Germánicas, Lenguas y Literaturas. 2. Literatura LIT.
Categoria:
Literatura
Se tratará aquí la literatura en Alemania; para las de las restantes lenguas germánicas, v. los respectivos países.Origen y evolución en Alemania. El nacimiento de una literatura propiamente alemana está en íntima relación con el florecimiento de los conventos benedictinos y la obra de los misioneros anglosajones. Constituyen las primeras manifestaciones una serie de traducciones de textos latinos, casi siempre de carácter religioso, que datan de los a. 750 a 900. Dentro de este periodo se encuentra el Hildebrandslied (Poema de Hildebrando), primera aportación importante a la Historia de la Literatura. Se emplean como lenguas literarias el antiguo alto alemán y el latín. La literatura, predominantemente intelectual y religiosa, tiene como característica el empleo de la alitezacion. Entre 1150 y 1160 coincide un momento de brillantez política con un desarrollo importante en el campo cultural, conocido con el nombre de época cortesana o caballeresca, en que la literatura se caracteriza por la versificación regular, rima final y una notable influencia provenzal. Las figuras más representativas se encuadran dentro de la lírica y el tema central es el amor. Hartmann von Aue (v.), Wolfram von Eschenbach (v.), Walther ven der Vogelweide (v.), entre otros, dan origen y esplendor al Minnesang (v.). Junto a la lírica, el género más cultivado es la épica, destacando por su calidad y trascendencia la Niebelungenliend (Canción de los Nibelungos, v.). A fines de la Edad Media, las ideas cortesanas son arrinconadas por los principios de la burguesía que nace. Se da un importante desarrollo de la mística (Seuse, Eckhart, v.), precedente directo de la mística barroca. Se pierde gran sensibilidad para la forma alcanzada con el Minnesang. Es una época de inquietud religiosa que prepara el camino a la Reforma. La lírica pasa por un momento de decadencia; en la épica se cultivan los cielos de caballerías y el teatro está representado por los Mysterienspiele y los Fastnachtspiele (Misterios y representaciones carnavalescas). La confluencia de Humanismo, Renacimiento y Reforma da origen en Alemania a una época que se aparta de los cánones medievales iniciando el camino que abocará en la época moderna. Se produce una secularización de la literatura, las lenguas literarias son: el latín entre los humanistas, y el alemán, impulsado por Lutero y su obra. En este momento se sitúa el origen del mito del Dr. Fausto. El drama fue el género más afectado por el Humanismo y la Reforma, influido por Plauto y Terencio. Se desarrolla la farsa dramática, cuyo representante más calificado fue Hans Sachs, del grupo del Mistergesang, v. (Maestros cantores).El barroco alemán presenta tres aspectos fundamentales: la poesía galante (Galante Dichtung), la literatura social y la mística. Esta última, localizada en Silesia, tiene como representantes más destacados a J. Bbhme, P. Gerhardt, A. Silesius, y sus rasgos distintivos son la unión de intuición y reflexión, el uso frecuente de la antítesis y paradojas, intensificación del contenido mediante la acumulación de elementos formales. En el barroco (v. BARROCO I) alemán es patente la influencia de la mística española, de Séneca, Calderón, la novela picaresca (H. J. C. von Grimmelshausen), así como de la Pléyade francesa. Con la Aufklárung (Ilustración) se inicia la edad de oro de las letras alemanas. Se caracterizó por dos notas fundamentalmente: a) La razón como única fuente de conocimiento, y b) el principio de que el arte es imitación de la naturaleza y por ello debe someterse a normas y reglas fijas. Surgen los primeros intentos en el campo de la teoría literaria (Gottsched), se despierta el interés por la educación derivado de la influencia de Rousseau (v.), cuya repercusión es patente en Lessing (v.) que, junto con Wieland (v.), es la figura cumbre de este momento. Simultáneamente se produce el florecimiento del pietismo, con M. Claudius y Klopstock (v.) como autores principales. Una generación joven se levanta violentamente contra el espíritu de la Ilustración: el Sturm und Drang, que opone a la razón el sentimiento y a las reglas fijas la libertad. La lírica se convierte en poesía vivencial, un intento de poesía popular sólo fructifica en Goethe (v.). La expresión dinámica, la forma individual y una frecuente determinación del contenido por la sonoridad son propios de este movimiento literario. Sus representantes consideran que el drama es la forma más adecuada para expresar la violencia y el dinamismo y plasmar sus vivencias emocionales. La temática busca siempre la exaltación de la libertad, ya sea en el plano político (Fiesko, de Schiller), dentro de la sociedad (Goetz von Berlinchingen, de Goethe), o en la limitación del amor por causa de diferencias sociales (Kabale und Liebe, de Schiller). En el género épico se observa una subjetivación del contenido derivada del Werther de Goethe, obra que tendrá una influencia decisiva en la novelística alemana y europea.En los últimos años del s. XVIII se da en Alemania una confluencia de fuerzas y valores intelectuales que cristaliza en el momento culminante de las letras alemanas, la época clásica que se conoce con el nombre de Die Klassik. Para esta etapa es decisiva la cooperación de las dos grandes figuras Goethe y Schiller (v.), que supieron coordinar lo racional con lo irracional, lo clásico con lo cristiano, y cuyo ideal radicaba en lograr la armonía entre el impulso de los sentidos y la norma de la razón. El drama se pone al servicio de temas trascendentales: la relación entre el ser genial y la sociedad (Tasso, de Goethe), la fe en la humanidad (1 phigenia, de Goethe), la lucha por la libertad de pensamiento y el bienestar del pueblo (Don Carlos, de Schiller). La novela, influida por el idealismo, busca una nueva configuración de la vida, siendo el Bildungsroman (novela de desarrollo mental del protagonista; Wilhelm Meister, de Goethe) un género que alcanzó gran significación en Alemania.El comienzo del romanticismo está señalado por la aparición de la revista "Athenáum", fundada por los hermanos Schlegel (v.). Poetas, críticos y filósofos se encuadran en dos grupos: a) los románticos primitivos, b) el círculo de Heidelberg. En el primero de ellos se acusa la influencia del Wilhelm Meister, de la filosofía de Fichte y de la Revolución francesa. Los centros de reunión son Jena, Berlín y La Haya, y el momento culminante está representado por F. von Hardenberg (v. Novalis). El círculo de Heidelberg se forma en torno a Gorres, Brentano (v.) y Arnim; se interesa por los orígenes de la tradición popular y lleva a cabo la recopilación de cuentos (hermanos Grimm, v.) y canciones populares (Des Knaben Wunderhorn, de Brentano y Arnim). Pasado, presente y futuro se unen en el espíritu del romanticismo alemán; por ello, es la lírica el género más cultivado. La añoranza de lo infinito y una gran variedad de símbolos y metáforas son elementos constitutivos del romanticismo alemán. La muerte de Goethe (1831) marca el comienzo de una etapa de decadencia. La importancia de la época precedente y la desilusión causada por las circunstancias políticas favorecen la expansión del realismo y el nacimiento del llamado estilo Biedermaier. No faltan figuras representativas que logran una síntesis armónica de elementos clásicos y románticos (MORIKE), o bien, consiguen llegar a un realismo objetivo a partir de la observación de la naturaleza y del hombre (A. ven Droste). Sin embargo, aparte de la personalidad de H. Heine (v.), apenas existe una verdadera fuerza creadora. La importancia de Heine radica, más que en su producción lírica, en la crítica despiadada, estilísticamente de calidad excepcional, a que el autor sometió todos los aspectos de la vida y la sociedad de su tiempo. Pertenece al movimiento llamado Junges Deutschland (joven Alemania), cuya principal característica fue la oposición y la lucha a favor de la emancipación de las nuevas generaciones.En esta época se cultivó la novela (Fontane, Storm) en todas sus modalidades (histórica, política, de soldados, de costumbres); la aportación a la lírica fue reducida (Morike, A. von Droste, H. Heine); en el campo de la dramaturgia se intentó plantear el drama histórico dentro del nuevo estilo realista (Grabbe), se aplicó al teatro de manera magistral el anásis psicológico (Büchner, v.) o se titubeó entre la problemática del idealismo (v.) y la del naturalismo, v. (Hebbel, v.). La influencia de J. Stuart Mill (v.), H. Taine (v.), E. Zola (v.), etc., se dejó sentir pronto en la literatura alemana, que se incorporó al proceso general evolutivo del pensamiento europeo. Berlín y Munich fueron los centros rectores en esta época, en que los autores dotaron a sus obras de un contenido basado en la imposibilidad de luchar contra el medio ambiente y de superar el peso de los rasgos hereditarios. Los alemanes fueron los primeros en aplicar de manera radical la psicología materialista (Nietzsche, v.), que en el terreno del drama llevó a la creación de una nueva técnica, tanto en la estructura como en la lengua (A. Holz, G. Hauptmann, v.). Sin embargo, el naturalismo fue efímero en Alemania y no tardó en ser sustituido por dos nuevas corrientes, la literatura nacionalista y el impresionismo (v.).En los primeros años del s. XX se percibe claramente el comienzo de una nueva época de la literatura: el expresionismo (v.), en cuyos representantes es clara la influencia del simbolismo (v.) francés y del romanticismo alemán. No se puede hablar de comunidad de estilo, pues junto a la ruptura de moldes antiguos plasmada en un ritmo de gran expresividad (Stadler), se encuentra el tono lírico tradicional de gran sensibilidad espiritual (Werfel) o el recurso de visiones espeluznantes para reflejar lo infernal de la industrialización (G. Heym). Hacia 1920, tres tendencias marcan el final del expresionismo: una tradicionalista (Carossa, v.; Hesse, v.; P. Ernst), otra nacionalista y una tercera cristiana (católica: G. von Le Fort, R. Schneider; protestante: I. Seidel). Berlín es el centro cultural y el rasgo que define a esta literatura es la insatisfacción. Poco a poco se fijan las nuevas ideas. Los temas preferidos son la guerra mundial (E. M. Remarque, Schrüder) y la lucha de clases (Becher). B. Brecht (v.) crea el teatro épico. La novela refleja la incertidumbre de la vida real (Dóblin, Th. Mann, v.). De 1933 a 1945, dos son los grupos más definidos: el nacionalsocialista, condicionado por la situación política, y el de la llamada literatura de emigración (exterior en el caso de Th. Mann, B. Brecht, e interior: E. Jünger, I. Seidel, etc.). Después de 1945, la literatura refleja el sentimiento de la derrota y al propio tiempo el descanso por el fin de la guerra. Se origina después una corriente de pesimismo que da origen a un grupo heterogéneo (Die Gruppe 47) y a una literatura de "escombros" (Trümmerliteratur). La década de 1950 significa el nacimiento de una nueva época bajo la influencia de autores y movimientos extranjeros. Surge la literatura experimental en el ámbito de la novela (U. Johnson, M. Walser, G. Grass), el teatro se incorpora al ritmo europeo con su aportación al teatro del absurdo (G. Grass) y al teatro documental (Hochhut, P. Weiss, v.). Es preciso mencionar también la producción literaria de otros dos países que, si bien utilizan como medio de expresión la lengua alemana, sin embargo, presentan rasgos peculiares que permiten hablar de un desarrollo de literaturas autónomas.Austria. En Austria aparecen como características determinantes los elementos populares, paisajísticos e históricos. Hasta el s. xvl no cabe hablar de independencia de las letras austriacas respecto de las alemanas, siendo el barroco, claramente influido por España e Italia, el primer momento literario importante y el género dramático el que más descuella. Junto a elementos procedentes del ámbito románico hay que señalar las influencias magiares y eslavas, favorecidas por la proximidad geográfica. Fue Austria, en ocasiones, precursora respecto a las restantes literaturas en lengua alemana, y otras veces las figuras más representativas se han formado al abrigo de autores o movimientos literarios radicados en otras regiones del Imperio habsburgués (Lenau, Stifter). El teatro vienés (Wiener Theater) fue terreno favorable, ya desde un principio, para el desarrollo del arte dramático, cuya culminación viene representada por F. Grillparzer (v.), autor íntimamente ligado a la literatura española. La tradición dramática continúa hasta llegar en el s. XX a la figura capital de H. von Hofmannsthal (v.). La lírica y la novela reflejan de modo especial la influencia del paisaje, concretamente de los Alpes. Viena será durante el s. XIX y principios del XX el centro en el cual se reúnen los autores de la época (Musil (v.), Broch, Werfel, Brod, Kafka, v.). En la actualidad el panorama que ofrece la literatura en Austria es muy variado. Unos escritores cultivan la temática de la patria perdida (Watzlick), otros se ocupan de épocas pasadas (Brecm), en algunos domina todavía el elemento romántico (Dáubler), y muchos se ocupan de temas religiosos, preferentemente católicos, y de carácter social.Suiza. En cuanto a Suiza, se distingue por su deseo de independencia y de cultivar su propia tradición. Zwinglio (v.) opone su Biblia a la de Lutero, la Reforma se manifiesta con rasgos propios en la literatura (Niklaus). Con la Aufklürung surge un interés manifiesto por la educación, la pedagogía y la comunidad (Pestalozzi, v.), siendo en este momento cuando nace la idea de la importancia de Suiza por su calidad de país políglota y por su situación geográfica (Bodmer). El s. XIX representa un periodo de auge con la incorporación de Suiza al movimiento literario del realismo (Gotthelf (v.), C. F. Meyer (v.), G. Keller, v.), a través de la influencia de Alemania. Suiza, punto de convergencia de las culturas europeas, ocupa una situación que favorece la defensa de la herencia cultural de Europa, llevada a cabo por historiadores (J. y C. Burckhardt, v.), pensadores católicos (G. Reynold) y críticos literarios (M. Rychner). Como tema principal del s. XX se puede señalar la lucha contra la pérdida de los valores humanos y lo sustancial, condicionada por el materialismo y la técnica (Spitteler, v.). Tónica dominante después de la I Guerra mundial es la falta de unidad. Junto a poetas conservadores (Federer) se encuentran seguidores del impresionismo (Walser) o de la moderna psicología del irracionalismo (Zollinger). Los suizos Max Frisch y F. Dürrenmatt (v.), en el terreno del drama, se cuentan entre las figuras más importantes y de mayor trascendencia y repercusión en la literatura moderna.V. t.: ALEMANIA VIII; AUSTRIA VI; SUIZA VI, Y IOS países de lenguas germánicas: HOLANDA VII; GRAN BRETAÑA VII; ESTADOS UNIDOS VII; AUSTRALIA VIII; DINAMARCA VII; etcétera.E. LORENZO CRIADO.
BIBL.: G. EHRISMANN, Geschichte der deutschen Literatur bis zum Ausgang des Mittelalters, Munich 1954; R. ALEWYN, Deutsche Barockforschung, Colonia 1965; R. BENZ, Die Zeit der deutschen Klassik, Stuttgart 1953;. H. A. KoRFF, Geist der Goethezeit, Leipzig 1923; F. MARTINI, Historia de la literatura alemana, Madrid 1964; W: JENs, Deutsche Literatur der Gegenwart, Munich 1961.
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