Esmaltes. Arqueologia. HIST.
Categoria:
Historia
Es el arte del vidriado que se debió de descubrir casualmente al intentar reducir por el fuego minerales metalíferos. La presencia del sílice y de la cal en el crisol produciría una superficie vitrificada. Incluso ciertas piedras, sometidas a elevadas temperaturas, pueden vitrificar parcialmente. Posteriormente nacería la técnica de fundir en un crisol caliza, arena y sal pulverizadas, mezcla que, convertida por el calor en fundente, se aplicaba a la superficie de materiales cerámicos para esmaltarlos, antes de someterlos a cocción. El fundente se coloreaba mediante óxidos metálicos (v. II y III).Asia anterior. Con función constructiva y decorativa se emplearon en Mesopotamia unos conos de barro esmaltados, que se fijaban a los paramentos, así como paneles de ladrillos esmaltados de colores. Pero antes de servir para estas aplicaciones, el e. había sido utilizado para la fabricación de objetos de adorno. En los periodos de Halaf (5700-4400 a. C.) y de Djemdet Nasr (3100-2800 a. C.), ya se conocían las cuentas esmaltadas, imitando la cornalina, el lapislázuli, el jaspe y el ónice, que suplían como objetos de bisutería a las piedras preciosas. En el II milenio, se usa también para la confección de amuletos, colgantes, vasos, cilindros-sellos y llega también a ser elemento frecuente en los muebles ricos. El e. en esta época conoce una variada gama policroma, sobre todo a base de verdes, azules, amarillos y negros. También en el II milenio a. C. surgen los grandes lienzos de ladrillo esmaltado, aunque su aplicación para las decoraciones más suntuosas tendrá lugar posteriormente en los palacios asirios, habilonios y persas, cuyos soberanos hacen gala de opulencia. Llegado este momento, en el I milenio, con los asirios, neobabilonios y persas, el naturalismo primitivo desaparece completamente para ser sustituido por- elegantes decoraciones con avanzada técnica.Egipto. El e. se conoció en Egipto desde la época predinástica. Ya en la cultura badariense, hacia el 4000 a. C., se han localizado cuentas de pasta vítrea en las tumbas. El e. dio origen a un vidrio sin plomo, ya que éste no entra en la composición hasta la dinastía XXII, a partir del 940 a. C. El e. egipcio ha sido llamado impropiamente fayenza egipcia. La producción de objetos esmaltados en el Egipto dinástico es abrumadora, desde las innumerables y variadísimas cuentas, escarabajos, amuletos, tejas, vasos, etc., hasta las estatuillas de hombres y animales de unas dimensiones que llegan a 60 cm.Grecia. El e. no parece haber sido de uso corriente en Grecia. Los objetos esmaltados hallados son más bien de importación egipcia o de Asia Menor. El Occidente, a partir de las colonizaciones griega y púnica, recibe el e. oriental; no obstante, ya en plena Edad del Bronce, aparecen esporádicamente cuentas de pasta vítrea de origen, al parecer, egipcio. Son de notar los ejemplares procedentes de Fuente Álamo (Almería), estación argárica excavada por L. Siret. Con el helenismo y la tendencia al lujo oriental, la presencia del e. y, sobre todo, de las cuentas de pasta vítrea, se hace más sensible con notable repercusión en Europa y en el Mediterráneo occidental. El e. reemplaza al coral y a las piedras más o menos preciosas en la decoración de torques y fíbulas.Roma. En el s. i d. C., como producto de lujo y también por influencia oriental, el e. se introduce en el Imperio romano de Occidente, junto con la cerámica vidriada amarillo-verdosa y verde oliva, que adquiere frecuentemente formas derivadas de la terra sigillata. Esta cerámica vidriada, de auténtico e., perdura, aunque no muy intensamente, hasta el Bajo Imperio, sin haber tenido jamás un desarrollo importante, ni haber alcanzado, excepto en Bizancio, la perfección conseguida por los árabes, que la hicieron suya, muy de acuerdo con la brillantez de su arte. El procedimiento llamado champlevé, consistente en rellenar con polvos de e. la decoración, en hueco, de la superficie de un objeto y sometiendo el conjunto a cocción para que vitrifique, se generalizó ampliamente y fue adoptado por los pueblos bárbaros, cuyo paso y cronología puede seguirse a través de su abundante orfebrería.En España la aparición de la técnica del e. tiene lugar en la época visigoda y se generaliza en la decoración de broches de cinturón, fíbulas y otras joyas.M. PELLICER CATALÁN.
BIBL.: G. BECATTI, Oreficerie antiche dalle minoiche alle barbariche, Roma 1955; C. SINGER y OTROS, History of technology, I y II, Oxford 1954 y 1958; E. COCHE DE LA FERTÉ, Les bijoux antiques, París 1956; F. HENRI, Émailleurs d’Occident, "Rev.Préhistoiren 11,65-146; R. A. HIGGINs, Greek and roman iwellery, Londres 1961; P. PALOL, Arqueología paleocristiana y visigoda, Madrid 1954.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.