Germania I. Historia. 1. Estudio General HIST.
Categoria:
Historia
. Es el nombre que se daba a un territorio comprendido entre el Rin, el Danubio, la tierra de los sármatas y el océano, y en el que vivían unos pueblos llamados germani en conjunto. El conocimiento de este país empieza a ser algo preciso cuando Pytheas de Marsella reúne informes directos sobre las costas septentrionales de Europa. Más tarde Posidonio de Apamea (n. hacia el 135 a. C.) reunió otros. Los germanos, por otra parte, aparecen en escena, dentro del mundo mediterráneo, cuando la invasión de los cimbrios y teutones, que llegan a Italia (113-101). Desde entonces puede decirse que hay luchas y presiones de los germanos con los celtas y los romanos; luchas que terminan con las invasiones del 406 y con la instalación de varios pueblos de este entronque en las provincias del Imperio. Los germanos presionan sobre los celtas (v.) y realizan varios movimientos sobre tierras célticas, en la época del rey de los suevos, Ariovisto (71 a. C.), según refiere César.Son los autores romanos, con el mismo César a la cabeza, los que pueden decir algo mucho más concreto acerca de G. Desde la época de éste a aquella en que Ptolomeo compone sus tablas, quedan reflejados, nuevos conocimientos en las obras de Plinio el Mayor, Tácito y otros autores, dejando aparte trabajos perdidos, como el mapa de Agrippa. Resulta, en suma, que la lucha continua de los germanos con los romanos en las fronteras fluviales del Rin y del Danubio es la que dio origen a la multiplicación de noticias acerca de los primeros y produjo contactos culturales de muy gran significado en la Historia de Europa. Marcan el comienzo las campañas de César en los a. 55-53 a. C. El resto del siglo está escalonado por otras memorables, que dan, como resultado, la fundación de colonias con gran vida, no sólo militar, sino también industrial y comercial en las líneas fronterizas. Pero después siguen las luchas a lo largo, del s. 1, no sin que los romanos sufran a veces fuertes descalabros. Druso y Tiberio actúan contra los germanos (9-7). Siguen luego varias expediciones contra ellos, cruzando el Danubio. En el 9 a. C. acaece la gran derrota de Varo. Las campañas de Germánico (14-16) tienen como objeto el restablecimiento del prestigio romano.Después se registran otras, combinadas con acciones diplomáticas y hay, por otra parte, una clara penetración comercial de romanos y galos en el mundo germánico, que hace que algunos pueblos de G. estén en mejores relaciones con Roma. Así, en tiempo de Domiciano, se pueden constituir dos provincias, una G. superior y otra inferior, con pueblos de la zona renana. Sin embargo, ésta siempre hubo de estar más guarnecida de legiones que la danubiana. En la descripción más sistemática de la G. y sus pueblos, que es la de Tácito (poco posterior al establecimiento de las provincias fronterizas, pues parece del a. 98), se distinguen tres grandes áreas étnicas: la del noroeste, la del interior y. la del Rin. Muchos pueblos, llamados tribus en los textos modernos, aparecen enumerados, con suerte distinta, porque luchan entre ellos, forman grandes confederaciones e incluso desaparecen con el tiempo. Durante la época imperial cabe distinguir tres grandes grupos: el de los sajones, el de los francos y el de los alamanes. Atacan éstos en distintas direcciones las fronteras del Imperio, siendo memorables los pasos de los francos por las Galias hasta llegar a la península Ibérica, y el ataque de los sajones a Britannia.Los Emperadores del s. iv, desde Diocleciano (284-305), hasta Valentiniano (364-375), tuvieron que luchar contra ellos. Por la frontera del Danubio fueron memorables las campañas de Marco Aurelio (m. 180). Después aparecen los godos en continua marcha sobre este frente que atacan en el 238, con varia fortuna. Pero ya Aureliano tiene que abandonarles la Dacia (270-275), y las guerra defensivas siguen en el s. iv. La presión hacia el interior es, pues, una característica esencial en la historia de los pueblos germánicos. En Occidente, la misma división entre G. superior e inferior, fue condicionada por la existencia de los legados del ejército: uno para cada parte. En la Noticia dignitatum se distinguirán G. prima y secunda. La significación de los ejércitos de las fronteras germánicas en la vida interna del Imperio y en la romanización relativa de los germanos es decisiva, sobre todo, cuando éstos dan mayores muestras de pujanza. Las legiones presionan, los Emperadores son elegidos en los campamentos y las ciudades fronterizas tienen, dentro de la situación peligrosa, un florecimiento económico progresivo. Los s. Iii y iv, que, en zonas antiguas del Imperio son siglos de decadencia, en la zona de fricción ofrecen otros rasgos, y los enemigos en contacto se influyen mutuamente.Tácito da una imagen idealizada de los germanos, como representantes de las virtudes primitivas, frente a la corrupción romana. Con todo es una obra esencial desde el punto de vista etnográfico, aunque como la de César contenga pasajes de interpretación difícil, concernientes a la vida económica (nomadismo agrícola-pastoril, comunitarismo, etc.). Tampoco lo referente a la organización gentilicia, la autoridad militar y judicial puede ser objeto de una descripción estática. Las instituciones germánicas (v. II) cambian bastante, según las épocas y en un momento dado; p. ej., aparece la realeza, adscrita a un linaje, dentro del cual eran elegibles los reyes, siempre sometidos a asambleas tumultuosas. Sólo muy tarde los germanos dejan la práctica del Derecho consuetudinario, para tener leyes escritas, pero cultivaron brillantemente la literatura oral sobre todo en un género heroico-mitológico, con paralelos en la literatura griega. Tanto la mitología (v. II) como la literatura germánica han sido objeto de atención desde la época en que florecen los estudios comparativos de los idiomas y pueblos llamados indoeuropeos o indogermánicos. En la frontera galo-germánica la cristianización se documenta a partir del s. II y continúa habiendo testimonios hasta el v. La conversión de otros grupos germánicos se realiza de formas y en tiempos distintos. Wulfila o Ulfila (v.) convierte a los godos al arrianismo (v. ARRio) a fines del s. tv, mientras que los francos (v.) se hacen católicos con Clodoveo a fines del s. v.J. CARO BAROIA.
BIBL.: E. NORDEN, Alt Germanien, 1934; R. MUCH, Deutsche Stümme, 3 ed. 1920; L. SCHMIDT, Geschichte der deutschen Stamme bis zum Ausgang der Vdlkerwanderungen, 2 ed. 1934; T. MOMMSEN, The Provinces of the Roman Empire; E. GIBBON, Decline and Fall of the Roman Empire, 1909-14; 1. B. BURY, History of the later Roman Empire from the Death of Theodosius 1 to the Death of Justinian, 1923; H. HUBERT, Los germanos, México 1955.
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