Francia, XIV. Medios de Información y Comunicación Social MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
F. es un país con gran tradición en lo relativo a medios de información y comunicación social, y también, en la actualidad, con extraordinaria sensibilización social en este sentido. La opinión pública es densa y respetable, y los medios de información tienen un alto nivel cultural. Particularmente la prensa y el cine de F. gozan de un bien merecido prestigio en el mundo.1. Prensa. Historia. En 1631 nace en París la Gazette de Théophraste Renaudot (v.), considerado "padre de la prensa". Le apoyan Luis XIII y Richelieu. La Gazette no es aún diario, pero sí periódico con estilo moderno y fundamentalmente político. En la F. absolutista, la prensa no sólo está sometida sino inspirada y dirigida por la monarquía. La prensa periódica (semanal o mensual) se opone durante mucho tiempo al diario. En el s. xviri, junto a la Gazette ejercen el monopolio en sus respectivos campos otras dos publicaciones oficiales: el Journal des Savants (prensa científica-cultural) y el Mercure (literario y frívolo), junto a los cuales aparecería el periodismo crítico (Desfontaines, Fréron). En 1777 aparece Journal de Paris, primer diario, fundamentalmente informativo. La Revolución fue una época de extraordinaria actividad periodística. Mirabeau (v.), precursor del periodismo revolucionario, había combatido por la libertad de prensa. En cuatro años, surgen en F. más de mil periódicos, la mayoría de los cuales desaparece al poco. Entre los periodistas más famosos: Marat, Robespierre, Babeuf, Condorcet, C. Desmoulins, etc. Se ha querido hacer de Napoleón un gran periodista; tal vez se exagera. Pero hay una cosa cierta: que creyó en la fuerza de la prensa y se ocupó de ella (G. Weill).Al terminar la era napoleónica, la prensa era ya una institución y nadie podía luchar con éxito contra ella; los años de la Restauración tuvieron ahí su punto débil. La prensa política alcanza importancia y altura en este siglo, lo cual hace decir a A. de Tocqueville: "El estilo del periodista en Francia es discutir, de una manera violenta pero elevada y con frecuencia elocuente, los grandes intereses del Estado". En 1848, la prensa, que ya es libre, desempeña un gran papel revolucionario. El II Imperio trata de integrarla sin éxito y, tras la amnistía de 1859, aumenta la prensa republicana. Girardin (v.) es la figura clave de toda esta época. En 1881 aparece la Ley de prensa, de la que se ha dicho que es una de las más liberales del mundo, y que se ha mantenido hasta nuestros días, con ligeras modificaciones.El gran periódico de la época es Le Figaro (v.); Le Temps, precursor de Le Monde (v.), es el órgano respetable, digno de crédito, mientras aparecen dos grandes éxitos populares: Le Petit Journal y Le Petit Parisien. Luego se crean los grandes periódicos ilustrados: "Francia ofrece caricaturas en colores en Le Nain Jaune; Girardin, con la colaboración de Balzac y de los dibujantes Mounier y Gavarni, lanza La Silhouette; Philipon dirige la revista de caricaturas Charivari; Cherton crea el primer periódico popular ilustrado de Francia, con su Magasin Pittoresque; en Le Monde Illustré destaca un ilustrador, quizá el más grande dibujante español de todos los tiempos, Daniel Urrabieta..." (J. Altabella). En 1832 había nacido en París la primera agencia de prensa, Correspondance Garnier, que, comprada por Ch. Havas (v.), toma su nombre desde 1835. Es la era del vapor y los grandes inventos, muchos de los cuales tienen directa relación con la prensa. En F. se inventa la estereotipia con cartón (1821), la rotativa por Marinoni (1849), la fototipia (1855), el offset hueco (1910), el fototelégrafo (1921), la impresión automática (1950) y se instalan el primer cable submarino con Inglaterra (1851) y la primera línea telefónica internacional París-Bruselas (1886).En el s. XX, la prensa sufrió duramente las dos Guerras mundiales (la primera, con una censura bien aceptada; la segunda, con la invasión nazi, el gobierno de Vichy, la incautación de periódicos, la Resistencia integrada por numerosos periodistas, etc.).Situación actual. La prensa francesa está experimentando un rápido proceso de concentración y disminución de diarios, aunque las tiradas crecen. Los franceses leen (1971) unos 12 millones de ejemplares diarios. Predomina la prensa técnicamente notable, de orientación conservadora (grandes tiradas de los diarios de información y escasa de los de opinión). Según datos de 1960, F. ocupa el onceavo lugar por el número de diarios publicados (157, reducidos a 114), el lugar número 19 en cuanto a la proporción por habitantes (27%), el séptimo por la tirada global, y el octavo por la producción de papelprensa (415.000 t/año; consume más, y alcanza en 1969 las 623.000 t., ocupando por este concepto el cuarto lugar mundial). Los diarios de tirada superior a los 200.000 ejemplares son, en cifras de Europa Year Book 1970, y en miles de ejemplares:France-Soir (v.; 1.200)Le Parisien Libéré (836)
Ouest-France (672)
Le Figaro (590)
Le Progrés (550)
Le Dauphiné Libéré (525)
L’Aurore (419)
La Voix du Nord (417)
Le Monde (417)
Paris-Jour (371)
Sud-Ouest (370)
La Nouvelle République du Centre Ouest (307)
Le Provencal (287)
L’Est Républicain (283)
La Montagne (270)
Le Républicain Lorrain (260)
Nice-Martin (248)
L’Humanité (210)
Siete se publican en París, y los demás son grandes regionales. La desaparición de Paris-Jour en febrero de 1972 ha planteado el problema de crisis de la prensa informativa en F. El deportivo L’Équipe tira 260.000 ejemplares. La mayoría de los citados son meramente informativos. Los más claramente orientados son el católico La Croix, el socialista Le Populaire, el comunista L’Humanité, los derechistas L’Aurore y Le Parisien Libéré; Le Figaro guarda posiciones; Le Monde, de enorme peso en todo el mundo, es equilibrado y ligeramente izquierdista. El mundo de las revistas es mucho más variado y complejo. Hay 838 grandes semanarios con tirada global de 28 millones de ejemplares y otras 14.000 revistas que totalizan 114 millones de ejemplares anuales. Las publicaciones podrían clasificarse en: a) de información, tipo magazine o digest: Paris-Match (2,3 millones de ejemplares), Sélection (1,3), Ici Paris, Journal de Dimanche, Radar, Le Pélerin, Jours de France, FranceDimanche; b) políticas: L’Express (radical), Le canard enchainé (matiz humorístico), L’idiot international (extrema izquierda, inspiración sartriana); c) femeninas: Écho des Francaises (2 millones), Elle, Femmes d’aujourd’hui, Nous Deux, Écho de la Mode, La maison, Marie Claire, Modes et Travaux, etc. (33 con más de 100.000 ejemplares de tirada, 13 de ellas superan el medio millón); d) especializadas (económicas, científicas, deportivas, literarias, etc.). De gran importancia son las de orientación religiosa; además de la citada Écho des Francaises (publicada por la Acción Católica femenina que, aun vendiéndose sobre todo por suscripción, alcanza el récord francés en ocasiones), Vie Catholique Illustrée (600.000 ejemplares), La Croix du Dimanche (200.000), Témoignage chrétien (80.000), Aux Écoutes du Monde, La France Catholique, Information Catholique Internationale, etc. La rev. Écho de la Presse informa sobre los medios de comunicación franceses.Existen en F. seis agencias de prensa: la más importante, France-Presse (v.; AFP), fundada en 1944; Centrale de Presse (1951), Coopérative des lourneaux Regionaux Associés (1947), Agence FranQaise d’lnformation et Documentation (1945), Bureau International de Presse (1955), Interpress (1934). Para la enseñanza y la investigación periodísticas existen diversos centros privados y estatales: Escuela Superior de Periodismo de la Univ. Católica de Lille, el Centro de Formación de Periodistas de París; el especializado Inst. Nac. de Industrias y Artes Gráficas atiende ese aspecto. El Inst. Francés de Prensa de la Univ. de París investiga lo relativo a la prensa (historia, situación jurídica, sociología, etc.). En los últimos años han proliferado los diplomas de periodismo e información en diversas universidades.Régimen jurídico. En F., la empresa periodística constituye, en principio, una propiedad privada, regida por el Derecho común. Su creación, así como la de los diarios que edita, no está subordinada a una autorización especial. También es libre la elección de la forma jurídica de la empresa (F. Terrou). La libertad de prensa quedó definida en la Ley de 29 jul. 1881. No hay censura, ni depósito. Se exige que el capital base de una empresa sea francés, y se hace responsables a los dueños de la misma. La regulación liberal ofrece garantía frente a los grupos de presión y reglamenta minuciosamente todo lo relativo a la economía. De cualquier modo, la situación de la prensa es cada vez más problemática, lo cual preocupa al Parlamento. El diputado de la mayoría M. Griotteray decía en noviembre de 1971: "La evolución de la prensa francesa (concentración de empresas y desaparición de diarios) no puede dejar indiferente al Parlamento. Se trata de un atentado contra el pluralismo de la información. Y, desde ahora mismo, hay que buscar soluciones que preserven la diversidad de opiniones, es decir, la libertad de información". A lo que, parece, respondió indirectamente el presidente Pompidou en una comida a los responsables de los grandes diarios de información: "A mi modo de ver, aún hay demasiados diarios en Francia. Con dos o tres sería bastante. Por el contrario, no me opongo a que el Estado dé su presupuesto, dedique una parte al financiamiento o ayuda a los periódicos de opinión". En estos términos está planteada la cuestión. Y, además, se da una enorme y desproporcionada lucha por la publicidad, base de un 40 a 80% de la economía de la prensa en F., y que tiene un poderosísimo rival en la televisión estatal.2. Radio y televisión. Desde los comienzos de ambos medios de comunicación existe una manifiesta necesidad de poseer un estatuto que regule sus funciones, sin conseguirlo. La RTV en F. es de régimen unitario. Para centralizar sus servicios, se creó en 1959 la Oficina de Radiodifusión y Televisión Francesas (ORTF), estatal, si bien desde junio de 1964 goza de cierta autonomía, que la hace ser empresa paraestatal, aunque con estrecho control gubernamental. La dirige un Consejo de Administración presidido por un director general y compuesto, en partes iguales, por representantes del Estado y de los oyentes, telespectadores e informadores. Pero, de hecho, el Gobierno puede ordenar todo tipo de programas e informaciones y mantiene el poder por el director general, que nombra directamente. La radio, como en todos los países de Europa, cumple un papel informativo y de distracción (música), y sigue aumentando el número de receptores en el país (1962: 13.776.000; 1968: 16.576.734). En cuanto a la televisión, se ha desarrollado espectacularmente. En 1956 había en F. 260.508 aparatos; 10 años más tarde, 7.500.000; en 1968, 8.879.316. Regida por el mismo estatuto que la radio, estatal, acaparadora de la mayor parte de la publicidad, convoca todas las críticas y luchas que en el s. XIX hubiera en pro de la libertad de prensa (Terrou). El tema es con frecuencia objeto de debates y denuncias escandalosas (como la muy reciente de la publicidad "clandestina" de Televisión) y, en general, suscita muchas desconfianzas por la omnipotencia que presta al Gobierno.3. La profesión periodística. Los periodistas franceses son actualmente cerca de 10.000, lo que es relativamente poco si se compara su población a la de otros grupos sociales análogos y si se considera que desde el fin del siglo pasado, después de todas las transformaciones que se han producido en la sociedad y en la prensa, este número no parece pasar mucho del doble; lo que se ha transformado, con la profesionalización, es el concepto mismo del periodista. Entre los actuales titulares con carnet están todas las categorías del oficio, incluidos quienes asimilaba la Ley desde 1935 (y los que luego se han beneficiado de ella en el campo de la TV); es decir, los periodistas propiamente dichos; los reporteros fotógrafos, cameramen, dibujantes y estenógrafos-redactores. Los periodistas franceses siguen siendo, en su mayoría, varones (en 1963, 7.891, frente a 1.443 mujeres). Un convenio colectivo, firmado por primera vez en 1937 y renovado y modificado en 1956, regula el status social de los periodistas, particularmente en lo relativo a contratos, jubilaciones, despidos y enfermedades, así como las situaciones de arbitraje y la formación profesional (a partir del contrato, el joven periodista permanece tres años a prueba, aunque con las mismas funciones y prácticamente los mismos derechos; B. Voyenne). El individualismo característico de esta profesión hace difícil su total sindicación e integración, si bien un movimiento progresivo agrupa a los redactores de algunos importantes órganos en activas sociedades que intervienen en los Consejos de Administración y señalan la línea de actuación y opinión. Una cada vez más influyente Federación francesa de sociedades de periodistas conjunta sus esfuerzos.4. Cine. En el país en que fue inventado el cine y que cuenta con una de las más importantes fili iografías del mundo, la mayoría de las películas proyectadas en 1948 eran norteamericanas; en 1953 había 300 productoras de las que sólo trabajaban 60, y la evolución comercial ha sido tan escasa que el número de salas, que en 1950 era de 5.635, subió ligeramente en 1960 (5.778), para volver a descender (en 1967, 5.683 salas, con un total de 2.711.500 localidades, reciben al año 305 millones de espectadores). Entre el 80 y el 90% de la población contempla la televisión en casa, de 7,30 a 9,30. Curiosamente, en la TV francesa se ofrece mucho y buen cine. La empresa cinematográfica se halla sometida a una reglamentación mucho más estrecha que la prensa, si bien es también mayor la protección, con numerosas medidas, a esta industria que reporta muchas divisas al país (800 millones de francos de ingresos, 30.000 colaboradores permanentes). Es ya un tópico que la actriz Brigitte Bardot ha proporcionado a F. más divisas que la Renault o la Citroén. Actualmente, el cine francés trabaja mayoritariamente en régimen de coproducciones y tiene problemas de difusión por el régimen firmado con la CEE. La producción de largometrajes ha seguido este desarrollo:1920 1925 1930 1935 1938 65/100 73 94 115 122 1942 1946 1950 1955 1960 72 94 110 95 119El cine francés es de gran calidad, con abundantes obras maestras y un grupo de nombres de primera fila: a) La invención: Louis Lumiére (v.). Los primeros pasos del cine: G. Meliés (v.), Guy, Zecca. b) La preguerra. El film d’art y la escuela cómica francesa: L. Feuillade, A. Capellani, Max Linder. c) Tras la 1 Guerra mundial (films patrióticos, seriales), el cine como arte: Abel Gance (v.), A. Antoine, Louis Delluc, J. Feyder, lean Epstein y el impresionismo francés. d) La época clásica del cine mudo y los comienzos del sonoro. Aparición de dos colosos: René Clair (v.) y lean Renoir (v.), A. Korda. e) La II Guerra mundial y la posguerra. La "vanguardia": Jean Vigo, J. Duvivier, Marcel Carné, Clouzot, R. Clément, J. Becker, Autant-Lara. f) El realismo poético frente al neorrealismo italiano, academicismo, cine de intelectuales: sigue R. Clair, C. Chabrol, R. Bresson, J. Cocteau (v.), M. Ophuls, J. Dassin y el humor de J. Tati (v.) o P. Etaix. g) La "nueva ola", fenómeno típicamente francés de gran importancia y variedad: F. Truffaut, J.-L. Godard (v.), A. Varda, Louis Malle, Alain Resnais (v.), y la derivación actual hacia el cine "de fórmula" con gran perfección técnica: J. Demy, C. Leloucll. Además de la pléyade de directores y actores nacionales, han rodado en F. varias de sus obras maestras C. T. Dreyer, Buñuel (v.) y O. Wells (v.). Desde 1946 se celebra en Cannes uno de los festivales de cine más importantes del mundo.5. El teatro. El campo editorial. También en teatro cuenta F. con una tradición excepcional (v. ix), esta vez desde su Siglo de Oro (Racine, Corneille, Moliére). En los últimos 50 años, la mayoría de los grandes escritores franceses han expresado parte de su obra en forma dramática, alcanzando niveles muy elevados en cuanto a profundidad filosófica más que a vigor teatral: Sartre, Camus, Cocteau, Gide, Giraudoux, Montherlant, Anouilh, Bernanos, Claudel, etc. Otros escritores han dedicado sus esfuerzos casi exclusivamente al teatro, con calidad y humor: Sacha Guitry, Marcel Achard, Pagnol, Aymé, Salacrou. Desde un punto de vista escénico, popular, hay que destacar la gran calidad de los directores (J. Copeau, Pitoéff), de los que los más conocidos hoy son: J.-L. Barrault y lean Vilar, creador del Théátre National Populaire (TNP). Tras la creación, en 1957, del Teatro de las Naciones, París se convirtió en la capital mundial del género. Son renombradísimas sus compañías (la Comédie Francaise, el citado TNP, le Théátre de France, etc.), así como los festivales y centros de estudios (festival de verano de Aviñón, Inst. de Nancy, etc.).La literatura francesa sigue ostentando uno de los primeros lugares del mundo. Entre los 58 escritores más traducidos se encuentran 16 franceses: Balzac, Verne, Dumas, etc. Los novelistas tradicionales alcanzan notables tiradas (Gary, Troyat, Romains, Mauriac), y más aún los renovadores y ensayistas, de Gide a Camus pasando por J. Green, J. P. Sartre, S. de Beauvoir, R. Garaudy o Lévi-Strauss. El pensamiento católico (Teilhard, Maritain, J. Guitton, D. Rops, Marcel, Daniélou) tiene bastante prestigio en el extranjero; el libro científico (J. Monod), la historia (Febvre, F. Braudel), el gran reportaje periodístico (R. Cartier) son exponentes del interés de las ediciones francesas. La revolución moderna del livre de poche (libro de bolsillo) ha puesto en la última década los clásicos y modernos al alcance de todo el mundo. Ya en 1965 había seis autores "millonarios" de ejemplares en esta modalidad: Zola, Sartre, Colette, SaintExupéry, Ma1raux y Camus. La difusión del libro francés en el extranjero es muy notable. Bajo el patrocinio de la DGALT representa uno de los principales aspectos del "imperio cultural francés", que se extiende allende las fronteras francófonas hasta cualquier rincón civilizado. F. está entre los 10 países con más títulos editados al año, y su producción como nación-madre del grupo de países de habla francesa es muy notable, aunque ha decrecido algo proporcionalmente:195219621964Francia 11.95413.28213.479Bloque lingüístico14.00015.00018.000
Se han superado los 200 millones de ejemplares. El porcentaje por título es de los más elevados del mundo: 9.700 (sólo superado por la URSS, Gran Bretaña y EE. UU.). Sólo 150 ó 200 títulos obtienen anualmente verdadero éxito, y apenas 20 pueden considerarse bestseller. De todos los títulos, alrededor de un 65% corresponde a libros funcionales. Más del 25% del total, a libros de texto; en 1959, de 178 millones de libros impresos, 56 millones eran de texto. En cambio, la producción de obras de literatura ha decrecido en porcentaje: 36% en 1952 (4.063 obras) y 33% en 1962 (4.440 obras literarias, de las cuales de 2.500 a 3.000 eran novelas).Esto no aclara la influencia del libro en la sociedad francesa. Se calculan unos 450 millones de lecturas al año, lo que, considerando las personas en situación lectora habitual, da unos 14 libros por habitante y año. Según datos de 1950, la población lectora en francés, en F. y resto de Europa, ascendía a 36.800.000 personas. En 1961 la cifra se remontaba a unos 40 millones y en 1971 podía estimarse en 45. A ellos habría que añadir los lectores del resto del mundo que tienen el francés como lengua nacional o, al menos, oficialmente admitida y practicada (v. vill); esas cifras se aproximan a 6 millones en África, 5 en América y unos 200.000 en AsiaOceanía. En cuanto a exportación, en 1961 F. vendió al extranjero libros por valor de 32 millones de dólares, lo que aun representando tan sólo el 0,43 del total de sus exportaciones, supone una cota importante en la difusión cultural y el prestigio de F. El 13% de los libros traducidos en el mundo son franceses de origen. Un total de 3.965 traducciones del francés se realizaron en todo el mundo en 1960 y ese mismo año se hicieron en F. 1.425 traducciones, de las cuales 678 eran del inglés y 206 del alemán.E. FERNÁNDEZ CLEMENTE.
BIBL.: Son de gran utilidad las monografías publicadas por Tendances, en París, especialmente: E. MARC, La presse dans la société contemporaine; 1. NOBÉCOURT, La presse Iran(7aise, 1959; B. VOYENNE, Le journaliste; P. MORELLE, Les collections de poche; Ce. BODIN, La presse lilmée; y las ediciones de Documentation franQaise: Journaux et publications paraissant en France, París 1947; La Presse. Son histoire et son évolution, París 1957.-Es muy completa la guía de la ed. Hachette de París: La Presse franpaise. Guide général, méthodique et alphabétique; F. TERROU, La información, Barcelona 1970; J. M. GONZALEZ RUIZ y OTROS, Enciclopedia del Periodismo, 4 ed. Madrid 1966; R. DE Livois, Histoire de la Presse fran(:aise, París 1965; G. WEILL, El periódico, México 1962; J. KAYSER, Le quotidien francais, París 1963; UNESCO, L’information á travers le monde, París 1966; C. LEDRE, Histoire de la presse, París 1958; R. MAZEDIER, Histoire de la presse parisienne (1631-1935), París 1945; M. GALLIOT, La publicité á travers les riges, París 1955; M. BOUISSON, Le statut de 1’ORTF, "Rev. de Droit public" 5, París 1964; J. G. MOREAu, Le Régne de la télévision, París 1967; F. PIGE, La télévision dans 1e monde, París 1962; G. A. CODDING, La radiodiffusion dans le monde, París 1959; R. MERCILLON, Cinéma et monopole, París 1953; P. DE BAECQUE, Le Théfitre d’aufourd’hui, París 1964; G. SADOUL, Le cinéma franpais, París 1962; ÍD, Histoire du Cinéma, París 1962; M. BARDECHE y R. BRASILLACH, Histoire du cinéma, París 1964; R. EsCARPIT, La revolución del libro, Madrid 1968.
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