Eslavos. Lenguas Eslavas. LIT.
Categoria:
Literatura
Los e. son una rama de la raza aria, cuyo nombre Sfav’án’e, ’los Gloriosos’ (< stáva `gloria’), data de los tiempos heroicos, en los que se abrieron camino desde la meseta del Irán, asentándose, miles de años a. C., en la región del bajo Danubio y en los contrafuertes meridionales de los Cárpatos, como lo atestiguan la toponimia de estos lugares y las antiguas crónicas rusas. Desde aquí los e. se difundieron en todas las direcciones, llegando al Báltico (Pomor’án’e `Habitantes de la orilla del mar’> Pomerania), fundando antes Nóvgorod (’Villanueva’) y más tarde alcanzando incluso, ya como invasores (vándalos, alanos), ya como esclavos o mercenarios (época árabe) incluso, la península Ibérica, donde dejaron huellas en la toponimia, la antroponimia y la lengua. Al sur y el oeste tropezaron con los demás indoeuropeos. Tácito (De Germanía) les llama Vénédi; después de haberles confundido con los sarmatos, les reconoce rasgos europeos: construyen casas y combaten a pie usando el escudo. Como los romanos redujeron parte de los e. meridionales a la esclavitud, se introdujo en el latín tardío el vocablo slavus ’esclavo’< * slavus, y el nombre de la tribu, Srby, en griego Serbioi, dio lugar a una confusión con servus ÍD.Hoy día las lenguas e. se hablan por unos 300 millones de personas. Todos los e. presentan una constitución fisiológica y psicológica muy semejante. Sus órganos de la palabra están dotados de gran agilidad y vigor: pronuncian con mucha claridad hasta seis consonantes seguidas, con distintos puntos de articulación y sin vocales intercaladas. De ahí la facilidad conocida con que los e. aprenden toda clase de idiomas y la lentitud de la evolución fonética de sus propias lenguas, que presentan todavía muchas características comunes, de tipo fonético, morfológico, sintáctico y semántico (v. ESLAVÍSTICA): conservan un amplio vocabulario, casi idéntico, referente a la vida primitiva y a las relaciones humanas fundamentales, sin olvidar los numerosos módismos, frases hechas, metáforas e incluso refranes surgidos de la sabiduría popular. Tantas semejanzas profundas prueban que las lenguas e. proceden todas de un antepasado único: el eslavo común (en alemán Urslavisch), que no dejó testimonios escritos, pero debe haber estado más o menos próximo al llamado eslavo antiguo (v. IV). Los e. que recibieron la religión ortodoxa (rusos, búlgaros, serbios) siguen usando actualmente el alfabeto cirílico simplificado, mientras que los del área de religión católica o protestante (polacos, croatas, checoslovacos) adoptaron el alfabeto latino con signos diacríticos. El eslavo común no debía distar mucho de las antiguas hablas bálticas (lituano, letón y prusiano, V. BALTO-ESLAVO), y se asemejaba también al indio, iranio, armenio y albanés, o sea el grupo satam, al que pertenecen las lenguas e. Pero estas últimas, por la lentitud misma de su evolución y la ausencia de substratum, se caracterizan todavía hoy por una gran pureza indoeuropea y comparten no pocas raíces, prefijos, sufijos y otros rasgos con los idiomas de las demás ramas arias, desarrollando, como ellos, su léxico por desgaste, alargamientos, metátesis, asimilaciones, disimilaciones, metáforas, catacresis, sinécdoques y otros fenómenos de la formación fonética y semántica indoeuropea.Sin embargo, la evolución, sobre todo fonética, de las distintas lenguas e., bajo la influencia de razas vecinas y otros factores, fue suficiente para poder escindir, con cierto convencionalismo, los e. en tres subgrupos (sin que ciertas características dejen de ser comunes a dos subgrupos, exceptuando el tercero): los e. orientales, o sea los rusos, cuyo lenguaje (ruso, antiguo y moderno, con sus dialectos: granrusos, pequeñorrusos o ucranianos y rusoblancos o bielorrusos; V. UNIÓN SOVIÉTICA VIII; UCRANIA IV; BIELORRUSIA III) se caracteriza por la abundancia de fonemas vocales y de consonánticos sonoros, lo que le dota de excepcional musicalidad; los e. meridionales: búlgaros, serbios, croatas y eslovenos, en cuyas lenguas escasean las vocales, lo que las hace más duras (V. BULGARIA VII; SERVIA IV; CROACIA III; ESLOVENIA III); los e. occidentales: polacos, checos y eslovenos, que usan muchas fricativas y africadas (v. POLONIA VII; CHECA, LENGUA Y LITERATURA; ESLOVAQUIA III); el polaco se distingue por sus diptongos nasales (v. ESLAVÍSTICA).V. t.: MACEDONIA III; ESLAVÍSTICA;BIBLIA VI, 9, B.RURIK DE KOTZEBUE.
BIBL.: L. NIEDERLE, Manuel de Pantiquité slave, 2 vol., París 1923-26; L. I. STRAKHOVSKY Y OTROS, A. Handbook ol Slavic studies, Cambridge, Mass., 1949; A. MOUSSET, Le Monde slave, París 1946; N. S. DERiAVIN, Die Slaven im Altertum, Weimar 1948; F. DVORNIK, The making ol Central and Eastern Europe, Londres 1949; M. VASMER, Untersuchungen über die ültesten Wohnsitze der Slaven, I, Die Iranier in Südrussland, Leipzig 1923; ID, Beitrüge zur historischen Vdlkerkunde Osteuropas, Berlín 1932-36; K. TREINER, Ethnogenese der Slaven, Viena 1954; A. BRÜCKNER, Mitología slava, trad. al italiano por J. DICKSTEINOWNA, Bolonia 1923; R. DE KOTZEBUE, Huellas eslavas en España, "Rev. Univ. Complutense", Homenaje a Menéndez Pidal, Madrid 1971.
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