Évora. Archidiócesis. REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
No tiene fundamento una tradición que atribuye origen apostólico a la diócesis de É. (Eborensis), con S. Mancio como primer obispo. No obstante, debió ser cristianizada muy pronto y ha de tenerse por una de las diócesis más antiguas de la península Ibérica: su obispo Quinciano asistió al Conc. de Elvira (v.); otro obispo, Jósimo, asistió al Conc. de Toledo del a. 597; le siguen otros seis a lo largo del periodo visigodo, el último de los cuales, Arroncio, tomó parte en el XVI Conc. de Toledo (693). La diócesis fue desorganizada durante la invasión musulmana. Reconquistada la ciudad en 1165, se restauró la diócesis poco después como sufragánea de Braga. En 1199 Inocencio III la hizo sufragánea de Santiago de Compostela de donde dependió hasta el 10 nov. 1393, fecha en que fue incorporada a la recién creada Lisboa. Abarcaba un vasto territorio por haberle sido incorporado el de la antigua diócesis de Beja que no fue restaurada hasta 1770. A petición del rey de Portugal Juan III fue elevada a metrópoli por Paulo III el 24 sept. 1540, siendo su primer arzobispo el cardenal D. Enrique, hermano del rey, quien más tarde llegó a ser también rey (Enrique 1: 1578-80). Tenía en principio como sufragáneas las diócesis de Silves (Faro) y Tánger. Más tarde le fueron desmembrados territorios al N y al E para crear, respectivamente, las diócesis de Portalegre (21 ag. 1549), Elvas (9 sept. 1570) y Beja (10 jul. 1770). Con la extinción de Elvas (4 sept. 1882) É. volvió a recuperar el territorio junto con los de Campo Maior y Priorato de Crato. En 1957 se hizo un pequeño ajuste de límites con el Patriarcado de Lisboa, continuando É. siendo la diócesis más vasta de Portugal (13.547 Km2). Actualmente tiene dos sufragáneas: Beja y Faro.Desde la Reconquista ha tenido 28 obispos y 25 arzobispos. Además del cardenal-rey, D. Enrique, fundador de la Universidad (1559) y de los Colegios del Espíritu Santo (1551), S. Macio (1563) y de la Purificación (1577), muchos otros prelados se han destacado por las obras emprendidas (D. Paio, fundador de la catedral; D. Durando y D. Pedro 11, que la engrandecen; Alfonso de Portugal, fundador de los monasterios de los Loios, Santa Catarina, Paraíso y Maltesas; Fr. Luis da Silva, a quien se debe el magnífico relicario del Santo Leño y la restauración de numerosos templos), por la cultura (D. Durando, autor de un comentario al Economico de Aristóteles; el humanista García de Meneses; Fr. Gaspar dos Reis, primer obispo auxiliar del cardenal-rey D. Enrique, profesor de la Universidad de París y teólogo en el Conc. de Trento; Joaquín Botelho de Lima y Fr. Manuel do Cenaculo, organizadores de una rica biblioteca; Fr. Fortunato de S. Boaventura y Manuel Trindade Salgueiro), por su espíritu reformador (L. Pires, que convocó sínodos y promulgó constituciones; Diego de Sousa, que convocó el ley concilio provincial), por la caridad (Teutonio de Braganza, amigo de S. Teresa de Jesús, que aplicó las rentas de la mitra en casas de beneficencia y de recogimiento y en la asistencia a los pobres y enfermos), por su celo apostólico (Augusto Eduardo Nunes y, sobre todo, Manuel Mendes da ConceiQao Santos, cuyo proceso de beatificación está en curso).Dividida en 9 vicarías y 166 parroquias, tiene 365.000 habitantes, de los que un 96% son católicos, atendidos por 134 sacerdotes diocesanos y 27 religiosos. El mayor centro de piedad es el templo de N. S. de la Concepción, patrona de Portugal, en Vila Vigosa.VA.: PORTUGAL VI.AVELINO DE JESÚS DA COSTA.
BIBL.: A. DE RESENDE, Historia da antiga cidade de Evora, Lisboa 1783; A. FRANCO, Evora ilustrada, Evora 1945; F. DE ALMEIDA, Historia da Igreja em Portugal, 4 vol., Coimbra 1910-22; M. DE OLIVEIRA, Historia eclesiástica de Portugal, 3 ed. Lisboa 1958; T, ESPANCA, Inventario artístico de Portugal, Lisboa 1966; Anuario católico de Portugal, 1968; Ann. Pont. 1971; S. M. DOS REis, Livro da fazenda da mesa episcopal, do bispo de Evora, 1967; J. P. GOMEZ, Os professores de Filosofía da Univ. de Evora, Evora 1960; I. DA ROSA PEREIRA, Sínodo diocesano de Evora de 1534, Lisboa 1971, 169-232; fD, Subsidios para a História da Igreja Eborense. Sees. XVI-XVII, París 1972, 177-241.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.