Flebitis MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. Inflamación de la pared venosa, que invariablemente es seguida de trombosis (v.) a su nivel; en ocasiones, es la propia trombosis la que la produce (flebotrombosis). Su etiología es diversa: sépticá o infecciosa, química o irritativa, secundaria a grandes trastornos generales (intervenciones quirúrgicas, cáncer, etc.) y, con frecuencia, de causa desconocida (f. esencial).Recuerdo histórico. La primera descripción de la f. se atribuye a 1. Hunter (v.), quien afirmó que la enfermedad era primariamente una inflamación de la íntima (capa interna de la vena). Según Davis, fue Mauriceau el primero en describir la pierna tumefacta de las puérperas, en 1668, atribuyéndola a un reflujo hacia las piernas de humores que debían haber sido evacuados por los loquios. Pero fue Paget, en 1858, quien describió por vez primera el caso de un joven soldado con una f. de la vena axilar. Posteriormente, Welch en 1899, hizo una amplia revisión del tema, no habiendo avanzado posteriormente en forma significativa los conocimientos en materia de su etiología.Síntomas. Se aprecia enrojecimiento y dolor a lo largo de la vena inflamada y el tacto descubre un cordón indurado y caliente, especialmente en las f. del sistema venoso superficial, que se acompañan de edema y frecuente impotencia funcional. Algunas f. del sistema venoso profundo, sobre todo del segmento fémoro-iliaco, despiertan arterioespasmos reflejos en la arteria vecina, lo que comunica a la pierna el aspecto blanco y frío que a veces acompaña al edema tromboflebítico; si el espasmo persiste puede presentarse la gangrena (tromboflebitis gangrenantes). Existen otras formas clínicas, siendo la más grave la llamada forma masiva o pFtlegmasia coerulea dolens, caracterizada por la invasión brutal y coagulación masiva de toda la sangre venosa contenida en una extremidad y acompañada de arterioespasmo reflejo; es una f. profunda, muy dolorosa, casi siempre sintomática de procesos inflamatorios o tumorales expansivos próximos a las extremidades inferiores o superiores, de pronóstico grave y letalidad elevada (15-30%). Como síntomas generales que pueden acompañar a las f. el más importante es la fiebre, más o menos alta; y en sangre periférica aparecen leucocitosis y elevación de la velocidad de eritrosedimentación.
Tratamiento. La terapeútica de las f. agudas se basa en las siguientes medidas: anticoagulantes, pies elevados sobre el lecho y movilización activa precoz, colocación de un vendaje compresivo, administración de antibióticos cuando el origen es séptico, medicación antiinflamatoria de la pared venosa y trombolíticos (sustancias que disuelven el trombo).En los individuos con varices o antiguas f. las medidas profilácticas ocupan un primer plano, dada la frecuencia con que se presentan recidivas, sobre todo cuando van a sufrir una intervención quirúrgica. Estos cuidados consisten, en términos generales, en el uso de antiflogísticos o antiinflamatorios e, incluso, de anticoagulantes, corregir el defecto venoso antes de la operación, si es posible, y movilizar precozmente las extremidades tras la misma, etc. Pero, además de estas medidas conservadoras, hay veces en que está indicado el tratamiento quirúrgico como única solución eficaz para evitar recidivas y las múltiples complicaciones que puedan derivarse de la f., tales como trombosis, varices y, sobre todo la embolia pulmonar complicativa de la tromboflebitis, especialmente la de localización femoroiliaca.V. t.: CORAZÓN Y SISTEMA CIRCULATORIO, 2; EMBOLIA.S. RULL SEGURA.
BIBL.: F. MARTORELL, Angiología, Barcelona 1967, 283-325; E. V. ALLEN, N. W. BARKER Y E. A. HINES, Enfermedades vasculares periféricas, 3 ed. Buenos Aires 1965, 619-688.
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