Evolución. Paleontología.
Categoria:
Biografía GER
La evolución. La Paleontología, al plantearse el tema de la e., recoge y clasifica los restos de todas clases de seres vivos, a lo largo de la historia, en gran parte fosilizados, para compararlos y estudiar sus diferencias y posibles procesos evolutivos. La e. aplicada a los seres vivos sería una función más entre las propias de los organismos (como la reproducción, nutrición, respiración, etc.; V. VIDA 1, 3), aunque aquí se trata de una e. de largo alcance temporal, al modo de los fenómenos geológicos lentos (erosión, epirogénesis, etc.) en contraposición a los rápidos (vulcanismo, seísmo). Podría llamarse e. generalizada a la suposición de que hay e. a partir de la sola materia y en toda ella, como si fuese una de las propiedades intrínsecas de la misma (V. MATERIA II, 1); mientras que la e. aplicada a los seres vivos, llamada también orgánica, podríamos calificarla de e. restringida. Es mejor, en ciencias naturales, no utilizar la palabra "evolucionismo", que por su desinencia significa teoría radicalizada fuera del campo científico-natural (v. iv), y usar la de "evolución", o, si se quiere un neologismo que el autor de este artículo ha creado para designar la rama de las ciencias de la naturaleza que estudia los cambios en la fenomenología de sus objetos: la Proteognosia.El acervo paleontológico es enorme y, a la vista de esta rica documentación, para explicar la diversidad de especies y grupos de seres vivos a lo largo del tiempo geológico, se recurre a una transformación progresiva de unas formas vivas a otras. Por otra parte así lo ha mostrado Kurten, a la pequeña escala de las especies y subespecies, mediante el "índice biométrico de diferenciación", que establece, p. ej., de manera estadística, el paso insensible de la especie Lynx issiodorensis del Cuaternario antiguo al Lynx lynx actual. También nosotros mismos, a mayor escala, por los estudios que hemos llamado masterométricos (biometría de la dentición de mamíferos), gracias a los cuales puede verse y expresarse estadísticamente cómo de un tipo primitivo de carnívoro (o sintetotipo) se derivan por segregación y "COSMOlisis" (Blanc), del conjunto de caracteres de esta forma ancestral, todas las demás formas que se suceden en el tiempo, hasta constituir siete familias diferentes (V. PALEOBIOLOGIA).Mecanismo de la evolución. Una cosa es la e., es decir, el fenómeno secular de la transformación, lo que es materia del paleontólogo, que contempla ésta a través de los fósiles; y otra, los mecanismos internos que la han provocado, lo que es en general dominio del genetista (v. i). Por ello, existen dos ángulos distintos desde los cuales estudiar en la ciencia natural las transformaciones evolutivas. Para estableéer este diferente enfoque hemos creado dos neologismos, que quieren expresar una doble perspectiva con que puede estudiarse el fenómeno: la criptoevolución, que pretende fundamentar los mecanismos, y la fenoevolución, que es la que ve el paleontólogo en el cúmulo de datos que le procuran los fósiles hallados.El conflicto científico-filosófico que se presenta entre el modo de ver genético, que parece atribuirlo todo al azar de las mutaciones, consideradas aleatorias, y el enfoque paleontológico, que ve un emergentismo y ascensión histórico-jerarquizante de los seres como signo de un telos (fin), se atenúa si se atiende a la complementaridad de ambas maneras de considerar el fenómeno y, sobre todo, si se llega a admitir un día (como parece que la Paleontología va vislumbrando) que, además de las mutaciones aleatorias (random-mutations), se presentan en la Naturaleza mutaciones de tendencia (trend-mutations). En efecto, determinadas especies afines presentan, al evolucionar, las mismas o análogas tendencias o inclinaciones filogenéticas, lo que parece evidenciar la existencia de un sentido en la evolución (v. 1, 6 y 9; y, luego iv).Existen abundantes lagunas en el frondoso árbol evolutivo; es imperfecto el conocimiento de todos los seres que existieron en el pasado. La fosilización es un proceso más bien. excepcional (v. FÓSILES). No obstante, es significativo que a lo largo de la historia de la Paleontología se han ido llenando muchos huecos antes existentes, por el hallazgo de nuevas especies, de tal forma que según frase del P. de Saint-Seine "los fósiles obedecen a la cita del cálculo"; la frase hace una comparación o referencia a la manera cómo en Astronomía se puede predecir la presencia de algún planeta, en un determinado lugar, sin haberlo visto antes. Algo parecido viene a ocurrir con la previsión de determinadas especies, que constituyen a veces como hitos todavía no descubiertos en las secuencias filéticas, y que luego encuentran el lugar en que se les había previamente asignado. Es lógico que las lagunas se presenten en las rocas más antiguas, y que la historia de los seres inferiores (inferiores por su posición en los estratos y su organización)sea más oscura que la de los vertebrados, por haberse aquéllos depositado en rocas que fueron sometidas después al metamorfismo. Sin embargo, en algunos lugares privilegiados este metamorfismo no tuvo lugar, y entonces encontramos en estas rocas remotas formas que podrían ser enlace entre grupos diversos de invertebrados, o ancestrales comunes a diversos grupos. Así pueden quizás ser interpretados algunos tipos del yacimiento precámbrico reciente de Ediacara, en Australia, descubierto por Glaessner.Así, en el corpus enorme de fósiles, vemos en el campo de los vertebrados el paso gradual de los pisciformes erosopterigios del Devónico inferior (Eusthenoptheron y afines) a los primeros anfibios labirintodóntidos (los ictiostegálidos del Devónico superior); el de los anfibios a los reptiles, mediante dos tentativas, la de los microsaurios y la de los seimuriamorfos que preparan la entrada en escena de los captorinomorfos, los primeros auténticos reptiles de la historia; el de los "reptiles" del grupo de los ambulátiíes, a los primeros mamíferos aparecidos en el Triásico superior mediante todos los pasos intermedios; etc. (v. FÓSILES III).Sistemas evolutivos. De acuerdo con las teorías generales sobre el proceder evolutivo, visto desde el ángulo paleontológico, hemos establecido cuatro tipos de sistemas vitales, que responden de los cuatro procesos que han sido señalados por diversos autores. Teniendo en cuenta el fenómeno común de la especiación, se señalan dos tendericias principales: una, la de una especiación sin apenas especialización, y otras con especializaciones más o menos marcadas. El primer camino traza la línea de los que hemos llamado sistemas libres, responsables del proceso de "anagénesis" (Rensch), o de improvisación, que marcaría los hitos de la e. emergente hacia estadios estructurales de más en más progresivos, estructurados, eficaces y biológicamente libres. Esta línea, única, sería la que idealmente llevaría del eobionte (ser vivo más primitivo) al hombre, y traduce la llamada "clasificación horizontal de los organismos en grados" o palios (Huxley).Las demás líneas son laterales o clinogenéticas, y representan a los sistemas comprometidos; los cuales ya se esclavizan a partir de la línea de los libres, por especialización concreta a determinados nichos ecológicos, y sólo progresan por las vías ya predeterminadas (preadaptación) de una mayor y más perfecta conquista de aquellos nichos, que posteriormente van pulverizándose provocando nuevas adaptaciones por progresiva especialización. Estos sistemas responden del proceso de "cladogénesis" (Cuénot), y por ellos se establecen los "clados" (Cuénot) o grupos de la clasificación vertical o de diferenciación. Mientras los primeros (los sistemas libres) son sensibles a toda clase de información, estos segundos son sordos a algunas de ellas, las que no sirvan a su especialización. Los ejemplos son numerosísimos y no insistiremos sobre ellos.Al final de estos sistemas comprometidos se instalan, por taquitelia (e. acelerada) e hipertelia, los llamados sistemas indiferentes, sordos a la información y que responden del proceso de "estasigénesis" (Huxley); ya no varían en el curso del tiempo y son los "fósiles vivientes" (Lingula, Nucula, Natica, Hatteria, Neoceratodus, Ginkgo, etc.). Finalmente, algunos de estos sistemas perecen filogenéticamente, o sea, se extinguen por exceso de especialización, y producen las hipertelias, que convierten las especies en ineficaces y demasiado esclavas del ambiente por poco que varíen las condiciones de éste. Son servomecanismos, de más en más sometidos a la entropía (v.), y constituyen lo que nosotros hemos llamado sistemas caducos, responsables de la "tanatogénesis".V. t.: IV; VIDA 1-I1; FIlISMO; FÓSILES; MUTACIONES BIOLóGICAS; PALEONTOLOGÍA.M. CRUSAFONT PAIRÓ.
BIBL.: M. CRUSAFONT, Evolución y ascensión, Madrid 1960; fD, Origen, evolución y singularidad del hombre, Madrid 1965; fD, El fenómeno vital, Barcelona 1969; M. CRUSAFONT, B. MELÉNDEZ y E. AGUIRRE, La evolución, Madrid 1966; R. COLLIN, La evolución, hipótesis y problemas, Andorra 1960; W. K. GREGORY, Evolution emerging, Nueva York 1951; A. HAAS, Origen de la vida y del hombre, Madrid 1963; P. LEONARDI, La evolución biológica, Madrid 1957; fD, Carlos Darwin y el evolucionismo, Madrid 1961; V. MARCOZZI, Origini e storia dei viventi nella recente bibliografía, "Gregorianum" XXXVIII (1957) 536-546; fD, Problemi delle origini e della preistoria nella recente bibliografía, ib. XL (1959) 532-545; B. MELÉNDEz, Evolucionismo y evolucionismo humano, Madrid 1964 fD, Paleontología y evolución, "Atlántida" n° 10, II (1964) 366-379; M. CRUSAFONT, Neodarwinismo y ortogeneticismo: un intento de conciliación, "Atlántida" n° 16, III (1965) 394-40’1; N. CORTE, Los orígenes del hombre, Andorra 1959; C. F. VON WEIZSXCKER, Historia de la Naturaleza, Madrid 1962; y la Bibl. citada en Iv.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.