Figurativo, Arte ARTE
Categoria:
Arte
Este nombre se ha dado, por oposición al abstracto y, consiguientemente, desde hace pocas décadas, a toda plástica cuyo objetivo es el de representar, con mayor o menor fidelidad o precisión, al hombre y a las especies animadas o inanimadas que se integran en su escenario habitual. Pero, si se apela, a efectos de contraste, a nuestro artículo sobre Arte Abstracto (v.), se vendrá en conocimiento de que también guarda intenciones figurativas, ciertamente que embrionarias y elementales, tanto como puedan ser el punto y la línea. Ahora bien, centrando la oposición entre ambos procedimientos a partir del momento en que comienza la abstracción -digamos que en 1913-, la contienda deducible es de difícil resolución, ya que es notoria la gestión de determinados grandes pintores como Joan Miró (v.) y Pancho Cossío (v.) cuya persuasión figurativa es más simbólica que otra cosa, quedando ambos estrechamente próximos a la no figuración. Por ello, la verdadera disyuntiva hubiera debido establecerse, no entre artes figurativas y no figurativas, ni entre realistas o antirrealistas, sino entre las imitativas y las que no lo son. Una tendencia, sea cual fuere, no puede proliferar y lograr anchas masas de adeptos y simpatizantes sin cumplir su programa, pero tampoco sin hacer alguna concesión al contrario.Mas si ello es verdad tratándose del arte abstracto, no es menos cierto que el f. ha debido tomar de él muchas lecciones, hasta el extremo de haberse creado un lógico "terreno de nadie" entre ambas corrientes militantes, campo aparentemente neutral que se caracteriza por sus afirmaciones de figuración, más también por las facultades que se arroga de subvertir, fantasrnalizar, monstruosizar. teratologizar la imagen. Si el máximo maestro de esta corriente ambigua fue Paul Klee (v.) -quien, además. se daba indistintamente a la declarada no figuración-, son innumerables los artistas más o menos próximos a lo abstracto que han obtenido excelente provecho de la libertad creacional que se les brindaba desde una y otra parte, con resultados tan acendradamente personales como para ser imposible intentar una sistematización en este corto artículo. Tampoco sería ello posible aun contando con muchas páginas. Pues, en realidad, la figuración en el sentido tradicional obliga al artista, a ella afecto, a ser fiel a un determinado número de postulados, y a otro tanto fuerza -aun sin nada legislado por nadie sobre el particular- en la vertiente opuesta, la no figurativa. Ahora bien, el artista que recoge principios generales de la primera y ritmos y procedimientos de la segunda se encuentra dotado de tina infinita libertad de descomponer, atrofiar, agigantar y hacer cuanto guste de la figura humana, y huelga decir que de la animal, del objeto o del paisaje. Se podría afirmar, en consecuencia, que el advenimiento de esta tercera tendencia ha constituido un bien inapreciable para la complexión de la fisonomía plástica de nuestro tiempo. Las mentalidades sencillas gustan de recriminar a este tipo de arte con mayor acritud que al abstracto, sin comprender que significa el postrer refugio de la pintura figurativa, ya que no es dable conceder semejante consideración al caduco realismo imitativo. Característico de lo apuntado es la sistemática iracundia de millares y millares de espectadores contra Pablo Picasso (v.), sin entender que, pese a todas sus distorsiones y deformaciones del cuerpo humano, continúa siendo el artista que jamás ha firmado un cuadro no figurativo, esto es, abstracto.En cuanto al apelativo que pueda convenir a la tendencia aquí debatida, se han propuesto muchas denominaciones, ninguna afortunada, dado que son tan dispares y encontradas las posturas como son los principios estéticos y motores -siempre individuales, y hasta ferozmente individualistas- de sus respectivos intérpretes. El autor de este artículo ha procurado usar del apelativo de nueva figuración, que no define nada a priori, pero tampoco compromete a mucho, dejando a salvo el contenido pictórico o escultórico de cada actuante. Sin embargo, como acontece a las posturas intermedias, se hace previsible que la comentada concluya por ser engullida y asimilada por alguna de las extremas en juego.V. t.: ABSTRACTO, ARTE.J. A. GAYA NUÑO.
BIBL.: Dado que no existe un estudio importante sobre el particular, preferimos remitir a la bibliografía de Cossío, PANCHO; KLEE, PAUL; MIRÓ, JOAN; PICASSO, PABLO.
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