Flaubert, Gustave
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Biografía GER
Novelista francés, máximo representante de la escuela realista en su país (v. REALISMO II).Primera época. N. en Rouen el 21 die. 1821 y m. en París el 8 mayo 1881. Su padre era médico jefe del hospital de Rouen y probablemente este ambiente influyó decisivamente en sus aficiones científicas, así como en un precoz trasfondo de pesimismo al enfrentarse con "esta triste broma que se llama vida", según propia frase escrita a los 13 años. Sin embargo, su adolescencia y prímera juventud van a estar condicionadas, como en todos los jóvenes de su generación, por los entusiasmos románticos. Estudiante en el liceo de Rouen escribe, junto con algunos compañeros aficionados a la literatura, cuentos, novelas y pequeñas obras de teatro que representaban sobre la mesa de billar del Dr. Flaubert. En 1836, en la playa de Trouville, experimentó su primera revelación amorosa al conocer brevemente a Elisa Schlésinger, esposa de un editor de música parisino, que será la inspiradora directa o indirecta de la mayoría de las heroínas flaubertianas. De su primera época son las obras lLfémoires d’un fou (Memorias de un loco) escrita a los 17 años, una novela fantástica Smarh (1839), Novembre (escrita a los 21 años) y la primera versión de L’éducation sentimentale (1845). En todas ellas aparece un F. desbordante de espontaneidad y lirismo, que más tarde el F. realista conseguirá disciplinar.Consagración a las letras. La fecha clave de su vida y obra se sitúa alrededor de octubre de 1843 o enero de 1844 (sus biógrafos difieren en este punto), en que F. (que se ha decidido a estudiar Derecho en París) sufre los primeros ataques de la enfermedad nerviosa que padecerá toda su vida. A partir de este momento, el escritor elige el lema "el Arte contra la vida" y se retira a la finca que su padre acababa de comprar en Croisset, cerca de Rcuen, y allí se consagra plenamente a su trabajo literario; sus únicas escapadas hacia el mundo del que voluntariamente se ha retirado, son algunos viajes (particularmente uno a Grecia y Egipto) y sus relaciones con Louise Colet (sobre todo epistolares y que giran casi exclusivamente en torno a su trabajo artístico) y con sus amigos íntimos (Maxime du Camp, Lcuis Bonilhet).En 1845 un cuadro de Breughel titulado La tentación de S. Antonio le inspira una obra de extraordinario vigor imaginativo y de fuerza de estilo. Pero el F. objetivo y realista ha vencido ya al visionario y, aconsejado por sus amigos, no se decide a publicarla sino muchos años más tarde (1874), en una versión refundida y despojada en gran parte de su densidad fantástica. Todo hace suponer, no obstante, que La tentación de Saint Antoine ha sido una de las obras más amorosamente gestadas de F., pues su fracaso amargó profundamente los últimos años de su vida.Madame Bovary. A la vuelta de su viaje a Egipto, en 1851, emprendió -la redacción de Madame Bovary, obra a la que va a dedicar casi cinco años de trabajo constante y de lucha por alcanzar la perfección. La novela apareció en la "Rev. de París" en 1856 y un año más tarde en las librerías, después de haber sido absuelto F. en un proceso por supuesta inmoralidad de la obra. Tanto en el plano puramente realista como en el psicológico, Madame Bovary es una auténtica obra maestra de la literatura universal. F. alcanza en ella su plena madurez y su total dominio de las teorías que él había situado en la base de toda creación: la objetividad, la documentación, la impasibilidad. A través de la sombría aventura espiritual de Emma Bovary, asistimos a la total desmitificación de la sensibilidad romántica, a la lucha entre la realidad y las ansias de ideal, que F. ha creado con los recuerdos de su propia interioridad. Pero es que además esta realidad se impone al lector, según el deseo del propio autor "hasta hacernos gritar", por la exactitud de las descripciones ambientales, por la precisión del análisis de caracteres, desde los fatuos burgueses provincianos (con los cuales, hay que reconocerlo, el autor pierde su característica impasibilidad) hasta el personaje principal que, a fuerza de verdad, se ha convertido en un tipo de heroína literaria universal. Para terminar, F. aspira a un arte más sutil y riguroso, donde el realismo de los detalles esté subordinado a una armonía total de naturaleza exclusivamente estética. De esta manera el género novelesco, cuya temática había sido considerablemente ampliada por Balzac (v.), encuentra en F. una trascendencia que va más allá del mero documento humano.La novela histórica y otras obras. A continuación, F. se dedica a la novela histórica y con Salammbó (1862) ha dejado una brillante muestra literaria, que si por el exotismo se entronca con determinadas preocupaciones románticas, por la escrupulosidad de la documentación y la minuciosidad de los detalles pertenece a la técnica realista. En 1869 aparece la segunda Educación sentimental, novela que en su época pasó desapercibida y hoy está considerada como una de las cumbres de la escuela realista, superior para muchos críticos a Madame Bovary. Obra autobiográfica, inspirada en el amor platónico de F. por Mme. Schlésinger y donde el autor rehúye voluntariamente toda brillantez argumental y técnica. En realidad, era de esperar que la literatura y la crítica posterior, hicieran justicia a esta descripción de un fracaso, a esta presentación de héroes sin heroísmo, que si en su época aparecía como algo insólito, hoy se considera como algo consustancial a la creación novelesca. Después de Trois Contes (Tres cuentos), 1877, emprende una obra de gran envergadura que, sin embargo, la muerte le impide terminar; se trata de Bouvard et Pécuchet (1881), historia de dos burgueses que intentan llegar a poseer profundos conocimientos y para la cual F. se impuso, como siempre, un meticuloso trabajo previo de documentación (se dice que leyó más de 1.500 libros). La obra, tal y como ha llegado hasta nosotros, es extraordinariamente confusa, incluso en sus propósitos. No cabe duda de que en parte se vincula a ésta "of fensive de la bétise", de la que F. se consideró un ardoroso paladín (en sus novelas y más directamente en su humorístico Dictionnaire des idées recues), pero hay un encarnizamiento contra la búsqueda indiscriminada del saber cultural, que sólo puede interpretarse como originado por una crisis de los valores positivistas o como una suprema reacción (ésta es la opinión de Sartre) contra el ambiente científico y burgués de su familia.Finalmente, es preciso mencionar la Correspondance, donde día a día F. va consignando sus métodos de trabajo, sus teorías, sus desilusiones: " ¡Ah, yo sí que habré conocido las congojas del Arte! " (Carta a Louise Colet, octubre 1853). En pocas ocasiones se puede seguir con tanta fidelidad las vicisitudes de la creación de una obra literaria y los estados de ánimo del creador.V. t.: REALISMO.FRANCISCO J. HERNÁNDEZ,
BIBL.: G. FLAUBERT, oeuvres eomplétes, 2 vol., París 1964; ÍD, Novelas completas, Buenos Aires 1954; A. THIBAUDET, Historia de la Literatura francesa (desde 1789 hasta nuestros días), Buenos Aires 1945; G. LANSON y P. TUFFRAU, Historia de la Literatura francesa, Barcelona 1956; R. DUMESNIL, G. Flaubert, París 1932; A. THIBAUDET, G. Flaubert, París 1963; J. SUFFEL, G. Flaubert, París 1958; 1. DE L:A VARENDE, Flaubert par lui méme, París 1951; G. BOLLÉME, La Lepon de Flaubert, París 1964.
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