Gascuña (gascogne) II. Historia. HIST.
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Historia
Antigua provincia de Francia. Sus orígenes históricos coinciden con los de Aquitania (v.), ya que formó parte de la provincia romana denominada Novempopulonia o Aquitania Tertia. A finales del s. VII, comenzó a llamarse Vasconia, por las inmigraciones de vascones que la alcanzaron; estos pueblos pirenaicos quedaron absorbidos por la monarquía merovingia, aunque es inseguro si les proporcionaron comes o aceptaron como tales a los propios jefes vascones. La sumisión, siempre precaria, se intensificó en el periodo carolingio, aunque su vida histórica nos sea desconocida, pues, si bien existen listas de condes para los s. IX y X, no hay crónica alguna que dé noticias sobre su actuación. En cualquier caso, su posición geográfica parece haberla ligado más estrechamente a Navarra (v.) que a Francia, al menos hasta loss del s. XI. En 1035 entró a formar parte de los territorios de Aquitania por el matrimonio de la hija del duque de G., Sancho Guillermo, con Eudes, conde de Poitiers y duque de Aquitania. En esta situación se produjo el desmembramiento feudal, al emanciparse una serie de señores, vasallos de los extinguidos duques de G.; de este modo se independizaron los Armagnacs (v.), los vizcondes de Bearne (v.) y los condes de Bigorra. Los duques aquitanos hubieron de luchar para imponer su autoridad hasta las décadas finales del s. XI.Por el matrimonio de Eleonor de Aquitania con el rey de Inglaterra, Enrique II Plantagenet (1152; v.), la G. cayó en la dominación inglesa bajo la cual se mantuvo durante tres siglos. Para establecer sólidamente su autoridad, los reyes ingleses impusieron en G. una administración centralizada en la figura del lugarteniente real, elegido entre los nobles de sangre inglesa y asistido por el senescal de G., funcionario que controlaba todo el sistema económico y judicial. El territorio fue dividido en 64 bailías y 24 prebostados. Para asegurarse el apoyo de la Iglesia, los ingleses dotaron generosamente monasterios (Cordeliers de Lectoure, dominicos de Condom) y apoyaron las reivindicaciones de los obispos en su enfrentamiento con los burgueses, sobre todo en Dax y Bayona. En este periodo, las sublevaciones de barones rebeldes y los intentos de reconquista del rey de Francia crearon un constante clima de violencia. Las sublevaciones gasconas se iniciaron ya en el s. xii contra el propio Enrique II de Inglaterra y continuaron en el xiii contra Enrique III (v.), que envió a Simón de Montfort a pacificar el territorio convertido en un hervidero de luchas intestinas que intentaban utilizar en su beneficio los reyes de Navarra, Castilla y Francia. Las pretensiones francesas sobre G. no cejaron desde el reinado de Juan sin Tierra hasta el tratado de París de 1259. En 1242 S. Luis IX (v.) vencía a Enrique III hijo del rey Juan, en Taillebourg y Saintes y esta crisis de la corona inglesa impulsó la rebelión de uno de los más importantes territorios feudales, el de Gastón VII de Montcada, vizconde de Bearne. La revuelta interior costó al rey de Inglaterra "más dinero del que Gascuña hubiera valido, puesta en venta"; y, por último, por el tratado de París (1259), Enrique III renunciaba a toda pretensión sobre el Aunis, Anjou y Normandía y se reconocía vasallo de la monarquía de los Capeto (v.) en los territorios de G. Por primera vez la denominación Guyena (v.), alteración del término Aquitania, se utilizó para designar el conjunto de territorios dejados a los ingleses después del tratado.Cuando estalló la guerra de los Cien Años (v.), G. se convirtió en un extenso campo de batalla. En 1360, por la paz de Brétigny, Francia reconoció una vez más los derechos ingleses a G. y el rey Eduardo III la entregó a su hijo, el Príncipe Negro. A mediados del s. xv, en la última fase de la guerra de los Cien Años, Carlos VII de Francia se decidió por fin a expulsar a los ingleses de G.: Burdeos, la capital territorial, fue liberada en 1451 y, tras una breve recuperación por parte de los ingleses, definitivamente ocupada en 1453. La tarea de dominar a los levantiscos señores gascones no fue fácil para la corona francesa, dificultad ilustrada suficientemente en los episodios de los Armagnacs (v.) y, luego, en el s. XVI, con la ayuda prestada a Enrique III de Navarra (v. ENRIQUE IV DE FRANCIA) en las guerras de Religión. Por fin, la monarquía absoluta de Luis XIII (v.) y Luis XIV (v.) reprimió el explosivo espíritu gascón utilizándolo en sus campañas. En 1716, la vieja G. quedó integrada en las intendencias de Auch y de Pau, abarcando un variado mosaico de territorios: Bearne y la Baja Navarra; Bayona, Soule, Marsan y Lannes; Armagnac, Astarac, Fleurance y Lectoure. Entre los más notables intendentes destaca Megret d’Etigny, en la época de Luis XV, que realizó una ingente labor en defensa de la agricultura y la industria de construcciones navales.La división administrativa de la Constituyente de 1790 desintegró el antiguo territorio en varios departamentos: parte de él pasó al departamento del Ariége, parte a los del Alto Garona y Gers; pero el núcleo fundamental dio origen a tres departamentos: Altos Pirineos, Bajos Pirineos y las Landas.V. t.: AQUITANIA II, III; INGLATERRA II; FRANCIA V.C. ÁLVAREZ SANTALÓ.
BIBL.: P. COURTEAULT, Histoire de Gascogne et de Béarn, París 1939; A. PUECH, Histoire de Gascogne, Auch 1914; 1. VEYRIN, Le Pays Basque, París 1946; CH. DARTIGUE, Histoire de ta Gascogne, París 1951.
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