Escuela. Clubs Escolares. EDUC.
Categoria:
Educación
Se llaman clubs las agrupaciones voluntarias de individuos, frecuentemente informales, aun cuando a veces posean un reglamento, cuyos fines son proporcionar a sus miembros un ambiente educativo y estimulante, así como los medios de recreo necesarios para un fecundo aprovechamiento del tiempo libre.Cuando el niño llega a la edad escolar empieza a distinguir el tiempo libre del que tiene ocupado, y, ante la necesidad de desarrollar las aficiones de los alumnos, los clubs escolares se organizan en las instituciones educativas para proporcionarles un ambiente adecuado donde puedan completar la labor escolar con actividades formativas de muy diversa índole a las que se dedican con un gusto especial y de manera intensa y frecuente. Algunos de estos clubs, además de las recreativas, pueden llevar a cabo tareas de índole caritativa y social. Los clubs escolares pueden surgir espontáneamente cuando un grupo de alumnos con aficiones comunes lo deciden, o por iniciativa de la dirección del centro. En algunos colegios, al ingresar un nuevo alumno se le hace una encuesta sobre sus gustos y se le consulta a qué clubs quiere pertenecer.Los clubs escolares deben tener una organización completamente democrática y, aunque participe el profesorado, han de ser dirigidos por los propios alumnos, ya que éstos aspiran, sobre todo, a que tengan carácter autónomo. Como estos clubs acogen a muchachos de distintas edades, los diferentes puestos y responsabilidades deben darse de acuerdo con la edad y grado de formación de sus miembros. En la organización de un club, los profesores no deben hacer todo aquello que por sí solos puedan llevar a cabo los alumnos. Pueden, sin embargo, actuar de moderadores a la hora de redactar el reglamento y aportar experiencias y sugerencias siempre que la situación lo requiera. Los clubs escolares son organizaciones muy aptas para fomentar la convivencia entre compañeros y entre alumnos y profesores; además, son medios muy apropiados para educar en la libertad, responsabilizando a sus miembros de la buena marcha del club.Influye mucho el contorno social en el fomento de unos clubs u otros. En las sociedades campesinas, los clubs escolares están muy poco desarrollados, y cuando se crean algunos son casi siempre de protección de animales y plantas, cotos, granjas, etc. En las sociedades urbanas, debido a que las necesidades culturales y de expansión son mayores que en el campo, hay gran variedad de clubs, y en las zonas de suburbios los clubs se proponen sobre todo integrar a los muchachos en la vida de la ciudad.Los clubs escolares, pueden ser de muchas clases. Existen clubs deportivos (futbolísticos, gimnásticos, de montañismo, de atletismo, de patines, cte.), de idiomas, de coleccionismo muy apropiados para las primeras edades, de manual izaciones, de pintura y dibujo, de juegos (ajedrez, dominó, damas, cte.), de lectura, de cine, de teatro y mímica, de fotografía, de música, de bailes populares y trajes regionales y clubs turísticos, cuyos miembros pueden ser de nacionalidades distintas para facilitar el intercambio.En España, entre los universitarios están muy difundidos los cine-clubs y los clubs de música y teatro que se organizan en torno a los colegios mayores. Actualmente, el Departamento de Educación Permanente y Actividades Extraescolares del Centro de Orientación y Documentación Didáctica de Enseñanza Primaria está encargado de fomentar la creación de clubs escolares, dando las orientaciones pertinentes para la buena marcha de los mismos.Generalmente los clubs escolares están financiados por sus miembros, que entregan su pequeña cuota a la junta de administración. Algunos consiguen autofinanciarse ofreciendo su arte al público (teatro, música, pintura, etc.). Tienen mucha importancia los clubs extraescolares que funcionan al amparo de la e., aunque sus miembros no son ya alumnos de ella, y consiguen prolongar la labor educativa sobre los que ya han dejado el centro escolar.BIBL,: MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA, Club Escolar 3C, Madrid 1964.E. SOLER FIÉRREZ.IV. ARQUITECTURA ESCOLAR. Importancia. Entre los elementos materiales con que cuenta la e. (edificio y espacio escolar, mobiliario y material de enseñanza), quizá sea el edifico el más importante, al unificar y configurar a las instalaciones, mobiliario y equipo. Subrayemos, no obstante, que el papel del edificio escolar no ha sido apreciado de la misma forma por todos los tratadistas de la educación; ha habido quienes lo han juzgado totalmente innecesario. Otras concepciones pedagógicas han considerado que dentro del espacio escolar la importancia del edificio es relativa; aquí hay que mencionar la experiencia de las e. al aire libre, que pretenden mantener al niño en continuo contacto con la Naturaleza; como ejemplo de este tipo citemos las del Ave María, fundadas en Granada por el P. Manjón (v.), las cuales, sin prescindir en absoluto del edificio, reducen su utilización al mínimo.Organización del espacio escolar. En la arquitectura escolar tiene cabida una amplia gama de actividades que van desde la construcción de edificios y su decoración hasta las instalaciones de elementos didácticos, aulas, patios, campos y jardines escolares. La función pedagógica condiciona la organización del espacio escolar, p. ej., recuérdese cómo en la Edad Media, cuyo objetivo pedagógico se centraba en la lectura, el elemento arquitectónico fundamental era la biblioteca. Cuando en la Edad Moderna priva la formación humanística, se ordena el espacio escolar de acuerdo con esta exigencia, y es Cisneros, en su Colegio de Alcalá, quien impulsa los colegios mayores y menores, los campos de recreo, etc. Se impone, pues, ante todo un conocimiento claro del sistema pedagógico, pero sin dejar de pensar también en los principios de orden técnico-escolar y en las exigencias sociales y económicas.Las necesidades de la enseñanza y formación de los alumnos exigen fundamentalmente las siguientes zonas escolares: 1) zona de enseñanza teórica y práctica: aulas, laboratorios, talleres de prácticas, sala de exámenes, etc.; 2) zona de actos y actividades artísticas, culturales y religiosas: capilla, aula magna o salón de actos (teatro, cine, conferencias, etc.), biblioteca, auditorium de música, etc.; 3) zona de ejercicios físicos: gimnasio, campos de deportes, etc.; 4) zona de descanso, que incluye jardines, vestíbulo, sala de juegos o de estar, patios cubiertos, etc.; 5) zona de profesorado y servicio psicotécnico, despachos de dirección, sala de profesores, etc.; 6) zona de refrigerio y asistencia social: comedor, servicio médico, ropero, etc. Todas dispondrán de los adecuados servicios higiénicos y sanitarios, así como de accesos y lugares de tránsito adecuados; algunas precisarán habitaciones accesorias (almacén, cocina, calefacción, equipos de limpieza), etc.; otras podrán destinarse a varios usos, simplificando así su número.Otra clasificación de los espacios escolares es la que hace V. GARCÍA Hoz (o. c. en bibl.) al distinguir tres grupos: a) espacios comunes para todos los alumnos: entrada, lugares de tránsito, salón, comedor, jardín y terrenos de juego; b) espacios diferentes para cada conjunto de escolares: clases, talleres, jardín particular, ropero e instalaciones higiénicas; c) espacios requeridos por la organización y sostenimiento de la escuela: salas de profesores, instalaciones psicotécnicas y médicas, almacén y equipos de limpieza, calefacción, cocinas y habitaciones accesorias.El edificio escolar. Si todo edificio escolar viene condicionado por su adecuación al servicio de los alumnos y a las actividades que la e. debe desarrollar, su construcción, aunque sea problema ajeno a la técnica pedagógica, precisará de la colaboración de arquitectos y educadores, puesto que es la educación la que señala al edificio su finalidad. Las condiciones higiénico-pedagógicas de todo edificio escolar se podrían agrupar en los siguientes apartados:1) Emplazamiento. Es opinión común que las escuelas deben situarse al margen de las grandes aglomeraciones y lejos de ruidos, instalaciones industriales, estaciones ferroviarias, puertos, aeropuertos, espectáculos públicos, etc.; en lugares sin peligro de accidentes y con vecindad saludable y moral; en sitio higiénico y soleado: se rechazan los emplazamientos pantanosos, nebulosos, ventosos o expuestos a poluciones atmosféricas; con aire puro y alrededores tranquilos, siendo deseable la proximidad de parques, zonas verdes o áreas abiertas; el acceso será fácil o al menos cómodo por los modernos medios de transporte.2) Superficie. Varía según los países; en España el Plan Nac. de la Vivienda obliga a reservar para terreno escolar 15 m= por alumno, cantidad escasa comparada con los 36 de Suiza, 160 en EE. UU. y 195 en Inglaterra; 40 mz por alumno parece un módulo aceptable, de los que 25 serían de solar libre.3) Construcción. Por exigencias de funcionamiento interno, se tiende no a crear edificios escolares gigantescos, sino pequeños grupos escolares con el mismo programa; para facilitar la comunicación entre unos pabellones y otros, se procurará concentrarlos. El máximo de alumnos será de 600 a 700, con clases que no excedan de 30. Teniendo en cuenta los evolucionados métodos de enseñanza, se colocarán en la planta baja el mayor número posible de clases para que su salida sea al exterior. Los colores serán preferentemente claros, las formas’ correctas y los materiales de construcción nobles y resistentes. El exterior del edificio se adaptará arquitectónicamente al funcionamiento interior. Habrá separación entre campos de juego y zonas de descanso. En lo que respecta a la decoración, la tendencia actual va hacia las pinturas murales con espacios para que los niños puedan decorar su propia escuela; en cuanto a esculturas, se prefieren las aisladas a las adosadas. Más sencillez que monumentalidad es el punto de vista estético que priva en los modernos edificios escolares. En lo referente a la adecuación a las condiciones climáticas, destaquemos que en España, al acometerse el Plan Nac. de Construcciones Escolares (1957), se hicieron siete proyectos-tipo de escuelas rurales adaptados a las diversas regiones naturales del suelo nacional.Las aulas. Los problemas y soluciones que presentan afectan principalmente a: Forma y tamaño. La forma preferida es la rectangular, de 6 por 7 m. como mínimo, con 1,60 mz de superficie y 5,6 m³ de volumen por escolar; altura 4 m. Orientación. Depende del clima; por nuestras latitudes, en regiones frías mirarán al S, y al N en las cálidas; las zonas templadas admiten una orientación E y NO. Ventilación. La ideal se consigue cuando las ventanas están en una parte y las aberturas de salida en la opuesta, cerca del techo; la iluminación bilateral permite una aireación transversal fácil; la renovación de aire deberá hacerse a razón de 20 m³ por alumno y hora; la humedad relativa del aire será del 30 al 50%. Iluminación. Si es natural, deberá procurarse la bilateral con predominio del lado izquierdo, aunque los diversos tipos de iluminación hoy en uso (superior o cenital, lateral, bilateral, diferenciada, etc.) están siempre determinados por las dominantes climatológicas del lugar; en nuestra latitud la iluminación bilateral óptima es la que tiene el hueco grande al S-SE, y el pequeño al N-NO. Si es artificial, adopta diferentes formas: directa, indirecta y mixta; todas son buenas si logran una iluminación uniforme, sin sombras ni resplandores, y proyectan una intensidad adecuada a cada actividad escolar: salas de bordado v costura, 750 luxes; de dibujo, 300 luxes; de estudio y bibliotecas, 150 luxes, etc. Temperatura Será de unos 180C, aunque la sensación térmica agradable depende de otros factores como el vestido, la humedad, las corrientes de aire, etc.El problema del acoplamiento y superposición de aulas, adopta modernamente soluciones, como en Norteamérica de paredes móviles que permiten reducir o agrandar las clases, de acuerdo con las necesidades. Consignemos asimismo la experiencia española denominada micro-escuela (escuela para un reducido grupo de alumnos con un solo maestro) que, si bien ha resuelto en muchos casos el problema de urgencia de e., no parece una buena solución técnico-pedagógica; sólo es un mal menor. Por último, de la gran variedad de aspectos que intervienen en la arquitectura escolar, se infiere que la solución ideal en la organización del espacio escolar no puede ser uniforme o válida para cualquier situación, pues se ve afectada por factores pedagógicos, técnicos, estéticos, sociales y económicos.D. DEL RÍO SADORNIL.
BIBL.: M. GARCÍA BENITO, La organización del espacio escolar, en Cuestiones de didáctica y organización escolar, 3 ed. Madrid 1966, 113-116; 1. LÓPEZ ZANON, El edilicio escolar, en Enciclopedia de la Nueva Educación, I, Madrid 1966; 481-495; V. GARCÍA Hoz, Edilicio escolar, en Diccionario de Pedagogía, I, Barcelona 1964, 291; F. PRANDI FARRAS, Escuela (Higiene de la), ib., 369-371 ; Características sobre composición de edilicios escolares, superficie unitaria por metro cuadrado de cada elemento componente, superficie por alumno, módulos y presupuesto, O. ministerial 10 nov. 1967, "BOE" 29 nov. 1967; UNESCO, Seminario sobre la situación de las construcciones escolares en América Latina, 1964; D. SCOTT, Nueva arquitectura escolar norteamericana, "El Magisterio ESDañol" 9.748, 20-21.; UNION INTERNATIONALE DES ARCHITECTES, COMMISSION DES CONSTRUCTIONS SCOLAIRES, Uécole et ses problémes, París 1955; Designing the school plan as a community center, ed. UNIVERSITY OF THE STATE OF NEW YORK, 1960; W. D. MAC-CLURKIN, School building planning, Nueva York-Londres 1964.
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