Europa. Medios de Información y Comunicación Social. MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
1. Prensa. En 1 en. 1967 se editaban 3.369 diarios con una tirada conjunta de 104.331.433 ejemplares al día. En estas cifras se incluyen las publicaciones diarias de la URSS.La historia del periodismo europeo es la del periodismo mundial, ya que en E. nacieron los primeros manuscritos informativos y también los primeros periódicos impresos; también fueron europeos la mayor parte de los inventores que, con sus trabajos, contribuyeron al desarrollo de la prensa, siguiendo la línea marcada por Gutenberg (v.) en 1440, y años siguientes, con la puesta en marcha de la imprenta y del tipo móvil.Noticias manuscritas. Son de orígenes inciertos. En 1275 se da una ordenanza real en Inglaterra que regula este tipo de publicaciones. Toman carácter, más o menos periódico, y verdadera importancia en el s. xv. Italia y Alemania son entonces centros de la vida intelectual y comercial. Ello da origen a la aparición de noticias manuscritas que en Italia se llamaron avissi. Las capitales informativas de entonces fueron: Nápoles, Roma, Génova, Milán, Colonia, Spira, Hamburgo, Ratisbona, Viena, Madrid, Valladolid, Toledo, París, Lyon, Londres, Bruselas, Constantinopla, Varsovia y, sobre todo, Venecia en razón de su carácter comercial. Con la aparición de la imprenta, la noticia manuscrita desapareció, aunque de modo lento; la noticia impresa, además de ser cara, estaba muy controlada por la autoridad.Noticias impresas. Las hojas volantes pueden considerarse como las precursoras de los periódicos. Algunas de ellas llegaron a estar numeradas. En Italia se les siguió llamando avissi y en Alemania tomaron el nombre de Zeitung. El formato más corriente fue el octavo, y el número de páginas, cuatro; la primera estaba ocupada por el titular y las ilustraciones o adornos que le acompañaban; el texto iba en las otras. La temática fundamental estaba compuesta por los siguientes contenidos: guerras de los turcos, lo que dio una primacía informativa a Viena, descubrimientos marítimos, guerras de Italia y acontecimientos políticos. Cada uno de estos primeros impresos tenía, por regla general, una sola noticia contada en detalle. Son importantes las Mess-relationen de Michel von Eyzinger, cuyo contenido difiere de los anteriores, relatando los acontecimientos y novedades de las ferias de Francfort, así como las de la vida política; aparecían cada seis meses. También las Gacetas publicadas en Augsburgo y Estrasburgo, aquéllas más importantes que éstas, y las relaciones españolas, de contenido preferentemente político. La normalización de los correos trajo consigo la aparición del periodismo regular con tres tipos de periódicos: científicos (Journal des Savants), populares (Mercurios), y la configuración como órgano informativo de las gacetas. Es importante la Gaceta de Francia de Teofrasto Renaudot (v.). El primer diario apareció en 1660 en Leipzig, con el título de Noticias curiosas... Otros títulos: Mercure franpais, Mercure galant, Mercurius gallobelgicus, etc. Después de esta etapa del periodismo regular, siguen otras hasta nuestros días, por este orden: periodismo doctrinal (s. XVIII) y prensa diaria; periodismo informativo; periodismo influyente y agencias de noticias (1815-1914), que Weill llama "edad de oro"; periodismo de opinión y periodismo en profundidad o explicativo.Aportaciones técnicas. En la historia del periodismo deben considerarse los siguientes inventos que han contribuido al desarrollo de la prensa: prensa mecánica de Kónig (1814), tinta Lorilleux (1818), prensa de Alpplegart-Cowper (1827), litografía de Senefelder (1840), rotativa de Hoe establecida en Filadelfia (1846), linotipia Mergenthaber (1885), rotativa Marinoni (1897), telegrafía sin hilos (1899). Ya en el s. xx hay que destacar la aparición de los computadores electrónicos, el establecimiento de nuevas comunicaciones telefónicas y telegráficas a través de satélites artificiales y la creación de un tipo especial de plástico que parece estar llamado a sustituir al papel prensa (primeros experimentos en tapón, 1967).Estructura. Desde 1955 se observa una disminución en el número de diarios de la E. Occidental, mientras en la parte Oriental dicho número ha crecido sustancialmente. El fenómeno tiene su explicación principal en el hecho de que la prensa de la E. libre está mucho más adelantada en su desarrollo que la comunista, además de desenvolverse en sistemas políticos, económicos e ideológicos totalmente distintos. Por ello, por esa división de hecho, debemos considerar aisladamente los dos sectores.Europa Occidental. Comprende, en principio, los países de la E. no comunista. Es precisamente la prensa que ha dado configuración y cuerpo al fenómeno de la información impresa. Los más importantes periódicos de todos los tiempos han aparecido o aparecen en buena parte, en los países libres de E. Como notas, circunstancias y tipos a destacar de esta prensa podemos señalar:a) Prensa de gran tirada. Lo cual es una consecuencia del alto nivel cultural de estos países y de su espíritu, especialmente progresista. A estos factores hemos de añadir otros, como el reducido número de analfabetos en la mayor parte de las naciones, a excepción de Portugal, Grecia, Italia, Turquía y España, donde el índice de analfabetismo es aún elevado; alto nivel devida y bajo coste del ejemplar en venta; excelentes comunicaciones que facilitan la gran difusión de los ejemplares impresos: implicación de la empresa periodística en el sistema económico total. Todo ello da un crecido número de periódicos, cuyas tiradas están por encima del millón de ejemplares, sobrepasándolo en algunos casos.b) Diversidad. Siendo una unidad, la E. Occidental presenta matices muy distintos de un país a otro. Las peculiaridades de cada país, en orden a su modo de vida y su forma de ser, así como el grado, mayor o menor, de cultura, se reflejan perfectamente en la prensa diaria. En cada país tiene particularidades que definen, en muchos casos, la situación de su sociedad. La diversidad tiene una segunda vertiente: la política. No hay un criterio de determinación sobre la propiedad de los diarios, ni su filiación a un determinado sistema o partido político. En la mayor parte de la E. no comunista existe libertad de establecimiento de empresas periodísticas, salvo las excepciones anteriormente citadas. Órganos de expresión de un determinado partido existen en todas las naciones, sin discriminación, variando la intensidad con que los diarios independientes mantienen una línea política determinada que puede, o no, estar de acuerdo con alguna tendencia vigente en el país. Ejemplos típicos de prensa muy ligada a partidos políticos (en el sentido de que la consideran correcta) se encuentran en Holanda, Bélgica, Italia o en toda Escandinavia. Mientras esta tendencia es cada día más pronunciada, en otros países retrocede la prensa política.c) Dificultades originadas por la 11 Guerra mundial. Todos los países occidentales, al igual que gran parte de los orientales, han sentido las consecuencias de esta conflagración. Las repercusiones varían en intensidad de uno a otro país: así, Alemania, Holanda y Austria fueron las naciones más afectadas, en cuanto a prensa se refiere. Alemania, particularmente, tuvo que comenzar, en 1945, de cero y sufrir durante cuatro años un régimen caprichoso de prensa. También Austria sintió las consecuencias de una ocupación y un tratado de paz no firmado hasta 1955. Los aliados mantuvieron en esos países regímenes especiales de concesión de publicaciones, protegiendo a unos sectores de prensa y desatendiendo otros (caso de Austria), o bien, favoreciendo con las licencias a las personas (Alemania). Por el contrario, países como Francia, Italia e Inglaterra, apenas notaron alguna diferencia, si se compara con lo sufrido por los otros. En estos casos toda la prensa tuvo que suspender su publicación por espacio de algún tiempo o editarse de modo reducido; terminada la guerra sintieron únicamente la escasez de papel prensa, ya que pudieron trabajar de nuevo en el mismo momento de la suspensión de hostilidades. Como consecuencia de estas situaciones, la prensa de Francia o Alemania, como también la de Austria, que antes de la guerra era fundamentalmente política, es hoy en día poco partidaria de una determinada postura ideológica; en estos países puede decirse que la prensa política ha perdido decididamente terreno. Quizá la menos política de todas las prensas sea la de Inglaterra, ya que, con raras excepciones, los periódicos son totalmente independientes, tanto editorial como ideológicamente, lo que no excluye, en todos los casos, la existencia de órganos de expresión ligados, o pertenecientes, a un partido.d) Alto índice de circulación. En la E. Occidental se encuentran los países con más alto nivel de circulación de sus periódicos. Este dato va ligado al número total de diarios publicados en cada país, al número total de ejemplares lanzados cada día y a la población. De acuerdo con ello, Gran Bretaña se sitúa en el primer lugar mundial con 49 ejemplares por cada 100 hab. (70 si se consideran todas las publicaciones periódicas), seguida de Suecia, Luxemburgo, Islandia, Noruega y otros, con más de 40 ejemplares por cada 100 hab. Estas cifras no dan, en ningún caso, la lectura efectiva que tienen los ejemplares, ya que en algunos países como Alemania, los ejemplares que reciben las cervecerías son leídos por un considerable número de personas, muy digno de tenerse en cuenta; bien sea porcompra directa o por la lectura de este modo señalada, muchos europeos leen más de un diario cada día, pasando en ocasiones de los dos.e) Prensa informativa. Esta es la característica más común a los diarios europeos. La información ocupa, casi sin excepción, la mayor parte de la superficie impresa. Cada empresa realiza grandes esfuerzos para lograr una mejor información, sea propia o de agencia, existiendo una gran competencia. Los esfuerzos son también considerables en el campo de la información gráfica, hasta el punto de que muchos de los grandes periódicos con tiradas superiores al millón de ejemplares dan, exclusivamente, información de los dos tipos.f) Prensa nacional. Entendiendo por tal la compuesta por el conjunto de diarios que circulan por toda una nación, los países occidentales europeos cuentan con un buen número de periódicos nacionales. Podemos distinguir los siguientes grupos: países con una prensa de alcance nacional amplio (en ellos incluimos Gran Bretaña, Francia, Italia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo). Países con reducido número de periódicos nacionales: España, Grecia, Suiza, Austria y las naciones escandinavas. La función de este tipo de prensa descansa sobre el hecho de llevar una misma opinión a todo el país; normalmente suele ser la prensa de más calidad de la nación.g) Prensa regional. Entendemos por tal la que se distribuye dentro de una zona homogénea de cualquier país; puede tratarse de una zona determinada administrativamente, a semejanza de las regiones españolas, o bien con unas características más amplias, p. ej., los liinder alemanes, o los cantones suizos. La prensa regional de los países europeos de Occidente está dividida, de hecho, en dos grandes grupos: uno, que se configura sobre la base de la prensa regional alemana (estricta zona de difusión unida al land o región, información preferentemente regional, ediciones elaboradas en una misma redacción e impresas en distintos talleres, bajo el mismo título del diario matriz o con título diferente); y otro, agrupado sobre los modelos franceses de prensa regional (zona de difusión más amplia que la región, un mismo diario con diferentes ediciones bajo el mismo título para la zona de difusión y acuerdos publicitarios con periódicos menores, etc.). Junto a estos dos tipos se agrupa, en líneas generales, casi toda la prensa regional. Así, pertenecen al modelo alemán las de Holanda, Austria, Suiza, y, en cierto modo, gran parte de la escandinava con las peculiaridades que señalaremos. Junto al modelo francés encontramos las de Italia, Bélgica y España.h) Prensa local. Tipo de prensa cuya zona de difusión se circunscribe a la ciudad en que aparece. Tiene por misión la cobertura informativa de lo local, buscando una mayor cohesión entre los miembros de la ciudad. Dicho tipo de prensa tiene especial importancia en países como Suiza, Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia donde, sea por la razón de su federalismo, sea por la larga tradición local de la información, en función del aislamiento geográfico, se ha convertido, en cualquier caso, en el promotor primero de una correcta opinión pública. Los países citados son ejemplo típico de ello, significándose de modo especial el caso de Suiza, donde el lector pide, ante todo, una prensa local informativa y orientadora en la política local y cantonal; es la estructura política la que determina ese interés. Ejemplos claros e interesantes de prensa local los encontramos también en Alemania Occidental, donde, pese a la desaparición de numerosos diarios de este tipo, todavía se conserva el gusto por este fenómeno informativo. Otro tipo de prensa local es el creado en razón del poco desarrollo periodístico o cultural de la nación, la dificultad de comunicaciones y el aislamiento, en consecuencia, de los núcleos donde nace. Es el caso de la prensa local del Sur italiano, de la prensa griega o de la misma prensa local española, muy mejorada desde 1965.i) Prensa de calidad. Se entiende por tal aquella que pone un especial énfasis en las noticias y comentarios políticos, económicos y culturales, que tiene una larga tradición de libertad editorial y dedica a dicho género una página de cada número, que cuenta con una marcada influencia entre los líderes políticos y el público especializado y que, además, está presentada con una impresión excelente. Estos criterios fueron determinados por una comisión de profesores de periodismo en 1964, en la Univ. de Columbia (Missouri, USA). De entre los 20 periódicos designados como mejores figuran los europeos The Times (Londres), The Guardian (LondresManchester), Neue Zürcher Zeitung (Zurich), Journal de Genéve (Ginebra), Frankfurter Allgemeine (Francfort), Die Welt (Hamburgo), Le Monde (París), Dagens Nyheter (Estocolmo), Corriere della Sera (Milán), Berlingske Tidende (Copenhague), y The Scotsman (Edimburgo). Es decir, 11 de los 20 mejores diarios del mundo se publican en E. Occidental. A. los citados podrían unirse otros muchos títulos igualmente significativos y también de una gran calidad, p. ej., -Le Figaro (París), La Vanguardia (Barcelona), Westflilische Rundschau (Dortmund), Osservatore Romano (Ciudad del Vaticano), etc.i) Diarios populares. Consideramos como tales aquellos que tienen una amplísima difusión, junto con una gran tirada y contenidos especialmente pensados para agtadar, buscando en ocasiones, no siempre, el sensacionalismo. Son diarios muy bien presentados tipográficamente y fáciles de leer, por la abundancia de información gráfica. Los ejemplos más típicos de Europa Occidental son: Daily Mirror, Londres, 5.500.000 ejemplares diarios; Bild Zeitung, Hamburgo, 4.500.000, y France Soir, París, 1.100.000.k) Concentración de prensa. Entendemos por tal la progresiva disminución en el número de diarios, bien sea por desaparición definitiva o fusión de un título con otro. Dicho movimiento de concentración se experimenta con más fuerza a partir de 1950. En esta fecha las desapariciones de diarios se han hecho frecuentes, cada vez más, extendiéndose el fenómeno a casi todos los países de E. Occidental. La concentración de prensa ha tomado cuatro direcciones fundamentales: concentración redaccional (trabajo en común con una sola redacción para dos o más diarios); concentración técnica (impresión en unos talleres únicos de varios diarios o periódicos); simple absorción (un título pasa a depender totalmente de Otro, el cual o bien lo conserva o lo hace desaparecer), y desaparición (el periódico deja de publicarse sin pasar a depender de otro). El resultado del movimiento de concentración es la paulatina reducción en el número de títulos publicados. Paralelamente a esa reducción se experimenta un aumento considerable en el número de ejemplares diarios; es decir, menos periódicos editan más ejemplares. La explicación reside en el hecho de que al desaparecer un título, por alguna de las modalidades señaladas, sus ejemplares pasan a depender del diario que lo compra, o en otro caso, un diario penetra en la zona de difusión dejada por el título que se vio obligado a cerrar. Las causas de este fenómeno son, fundamentalmente, éstas: aumento de los costos de producción de un diario (casi triplicados desde el final de la II Guerra mundial), elevación progresiva de los salarios, implicación completa de la empresa periodística en el régimen económico del país con repercusión de las posibles recesiones (la publicidad remite cuando hay crisis y muchos diarios llevan hasta un 70% de publicidad), y necesidad de renovación técnica. Bajo estas consideraciones podemos comprender que la concentración de prensa no es mayor que la que puede experimentarse en cualquier otra rama de la industria nacional de un país, y que las dificultades sean cada día mayores para los pequeños periódicos con un potencial económico muy reducido.Europa Oriental. Hay que tener en cuenta que la posición comunista respecto a la prensa es la de que ésta es un instrumento ideológico de las clases dirigentes y el poder estatal para la educación del pueblo. Con este principio y la consideración de que, de un modo u otro, el partido es el director responsable de la prensa, puede deducirse que el panorama informativo en prensa es totalmente distinto al occidental. En conjunto, puede afirmarse que la prensa de la E. comunista ha crecido en número de títulos y ejemplares desde 1955. Del mismo modo puede afirmarse que, como dice A. Buzek, "hoy en día (1964) el panorama de la información en prensa deja, poco a poco, de ser tan soporífero como lo ha sido hasta ahora". En un editorial de 5 mayo 1965, Pravda decía: "el objetivo de la prensa es ayudar al partido en la educación de las masas de acuerdo con el espíritu del marxismo-leninismo, del patriotismo soviético y del internacionalismo proletario..., sin olvidar la lucha contra el imperialismo, el colonialismo, por la paz, la democracia y el socialismo". Sobre esta tónica se mueve toda la prensa comunista en mayor o menor grado, salvadas las diferencias entre las distintas naciones que componen este mundo, ya que, como señala Brajnovich, hoy en día no se puede hablar de los países comunistas como un mundo homogéneo.No existe prensa de gran tirada, a excepción de los soviéticos Pravda (6.800.000 ejemplares) e Izvestia (4.000.000). En el resto de las naciones poco periódicos alcanzan los 500.000 ejemplares día (v. por países). Hay, ciertamente, una gran diversidad de modelos que se alejan cada vez más de los tipos soviéticos que dominaron durante años todo el mundo comunista. Esta independencia sigue poco más o menos el grado de independencia política alcanzado frente a la URSS. Así encontramos defensores del dogmatismo doctrinal (Albania), revisionistas (Alemania Oriental, Checoslovaquia, Bulgaria y Hungría), independientes (Rumania, Polonia) y occidentalizados (Yugoslavia). La prensa nacional se configura alrededor de los órganos del partido comunista que, casi sin excepción, se difunden por todo el país. En los países comunistas europeos es frecuente encontrar una variedad idiomática dentro de una misma nación, lo que refuerza la prensa regional, circunscrita al área idiomática (caso de Yugoslavia). Por otra parte, dicha prensa regional está también controlada por el partido a través de alguna de sus asociaciones y, en definitiva, los principios que informan dicha prensa, así como la local, son los mismos. Por las mismas razones, no existe concentración de prensa, si se exceptúa la desaparición de todos los periódicos independientes existentes antes de la 11 Guerra mundial. Diarios más importantes: Pravda e Izvestia (Moscú), Borba (Belgrado), RudePravo (Praga), Nepszava (Budapest) y Scienteis (Bucarest).Agencias de Prensa. E. es sede de tres de las cinco grandes agencias mundiales de información: France-Presse (v.), Reuter (v.) y Tass (v.). Éstas, junto con las agencias nacionales de los distintos países europeos, componen el más denso complejo informativo del mundo. La Agencia Tass suministra información a 15 repúblicas de la Unión, a 3.560 publicaciones periódicas y diarias, a 40 emisoras de radio y 83 de televisión. Tiene contratos con 30 agencias extranjeras, entre las que se cuentan las otras cuatro mundiales. La Agencia France-Presse suministra información a 42 agencias extranjeras y está, abonada a los servicios nacionales de más de 40 agencias. Las informaciones de AFP se difunden a 104 países. La Agencia Renter con sede central en Londres informa a periódicos del Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda; en total, sus informaciones llegan a 110 países.Legislación de prensa. Como la prensa misma puede dividirse en dos grandes bloques: países con libertad de prensa asegurada a través de leyes especiales o con sujeción a las normas generales del Derecho, y países en los que se carece de libertad de prensa e imprenta, correspondiendo con la división de E. Occidental y E. comunista.Organizaciones profesionales. No existe una norma fija para determinar el carácter de las distintas organizaciones nacionales de periodistas.Para Alemania existe la Deutsche Gesellschaft für Publizistik und Zeitungswissenschaft (Nuremberg). Carácter internacional tienen: Union Catholique Internationale de la Presse (París), International Press Institut (Zurich), Organisation Internationale des Journalistes (Praga), Fédération Internationale des Journalistes (Bruselas), Fédération Internationale des Éditeurs de Journaux et Publications (París), Fédération Internationale des Journalistes de Langue Frangaise (París), etc.2. Radio. Las primeras experiencias radiofónicas europeas se realizaron en 1921. Desde entonces hasta enero de 1967 el número de emisores se ha elevado a 3.865 que sirven a 165.431.128 receptores (incluida URSS), lo que da un índice general de audiencia teórica de 52,6 receptores por cada 100 hab. (22,8 para E. y 29,8 para la URSS). Testimonio del gran desarrollo alcanzado por la radio en E. es el hecho de que sólo un2aís (Albania) cuenta con menos de cinco receptores por cada 100 hab. Liechtenstein, Malta y San Marino no disponen de servicios radiofónicos. Desde 1952 el número de emisoras se ha cuadruplicado. Nuevo signo del avance experimentado es el hecho de que las emisoras de frecuencia modulada están sustituyendo rápidamente a las de modulación de amplitud. Todas las emisoras utilizan para sus programas extranjeros emisores de onda corta, cuentan con programas educativos (de carácter general o especializado, enseñanza de idiomas, p. ej.), y cultivan preferentemente la información.3. Televisión. Las primeras experiencias fueron realizadas en 1936 por la BBC, y es después de 1945 cuando penetra en casi todos los países europeos. En conjunto, E. cuenta con 8.957 emisores (principales y secundarios) que transmiten a 51.230.174 receptores. El número de aparatos por cada 100 hab. es de 13,4 (URSS: 169 emisores, 9 millones de receptores, 4,4 receptores por cada 100 hab.). El número de receptores y la duración de las emisiones es inferior a otros países, como EE. UU., Canadá o Australia. En conjunto E. ocupa el tercer lugar en cuanto a número de receptores, detrás de América del Norte y Oceanía. El número de países europeos sin emisores de televisión (Andorra, Islas Feróe, Gibraltar, Grecia, Estado del Vaticano, Islandia, Liechtenstein, San Marino y Turquía) es mayor que en el caso de la radio. Emisiones experimentales se realizan en Albania, Gibraltar y Turquía. Cabe señalar la existencia de dos organizaciones internacionales de televisión: Eurovisión e Intervisión, correspondientes al mundo libre y al mundo comunista europeo respectivamente. Eurovisión fue fundada en 1954, y fueron sus primeros miembros Bélgica, Dinamarca, República Federal Alemana, Francia, Gran Bretaña, Italia, Holanda y Suiza. En enero de 1967 pertenecían a Eurovisión 24 emisores nacionales, en calidad de asociados seis países comunistas y tapón. Intervisión se creó en 1960; fueron socios fundadores Checoslovaquia, Hungría, República Democrática Alemana y Polonia. En diciembre de 1966 pertenecían a Intervisión siete países comunistas europeos y la URSS.Régimen legal de radio y televisión. La intervención del Estado en los terrenos de la radio y televisión está bastante generalizada en E. Puede decirse que, de una forma u otra, el Estado interviene en cada una de las emisoras nacionales, bien por ser la radiodifusión-televisión monopolio del Estado que realiza la gestión directamente, bien por ser gestionado por una compañía paraestatal, sobre la base de que el Gobierno tiene algún modo de control o se reserva el derecho a determinados cargos. En general, la tutela de la radiodifusión-televisión por el Estado se mueve según estas líneas: subvención financiera, nombramiento del personal de dirección y explotación (concesión que lleva consigo ciertas obligaciones), tutela general (que en ocasiones implica directrices positivas) y derecho al veto sobre las decisiones del consejo de administración. Estos presupuestos condicionan la vida de todas las radiodifusiones europeas, desde el centralismo comunista hasta la explotación por medio de sociedades de oyentes de las emisoras holandesas. En’ cuanto a la televisión comercial puede decirse que, en mayor o menor grado, bien sea con publicidad de marca o con publicidad genérica de campañas nacionales, casi todas las emisoras del mundo occidental emiten publicidad, siendo el mundo oriental la contrapartida de este panorama.4. Competencia entre prensa, radio y televisión. La aparición histórica de los medios audiovisuales ha planteado un problema de competencia informativa a la prensa. Dicho problema no fue tal, hasta la utilización de la radio como instrumento propagandístico en la Alemania de Hitler. A partir de entonces, se percibió que los nuevos medios iban a ser un duro enemigo para la información impresa. Con la llegada de la televisión en los años inmediatos al fin de la II Guerra mundial, el problema tomó caracteres más graves, no sólo para la prensa, sino también, y muy especialmente, para el cine. Sin embargo, pasados los primeros años se ha visto claramente que el perjuicio mayor ha resultado para el cine. La prensa, diaria o no, ha sabido estructurar su campo de trabajo y adaptarlo en otro sentido que ya venía ensayando desde el final de esta contienda: el periodismo en profundidad o explicativo. La imagen, la palabra, no permanecen ni pueden volver a ser oídas; por el contrario, se da la permanencia del diario. En este terreno, la prensa amplía y detalla, pormenoriza la información dada por radio o televisión. Sobre el cine tenía la gran ventaja de no necesitar las condiciones especiales que éste requiere (desplazamiento, interés para todos, etc.).En cualquier caso es cierto que ambos medios han perjudicado a la prensa, en especial la televisión, que se ha llevado la gran parte de la publicidad nacional que antes se realizaba casi exclusivamente por el medio impreso. El hecho de que la regularización de los programas televisivos coincida con la desaparición de varios títulos de periódicos, se debe más a la concentración de prensa, que a la competencia planteada por la imagen, puesto que ésta debía haber afectado más a los periódicos nacionales, monopolizadores de la publicidad que hoy tiene televisión, y eso no ha ocurrido.En esta coyuntura, los tres medios se han reestructurado en sus finalidades y objetivos, así como en la presentación de los mismos. La radio y la televisión se reservan la información de primera mano, en virtud de la simultaneidad con que pueden transmitir cierto tipo de informaciones, a la vez que han cobrado un matiz más abiertamente cultural, en especial en los países del telón de acero, y de distracción. Por el contrario, la prensa sigue detentando el primer puesto como medio conformador de opiniones, y como tal figura en toda la E. Occidental. Cierto que en E. Oriental, especialmente en las repúblicas populares todavía en fase de desarrollo, la radio ha sobrepasado, al igual que en los países con alto índice de analfabetismo, a la prensa y la televisión. Como última consideración piénsese que tanto la radio como la televisión son medios de comunicación jóvenes y con un desarrollo todavía creciente.5. Cine. El desarrollo del cine desde la invención de los hermanos Lumiére (1895) ha sido espectacular; pero la mayor evolución ha correspondido a la etapa iniciada en 1945. Esta carrera de producción se ha dado más en otros continentes. Entre los 12 países europeos de mayor producción cinematográfica se realizaron 823 largometrajes en 1960, mientras que ocho países asiáticos dieron en el mismo periodo un total de 1.479 films. E. disponía en diciembre de 1966 de 162.574 salas de proyección, con un total de 31.272.748 localidades; el índice de localidades por cada 100 hab. es de 9,9 (URSS: 90.500 salas de proyección, 12.300.000 localidades y 5,6 por cada 100 hab.); en ambos casos se tienen en cuenta las salas de 35 y 16 mm. Pese a que el número total de salas ha aumentado en un 60% desde 1948, la frecuentación anual por persona ha disminuido desde 11 a 9 veces por año, y existen indicios de que dicha tendencia continúe en años próximos. El descenso es, por otra parte, casi exclusivamente referido al mundo occidental, ya que en la parte comunista se ha experimentado una gran alza. Paralelamente se ha desarrollado en toda E. un enorme interés por las actividades de cine-club, cinematecas y museos del cine.6. Teatro. Esta vieja manifestación cultural ha tenido siempre una profunda repercusión en todos los países y ámbitos sociales europeos. También en teatro 1945 es una fecha que marca una nueva etapa. Como consecuencia de la guerra surge una nueva generación de autores que se esfuerzan en hacer un teatro nuevo, que sea, a la vez, testimonio y denuncia de la sociedad que condujo al gran desastre. Con todo, la producción teatral europea sigue mostrando la división de los dos mundos, orient il y occidental, con temáticas diferentes; imitativo el occidental, en ocasiones, de los autores americanos, y con una nueva ideología de realismo socialista el oriental. En líneas generales el índice de frecuentación anual al teatro ha descendido también de modo considerable: de 9 a 7 asistencias por año.7. Actividad editorial. De larga tradición en E., favorecida por la aparición de la imprenta en este continente, la actividad editorial está centrada, después de 1945, en la traducción de obras para su edición en las naciones correspondientes. Pueden distinguirse dos grandes grupos: países cuya producción nacional es alta, y, en consecuencia, necesitan traducir menos, y países cuya producción es escasa o que muestran un marcado interés por determinada producción extranjera y tienen que recurrir, forzosamente, a la traducción. Los idiomas más traducidos son: inglés, francés, español, alemán y ruso. Países con mayor producción son Gran Bretaña, que sólo traduce un 6% de su volumen de publicación y Alemania con un 8%. A gran distancia se encuentra Francia con 33% de traducciones, España (40%), Italia (42%). Las repúblicas populares llegan a traducir hasta un 60% de su volumen editorial (cifras UNESCO).En la E. Occidental es evidente que los medios de comunicación contribuyen de un modo claro a la formación de una opinión pública, que será más o menos auténtica en la medida que el país tenga una gran libertad de prensa o permanezca bajo control indirecto del Estado. En E. Oriental los medios de comunicación son instrumentos informativos y comerciales, careciendo, en gran parte, de cualquier misión formativa, con las excepciones de la prensa de calidad. La formación como servicio a la idea política, aun con todas sus divergencias, sigue siendo el motor fundamental de los medios de comunicación de los países comunistas europeos. En esta situación, los estados de opinión son claramente carenciales, sin posibilidad de libertad de opinión.V. t.: Por países.Á. FAUS BELAU.
BIBL.: G. WEILL, Historia del periodismo, México 1961; E. DoVIFAT, Stand und Entwicklung der Weltpresse, Berlín 1960; M. HANKARD, Situation générale de 1’information radiophonique, en "L’Enseignement du Journalisme" 21 (1964); A. BUZEK, El periodismo en los países del telón de acero, Londres 1964; MERRILL, BRYAN, ALISKY, The Poreign Press, Lousiana 1965; L. BRAJNOVICH, La prensa gráfica e ilustrada en los países comunistas, en "Semana de Estudios para periodistas", Pamplona 1966; A. BENITO, Ciencia y enseñanza del periodismo, Pamplona 1967.
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