Fouchié, Joseph
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Biografía GER
Político francés que se distinguió como ministro de Policía de Napoleón I (v.). N. en Pellerin, cerca de Nantes, el 21 mayo 1759, y m. en Trieste, el 20 dic. 1820. Se educó con los oratorianos de Nantes y París. Partidario de las ideas revolucionarias, miembro del club jacobino, abandonó toda relación con la Iglesia en 1792. Durante la Convención, 1792-95, y el Directorio, 1795-99, prestó sus servicios’ a la Revolución. Como instrumento del Terror persiguió con crueldad a los enemigos de la Convención en Lyon. Llegó en 1799 a ser nombrado ministro de Policía, puesto que conservó durante el Consulado, sabiéndose hacer indispensable para Napoleón y protegiendo en lo posible a sus amigos jacobinos. Los agentes de F., extendidos por todas partes, suministraban a Napoleón información valiosísima, como la preparación de la conspiración de Cadoudal en 1804. Napoleón le nombró duque de Otranto. Sin embargo, no faltaron fricciones entre ellos. Al procurar F. en 1809 con el embajador inglés la paz con Inglaterra sin apoyo de Napoleón, éste le destituyó y envió a Roma como gobernador. Apoyado por Elisa Bonaparte, duquesa de Toscana, hermana de Napoleón, pudo F. instalarse en sus posesiones de Point Carré. Sospechoso de haber participado en la conspiración del general Malet, fue desterrado por Napoleón a las provincias Ilirias. A la caída del Emperador en 1814 supo ganarse el favor del nuevo régimen sin comprometerse demasiado. Al regreso del corso de Elba, en marzo de 1815, aceptó de nuevo el cargo de ministro de Policía, si bien mantuvo a un tiempo relaciones secretas con Metternich en Viena. A la caída definitiva de Napoleón en junio de 1815, F. facilitó la entrada de Luis XVIII, pero su pasado revolucionario, durante el cual había votado la ejecución de Luis XVI, le hacía irreconciliable con los realistas. Marchó a Dresde como embajador, durante algún tiempo, y tras un periodo de retiro en Praga se asentó en Trieste.F., de espíritu revolucionario, frío y sin escrúpulos, actuó siempre de parte de los vencedores, siendo el instrumento ideal de los revolucionarios y uno de los puntos de apoyo del sistema napoleónico. Su carácter escéptico, tanto en lo dogmático como en lo ético y lo político, se muestra en su indiferentismo, y en sus esfuerzos por descristianizar la sociedad francesa.L. LOBO MANZANO.
BIBL.: S. ZWEIG, José Fouché. Retrato de un político, Buenos Aires 1938; A. FUGIER, La Révolution Franpaise et l’Empire Napoléonien, París 1954.
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