Erosión. Meteorización Atmosférica.
Categoria:
Geología
Puede definirse la meteorización como la desintegración de las rocas, in situ, a causa de la acción de los agentes atmosféricos. Este fenómeno puede llevarse a cabo mecánica y químicamente; predomina el primer factor en países secos, fríos y cálidos y el segundo en países húmedos y cálidos. El agua de lluvia nunca es pura, antes bien, va acompañada de numerosas sustancias químicas, captadas durante su caída, entre las que pueden citarse como más importantes: oxígeno, anhídrido carbónico, anhídridos sulfuroso y sulfúrico, ácidos clorhídrico y sulfhídrico, amoniaco, etc. Además de la acción mecánica, de percusión, que las gotas de lluvia ejercen sobre las rocas, existen diversas reacciones químicas originadas por ácidos y álcalis, algunos de ellos bastante agresivos. La acción del anhídrido carbónico, especialmente sobre calizas y doló mías, es quizá el ejemplo más claro. Igualmente la hidratación de los feldespatos, presentes en el granito y rocas similares, origina la formación de arcillas (v.) y el desmoronamiento de la roca.La desecación y humidificación de las rocas implica el desarrollo de tensiones internas que realizan una acción desintegradora mecánica. Los distintos coeficientes de dilatación de los minerales que constituyen una roca producen fuerzas internas capaces de desintegrarla. Este proceso se ve favorecido por las condiciones climáticas, siendo favorable el clima de tipo continental y los de tendencia árida, es decir, un régimen de temperaturas de grandes oscilaciones entre el día y la noche, y entre verano e invierno. A igualdad de condiciones climáticas, una roca homogénea se desintegrará menos que otra con fuertes contrastes cromáticos. Igualmente sucede con rocas de grano fino y grano grueso; rocas de igual composición mineralógica o distinta, etc. Primeramente se produce un agrietamiento del bloque, fraccionándose en otros más pequeños hasta llegar incluso a la fracción arena. Estas grietas iniciales facilitan la labor de descuartización en aquellos lugares húmedos y fríos. El agua, al introducirse en las grietas y congelarse posteriormente, actúa en forma de cuña desarrollando presiones verdaderamente importantes sobre las paredes de la roca.La caída del rayo sobre una zona rocosa prpduce la vitrificación y fusión de los minerales que la constituyen. La roca presenta un aspecto heterogéneo y, como se ha visto anteriormente, muestra una mayor aptitud a la disgregación. Los rayos solares, al calentar la roca, producen la evaporación del agua superficial y por consiguiente, la deposición de las sales disueltas. Por capilaridad, fluye a la superficie el agua contenida en los poros, la cual, a su vez, arrastra sales del interior que se depositan, como las anteriores, en la superficie, formando pequeñas costras, a manera de escamas salinas, de fácil disgregación. Los óxidos de hierro suelen formar pátinas superficiales por el mismo fenómeno.V. t.: GEOLOGÍA FÍSICA;GEODINÁMICA;RÍOS II;CARST; GLACIARES Y MODELADO GLACIAR; FISIOGRAFÍA.ASCASO LIRIA.
BIBL.: O. C. AYRES, La erosión del suelo y su control, Barcelona 1968; P. BIROT, Tratado de Geografía física general, Barcelona 1962; M. DERRAU, Geomorfología, Barcelona 1966; A. HOLMES, Geología física, Barcelona 1960; L. C. KING, The morphology of the Earth, Londres 1967; E. DE MARTONNE, Tratado de Geografía física, Barcelona 1968; H. y G. TERMIER, Érosion et sédimentation, París 1960; A. GUILCHER, Morfología litoral y submarina, Barcelona 1957; R. A. BAGNOLD, The physics of blown sand and desert dunes, Londres 1941; J. GARCÍA SALMERÓN, Erosión eólica, Madrid 1967.
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