Glaciares y Modelado Glaciar
Categoria:
Geología
Definición y tipos de glaciares. G. es toda masa granele de hielo natural, originada a partir de nieve y permanente a escala humana. Esta definición es muy amplia, ya que desborda el concepto clásico de g. de tipo alpino y, por tanto, comprende también: los indlandsis o extensos mantos de hielo, que cubren totalmente o en parte un continente. Los más importantes son: el de Groenlandia (1.726.000 Kmz), y el de la Antártida (13.000.000 Kmz). Al otro lado de la escala de dimensiones, tenemos los g. locales, que se diferencian de una manera muy neta de los indlandsis, por su superficie y volumen incomparablemente menores. Éstos ocupan grandes depresiones del zócalo continental y están rodeados, al menos en parte, por macizos montañosos. Su estructura general es la de una gran cúpula, tan grande, que apenas si se nota su pendiente. En cuanto al espesor medio del hielo, es del orden de 2.000 m., en Groenlandia (v.) y 2.500 m., en la Antártida (v.), siendo el movimiento, radial y divergente hacia los bordes. Unas veces, el hielo está sobre el continente o flotando sobre el mar; otras, se encaja en valles donde forma emisarios, que acaban en tierra firme (Sermiek Kujaldek, en Groenlandia), o se adentran también en el mar (fiordo de Jacobshavn, Groenlandia), formando los icebergs, que flotan a la deriva. Los g. locales, generalmente con espesores de 10 a 50 m., por su forma y disposición en relación con el zócalo rocoso, se dividen en un gran número de tipos, siendo los principales: los casquetes de hielo, que cubren una isla (Tierra del Nordeste, Spitzberg), o que ocupan depresiones (Vatna Jokul, Islandia).Los g. de valle, comunes en los Alpes (Mer de Glace, Francia) y los más clásicamente conocidos, nacen en una zona de alimentación, de altitud elevada, con un perfil transversal cóncavo, que constituye una especie de anfiteatro rocoso llamado circo. Más abajo, se pasa a la lengua, de perfil transversal convexo, alargada y encajada en el valle. Este tipo de g. puede confluir en uno compuesto, o bien ramificarse hacia otros valles. Si la lengua es reducida o nula, se tienen los g. de circo, de plataforma o de vertiente. Los primeros son frecuentes en los Pirineos, donde se encuentran los ejemplos más importantes de glaciarismo actual de la península Ibérica. Los neveros de la Maladeta y del Aneto, de 1.000 y 1.600 m. de anchura respectivamente, pueden considerarse como g. de circo con movimiento, mientras que los de Sierra Nevada o del Guadarrama, están ya degradados y carecen de él. Finalmente, si varios g. de valle son lo suficientemente importantes, como para llegar a los límites del valle, edifican unos lóbulos que pueden soldarse formando los g. de piedemonte (G. de Malaspina, Alaska).Debido a la viscosidad y estructura del hielo, éste se comporta plásticamente, originándose un lento movimiento de toda la masa, del orden de pocas decenas de metros por año. El nevero y la lengua tienden a despegarse de las paredes rocosas del circo y valle respectivamente; así nace la rimaya, grieta marginal de 1 a 30 m. de anchura y de 5 a 100 de profundidad, cuya forma y dimensiones varía de año en año, debido al juego contrapuesto de los aportes estacionales de nieve, que tienden a rellenarla y el movimiento del g. que tiende a ensancharla.Modelado y depósitos glaciares. El m. g. se efectúa sobre las paredes y fondo del circo, donde se forma una cubeta de excavación y en el valle, cuyo perfil transversal adquiere la típica forma de U. Los fiordos noruegos y muchos valles pirenaicos y alpinos, son antiguos valles g.; de la misma manera, muchos lagos ocupan depresiones, producidas por la sobreexcavación del hielo en el fondo del valle y circo. Así, contrariamente a los valles fluviales, los g. no tienen siempre la pendiente dirigida en el mismo sentido a lo largo de su recorrido, sino que se encuentran resaltes y umbrales llamados verrous, aguas arriba de los cuales y en circunstancias adecuadas, se puede formar un lago. Las morrenas son los depósitos típicamente g.; si se trata de rocas caídas de las paredes del valle sobre la lengua, forman las morrenas laterales, que por confluencia pueden dar una morrena mediana o central. Cuando estos depósitos se hunden en el hielo, forman las morrenas interglaciares o internas y cuando llegan al fondo y entran en contacto con el zócalo rocoso, las morrenas de fondo. La morrena frontal está situada en el frente de la lengua, formada por la fusión del hielo en esta parte, permaneciendo a la vista, aun mucho tiempo después de faltar el hielo. Las morrenas se caracterizan por la presencia de bloques de todos los tamaños, unidos por una matriz arcillosa y arenosa. Estas formaciones pueden también servir de barrera a las aguas de un valle g. y formar un lago, que entonces se llama de morrena. Las morrenas pueden alcanzar espesores medios de 30 m., pudiendo llegar a los 100 m., formando cerca de los frentes una especie de montículos o drumlins, alargados paralelamente al movimiento del hielo y que pueden tener más de un kilómetro de largo. La naturaleza de los bloques morrénicos refleja fielmente la de las rocas existentes aguas arriba del valle. Si los bloques vienen de lejos, se llaman erráticos, teniendo la mayoría su diámetro mayor alargado paralelamente a la dirección de movimiento del hielo.Glaciaciones. Los g. ocupan actualmente el 2,7% de la superficie del globo y el 10% de la de los continentes, representando los indlandsis solamente el 99% del volumen de hielo existente en las tierras emergidas. La extensión de los g. en la actualidad dista mucho de lo que fue en épocas anteriores, sobre todo durante el Cuaternario (v.). Durante el último millón y medio de años de la historia geológica, se sucedieron por lo menos cuatro periodos o épocas g., separadas por periodos más cálidos, llamados interglaciares. Durante las épocas glaciares, el clima de la Tierra se enfrió globalmente, con la consiguiente extensión de las áreas de las nieves permanentes. Los g. alpinos y los pirenaicos descendían hasta cotas muy inferiores a las actuales y los hielos del casquete polar N formaban una capa permanente, que llegaba hasta el S de Dinamarca. Los depósitos dejados por estas pulsaciones g. (morrenas, depósitos de loess, suelos poligonales fósiles), así como su acción erosiva, han dejado una profunda huella en el modelado continental de las regiones afectadas. La Geología del Cuaternario, uno de los periodos más interesantes de la historia geológica, presidido por la aparición del Hombre, se ha efectuado en buena parte gracias a su estudio. También se produjeron glaciaciones importantes durante el cámbrico y permo-carbonífero, la primera localizada sobre todo en el hemisferio N y la segunda en el S.Glaciología. Es el estudio de los g. actuales y su acción geomorfológica. Está secundada por otras ramas de la Geología, como Paleoclimatología (v.), Sedimentología y Estratigrafía. Exige para su cultivo una serie de medios perfeccionados y costosos, sin los cuales todo estudio resulta intuitivo, con los riesgos que ello comporta. Hay que combinar las exploraciones del terreno en regiones generalmente difíciles (alta montaña, regiones polares), con los estudios de laboratorio (propiedades mecánicas del hielo) y la prospección geológica y geofísica (sedimentos g. y topografía subglaciar, respectivamente). La influencia de los g. en la vida económica y humana es cada día más notable. La protección de los pueblos de alta montaña, vías de comunicación y centros de turismo de invierno exige, cada vez más, un estudio sistemático de las avalanchas o aludes y sus condiciones de formación. De igual manera, la alimentación de muchos de los pantanos de los Alpes, Noruega e incluso de California, depende en gran manera de los fenómenos que ocurren a nivel de las lenguas g.V. t.:, ANTÁRTIDA;CLIMATOLOGÍA;PALECLIMATOLOGÍA;CUATERNARIA, ERA; NIEVE.M. GICH VIÑAS.
BIBL.: L. LLIBOUTRY, Traité de Glaciologíe, 1 y 2, París 1965 (tratado muy completo de todos los fenómenos relacionados con los g., con estudios teóricos sobre los movimientos plásticos del hielo); 1. TRICART y A. CAILLEUx, Le modelé glaciaire et nival, París 1962; M. DERRUAU, Tratado de Geomorfología, Barcelona 1967; V. ROMANOVSKY y A. CAILLEUx, La glace et les glaciers, París 1953 (buen resumen de los fenómenos g.). Revistas y publicaciones especializadas: "lournal of Glaciology", Londres; "Zeitschrift fur Gletscherkunde und Glazialgeologie", Innsbruck (estas revistas publican, a la vez, artículos sobre los g. actuales, y sobre la Geología g. y glaciarismo cuaternario). Las publicaciones de las Asambleas de la Unión Geodésica y Geofísica Int. (UGGI), tienen siempre un apartado "Nieve y hielos", con trabajos importantes sobre Glaciología.
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