Fernández de Oviedo, Gonzalo
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Biografía GER
Cronista oficial de Indias, cargo que recibió en 1532. N. en Madrid, que entonces era una villa de ca. 3.000 vecinos, en agosto de 1478, de familia hidalga procedente de Asturias. El pueril engreimiento cortesano de F. de O. se refleja en su obra. Según J. de la Peña, era judío converso (Contribuciones documentales y críticas para una biografía de Gonzalo Fernández de Oviedo, "Rev. de Indias" 69-70, Madrid 1957, 603-705). Fueron sus padres Miguel de Sobrepeña y Juana de Oviedo. M. el 26 jun. 1557 en Santo Domingo, donde era regidor perpetuo desde 1556 y poesía algunas propiedades. Realizó seis viajes a Indias en 43 años (1514-56), residiendo principalmente en Santo Domingo. También conoció Nicaragua, Panamá y el litoral atlántico de Colombia; conocimiento que le sirvió para informar de la fauna, la flora (siguiendo en botánica el elemental modelo de Plinio) y la geografía americanas, y sobre las costumbres de los indígenas de estos países en su principal obra Historia general y natural de las Indias, en la que recopila datos incluso contradictorios y que fue publicada incompleta en Sevilla (1535). La primera edición completa se debe a J. Amador de los Ríos (4 vol., Madrid 1851-55), en el que se han basado muchos de los estudios sobre F. de O., hasta la edición de la BAE (1959), prologada por J. Pérez de Tudela.F. de O. fue un autodidacta, un comprometido de su tiempo, inteligente pero no genial, que se formó sirviendo a los nobles de España e Italia, y en sus viajes a Indias, en contacto directo con las personas y la Naturaleza que describió. Comenzó siendo mozo de cámara, en 1491, cuando sólo tenía 13 años de edad, del príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos. M. el príncipe en 1497, entró al servicio, en tierras de Italia, del duque de Milán, del marqués Francisco de Gonzaga y de los reyes de Nápoles Fadrique y Juana. Regresando a España en 1502, fue gentilhombre del duque de Calabria. En 1506 figuraba como "notario apostólico y secretario del Consejo de la Santa Inquisición" (1506). En 1507 era escribano en Madrid. En 1513, un año antes de marcharse a Indias como funcionario real, en la expedición de Pedrarias Dávila (v.), había sido nombrado veedor de las fundiciones del oro. De vuelta a España en 1515, recibió el nombramiento de procurador en Tierra Firme. En 1523 era teniente de gobernador en Santa María la Antigua. De la capitulación para poblar y rescatar en Cartagena de Indias (1525) no sacó ningún beneficio. Hasta 1532, año en que fue nombrado cronista, no renunció al cargo de veedor de las fundiciones. Al año siguiente era alcaide de fortaleza en Santo Domingo, titulándose capitán, aunque no ejerciera como tal. Contrajo matrimonio con españolas tres veces, la última en Darién.Era contrario al mestizaje (pero el contradictorio F. de O. se unió a una india), partidario del trabajo obligatorio de los indios, con quienes traficó para sacar provecho económico y a los que consideraba inferiores y esclavos, aunque no dudaba que pudieran llegar a ser buenos cristianos. Esta actitud, que se refleja en el Sumario de la Natural Historia de las Indias (Toledo 1526), le enfrentó a Las Casas (v.). F. de O. carecía del criterio de selección como recopilador y como historiador, a causa quizá de su doble condición de escritor y escribano, denunció los excesos de los capitanes de la conquista, no por amor a los indios, sino por enemistad personal, aunque también se aprecia su interés por reflejar la verdad. En el caso de Pedrarias, consiguió su destitución. También expuso la corrupción administrativa y el mal comportamiento de algunos clérigos. Sin embargo, justificó y razonó la presencia española en Indias, y se complacía en la descripción de los defectos y vicios de los indios. Tenía un sentido autoritario de la vida, un concepto del honor muy de su época y un criterio caballeresco, a tono con su novela de caballerías Libro del muy esforzado e invencible caballero de fortuna propiamente llamado Don Claribalde (Valencia 1519).Además de las obras citadas, tradujo otras y escribió en castellano, en un estilo coloquial descuidado, de narrador, pero de relato minucioso y lleno de colorido: Relación de lo sucedido en la prisión del rey de Francia (inédita), Libro de la cámara real del príncipe (Madrid 1870), Catálogo real (inédito), Batallas y Quincuagenas (inéditas), Libro de linajes y armas (inédito), etc.La personalidad de F. de O. (una extraña mezcla de religiosidad y desdén hacia el prójimo) ha merecido juicios muy contradictorios. El mismo J. Pérez de Tudela, que tan a fondo ha estudiado su figura, le considera contradictorio en sí mismo, rudo y delicado, medieval, rigorista, partidario del castigo duro a los indios, y con un ideal de caballero andante. ("Rev. de Indias" 69-70, Madrid 1957, 391-443). Piensa este autor que hay que tener en cuenta su condición de veedor de las fundiciones, para la que era elemental subestimar a los indios. Tampoco puede olvidarse que estaba encargado del "oficio del hierro de los esclavos e indios", que le reportaba 11 maravedís por "pieza" señalada. E. Otte le juzga como "un atrabiliario resentido ansioso de dinero" (Aspiraciones y actividades heterogéneas de Fernández de Oviedo, "Rev. de Indias" 71, Madrid 1958, 9-31). En este y otros juicios parecidos, como el de L. Hanke ("un propagandista de las ideas contrarias a los indios") y el de M. Giménez Fernández ("un intrigante más de la pandilla del obispo Fonseca"), se aprecia la influencia de B. de Las Casas, que no perdonó a F. de O. su distinta posición ante el hecho indiano. F. Esteve Barba, aunque reconoce que F. de O. no sintió simpatía por los indios, le atribuye objetividad como etnógrafo.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: A. SALAS, Tres cronistas de indias, México 1959; ÍD, Fernández de Oviedo, crítico de la conquista y de los conquistadores, "Cuadernos Americanos" (1954); VARios, Homenaje a Gonzalo Fernández de Oviedo en el IV centenario de su muerte, "Rev. de Indias" 69-70, Madrid 1957; M. BALLESTEROS GAIBROIS, Vida del madrileño Gonzalo Fernández de Oviedo, Madrid 1958; 1. URíA, Nuevos datos sobre el linaje asturiano de Fernández de Oviedo, "Rev. de Indias" 81-82, Madrid 1960; F. ESTEVE BARBA, Historiografía indiana, Madrid 1964, 59-74.
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