España. Medios de Información y Comunicación Social. MEDIOS
Categoria:
Medios de Información
1. Prensa. El progreso de la alfabetización, iniciado con la enseñanza primaria gratuita y estimulado con los servicios de bibliotecas, hemerotecas, quioscos de préstamo de libros y de revistas y complementariamente por la extensión cultural, ha incidido en el número de lectores de la prensa diaria, en tanto que el movimiento general derivado del "fin de semana" ha ofrecido un gran público a los semanarios, a menudo atraído por el interés de las gentes por quienes aparecen como vedettes del mundo contemporáneo. Aun así, la radio y la televisión, por su comodidad, han tenido especial aceptación en las zonas rurales, debido también a las deficiencias de distribución de los medios de información impresos.La prensa periódica española surge en el s. xvtil. A fines del mismo, en 1792, se lanzaba Diario de Barcelona, que sigue publicándose. Entre los periódicos del s. xix los hay que desaparecieron, más o menos prontamente, como Diario de Madrid, El Pensamiento de la Nación, La Correspondencia de España. El Imparcial o La Época; y también existen algunos con más de un siglo de vida (aparte del barcelonés, ya citado), especialmente en capitales de provincia, donde se ha mantenido una cierta fidelidad a las personas y a las cosas. Así, pueden citarse El Faro de Vigo, El Norte de Castilla en Valladolid, Las Provincias en Valencia, y El Correo Catalán, La Vanguardia (v.) y El Noticiero Universal, los tres de Barcelona. Debe pensarse que la preocupación por la política calificó tan excesivamente a los diarios de capital, que ninguno de ellos llegó a ser centenario; se creaban con un contenido partidista y sucumbían con el fracaso o con la pérdida de influencia, no solamente por la falta de público, sino en relación con las vicisitudes de la gobernación del reino. A partir de 1900 nacen y todavía viven: La Gaceta del Norte en Bilbao y ABC (v.), Informaciones y Ya (v.) en Madrid. Desaparecieron, también en Madrid, El Sol y El Debate, además de la prensa próxima al Frente Popular, suprimida por el Alzamiento triunfante en 1939. A partir de ese año, en Madrid, son nuevos, Madrid, Arriba y más tarde Pueblo; La Prensa, en Barcelona. Solidaridad Obrera se convierte en Solidaridad Nacional y a La Vanguardia se le añade el adjetivo Española. La apertura informativa de 1957 no tuvo consecuencias en este orden, pero desde 1962, y sobre todo tras la Ley de Prensa de 1966, ha sido posible la aparición de nuevos diarios, tales como Tele-Expres de Barcelona, en 1964; y Nuevo Diario y Diario S.P. en Madrid, en 1967, el segundo ya desaparecido por causas económicas. También han surgido diarios nuevos de provincias: Primera Página en Alicante (1968), Sol de España, en Marbella-Málaga (1965). Aragón-Expres, en Zaragoza (1969); La Provincia, en Las Palmas (1965); Diario Femenino, en Barcelona (1967); Diario de Lérida (1965); Diario de Pontevedra (1962) y algunos otros.El desarrollo de la prensa diaria en los últimos años se advierte también en los periódicos deportivos. Junto al veterano Marca, de Madrid (1938) y El Mundo Deportivo, de Barcelona (1906), gozan hoy de una gran penetración en el público, Dicen (Barcelona 1965) y AS (Madrid 1967). Es igualmente notable la aparición reciente de diarios en inglés: Majorca Daily Bulletin (1962) e Iberian Daily Sun (Madrid 1969), y de algunos diarios especializados: Informe Económico Internacional Urgente (Madrid (1946); Desarrollo, ligado a la economía planificada; y Diario de Diarios, dedicado en Madrid a la selección noticiera de la prensa diaria. La renovación se advierte incluso en algunos cambios de títulos; en ciertos casos, con una puesta al día de tipo técnico, como Norte-Expres (1967), que sustituyó al viejo Pensamiento Alavés vitoriano; en cuanto a la prensa del Movimiento, con el abandono de títulos políticos carentes en su mayoría de sentido actual: El Correo de Zamora, que absorbió a Imperio; Diario de Cuenca, antes Ofensiva; La Voz de Almería, antes Yugo; El Eco de Canarias, antes Falange; y otros.El mayor desarrollo se encuentra, sin embargo, en los semanarios de información general, repitiéndose en E. hacia 1966 el fenómeno vivido por Italia pocos años antes; de una sola publicación de este tipo, Fotos, en 1939, se ha pasado a un par de docenas, de entre las cuales, casi la mitad mantienen un alto nivel de presentación y de contenido. Tras la aparición de Semana, que recordaba La Estampa, anterior a la guerra civil, han surgido La Actualidad Española, Gaceta Ilustrada, Triunfo, etc.; ha reaparecido Blanco y Negro. Así, sobre todo desde 1966, se ha logrado una cierta movilidad informativa y doxológica.Al lado de las revistas de información general e ilustradas están las de hogar y mobiliario, igualmente ilustradas y alguna de ellas de amplia acogida popular, como El Mueble; las dedicadas a la mujer, particularmente Telva, y, en fin, las que se ocupan del cine, de los deportes y de la televisión.La vida moderna, tan tecnificada, limita el ámbito de difusión de las revistas culturales, que han de estar apoyadas económicamente, pues carecen de autonomía en este sentido. Así, sobre las revistas jurídicas, la editorial que publicaba "Rev. de Derecho Privado" y "Rev. de Derecho Público" se ha tenido que limitar a mantener la primera; subsiste "Rev. General de Legislación y Jurisprudencia" y aún han aparecido algunas otras, pero siempre con suscripciones escasas y obligadas a depender dé empresas editoriales o de otra índole. El Inst. de Estudios Políticos publica revistas no sólo de estudios políticos sino económicos, sociales, administrativos e internacionales; el Inst. de la Opinión Pública, "Rev. Española de la Opinión Pública", "Razón y Fe" es editada, como "Fomento Social", por la Compañía de Jesús; "La Ciencia Tomista", por los dominicos; "La Ciudad de Dios", por los agustinos; etc. Las universidades se limitan a publicar anuarios, si bien algunas editan revistas trimestrales, como las de Sevilla y Granada. Las Ediciones de la Universidad de Navarra publican la revista mundial de información general "Nuestro Tiempo", de gran circulación en el país, y revistas especializadas de Medicina, Derecho, Filosofía y Teología. Una gran labor editorial de carácter científico corresponde al Consejo (v.) Superior de Investigaciones Científicas, que abarca con mayor o menor periodicidad y volumen el amplísimo contenido del árbol de la ciencia, en colaboración con numerosas instituciones provinciales.2. Radio. Existe en E., un gran número de emisores, cerca de 200. Sin embarga, sólo tienen potencia relevante las que dependen de los servicios oficiales de Radiodifusión, bajo el rótulo de Radio Nacional, y algunas privadas. El servicio nacional dispone de 17 emisoras de onda media, dos de ellas con 250 Kw., una con 200, cuatro con 100 ó algo más, cinco con 20 y otras cinco o más con 5; ocho emisoras de onda corta y 13 de frecuencia modulada. Entre las emisoras de las redes comerciales, que comparten con las estatales e institucionales su público, solamente seis tienen potencia de 20 Kw., una 12, otra 10 y dos 5, predominando, seguidamente, las de 2 Kw. Las emisoras más potentes están situadas en zonas geográficas que les permiten abarcar territorios concretos. Frente a la tradición de ciertas localizaciones, la política de radiodifusión ha tomado una vertiente estratégica, al situar sus centros de emisión en el Norte, el Sur, el Este, el Oeste y el Atlántico.Si bien hay en E. ciudades con un solo diario, es rara la de una sola emisora. Madrid, Barcelona, La Coruña, Sevilla, Zaragoza, Tenerife, Oviedo y, en general, todas las capitales de cierta importancia disponen de emisoras de distintas redes: del Estado, de la Iglesia, del Movimiento, de los sindicatos y del sector privado. Concretamente, los cinco millones de aparatos receptores de radio en 1970 eran servidos por las citadas emisoras de Radio Nacional y dos cadenas estatales más: la Cadena Azul (17 emisoras de onda media y 28 de frecuencia modulada) y la REM, Red de Emisoras del Movimiento (16 emisoras o. m.), y diversas cadenas privadas: SER, Soc. Española de Radiodifusión (15 emisoras propias y 32 asociadas de o. m. y f. m.);COPE, Cadena de Ondas Populares Españolas, de la Iglesia católica (42 emisoras o. m.) y otras cadenas menores como la Compañía Radio Intercontinental, la Rueda de Emisoras Rato y las dos Radio España, de Madrid y de Barcelona. La Cadena de Emisoras Sindicales cuenta con 19 emisoras o. m. y 18 f. m. En cuanto a los medios, la situación española revela una estructura técnicamente inadecuada pero sociológicamente saludable. La modificación puede producirse por el fuerte impacto de la televisión.3. Televisión. El desarrollo de la televisión se ha producido en E. jugando con el elemento psicológico de la espera: la actitud anhelante del pueblo, marcada por las luchas medievales y la expansión moderna, se ha repetido aquí. Primero, porque la televisión ha ido cubriendo zonas (a causa de la difícil orografía ibérica, que obliga a la instalación de numerosos relevadores), luego, porque las mejoras se han dado también por zonas y, en fin, porque la aplicación del sistema de ultra-alta frecuencia ha obligado prácticamente a esperas diversas según las regiones. Se comprende que el español de cada provincia anhelase la llegada de la novedad que empezó gozando Madrid. Se ha enlazado con Baleares, y en mayo de 1971 con Canarias.Las emisoras de televisión son seis, con 17 centros repetidores de los cuales 13 enlazan con el primer programa y cuatro con el segundo (UHF). Dichos centros están localizados en las provincias de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, La Coruña, Sevilla, Alicante, Lérida, Asturias, Baleares y Canarias. Este panorama de la TV se totalizaba en 1970 con 38 estaciones transmisoras y 3.845.000 aparatos receptores. La TV en color, a mediados de 1971, se hallaba todavía en trámite de ensayos localizados, sin decisión por parte del Gobierno español respecto al sistema técnico a seguir.4. Otros medios de comunicación social. No debe olvidarse la actividad desarrollada por los círculos, clubs y ateneos, de los cuales existe un número muy digno de consideración. El Ateneo es una institución de trato, tertulia y debate que arranca de principios del s. xix y que, establecido en Madrid, se difunde en las principales capitales de provincia, así como en algunas poblaciones importantes. En Reus, p. ej., es un Centro de Lectura y un gabinete de expansión de prensa y de libros, que acoge, asimismo, al cine y a distintas manifestaciones artísticas.5. Estructura de los medios de información. Diarios. Su número pasa del centenar. Los hay en todas las capitales de provincia, salvo en Toledo y Guadalajara, e incluso en zonas tan próximas a Madrid como Ávila y Segovia y aun en poblaciones que no son capitales de provincia, como Vigo, Ferrol, Gijón, Avilés, Jerez, Ibiza, Ceuta, Mahón, Cartagena, Melilla, La Línea y Marbella. En general, la producción periodística cotidiana se reparte entre 60 ciudades, de las que 25 tienen un diario, 12 dos y 8 tres. Madrid y Barcelona sobrepasan esa cifra con once y nueve respectivamente. Las provincias con un solo diario están en la zona interior, predominantemente rural. Las tiradas no son tan satisfactorias: para unos 31 millones de hab., parecen poco los 2,5 millones de ejemplares calculados desde principios de 1966, cifra que, en 1971, se estimaba en torno a los 3 millones.La prensa diaria española se encuentra ligada a empresas de carácter familiar, lo que la ha salvado de los embates partidistas, especialmente en la E. provincial, donde los virajes políticos del s. xtx y la gran crisis que desemboca en la guerra de 1936 tuvieron consecuencias de menor alcance. Incluso en Madrid y en Barcelona, las publicaciones que subsisten dependen de empresas de ese tipo: así ABC, propiedad de la familia Luca de Tena; y La Vanguardia Española, que queda en manos de los hijos de Bartolomé Godó. En provincias los ejemplos son numerosos: El Norte de Castilla, en Valladolid, de los Alba y los Royo; Las Provincias, en Valencia, de los Domenech; el Heraldo de Aragón en Zaragoza, de los Mompeón; etc. Forma nueva fue, en cierto modo, la que tomaron de los trusts británicos algunos_ grupos socioculturales, como la Editorial Vizcaína, editora de La Gaceta del Norte, y la Editorial Católica, que lanzó El Debate. Pero la verdadera novedad está en la prensa del sector público, establecida, al término de la guerra civil, con la entrega al partido del Movimiento del utillaje procedente de los grupos declarados fuera de la ley, por donde, y sin perjuicio de reconocer el amplio desarrollo autónomo conseguido seguidamente, no sin relación con situaciones de cariz monopolista, se organizó una empresa que reúne a un gran número de diarios y depende de la Secretaría General del Movimiento. También debe señalarse la peculiaridad empresarial de las Hojas de los lunes, ligadas a las Asociaciones de periodistas.Semanarios y revistas. Si el número de publicaciones periódicas no diarias es tan desproporcionado como el de las diarias, más de 5.000, su tirada se centra en torno a algunos de los semanarios ilustrados y de información general. Esta tirada es muy próxima a la de la prensa diaria, señalándose como laudable la cifra de 2 millones de ejemplares. Generalmente son editadas por el sector privado, con finalidad marcadamente mercantil, y su lugar de edición es el de las grandes capitales, hasta el punto de que muchas de ellas indican conjuntamente un doble domicilio, en Barcelona y en Madrid. Mientras las publicaciones no semanales se especializan, las hebdomadarias tienen cada vez más un carácter general y aun a veces sensacionalistas, siguiendo el patrón conocido. Radiodifusión. A la red de emisoras del Estado siguen, como advertimos, las redes del Movimiento, de la Iglesia y de los sindicatos, calificadas como institucionales, y las del sector privado. Es éste el que mantiene mayor audiencia, pues la emisión oficiosa suele seguirse en atención al noticiario, que recogen en conexión las demás, particularmente cuando se trata de retransmisiones exclusivas. Se calcula que el sector privado de la radiodifusión es escuchado por casi una mitad de la audiencia nacional, tocando al sector público algo más de la cuarta parte y repartiéndose el resto el Movimiento y la Iglesia.Televisión. Este medio más reciente es administrado directamente por el Estado, a través de una Dirección General, que se ocupa igualmente de la radiodifusión, aunque en ésta se admite la concurrencia. Como órganos de consulta y asesoramiento, dicha Dirección dispone de nueve comisiones. La emisión se produce en dos programas, con un promedio inicial, en 1961, de siete horas que pasó a más de diez en 1966. La parte informativa se ajusta al módulo europeo: emisiones meridianas, posmeridianas y nocturnas. El telediario y las secciones de reportajes y de documentación ocupan parte principal del programa, completado con transmisiones en directo, especialmente de deportes o de acontecimientos de interés político, y con telefilmes, últimamente preparados con independencia de los suministros exteriores.En cuanto al utillaje, no sólo es moderno el de los medios electrónicos, sino que la electrónica ha llegado a los medios tipográficos. El equipo de talleres ha sido puesto al día, a un ritmo que en el quinquenio 1961-66 representaba una media de cinco millones de dólares anuales. El término de la contingentación del papel es consecuencia de las medidas liberalizadoras iniciadas en 1957. La presentación tiende a abandonar el gran formato, acercándose al tipo tabloide. La ilustración y el cuidado en la confección-son ya normales en la prensa diaria, que acude al hueco y al offset.El contenido de la prensa diaria se diferencia según su horario. Los matutinos atienden a lo noticioso; los vespertinos, al reportaje. Algunos diarios procuran la colaboración prestigiosa y no pocos ofrecen secciones literarias, al menos de manera periódica. A los hombres de empresa que han creado los primeros grandes diarios siguen los periodistas ilustres, que destacan en la dirección, la crónica, el artículo o la corresponsalía en el extranjero. Han decaído los editorialistas, autores del tradicional artículo de fondo, que solamente se mantiene en la prensa catalana y en alguna tercera página de la prensa madrileña.La distribución se hace por ferrocarril, especialmente de prensa de capital con edición para provincias; pero se realiza cada vez más por automóvil con recorrido regional, para apoyar, la difusión de ediciones preparadas para las localidades o las provincias limítrofes. El avión se utiliza entre Madrid y Barcelona. Puede afirmarse que en casi todo el territorio nacional, en las capitales de provincia, por lo menos, se puede adquirir la prensa de Madrid y alguno de los diarios barceloneses, generalmente La Vanguardia Española. Salvo Arriba, los demás diarios de circulación nacional tienen una tirada superior a los 100.000 ejemplares. En las zonas rurales domina la distribución postal y ha debido reducirse la lectura por la penetración de los medios audiovisuales, que se han impuesto entre quienes carecían del hábito de leer prensa.El periodista español trabaja sobre la información facilitada por las agencias, ante todo sobre lo que transmiteEFE, que monopoliza los servicios del extranjero y los distribuye junto con los propios. Da particularmente un noticiario basado en UPI con casi 200 informaciones, una selección de France-Press (80 noticias) y otra de Associated Press (70), aparte de lo que recibe de sus corresponsales destacados en capitales europeas y, sobre todo, en el mundo hispánico. La información interior la da también EFE bajo la sigla de CIFRA (unas 150 noticias diarias). La prensa del Movimiento atiende directamente el servicio nacional mediante agencia propia y completa la información exterior distribuida por EFE con la que le remiten sus propios corresponsales bajo la sigla PYRESA (Prensa y Radio del Movimiento, S. A.). También la Editorial Católica tiene un sistema semejante en el interior y con corresponsalías en el exterior, bajo el rótulo de LOGOS. Se consiguen, además, noticias a través de Mencheta, Fiel y, desde hace unos años, EuropaPress con un amplio y valioso servicio de crónicas del extranjero. Hay servicios especiales, comerciales (derivados de la Comercial-Reuter), deportivos, etc. La información de los centros políticos es proporcionada por oficinas de prensa, que se configuran como negociados de los gabinetes de cada ministro o dependen de las secretarías de distintas autoridades de la Administración.El derecho de prensa ha sido fijado por la Ley de 18 mar. 1966, que abandona la fórmula censoria, vigente desde el de la guerra civil e institucionalizada por la Ley de 1938, y apela a la libertad con responsabilidad: libertad de empresa y dirección; responsabilidad de empresarios y directores; sumisión a las normas de la jurisdicción contencioso-administrativa, con expresa derogación del art. 40 que excluía de la misma todo lo referente a la policía de prensa. En el tránsito de la censura a la libertad se perfila la consulta de ciertas materias, que exime de responsabilidad al consultante. Se exige que el capital de las empresas periodísticas sea español de residentes en el país y, sólo hasta un 20%, de españoles residentes fuera, y singularmente se señala la obligación de hacer públicas la razón social y los órganos rectores de la empresa.Con estos antecedentes, es actualmente posible una cierta pluralidad de pareceres que llega al ámbito político y que, más de una vez, ha logrado expresiones muy acabadas y discutidas. Hay un gran número de periódicos gubernamentales porque es innegable la coincidencia en lo fundamental de la política del régimen presidido por el general Franco, pero los matices del falangismo, la democracia cristiana o el monarquismo de raíz liberal son bien notorios. La llamada "prensa católica" supone algo menos de la tercera parte de los títulos y no llega al 20% de las tiradas. La prensa de estirpe liberal debe recoger una proporción análoga, bien que con tirada superior, de modo que entre ésta y la falangista se repartan el resto.Si de la prensa pasamos a la radiodifusión, es de observar la peculiaridad de su estructura, en la que, igualmente que en la prensa, concurren los sectores público y privado, manteniendo en vigor algunos de los principios establecidos por la Ley de 26 jun. 1934. Planteada ésta para un régimen político pluralista, las dualidades previstas en ella han servido para apoyar a la radiodifusión del Movimiento y a la de la Iglesia en el lugar de los espacios allí establecidos para los partidos políticos y las confesiones religiosas. Sobre el sistema de concesión administrativa determinado por aquella Ley, el principio del monopolio estatal se ha endurecido con la televisión.6. Organizaciones profesionales y organismos oficiales. Los profesionales que trabajan en los medios de información constituyen un sector particularmente importante en la sociedad española. Agrupados, desde principios de siglo, en asociaciones de la prensa, esta ubicación ha tenido que ampliarse hasta constituir el Sindicato Nac. de Prensa, Radio, Televisión y Publicidad, cuya configuración no puede decirse cumplida, dada la preponderancia de las viejas asociaciones que no acaban de presentarse, tal como corresponde a la exigencia de titulación, como colegios profesionales. Las asociaciones gozan, además, del privilegio económico de la explotación de semanarios de los lunes, las llamadas Hojas que inicialmente no deberían contener más que noticias, sin publicidad y con brevedad, y ser atendidas por profesionales en paro. Desde 1966 constituyen un patrimonio asociativo que, en las grandes ciudades, tiene mayor entidad que la de muchas empresas periodísticas o radiofónicas.La actividad desarrollada a través de los distintos medios de información constituye contenido del Ministerio del ramo, creado en 1951. El Ministerio se ocupa de la prensa, a través de la Dirección General de este nombre; de la radio y de la televisión, con un centro directivo análogo, y de los noticiarios fílmicos por medio de la Dirección General de Cultura Popular y Espectáculos. Estos organismos, asesorados por los jurados correspondientes, disciernen premios a empresas, directores y profesionales de los distintos medios, y vigilan el cumplimiento de las normas legales, acudiendo al Ministerio fiscal o al Trib. de Orden Público para la sanción de aquellas infracciones que rebasan el área gubernativa de poder.7. Actividad teatral y cinematográfica. A pesar de la competencia de otros medios, el cine sigue siendo importante diversión popular y fuente de información a través de noticiarios y documentales. Funcionaban 6.827 salas en 1970, con capacidad total de 4.904.889 butacas, y asistencia anual de 328.715.645 espectadores. No obstante, se evidencia una disminución de asistencia, ya que en 1969 había 6.944 salas. Hay siete estudios de rodaje en Madrid y cinco en Barcelona. En 1970 se produjeron 105 películas; 63 de ellas en régimen de coproducción. Hubo 396 estrenos en Madrid, y 115 correspondieron a películas de producción española; de éstas, 66 eran coproducciones. De los estrenos extranjeros casi la tercera parte fueron f ilms norteamericanos. El rodaje al castellano, potestativo desde 1964, se realiza en cuatro estudios de Madrid y dos de Barcelona.La cinematografía en E. depende administrativamente del Ministerio de Información y Turismo, Dirección General de Cultura Popular y Espectáculos; sindicalmente, del Sindicato Nac. del Espectáculo. Se celebran al año siete festivales internacionales. El de San Sebastián tiene carácter general, y los restantes son de tema especializado; p. ej., "Valores humanos" en Valladolid, "Color en Barcelona, "Documental" en Bilbao, "Infantil" en Gijón, etc. Hay dos publicaciones populares ("Cine en 7 días" y "Fotogramas"), tres especializadas ("Film Ideal", "Nuestro Cine" y "Cinestudio") y algunas más para empresarios. Además de los premios sindicales a la producción anual, se otorgan en Barcelona los "Fotogramas de Plata" y en Madrid los premios del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC). La más importante disposición legal sobre cinematografía es la O. de 12 mayo 1971 que regula la protección al cine nacional.El aforo nacional de teatro es de 133.323 butacas. Hay en Madrid 24 salas, 12 en Barcelona, y 129 en provincias. Muchas de estas últimas simultanean cine y teatro. En E. el teatro es espectáculo de minorías. Sólo hay 54 salas de construcción fija que dan más de 100 funciones al año. Son escasas las compañías con local propio, siendo normal el alquiler o arrendamiento. Las compañías son asimismo poco estables, pues se condicionan al éxito y explotación de un pequeño repertorio. Esta crisis se suple oficialmente con el fomento del Ministerio de Información y Turismo a través de la Dirección General de Cultura Popular y Espectáculos. La subvención a las campañas de los Teatros Nacionales y los Festivales de España llegó en 1970 a 118 millones de pts., y en la 111 Campaña Nac. de Teatro se dividió el país en dos zonas, cada una con una compañía seleccionada oficialmente; se recaudaron cerca de 15 millones de pts., aunque predominaban las obras extranjeras (lo mismo que suele suceder en los estrenos de Madrid, tanto en salas privadas como en representaciones de Cámara y Ensayo).A diferencia del cine, que tiene una censura unificada para todo el país, en teatro hay diferencia de trato para Madrid y Barcelona, por un lado, y las demás ciudades por otro. Las normas de censura de cine y teatro figuran en la O. del 9 feb. 1963; el 27 oct. 1970 se reorganizó la Junta de Censura de Obras Teatrales.El Ministerio de Información y Turismo otorga anualmente los Premios Nacionales a la temporada teatral. También son importantes el "Lope de Vega" del Ayuntamiento de Madrid, el "Carlos Arniches" en Alicante, el "Ciudad de Barcelona" y los del anuario "El espectador y la crítica". Publicaciones especializadas son "Primer Acto" en Madrid, y "Yorick" en Barcelona.8. Actividad editorial. Ha ido en aumento durante los últimos años, pero aún se mantienen algunos de los motivos que dificultan su expansión: índice de analfabetismo (v. XIII) en las zonas rurales, bajo nivel cultural aún en la población alfabetizada, deficiente comercialización, precios elevados en relación con el poder adquisitivo, escasa propaganda y cierta falta de interés por la lectura. La mayor parte de lo publicado no atrae la atención de amplios sectores de estudiantes y profesionales. No obstante, van abriéndose paso autores de distinta ideología. La producción se ha incrementado notablemente desde 1950. De 3.633 títulos en ese año se pasó en 1969 a 20.031. De éstos, 14.693 correspondían a libros y el resto a folletos. El total de ejemplares era de 165.205.000. Casi toda la producción se concentra en Madrid (8.428 títulos) y Barcelona (7.446 títulos), con más títulos de libros en ésta. De lo publicado, algo más de la mitad corresponde a traducciones: de literatura, ciencias sociales y religión preferentemente y por este orden. Provincias como Cuenca, Huesca, Murcia, Soria y Teruel publican menos de 10 títulos al año. La cifra aproximada para toda España, de un libro por cada 3.650 hab. es bastante pequeña. Barcelona es la ciudad con mayor número de editoriales. La producción en lengua catalana comienza a adquirir cierto volumen.La actividad editorial se estructura sobre la base de los gremios de editores, que incluyen también los de disccs y están integrados en el Inst. Nac. del Libro, organismo que, aunque goza de cierta autonomía, depende en la práctica del Ministerio de Información y Turismo. El Inst. Nac. del Libro edita catálogos y organiza anualmente la Feria Nac. del Libro, a la que concurren libreros y editores. Algunas editoriales tienen sucursales en la América de habla española, que constituye un buen mercado de exportación, sobre todo Argentina, Bolivia, Chile, Panamá y Venezuela. Los países europeos que importan más libros españoles son: Bélgica, Grecia y Suiza.JUAN BENEYTO.
BIBL.:M. ALISKY, Spain’s Press and Broadcasting, " Journalism Quarterly", Minneapolis 1962; J. BENEYTO, Die heutige Lage der spanischen Presse, "Publizistik", 1957; ÍD, Los diarios impresos españoles, "Rev. Española de la Opinión Pública", Madrid 1965;
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