Gladstone, William Ewart
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Biografía GER
Estadista británico, n. en Liverpool el 29 dic. 1809 y m. en Hawarden Castle (Flintshire) el 19 mayo 1898. Hijo de un rico comerciante escocés establecido en Liverpool, estudió en Oxford, donde se afilió al partido tory convencido y ferviente anglicano de la rama High Church. En 1832, por influencia del duque de Newcastle, se le eligió diputado de la Cámara Baja, donde se distinguió como acérrimo defensor de su partido. Muy pronto sobresalió por sus dotes entre los seguidores de Peel, quien le incorporó a su gobierno. En 1834 fue nombrado lord del Tesoro y al año siguiente subsecretario del ministerio de Colonias, cargo que desempeñó hasta la retirada de Peel. Al encargarse este último nuevamente del gobierno, nombró a G. vicepresidente del negociado de Comercio y, en mayo de 1834, presidente del mismo y miembro del Gabinete, desempeñando este cargo hasta 1845, en que dimitió por no estar de acuerdo con Peel sobre la concesión de una dotación oficial a las universidades católicas de Irlanda. Esta diversidad de opiniones no mermó la carrera política de G. A lo largo de sus actuaciones políticas fue convirtiéndose a los principios que animaban el liberalismo (v.). De esta forma, se mostró partidario de las medidas tomadas por el primer ministro para abolir el proteccionismo (v.). A partir de un viaje a Italia realizado en 1851 se aceleró más esta evolución: fue desechando poco a poco sus ideas conservadoras y dedicándose por entero a este nuevo campo que se le abría, es decir, a la implantación de una serie de reformas democráticas que creía adecuadas a aquel momento histórico de Inglaterra. Para llevar a efecto estos proyectos no le faltaron opositores. Las luchas parlamentarias con su oponente Disraeli (v.) animaron las sesiones en Westminster durante más de 20 años.Primera etapa de gobierno. En 1852, miembro definitivamente del partido liberal, fue nombrado canciller del Exchequer (ministro de Hacienda), durante el Gabinete de coalición Aberdeen, cargo que desempeñó hasta 1866. Durante el ejercicio de su cargo, consiguió una fuerte reducción de los impuestos y trabajó eficazmente para obtener la disminución de la Deuda pública. De igual manera, propugnó la reforma democrática de la ley electoral y preparó el proyecto que iba a asegurar a los obreros una intervención en la vida política del país, pero precisamente fue su rival Disraeli quien la hizo aprobar al año siguiente, 1867: la Reform Act de 15 de agosto permitió que más de un millón de personas empezaran a ejercer sus derechos cívicos. Esta reforma favoreció a los liberales, que en las siguientes elecciones subieron al poder. G., convertido ya en jefe de los whigs, comenzó así su primeta etapa de gobierno (1868-74), en la que se llevaron a cabo una serie de reformas, entre ellas el bill eclesiástico irlandés, 1869 (desnacionalización de la Iglesia anglicana); la ley Forster sobre la educación nacional, 1870, mediante la cual Inglaterra tuvo al fin el embrión de un sistema nacional de escuelas; las reformas militares de Cardwell; el voto secreto para las elecciones de diputados, 1872; y las reformas judiciales de Selborne, 1873, y el esbozo, aunque tímido, de una reforma agraria. De todas estas reformas, las financieras fueron las que le proporcionaron más rotundos éxitos. Las restantes provocaron el descontento de conservadores y radicales al mismo tiempo, los unos por creerlas demasiado extremadas, los otros por considerarlas insuficientes. Este hecho, unido a la animosidad de la reina, provocó su retirada del gobierno el 17 feb. 1874, abandonando al mismo tiempo la jefatura del partido liberal. Benjamin Disraeli, que había aglutinado alrededor de su persona al partido conservador, triunfó entonces en las elecciones, y G. se retiró temporalmente de la política, aunque muy pronto, animado por los acontecimientos en el Próximo Oriente, volvió de nuevo a ella.Durante esta primera etapa interministerial, publicó unos comentarios contra los decretos del Vaticano de 1870, que fueron favorablemente acogidos en Italia y Alemania; denunció los horrores búlgaros, criticando las matanzas de cristianos en aquel país (v. BULGARIA). Como político de oposición, continuó enfrentándose al Gobierno de Disraeli por la cuestión de Oriente, mostrándose disconforme con el apoyo que Gran Bretaña prestaba al imperialismo otomano. Político pacifista, juzgaba que las aventuras imperialistas inglesas eran contrarias al derecho de los pueblos. Disraeli, por el contrario, se afanaba en la consecución de nuevos dominios para la corona.De la segunda a la cuarta etapa de gobierno. En las elecciones de 1880, los votos del obrerismo inglés dieron mayoría a los liberales, en la confianza de que éstos acentuarían el intervencionismo social y pondrían fin a la época de crisis provocada por la competencia de los productos agrícolas y manufacturados americanos en el mercado nacional. Gracias a este apoyo, G. alcanzó nuevamente el gobierno, que ejerció durante cinco años. Su política no fue entonces tan enérgica como en la primera etapa; serios obstáculos se lo impedían. De una parte, su equipo ministerial no estaba en consonancia con la nueva y más avanzada ideología whig, y, por otra, el autoritarismo de la reina provocaba continuas desavenencias con él. No obstante, en el orden interno se aprobó una nueva reforma electoral que concedió el voto a los trabajadores agrícolas, provocando con ello el escándalo entre los miembros más radicales del ministerio, que la consideraban improcedente.En el orden exterior, se afanó en restablecer el equilibrio europeo, aunque en este aspecto cosechó ciertos fracasos. Decidió terminar con las aventuras ultramarinas inglesas en Afganistán y en África del Sur, donde en 1881 los boers se habían sublevado. Desechando el empleo de la fuerza, aceptó el hecho consumado y les devolvió su independencia. Aunque deseaba la paz a toda costa, en 1882 se vio en la necesidad de mandar una expedición militar a Egipto (v. EGIPTO VI) para restablecer el orden. Mientras tanto, en Irlanda se había ido formando un partido rebelde, republicano y antiinglés. En la Cámara de los Comunes, 80 diputados capitaneados por Parnell, partidarios del. Home Rule, esto es, de la autonomía irlandesa hacían la vida imposible al Gobierno. Para remediar esta situación, G. dictó una serie de medidas conciliatorias: ley agraria en 1881, que daba a tribunales especiales el derecho a revisar los contratos de arrendamiento; libertad de Parnell y sus amigos que estaban en la cárcel por incitación al motín, e incluso llegó a aceptar la idea de conceder a Irlanda una autonomía total, la Home Rule. En 1885, los radicales se opusieron a la realización de este proyecto, así que, aprovechando un incidente parlamentario, presentó la dimisión. Después de algunos meses, se le llamó por tercera vez para formar Gobierno a la caída del ministerio Salisbury. Su política irlandesa provocó la escisión del partido liberal. El 26 jun. 1886 disolvió el Parlamento y en las siguientes elecciones presentó la dimisión. Todavía a los 84 años de edad fue nuevamente llamado por cuarta vez para hacerse cargo del ministerio. En 1893 presentó el bill del Home Rule, que inicialmente fue aceptado por la Cámara, pero en la segunda lectura los lores rechazaron el proyecto. Entre tanto, los conflictos sociales se sucedían continuamente y la situación llegó a ser crítica. Con respecto a la política exterior, en este periodo la dejó prácticamente en manos de lord Rosebery y por ello no puede considerarse como representativa de su personalidad política.Enfermo del oído y de la vista, y agravada su enfermedad por una intervención quirúrgica, abandonó definitivamente el gobierno el 4 mar. 1894. Cuatro años después moría el gran estadista inglés, recibiendo sepultura en la abadía de Westminster, donde le fue erigido un monumento. G. puede considerarse como el más cabal exponente de la mentalidad inglesa de la segunda mitad del s. xix. Su evolución ideológica, desde el torismo al liderato del liberalismo, corrió pareja a la de su país, pudiendo decirse que la liberalización inglesa fue en gran parte obra suya. Hombre de gran talento y recta moral, se distinguió además como gran orador en el Parlamento y escritor político prolífero.V. t.: GRAN BRETAÑA IV.P. RAMOS RODRIGUEZ.
BIBL.: R. C. K. ENSOR, History o/ England 1870-1914, en The New Cambridge Modern History, X-XI, Cambridge 1961; 1. MORLEY, Gladstone, 3 vol., Londres 1903; H. GLADSTONE, Alter Thirty Years, Londres-Nueva York 1928; P. MAGNUS, Gladstone, Londres-Nueva York 1954.
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