Eslavos. Religiones No Cristianas. REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
Acerca de la cultura y creencias religiosas de los primitivos e., cuando habitaban en sus lugares prehistóricos (entre el Báltico y los Cárpatos hasta los Urales y Asia), apenas se ha llegado a unos pocos conocimientos, muchas veces hipotéticos, derivados de la Lingüística y de restos arqueológicos. De la religión de los e. paganos, a partir de su ocupación de los antiguos territorios germanos (s. III-IV), poseemos mayor información a través de diversos relatos, crónicas y predicaciones conservadas de la época de su cristianización, debidas a clérigos y misioneros alemanes, daneses y bizantinos, y que van del s. vi al XIII. También se ha tratado de llegar a conclusiones, siempre difíciles, a partir de las leyendas, costumbres y folklore, de las tradiciones populares conservadas entre los e. en época moderna.La divinidad. Parece que entre los antiguos e. era común la veneración a los antepasados de la tribu o estirpe y el reconocimiento de una divinidad suprema; ambas cosas se corresponden bien con su organización patriarcal. La creencia en un supremo dios del cielo (V. DIOS II, 1), de primitiva tradición indogermánica, se habría mezclado, según algunos autores, con un cierto animismo (v.), perdiéndose así el nombre indoeuropeo del dios del cielo (djeus, deivos), para recibir el de una antigua divinidad de la tormenta: entre los e. orientales o rusos está muy atestiguado Perun (en lituano Perkunas), dios del trueno y del rayo, una especie de Zeus (v.), y que algunos consideran dios supremo común a todos los e. (p. ej., las crónicas de Procopio, s. VI, y de Helmold, s. XIII). No está definitivamente aclarado el significado del dios Svarog (ruso antiguo), del que se deriva el patronímico de los e. occidentales y bálticos, Svarozic; algunos estudiosos lo consideran el más antiguo "dios único" de la fuerza creadora de la Naturaleza; según B. von Arnim, es el nombre de una deidad celeste relacionada con el culto al fuego (v.) o al sol (v.), que atestiguan entre los primitivos e. algunas fuentes, así como ciertas costumbres de rusos y búlgaros actuales.En las crónicas de la época de cristianización también aparece mencionado entre los e. rusos Volos, como dios de los ganados, que con Perun preside los juramentos y pactos. En esa misma época en la que los e. habían emigrado más hacia Europa, aparecen imágenes policéfalas de la divinidad (símbolo de la visión divina de todas las cosas) entre los e. bálticos, como el cuadricéfalo Svantovit, venerado en Arkona (isla de Rügen), y Triglav (tricéfalo), venerado en uno de los cuatro templos de Stettin (Pomerania). En la isla de Rügen, último baluarte del paganismo eslavo, se celebraba anualmente una gran fiesta de la recolección: se renovaba la provisión de hidromiel con que se llenaba el cuerno de una de las cabezas de Svantovit, después de haber hecho las predicciones sobre la abundancia o carestía para el año siguiente a base de los restos de la anterior provisión, que era derramada a los pies del ídolo; la fiesta terminaba con un gran banquete. También, lo mismo que en Pomerania y otros lugares e., se practicaba la adivinación a base de la interpretación de pisadas de caballos especialmente destinados a ese uso.A partir de la cristianización, los nombres de estos y otros dioses, que eran personificación de las fuerzas naturales, se borraron de la memoria del pueblo. En las leyendas y tradiciones populares se han conservado en cambio alusiones a espíritus inferiores (de los bosques, de los viento’!, etc.; daimones, v. MANISMO), especialmente femeninos y en relación muchas veces con el culto o veneración a los antepasados (v. DIFUNTOS I). Así, p. ej., las russalke rusas, originadas de las almas de muchachas muertas prematuramente.El más allá y el culto. Los e. reconocían la inmortalidad (v.) del alma y la vida de ultratumba (v.). El material arqueológico investigado (sepulturas, etc.) prueba la coexistencia de la cremación y la inhumación entre los e. de la Edad de Piedra; de las ofrendas funerarias se deduce que veían en el otro mundo un reflejo de éste. Entre los e. orientales está comprobado que ponían el cadáver con la cabeza hacia el oeste y los pies del este, es decir, el rostro vuelto hacia el sol naciente; ello puede relacionarse con la existencia de un culto solar antiguo (cfr. lo dicho de Svarog) y con la creencia de que el mundo de los muertos (raíz nav) estaba situado al este. No se han encontrado pruebas de temor al espíritu de los muertos, como en las tradiciones actuales (relacionadas con el temor a los vampiros, al parecer de origen mongólico).Muchos sacrificios y oraciones, así como ritos de fertilidad (v.) y vegetación en el ciclo anual, están relacionados con la veneración a los antepasados. Mientras estos ritos son más recientes, es muy antiguo en cambio el culto a los antepasados, con funerales y fiestas individuales o generales de los muertos, como los banquetes ceremoniales periódicos en los que se ofrecían alimentos a las almas de los difuntos (p. ej., derramando parte de la bebida). De ello quedan restos en el folklore popular.Existen pocos indicios de templos, excepto entre los e. occidentales (Arkona, Stettin, Rethra); los e. rusos preferían lugares abiertos, sobre todo claros de bosques, fuentes o montes, como centros de culto. Entre los e. bálticos existía una clase sacerdotal, encargada de los sacrificios y bastante organizada, que al parecer opuso resistencia al cristianismo. Entre los e. rusos hubo encargados de la adivinación y de la magia. En general, no parece que existiese una clase sacerdotal muy definida; en muchos casos el jefe de familia o de la aldea era el encargado del culto.Influjos y cristianización. En resumen, parece, pues, que la primitiva veneración al dios supremo se mezcló y difuminó, a través del tiempo y de las migraciones, con cierto animismo (v.) y cultos de la Naturaleza (v.). El vocabulario religioso, p. ej., el nombre de Dios, de los e. prehistóricos se corresponde bastante con el de los indoeuropeos primigenios, los arios, v. (cfr. von Arntz, o. c. en bibl.; v. INDIA VI; IRÁN VII; VEDAS); después de las migraciones, las creencias religiosas de los e. se mezclaron con las de los germanos y sufrieron otras diversas influencias. Así, los actos cúlticos de que se tiene noticia (sacrificios de caballos, bueyes, etc.; actos de adivinación como los que se han mencionado) ofrecen extensos paralelismos con los de los germanos (V. GERMANIA II).Algunos estudiosos han supuesto la creencia en un principio del bien junto a otro del mal, es decir, un dualismo (v.) definido ya entre los e. antiguos. Pero tal dualismo fue desconocido por ellos; donde aparece es debido a influjos llegados, en la época cristiana o precristiana, desde el Irán hasta los e. occidentales a través del Asia Menor, Bizancio y los e. meridionales. Las doctrinas dualistas, difundidas en Bulgaria en el s. X, evolucionaron acercándose al cristianismo y, en parte, fueron continuadas por el movimiento bogomila (v.).En el s. VII los servios y croatas se habían convertido ya al cristianismo; los rusos fueron evangelizados en el s. X. Para la cristianización de los e. y su historia poste rior, V. UNIÓN SOVIÉTICA VI; BULGARIA V; YUGOSLAVIA V; CHECOSLOVAQUIA V; POLONIA V; HUNGRÍA V; CIRILó Y METODIO, SANTOS; ESTEBAN I DE HUNGRÍA, SAN; etc.V. t.: BÁLTICOS, PUEBLOS II.JORGE IPAS.
BIBL.: Fuentes: J. V. MANSIKKA, Die Religion der Ostslaven, I, Quellen, Helsinki 1922 (e. rusos); R. HOLTZMANN, Scriptores rerum germanicarum, en MGH, nueva serie, IX, y B. SCHMEIDLER, ib. II (e. bálticos); K. MEYER, Fontes historiae religionis slavicae, Berlín 1931 (fuentes griegas, latinas, árabes); R. TRAUTMANN, Die slavischen Vdlker und Sprachen, Gotinga 1947. Estudios: H. VON ARNTZ, Sprachliche Beziehungen zwischen Arisch und Baltoslawisch, Heidelberg 1933; P. TACCHI-VENTURI, Historia de las religiones, II, Barcelona 1947; B. O. UNBEGAUN, Les religions des anciens Slaves, París 1948; M. BRILLANT, R. AIGRAIN, Histoire des religions, París 1953 ss., vol. V; L. SADNIK, La religión de los eslavos, en F. KÓNIG, Cristo y las religiones de la Tierra, II, Madrid 1961, 347-358; ÍD, Eslavos, en F. KÓNIG, Diccionario de las religiones, Barcelona 1964, 449-451. Cristianización: F. DVORNIK, L’Évangélisation des Slaves, en S. DELACROIX, Histoire universelle des Missions catholiques, I, París 1956, 142-172; N. DE BAUMGARTEN, Saint Wladimir et la conversion de la Russie, "Orientalia christiana" n° 79 (1932) 1-136; P. DUTHILLEUL, L’Évangélisation des Slaves, Cyrille et Méthode, Tournai 1963.
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