Holanda. Se conocen pocos datos biográficos: se ignora lugar y fecha de su nacimiento, siendo la primera referencia del 20 jul. 1450 en que el rey Alfonso V le nombra pintor de cámara. En 1452 le fue aumentado su sueldo. Su fortuna debió de ir acrecentándose, porque en 1463 arrendó o compró unas casas en el barrio de Vila Nova, de Lisboa. En 1470 se le encargó una pintura sobre el Espíritu Santo para la capilla del Palacio real de Sintra, sustituyendo en 1471 a Joane Anes como pintor de las obras de Lisboa. En 1492 ya había fallecido. Francisco de Holanda, en el s. XVI, en su obra De Pintura antigua le cita dos veces. Incluye su nombre entre los grandes maestros, a los que llama águilas de la pintura, reconociéndole elevadas cualidades artísticas. En otro lugar destaca, en la pintura anterior a la clásica, que considera bárbara, al pintor portugués N. G., "pintor del rey don Alfonso, el que pintó en la catedral de Lisboa el altar de S. Vicente y en el monasterio de la Trinidad el Señor atado a la columna". Ni la pintura de Sintra, ni las obras citadas por Holanda son hoy conocidas. El retablo de la catedral de Lisboa está muy bien documentado, pero no así los paneles del políptico que formó parte del mismo. Basándose en Francisco de Holanda, Ceán Bermúdez incluyó su nombre y una breve nota en su Diccionario Histórico (Madrid 1800).El políptico de S. Vicente de Fora se compone hoy de seis paneles: dos grandes, en el centro, en los que se repite la figura principal, y cuatro de menor tamaño, formando un imponente conjunto de casi 5 m. de anchura. Partiendo del centro a la derecha son, según la designación tradicional: panel del arzobispo, el de los caballeros y el de la reliquia. Y hacia la izquierda: paneles del Infante, de los pescadores y el de los frailes. La composición gira alrededor de un santo que está revestido de una dalmática roja, de diácono.A fines de 1910, en O pintor Nuno Gonpálves, José de Figueiredo, le atribuyó dichos paneles, fundándose en que la figura principal representa un diácono (Vicente, patrón de Lisboa) y los cuadros se encontraban en el altar mayor de la catedral, según las referencias de Holanda. Desde entonces se han sucedido numerosas hipótesis, todas ellas interesantes, y que quedan como elementos que ayudarán a esclarecer el asunto hasta que se encuentre el documento revelador de la definitiva paternidad de N. G. como autor del políptico.La ejecución del políptico, por el examen de la indumentaria de las figuras, datará del último tercio del s. XV. Su alto nivel artístico, que le coloca entre las grandes realizaciones pictóricas europeas de ese siglo, las referencias destacadas al arte de N. G. hechas por el exigente teorizador y pintor del s. XVI Francisco de Holanda, y el hecho de ser pintor de cámara hacen, que con bastante fundamento, se atribuya dicho políptico al mismo N. G. La exaltación patriótica de aquella época, el sentido y sentimiento de cruzada que tuvieron las luchas en Marruecos, las identificaciones temporales, ideológicas y, hasta cierto punto, estilísticas con las tapicerías del Monasterio de Pastrana, que conmemoran las conquistas de Arcila y Tánger, convencen para dar al políptico una finalidad exaltadora de una figura y de ciertos hechos nacionales. La composición de la escena está al margen de todas las normas que se encuentran en la pintura hagiográfica de la época. Es como un cortejo, en el que todas las categorías sociales del país están representadas (rey, nobleza, clero de diferentes niveles, burguesía, pescadores y hasta un mendigo) y que al entrar en un vasto salón se deshace, quedando solamente junto al homenajeado los personajes de mayor categoría, mientras que otros, incluyendo el alto clero, están situados en lugares secundarios. El asunto es más civil que religioso. Las tapicerías fueron como un exvoto del rey, y por él, de Portugal. El políptico, un exvoto religioso y un homenaje civil. Contra esta teoría nacionalista se pronuncia A. Gusmáo, indicando ser el homenaje del pueblo de Lisboa hacia su patrón en el momento en que arriban las reliquias del santo diácono.A. NOGUEIRA GONÇALVES.
BIBL.: S. VITERBO, Noticia de alguns pintores portugueses, Lisboa 1903; V. CORREIA, Os pintores portugueses dos séculos XV e XVI, Coimbra 1928; F. DE HOLANDA, Da pintura antiga, Oporto 1930; A. DE DORNELAS, As tapeparias de D. Alfonso V, Lisboa 1926; A. DE Gusmño, Os problemas dos paineis de S. Vicente, "Anhembi" 20, S5o Paulo 1952; íD, Nuno Gonj~alves pintor do retabulo do Palacio de Sintra, "Seara Nova", abril, Lisboa 1956; J. COUTO, Numo Gonealves e o políptico de S. Vicente, Lisboa 1954; J. FIGUEIREDO, O pintor Nuno Gonpalves, Lisboa 1910; J. SARAIVA, Os paineis do Infante Santo, Leiria 1925; R. DOS SANTOS, Os primitivos portugueses, 3 ed. Lisboa 1958.
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